11 de Noviembre: correspondencia de cuarentena

Luz Modroño*- Enriqueta de la Cruz*. LQS. Diciembre 2020

Entrega 22 de este hilo de la correspondencia entre Luz y Enriqueta, un hilo epistolar rojo, republicano, que es de hablar claro. Volcando ahí de forma personal sus observaciones, inquietudes, deseos de colaborar con lo que saben hacer, aquí nos comparten este mundo epistolar creado entre ellas dos

VOZ DE ENRIQUETA
11 de noviembre

Dices de ablaciones, Luz. Pues, sí, es un tremendo crimen a la mujer y aquí y aún ahora, también nos quieren cortar el orgasmo y hasta la lengua. Mira que en cuanto te descuidas hasta tu compa de siempre, tu colega con quien compartes la vida te manda a callar, hablar más bajo o hasta a quitarte el sombrero que llevas por llamativo, y como te rebeles, te la hace pagar, como dicen tantas… Aquí mandan los militares fachas y el rey arriba y la cruz. Y ya vimos cómo a la Leti le bajaron los pantalones y le pusieron falda larga y a rezar a la de Atocha y a la de la Reconquista: la de Covadonga. Claro, que ella, tan contenta que en esas reuniones suyas anteriores con la Memoria democrática ergo republicana, hace más frío.

El altar y el trono, que no paran de machacar en toda Europa y el patriarcado capitalista, en todo el mundo. Y no hay más. Y el poder actual de España, que vive en sus charcas como sapo no deseado, que echa tripa y se aburguesa por momentos (los que no lo estaban ya) no nos explica de qué va esto y por qué no le dejan hacer na ni por qué no se rebela… Ni por qué deja las aglomeraciones navideñas en sitios (pongamos que hablo de Madrid…) mientras en otros (la tierra de Al-Andalus) nos tienen aún encerrados para luego oír pedir a las neogaviotas la zona de catástrofe quizá… Poco importan los ciudadanos, ni cómo lo pasen… O si morimos de las mil formas. Sí los fondos que son el reparto de la piel del oso que aún no han llegado ni se les ve asomar.

Otro gallo cantaría si no hubiera ganado, matando a media España, el gallo negro, traicionero y pirata, el de los chalaneos y los engaños a traición… Si el proyecto “civilizatorio”-y no éste de los que están en la “preilustración”- (lo entrecomillado se lo debo a mi amigo Vicente Rodríguez Carro) hubiera seguido su curso.

La bandera católica decía en 1883. “Qué día de júbilo será para nosotros cuando veamos a los francmasones, espiritualistas, librepensadores y anticlericales, retorciéndose en las llamas de la Inquisición”. Y esto lo recuerda Antonina Rodrigo, una fabulosa escritora, al contarnos sobre su maestra, doña Paquita, republicana y librepensadora sin duda. Hoy se piensa lo mismo desde las filas de la intolerancia, metiendo en el mismo saco, de nuevo, a comunistas y judíos, a masones y los que no lo son. Y se deja pasar… ¡Es que el ser humano no aprende nunca! Ah, también Biden es, por lo visto, satánico. Viejo sí es, y seguro que ninguna panacea, pero vamos…

Digo todo esto porque la madre del cordero de todo es una ciénaga no permite construir nada encima. Y menos en mi país y el tuyo…

Yo no tengo nada contra el ciudadano que se hace ahora llamar Francisco (sí me molesta la Inquisición como es natural, ¿no?), como no lo tengo contra el ciudadano Felipe, aún todavía no consciente éste de que hay reinados que no duran tanto como ya va durando el suyo, que ya huele. Es como el enanito de una peli de Summers To er mundo é güeno (me perdonen los hombres pequeños a los que respeto como a los grandes, pero así le pintaba el director de cine) que pide que le aúpen para poder alzarse a donde necesita (a Sánchez se lo pide ahora) y cuando le alza, le tira pedos. Y eso es lo que está pasando.

De que lo que viene de derecho de cuna, y de franquismo, no espero nada. Es intolerable y no durará mucho más. No creo en ellos como no creo en los hombres santos, salvo los que curan leprosos y tienen enorme paciencia con todos los horrores del mundo. Y esos no habitan palacios.

Lo que se necesita hoy es tener más librepensadores. Nos adocenan por momentos.

VOZ DE LUZ
11 noviembre

De nuevo frente al folio en blanco, tratando de verter en él algo de todo lo que pasa y nos pasa, Enriqueta. No es fácil, los acontecimientos se suceden tan trepidantemente que resulta difícil fijarse en uno, seleccionar y profundizar un mínimo. No obstante, hoy voy a elegir un tema del que apenas hemos hablado a pesar de su trascendencia e implicaciones para el mundo. Porque nos guste o no, siguen teniendo en sus manos la varita de director de orquesta, a pesar de ser una orquesta que se desmorona día a día.

