Bélgica por la izquierda: “Demain”

Christophe Leroy*. LQSomos. Mayo 2017

Desde el 28 de abril, un nuevo movimiento viene a ocupar la escena de la izquierda radical. Bajo el estandarte del ecosocialismo, “Mañana” (Demain) podría dinamitar el modelo de los partidos tradicionales. En primer lugar, con la estrategia del “adoptar el sistema de apriete de tuercas”.

Olviden todo lo que conocen sobre los partidos tradicionales, de sus propuestas opacas, de sus viejas políticas desconectadas de las necesidades de los ciudadanos, de sus sempiternos mandatos. Olviden también el caótico nacimiento del Movimiento de Izquierda (MI), en 2012, así como también sus continuas querellas internas y la tormenta judicial contra su fundador, el ex Ecolo (Ecologista) Bernard Wesphael, absuelto en octubre pasado por la asesinato de su esposa. Olviden el movimiento Vega, Rojos & Verdes, creado a fines de 2013 por el ex Ecolo Vicent Decroly, que no tiene afinidad alguna con la cooperativa Vega, Vedes y de izquierda, que nació dos años después. Este 28 de abril los sobrevivientes de MG y Vega, Rojos y verdes se fusionaron en un movimiento nuevo: “Demain” (Mañana), nombre tomado del film documental del mismo nombre, que promete una ruptura en la manera de concebir la política bajo el estandarte del ecosocialismo y la democracia participativa.

El movimiento apunta en primer lugar a las elecciones comunales de 2018 en Bruselas y en Valonia, pues su presencia no se limitará sólo a las grandes ciudades. Los candidatos se presentarán con una lista propia pero de acuerdo con las otras listas locales. Después de años de microtentativas destinadas al fracaso, ese espíritu de cohesión a la izquierda de la izquierda resulta tardío, sobre todo porque el PTB (Partido del Trabajo de Bélgica) ocupa desde ahora, y más que nunca, el dominio de la escena. Pero en el actual contexto, marcado por un perceptible repudio a la clase política tradicional, podría favorecer la eclosión de un modelo reivindicativo completamente distinto.

Muerte a la “partitocracia”

No podrá haber más de dos mandatos consecutivos para los miembros elegidos en internas, revocables en cualquier momento. No habrá un presidente de partido, todo lo más dos portavoces, siguiendo un esquema de igualdad absoluta. La abogada Marie-Françoise Lecomte -hasta entonces copresidente de MG y Pierre Eyben, antiguo portavoz del Partido Comunista de Valonia-Bruselas-, se ha retirado, en completo desacuerdo, antes de reunirse la Cooperativa Vega pero sin abandonar el Movimiento Vega. “La izquierda verdadera cree en el poder y la inteligencia colectivos”, subrayó esto último. Nosotros queremos pasar de la “partitocracia” al “participartido”, gracias a una estructura en la cual las propuestas emanen de las bases, “principalmente a través de una plataforma en línea en la que los ciudadanos puedan presentar sus ideas, las que de inmediato serán seleccionadas y debatidas por representantes del movimiento.

Inspirada en Podemos -el partido español de izquierda radical creado en 2014-, “Demain” (Mañana), basa su programa en cinco ejes: la regla verde, la justicia social, la democracia participativa, las relaciones laborales y las relaciones internacionales. “Para acicatear al sistema, porque las micro acciones no son suficientes” recalca Marie-Françoise Lecomte.

A instancias de Jean-Luc Mélenchon, candidato de La Francia Insumisa, partido que salió cuarto en el primer turno de la elección presidencial, Mañana propone instaurar una regla verde consistente en establecer políticas económicas en función de los límites de la biosfera para evitar la extracción intensiva de recursos que la Tierra que no está capacitada de producir. “La izquierda tradicional ha concebido el mejoramiento de las condiciones de vida a través del conocimiento”, prosigue Pierre Eyven. El PTB queda en una lógica productivista. Sin embargo, la cuestión no es tener una torta bien grande sino de repartirla más equitativamente”. El movimiento defiende las disposiciones restrictivas que apuntan a dejar el 80% de los recursos fósiles en el suelo para evitar un recalentamiento climático superior a dos grados.

Poner límite a los salarios más altos

En materia de justicia social, “Demain” (Mañana), propone restablecer el salario máximo autorizado. Sugiere que las remuneraciones más elevadas en una empresa no pueden exceder veinte veces el monto del salario más bajo. “Si se aplica este modelo a Nethys nadie allí ganará más de 50.000 € al año”, ironiza Pierre Eyben, en referencia al millón de euros brutos al año que percibe el socialista Stéphane Moreau, a la cabeza de la filial de la intercomunal Publifin. En 2011, la Juventud Socialista suiza abolió una proposición semejante y estableció un límite más restrictivo de 1 a 12. La iniciativa fue rechazada por un referéndum a fines de 2013.

Respecto a los refugiados, el movimiento toma partido a favor de la acogida de todos, en las condiciones enunciada por la Convención de Ginebra y de otorgar los derechos de nacionalidad belga a toda persona con cinco años de residencia en el país. “Son las reivindicaciones que se escuchan todos los meses”, recuerda Pierre Eyben.

Otra propuesta de “Demain” (Mañana), es la de imponer “mandatos revocatorios” a los electos en el caso de que incumplieran lo anunciado en sus campañas. Todos los mandatarios aparecerían además en un registro presentando el detalle de sus votos y su índice de asistencia en el curso de la legislatura. En cuanto a la acción política, estará condicionada a la necesidad de tener en cuenta la opinión de la población, a través de un sorteo de ciudadanos que tomarán parte de los debates importantes en el Parlamento, o por intermedio de un consejo de barrios dotados de un presupuesto participativo sobre el plan local.

Una política “cajón de sastre”

¿Es un camino hacia una política “cajón de sastre”, ralentizada por una incapacidad de avanzar o porque se pueda ofender a una parte de le opinión pública? “Los elegidos deberán aceptar el hecho de que no son los únicos en saber lo que es bueno para la colectividad”, mantiene Eyben. Esta implicación de los ciudadanos en los debates sobre cuestiones sociales, percibido como un antídoto al ascenso de poder del populismo, estará íntimamente ligado a un alegato por la reducción del tiempo laboral.

“Demain” (Mañana), conservará el estatuto de miembro observador en el Partido de Izquierda Europeo, conquistado hace seis meses por intermedio del movimiento Vega, lo que le servirá para oponerse a todo proyecto contrario a los ideales de la izquierda. “Si no se es capaz de refundar Europa, será necesario tarde o temprano debatir nuestra adhesión a la Unión Europea tal como se la entiende hoy en día”, estima Pierre Eyben.

Todas las proposiciones deben aún ser maduradas y debatidas, insisten los dos portavoces del movimiento, en donde los miembros y adherentes se cuentan, de momento, por centenares. Cualquiera que sea el alcance de su discurso, la trayectoria de “Demain” (Mañana), podría augurar los éxitos o fracasos de un modelo sin un verdadero mascarón de proa y, sobre todo, más radical que afirmar el fin de la política profesional.

* Publicado en Le Vif/L’Express
Traducido para LoQueSomos por Arturo Seeber

@MouvementDemain

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