Ada Colau, la voz de la diferencia

«Que paguen los estafadores, no las víctimas inocentes».
Ella no es nadie importante, no tiene cargos de presidente, ni de ex presidente, su presencia no es importante por ella misma, si no por que es la cara visible de un movimiento ciudadano que implica a miles de personas. No pudo haber mejor presentación que ésta que realizó Ada Colau al inicio de su comparecencia en el Parlamento. Por primera vez en mi subsistencia tuve la sensación de que el Congreso, servía para algo.
La intervención de Ada Colau, marcó la diferencia de lo que debería ser un Parlamento, algo así como un sitio en el que se debate y legisla para y a favor del pueblo. Pocos momentos de color se pueden encontrar en la vida parlamentaria, contadas excepciones.
«Somos el país que más desahucia y el que tiene más viviendas vacías. Tenemos una ley anómala que endeuda de por vida. Se crea una deuda ilegítima por la estafa que supone una muerte financiera, que condena a ser excluida de por vida».
Sencillamente, Ada Colau dijo las verdades tal como son, fueron cayendo por su propio peso, expuso la dramática tragedia de los desahuciados, señaló a los criminales culpables y corruptos  banqueros, restregó en la cara a los parlamentarios la complicidad de su silencio. Dio la voz a los desheredados que sufren todos los días las arremetidas de la caterva financiera. Primero es la gente de la calle, el pueblo.
Y eso que simplemente participaba como ponente en la Comisión de Economía y Competitividad, como representante de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas, pero con su declaración dio toda una lección de lo que es la integridad, la honradez, la dignidad, valores que no se acostumbran a ver en el Parlamento, y yo diría que muchos de ellos no saben ni siquiera que existen.
«Que los que nos han llevado a la miseria digan que la dación en pago no es efectiva nos reafirma. La sociedad civil ha demostrado una paciencia infinita».
Resulta tan raro escuchar en esta Cámara una defensa tan sincera como lógica de los Derechos Humanos, que casi he estado a punto de creer que en el Parlamento se podía solucionar algo. Pero claro, la palabra de Ada Colau es la voz de la “diferencia”, no es el discurso del colaboracionismo al que estamos acostumbrados, su palabra es la de la lucha combativa, la lucha real que los de la PAH realizan todos los días.
Y lo mejor de todo ha sido que su comparecencia ha tenido una gran difusión mediática, algo bastante inusual en estos temas, que por lo menos ha servido para llegar hasta el ciudadano que está sentado en su sillón, para que empiece a tener conciencia del dramático desarraigo que producen los desahucios.
«No es verdad decir que la dación en pago hundiría el sistema, el sistema se ha hundido solo y lo estamos rescatando los ciudadanos. ¿Las deudas se pagan? Depende. Las inmobiliarias y constructoras, no. Algunos partidos políticos tienen deudas condonadas. Las entidades financieras también son morosas…”.
La lucha está en la calle si queremos cambiar algo, está más que claro, y como ejemplo todo el movimiento de las Plataformas de Afectados por las Hipotecas, que de forma organizada ha crecido en todo el Estado y está sirviendo para poder hacer frente al crimen organizado del “Capital” a través de sus bancos; además de haber conseguido mas de quinientas paralizaciones de desahucios, renegociaciones de la deuda pendiente… Una lucha organizada que da resultados.
«Ha llegado un punto de inflexión. Hasta ahora nos hemos empecinado en agotar las vías del sistema. Hemos puesto todos los recursos, hemos agotado los canales. No vamos a tolerar la impunidad que condena a un sufrimiento intolerable».
El camino para que esto cambie es seguir actuando en defensa de la RAZÓN, luchas en la calle desde la solidaridad y dejar claro que no habrá paz para los criminales de la crisis.
¡Si se puede! Esto lo cambiamos.
Algo más:
– Cuando se cocía esta nota saltó esta dramática noticia: Un activista de Stop Desahucios, acuciado por las deudas, se suicida en Córdoba.

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