Me estoy refiriendo a las elecciones americanas. Contempladas desde otro ángulo distinto a aquel con el que los medios nos han bombardeado.

Y quiero hacerlo desde dos puntos de vista: el de sus disparatados y desmesurados costes y el de la misoginia que aún persiste en el mundo de EEUU.

El mundo ha estado pendiente del hilo tirado de cada extremo por dos hombres que aspiran uno a seguir siendo, el otro, a serlo, los directores de esta orquesta mal afinada que es el mundo que habitamos.

Dos hombres, Enriqueta, porque la única vez que una mujer intentó competir fue vencida estrepitosamente por un energúmeno que nos ha mantenido en vilo durante cuatro interminables años. Y pensar que hemos de respirar aliviadas porque los resultados electorales americanos han desbancado a ese iluminado de Trump es un alivio tan liviano que apenas llega a la categoría de suspiro. Porque lo que haga Biden en estos cuatro próximos años es una incógnita. Es difícil olvidar los intentos de Obama por dar salida a problemas y guerras en las que están embarcados y su infructuoso éxito. Y si Obama no lo consiguió…

Me cuenta una amiga desde allí que el escenario ha sido esperpéntico estos días. Trump no tolera, no puede ni imaginar, perder. Como todos los mediocres, es incapaz de asumir la realidad fuera de sí mismo. En la hemeroteca queda registrado ya para siempre las palabras con las que arrancó su campaña: No estoy dispuesto a admitir la derrota. Declaraciones que pusieron de manifiesto la debilidad de la democracia y las escasas herramientas que ésta tiene para su propia defensa. Aquí sería, quiero creer y a pesar de todo, impensable unas palabras semejantes. Ni siquiera viniendo de ese cómico venido a menos de VOX tan tan cerquita a su admirado Trump.

Considerado un ser superior por sus seguidores y por sí mismo, iluminado y un nuevo mesías por una sociedad ignorante, egoísta, xenófoba, durante estos días ha valido todo. Y que, en la calle, siguen manifestando abiertamente su negativa a admitir su derrota reconocer que ha pedido. En las semanas que quedan para el traspaso de poderes, puede ocurrir de todo, el 20 de enero parece un horizonte muy lejano y en juego están cosas que parecían inviolables de tan consolidadas como parecían estar: el voto, la democracia, la división de poderes, el respeto a los resultados electorales, la asunción del juego democrático y sus principios más elementales.

Trump ha conseguido poner al descubierto la profunda división de la sociedad americana. Es difícil explicarse las claves del por qué un personaje cómo Trump, un psicópata a la vez que un sociópata, ha podido ser votado por casi 72 millones de ciudadanos, casi la mitad del total de la ciudadanía americana, personas adultas, en plena posesión de sus facultades mentales, aptos y con derecho a elegir, a emitir un voto.

Es profundamente inquietante aunque en el aire baile la pregunta de cuanta responsabilidad tendrán en número de ceros que figuran en su cuenta bancaria. Ya sabemos que, por encima de cualquier otro discurso, el del dinero, su poder y su erótica prevalecen en esa sociedad construida sobre las raíces que echaron emigrantes europeos el busca de un rincón que les diera de comer. Derecho este de la migración que sistemáticamente niegan a sus vecinos para los que levantan fuertes muros y prontas cartucheras.

Pero no es suficiente explicación. En 72 millones de personas caben muchas tipologías, mucha variabilidad humana, muchas diferencias que, sin embargo, han coincidido en ese voto tan inquietante y peligroso como sería el seguir el consejo de este visionario de beber un trago de lejía para combatir el virus asesino.

Tras el telón de los resultados y del juego de las elecciones americanas late un juego de cifras cuya mención además de provocar una fuerte inquietud provoca una gran indignación. Mil seiscientos millones de dólares han costado. Casi el doble que las anteriores. Y, sin embargo, han sido los demócratas los que más han gastado. Millones que podrían haberse invertido en generar desarrollo, contribuir al retroceso de la profunda herida medioambiental que terminara más pronto que tarde con el planeta, al establecimiento de la Paz… son millones tirados a la basura en tiempos de pandemia, en los que los jinetes del Apocalipsis siguen cabalgando y ocultando con sus gigantescas sombra el sol de un mundo más justo e igualitario.

Estas elecciones han puesto una vez más de manifiesto ese espíritu tan profundamente de derechas que anida en una parte muy importante, casi el 50 por ciento, del alma americana. Un mundo profundamente dividido entre los migrantes de primera o segunda generación y los herederos de aquellos primeros migrantes que, a punta de fusil, invadieron un territorio en paz expulsando a sus legítimos habitantes y reduciéndola casi a su exterminio.

