Cambio climático ¡A mí que me registren!

Iñaki Alrui*. LQSomos.

La frase, el titular: “El ser humano ha calentado el planeta a un nivel nunca visto en los últimos 2.000 años”

El titular anterior, o similares, corre por todo tipo de medios de manipulación masiva (tenderos de la comunicación y grupos mediáticos) o de entretenimiento estos días. Está claro que tenemos un grave problema pero para afrontar problemas y buscar soluciones, deberíamos de ser serios con las informaciones, y un titular dice mucho.

Lo primero también podría ser dejar de culpabilizar a los humanos como si fuéramos todos iguales en nuestros compartimientos o actitudes. Llevamos ya varias décadas con la carga moral, sobre nuestros hombros, de la destrucción del planeta repartida entre los mortales comunes… y es necesario hablar de capitalismo, del capitalismo destructor y salvaje que en su búsqueda de beneficio no tiene reparo en arrasar. Y el capitalismo tiene nombres propios, de multinacionales, la gran banca. Grandes empresas que incluso ahora se aprovechan de la sensibilización con el cambio climático para ponerse como paladines de la lucha medioambiental y de paso seguir haciendo caja. Además de explotados y precarizados ahora también ¡culpables! del desastre medioambiental en el que estamos. No, a mí que me registren…

La realidad es innegable y así se manifiesta en el nuevo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (1) que demuestra que las emisiones de gases de efecto invernadero de las actividades humanas (o sea, el ¡Capitalismo!) son responsables de un calentamiento del planeta en un 1,1° grados centígrados desde el periodo 1850-1900 hasta la actualidad. Pero más alarmante es el hecho de que el estudio predice que se espera que la temperatura global alcance o supere los 1,5 °C o más de calentamiento en los próximos 20 años.

Esta estimación se basa en el conjunto de datos acumulados por todos los científicos del mundo dedicados a observar el clima. El informe es un código rojo para la humanidad. Las señales de alarma son ensordecedoras y las pruebas son irrefutables.

Emisiones CO2 toneladas per capita 2019.        Pinchar en la imagen para ampliar

La comunidad científica es unánime en observar que el clima está cambiando en todos los rincones del planeta a una escala hasta ahora nunca registrada, de forma rápida y extensa. Y coinciden que algunos de esos cambios en marcha serán irreversibles por miles y hasta cientos de miles de años.

Pero todos también están de acuerdo que “una reducción enérgica y duradera de las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero pueden limitar la magnitud del cambio climático”. Según los cálculos de los científicos, esas reducciones pueden tener beneficios rápidamente para la calidad del aire, pero puede tomar entre 20 y 30 años hasta que las temperaturas de la Tierra se estabilicen.

Y ¿Quién puede reducir esas emisiones?

Entre todos tal vez, pero hay diferencias, y las marca el capitalismo. Yo, tú, él, desde nuestra culpabilidad de “humanos” reducimos el uso del plástico, clasificamos la basura, reciclamos el vidrio, el papel, pero la realidad la dan las cifras y por muchos yos, tús o ellos que se sumen no son casi nada ante un imperio destructor como Estados Unidos con sus 136.483 kilotoneladas de emisiones de CO2 (2). Y claro que debemos de contribuir, con nuestros hábitos diarios, con nuestra forma de vida, pero el centro del problema, insisto, se llama capitalismo, y lo que nosotros los humanos culpables podamos aportar se queda en algo minúsculo, aunque siempre necesario.

Una de las novedades del documento son las nuevas estimaciones sobre las probabilidades que existen de cruzar el nivel de los 1,5 grados de calentamiento en las próximas décadas y revela que, a menos que haya una inmediata reducción a larga escala de los gases de efecto invernadero, limitar la subida de la temperatura media de la Tierra a esa barrera o incluso a la de los 2° será imposible de alcanzar.

Estas predicciones se basan en una mejora de la observación de los datos que sirven para evaluar el calentamiento histórico, así como en un avance del entendimiento científico de la repuesta del sistema climático por las emisiones de los gases emitidos.

