14.610 días

27sep75-guti-lqs copiaÁngel Hernández Pardo. LQSomos. Septiembre 2015

Estoy soñando. En estos momentos tengo un sueño lúcido, puedo manejar mi sueño, trato de que esté a mi servicio para lograr aquello que me proponga. Pretendo viajar hacia atrás lo más rápido posible; quiero situarme unos días antes del comienzo de esos 14610 días que he consumido.

No es muy difícil porque tengo práctica en ello, tengo cuarenta años a mis espaldas en esa tarea, año tras año, cada 27 de septiembre. Me he puesto a correr por los atajos de la vida para llegar antes que ellos. Siempre me acompaña mi fusil de la esperanza para contrarrestar al suyo.
Esta vez soy yo el que maneja la historia y decido cómo tiene que acabar esa tragedia, ese sufrimiento de sus familiares y el de sus camaradas.

Mi sueño me lo permite, por tanto, decido encontrar a los cinco condenados a muerte, condenados por el régimen fascista de Franco para ese 27 de septiembre de 1975, para acogerlos en mi sueño y se protejan. Voy a ignorar que me encuentro en el penal de Palencia en esa fecha llorando impotente ante un nuevo crimen franquista. Por fin se ha conseguido vencer al horror y mi fusil colabora en ello. Los busco celda por celda. ¿Eres Ángel Otaegui Echevarría, José Humberto Baena Alonso, Ramón García Sanz, José Luis Sánchez Bravo, Juan Paredes Manot? Todos me responden que sí, y les pido que me acompañen. A pesar de que creen que soy el que los llevo a sus verdugos no veo en sus caras ningún atisbo de odio, y el miedo sólo se refleja en mi rostro. Son ellos los que me dan ánimo en vez de ser al revés como demanda la situación. Se me embarullan las palabras de un pensamiento que agradece su entereza. La única palabra entendible que sale de mi garganta es: Justicia. Ese es el nombre del vehículo que les he traído para que me acompañen en este viaje que ha durado tanto tiempo. A cada uno les he entregado unos cupones, concretamente 14610, con el propósito de que los empleen en lo que ellos crean conveniente.
Podrán disfrutar de ellos día a día porque cada 27 de septiembre les pertenecerá mi sueño.

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