Una sociedad xenófoba, negacionista del cambio climático, negacionista de la evolución, que sigue alimentando al señor de la guerra, capaz de convertir a un ser cómo Trump en su nuevo Dios, en su ídolo. Y machista. Que sigue negando la igualdad y los derechos. Qué ningunea abiertamente a la mujer, que la trata como un objeto, su objeto personal, capaz de aconsejar ingesta de lejía para matar al Covid, capaz de levantar muros millonarios para impedir el paso de sus vecinos, a los que el mismo lleva asfixiando toda la vida…
Una sociedad que antes se permite y prefiere que llegue al poder un ser como Trump que una mujer. Una sociedad que votó a un negro -por cierto, el mejor presidente de los últimos tiempos sin duda y a pesar de las piedras que se le pusieron bajo las ruedas del carro de su mandato- pero nunca votará a una mujer sea cual sea su perfil. Y si, es cierto que la vicepresidenta, es una mujer por primera vez en la historia de la pseudo-democracia americana, lo es tanto como ser consciente de que es segundona. Que a estas alturas del siglo XXI aún tengamos que alegrarnos de la excepcionalidad es preocupante.
Confiemos en que con su presencia al lado del presidente sea capaz de cumplir la agenda feminista, no directamente contemplada, tanto como los puntos centrales y estrellas del programa demócrata.

El fin, he dedicado esta entrega a recordar las elecciones americanas que aún siguen siendo objeto de debate por la actitud del derrotado más que nada porque, nos guste o no que no nos gusta, EEUU sigue siendo el país que cuando estornuda en los demás produce una neumonía. Sigue siendo el responsable de la mayor parte de las guerras que siguen sacudiendo al mundo y, a pesar de su profunda crisis, marcando la agenda. La historia de los pueblos cumple las leyes de una campana de Gauss y EEUU hace ya tiempo que comenzó su declive pero aún está en los primeros tramos.

Terminas tu correspondencia aludiendo a los librepensadores, pues he de decirte –una vez más para destacar las enormes contradicciones de este inmenso país capaz de las miserias más profundas junto a las mejores acciones en pos de la libertad- que el lugar donde más cantidad de librepensadores y masones es precisamente este. EEUU es el país donde el gallo rojo canta junto al gallo negro.

Entregas anteriores:
Primera correspondencia 14-16 de abril
Segunda correspondencia 14-16 de abril
Tercera correspondencia 28 de abril-1 de mayo
– Cuarta correspondencia 13-19 de mayo
– Quinta correspondencia: 20 de Mayo
– Sexta correspondencia: 22 – 24 de mayo
– Séptima correspondencia: 26 – 30 de mayo
– Octava correspondencia: 31 de mayo – 2 de junio
– Novena correspondencia: 3 – 4 de junio
Décima correspondencia: 7 – 9 de junio
Undécima entrega: 14 – 15 de junio
Duodécima entrega: 17 – 18 de junio
Decimotercera entrega: 23 – 24 de junio
Decimocuarta entrega: 1 – 2 de julio
Decimoquinta entrega: 3 – 4 de julio
Decimosexta entrega: 1 – 4 de octubre
Decimo séptima entrega: 8-12 de octubre
Decimoctava entrega: 15 – 16 de Octubre
Vigésima entrega: 31 Octubre – 3 noviembre
21 Entrega: 6 – 8 Noviembre

* Las autoras de la correspondencia:

Luz Madroño es profesora de Historia en Secundaria, es doctora en Psicología, psicóloga, por tanto, que también que en estos momentos echa una mano al que puede y necesita; es activista social, trabaja por los derechos humanos a pie de obra y recientemente ha llegado de Lesbos, en ese lugar donde los refugiados se debaten entre el vivir o vivir, porque hay que sobrevivir, porque llegaron de un infierno para meterse en otro, pero no se rinden. También Luz está vinculada a la UNESCO desde su presidencia del Centro en Madrid, donde organiza estupendas jornadas. Feminista, mujer de mundo, honesta… Y mucho más.

Enriqueta de la Cruz, es escritora y periodista. Cinco novelas publicadas enraizadas en Memoria Histórica, presente y nuestro futuro. La última: Despertando a Lenin, de reciente aparición y dos libros de conversaciones con el republicano y ex presidente del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid, César Navarro, psiquiatra, humanista, políglota y sobre todo, buena y culta persona. La última, Tiempos de plomo y ceniza, acaba de salir de imprenta. Colaboradora en LoQueSomos y otras Web alternativas, enormes grupos de gente imprescindible, a la que admiro por ser luchadora, comprometida.

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