El informe destaca entre los grandes cambios que ya nos llegan o se avecinan:

– Intensificación del ciclo del agua. Esto significa lluvias más intensas, inundaciones y sequías más pertinaces.
– Cambio en los patrones de lluvias. En las latitudes altas, la precipitación posiblemente aumentará, mientras que se proyecta prevé que decrecerán en las zonas subtropicales. La precipitación de los monzones variará, siendo diferente en cada región.
– Las áreas costeras verán continuar la subida del nivel del mar a lo largo del siglo XXI, lo que contribuirá a mayores inundaciones en las zonas más bajas y a una mayor erosión. Los fenómenos extremos costeros que antes se producían cada cien años, ahora se registrarán cada año.
– Un mayor calentamiento amplificará el deshielo de la capa de permafrost y la pérdida de la nieve de temporada, así como el derretimiento de los glaciares y la pérdida de la capa ártica durante el verano.
– Los cambios en el océano conducirán a un calentamiento con mayores olas de calor marinas, la continuación de la acidificación del agua, la reducción de los niveles de oxígeno. Tales cambios, que continuarán a lo largo de todo el siglo, afectarán tanto a los ecosistemas marinos como a la capacidad de las personas de confiar en ellos.
– En las ciudades algunos aspectos del cambio climático se verán aumentados, como el aumento del calor (las zonas urbanas son de por sí ya más cálidas que sus alrededores), la frecuencia de las inundaciones por las lluvias y el aumento del nivel del mar en las urbes costeras.

El informe también aporta, para conocer la información por zonas geográficas, un interesante Atlas interactivo (3).

No obstante, el nuevo informe también refleja importantes avances en la ciencia de la atribución, es decir, la comprensión del papel del cambio climático en la intensificación de los fenómenos meteorológicos y climáticos, como las olas de calor extremas y las lluvias torrenciales. Hay claras pruebas de que el dióxido de carbono es el principal agente del cambio climático, aún cuando otros gases de efecto invernadero y contaminantes del aire también afectan al clima.

El informe Cambio Climático: la bases científicas (4) fue aprobado el pasado viernes 6 de agosto por los 195 gobiernos que forman parte del citado Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático y se trata de la primera entrega de las seis que se publicarán hasta el año 2022. Gobiernos en su mayoría entregados al hacer capitalista, que con el juego de la democracia (lo llaman democracia, pero es un capitalismo donde el mercado se lo ha comido todo, empezando por la política) en su mayoría se dedican a dar los servicios a las multinacionales y la banca. Y de nuevo insisto ¡Capitalismo!.

Estos mismos gobiernos se reunirán en la que califican de crucial conferencia sobre el clima COP26, que se celebrará en Glasgow en noviembre de este año, donde las economías más depredadoras, las del G20, volverán a poner fechas para las emisiones netas cero, y volverán a prometer frenar y revertir el calentamiento global, con planes creíbles, concretos y mejorados para 2040, 2050, 2060… y que seguramente volverán a ser ampliados, como hasta ahora, por su incumplimiento.

Nosotros los “humanos” culpables seguiremos contribuyendo dentro de nuestras posibilidades, pero sufriendo por no podernos comprar un coche eléctrico o poder comprar productos con denominación ecológica, y tampoco poder seguir el tren de las empresas ejemplarizantes que están comprometidas con el medioambiente como por ejemplo: L’Oréal, Unilever, NESTLE, Valeo, Philips… y una interminable lista de multinacionales ¡Viva el capitalismo VERDE!

Lo que sí podemos hacer es dar las gracias a las empresas que se han quedado con el monopolio energético (¡Gracias Felipe González!) en el estado español. Y no es para menos pues gracias a sus precios no podemos ni usar aires acondicionados, calefacciones y estamos planteándonos volver a lavar la ropa sucia en el arroyo (habrá que buscarlos) ¡Gracias! Y más aun, más gracias por vuestras fantásticas campañas, tan verdes, en los medios, por los cursos y cátedras que impartís en las universidades, siempre desinteresadamente, gracias, REPSOL, Iberdrola, BBVA, Caixa… y otra interminable lista de empresas patrias, dedicadas al capitalismo, pero en ¡VERDE!

Gracias a las de aquí y a las de allá por dictarnos nuestras preocupaciones, por recordarnos nuestra eterna culpabilidad… pero ¡a mí que me registren!

Notas:
1.- Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático
2.- Ranking de emisiones de CO2 por países
3.- Atlas interactivo
4.- Cambio Climático: la bases científicas

Crisis climática – LoQueSomos

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