Billy (“Algo es algo”): la novela

Iñaki AlRui*. LQS. Junio 2020

Él cumplía órdenes, y con mucho gusto. No era solo que pensara que protegía el orden del país, que éste no cayera en la barbarie del pasado, porque cada uno de esos estudiantes y obreros eran una amenaza al sistema. No: él disfrutaba con cada grito y cada llanto, y, a veces, aunque nunca lo confesara, se ponía cachondo. (…)

Entre mis manos cae la primera novela de Gustavo Sierra Fernández, publicada por Libros Indie. Un paseo novelado entre la historia y la ficción, ondulando entre justicia y venganza.

Ningún personaje es real, pero tampoco irreal. Basta leer los primeros capítulos para empezar a identificar personajes y momentos. Estamos ante un protagonista que siente una pasión irrefrenable por la violencia, lo cual enlaza el relato con la novela negra: historia, trama, asesino en serie, tortura, buenos y malos, represores y bienhechores. Y como en cualquier novela negra clásica, y buena, aquí la “pasma” es la chunga, la malísima. Franquismo, transición, democracia.

Un oscuro personaje es el hilo principal del relato de principio a fin, nuestro protagonista es un viejo inspector de la policía franquista, Guillermo Niño Pérez, jubilado, pero no retirado en pensamiento y obra que él mismo recarga de gloria y fervor. Nuestro inspector vive los días entre la condena de su propia memoria y la satisfacción por el deber cumplido, pero no puede evitar sentirse perseguido por obsesiones del mundo que le rodea y del que ya no tiene el control.

“La verdad es que disfrutó de su trabajo, disfrutaba rememorándolo y gozaba contando sus hazañas a sus conocidos, especialmente cuando el calor del alcohol calentaba sus corazones y la nieve enfriaba las cimas de sus narices…”

La novela se inicia entre los recuerdos del viejo policía, que sirven para presentarnos a nuestro protagonista; le reconocemos enseguida y, aunque uno no quiera salirse del guion, rápidamente establece similitudes con la realidad. Al lado de nuestro protagonista van saliendo los antiguos compañeros del hampa policial, represaliados y torturados que reivindican su derecho a la verdad a través de la justicia, abogados comprometidos con la causa de la libertad hasta el final. Y pegado a él, su mujer, la de siempre, la fiel y abnegada esposa, un personaje que en esta etapa casi final de su vida empieza a descubrir que la persona con la que ha compartido todo es un completo desconocido, y lo que empieza a conocer le genera miedo y rechazo. Estamos entre la policía de cloacas, la siempre española, muy española.

Polla, puta, cabrón, coño, maricón, mis cojones, vocablos que se mezclan con patria, héroes, España, por Dios, arriba, grande, una combinación de expresiones canallas, policiacas, patrioteras, porque todo sucede en un entorno contrario, deshonesto, sectario. Y una curiosidad añadida: cada capítulo de la novela tiene un título tomado de una canción o de una poesía, y un bonito recuerdo hacia los cantautores:

“En sus voces las palabras de los poetas y de los desposeídos cobraban vida, se movían. Eran los trovadores que cantaban la épica de la Resistencia viva. La Verdad nunca había sonado tan bien.”

Al fin y al cabo el autor está especializado en la denominada “canción de autor” y la presentación de la novela, de la que se cumple ahora más o menos un año, fue un homenaje a la querida cantautora Elisa Serna.

Pero volvamos a la novela. Se va cargando de ritmo narrativo según avanzan los capítulos, y entra en el estremecedor relato de la tortura, detalles, descripciones, lugares; ese relato se convierte al mismo tiempo en un alegato contra la tortura, por su horror y sadismo.
Llegamos al final del texto. Llegado al desenlace, cada uno sacará sus conclusiones: justicia o venganza, belleza de la crueldad o ferocidad de la humanidad… El autor ha sabido situarnos en un ambiente muy concreto dentro de un lugar en el tiempo pasado.

Y a partir de este momento final de la novela, sería fácil alejarse de lo leído e iniciar una narración, otra, buscando pasar de la novela a la realidad, pero sería hacer spoiler, y estamos hablando de una novela. Yo no diré nada más, pero desde luego sí que es capaz de crear similitudes y despertar conciencias… Ley de amnistía, medallas, homenajes, olvidos forzados, Brigada Político Social, DGS, memoria contra el olvido del punto final.

Un libro sápido de leer, en el que cualquier parecido con la realidad puede que no sea una mera coincidencia, pero como se dice en el preámbulo de la novela, “los nombres son sólo nombres, son nuestros actos los que nos definen”.

Sobre el autor, Gustavo Sierra Fernández

Billy (“Algo es algo”). Autor: Gustavo Sierra Fernández. ISBN: 9788417721497. Formato: Tapa blanda 14×21. Páginas: 234. Libros Indie

* Miembro del Colectivo LoQueSomos
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