Un cómic sobre la Comuna de París

La Comuna de París fue un extraño momento que frecuentemente queda relegado a los pies de página de los libros de historia, incluso franceses. Duró menos de 3 meses, de marzo a mayo de 1871,  y se caracterizó por la toma directa del poder por parte del pueblo ante un vacío causado por el fin de la guerra franco-prusiana. Anarquistas y marxistas la consideraron una victoria propia, pero habría que considerar qué hubo de pensamiento político y qué de hambre, pobreza, sentimiento de derrota y odio.
 
La rebelión del pueblo parisino vino precedida de un largo cerco de 4 meses en pleno invierno, tras la caída del imperio forjado por Napoleón III. Las tropas prusianas finalmente entraron en la ciudad y marcharon de inmediato. Los poderes políticos, Asamblea Nacional y Gobierno provisional de la República, optaron por quedarse en Versalles ante la posición de París de no querer rendirse.
 
Como medidas de castigo a la población, se dictaron leyes que obligaban al pago inmediato de letras de pago, alquileres y deudas vencidas, lo que llevó a la quiebra a cientos de talleres, comercios y obreros. Adicionalmente, se suprimió el salario a los miembros de la “Guardia Nacional”, unas milicias formadas por 200.000 ciudadanos que habían repelido los ataques de los prusianos y con las que todo parisino se identificaba. La medida dejó sin recursos a miles de familias.
Leer más

Tiempo de eufemismos

Llamar al pan, pan, y al vino, vino, molesta.
 
Las palabras son obligadas a travestirse para no ofender, no delinquir, no difamar.
 
Existe miedo a usarlas con toda su fuerza.
 
De ahí esa ridícula obsesión por llamarnos ciudadanos, porque llamarnos pueblo,  llamarnos trabajadores recuerda tiempos pretéritos en los que  la dignidad, la imperiosa necesidad de emanciparse  abría las venas del sistema.
 
Convertirnos en ciudadanos es incluirnos en una masa amorfa que exige algunos derechos pero no todos, en mi opinión es denominarnos de una forma que no quiere  rupturas radicales, que pide paso con buenos modales para poner en orden algunas cosas, pero rechaza frontalmente el parto nuevo, con nuevas formas de organizarse.
Leer más

Sentimientos y pensamientos

(Propios y Transferibles)
 
Amanecer
 
Desde hace bastante tiempo llevo escribiendo lo que sucede a mí alrededor con analítica observación, con más o menos acierto, pero con mucho empeño y sinceramente. Hoy esa costumbre se me antoja un ejercicio banal. Puede, que el haber mantenido esta postura durante años y haber expresado con mis pensamientos el reflejo de la realidad, haya derivado en esta apatía. Y no es que el presente que sobrevivimos sea pobre en inspiración. Al contrario, está pleno de argumentos sociales para derramar ríos de tinta sobre el papel que en otro momento hubiera sido una inagotable fuente de rabiosa difusión.
 
Es, tal vez, este el motivo que hace y me impide abrazar el Verbo como quisiera; por el que he decidido abandonar las teorías donde cómodamente estaba atrincherado en la dulce retaguardia.
Leer más

La vida de Eto’o en un cómic

La vida del delantero camerunés fue trasladada a los cómics y ahora podrá ser adquirida por todo el mundo. Samuel Eto’o fue considerado durante muchos años como uno de los mejores delanteros del mundo. Sin embargo, el atacante africano cambió su protagonismo por dinero y decidió fichar por el Anzhi de Rusia, donde se convirtió en el futbolista con mejor salario de todos. Ahora, es reconocido por la gente como eso y no como uno de los mejores delanteros que hay, ya que la liga rusa no tiene el mismo impacto que otras como la España o la de Inglaterra.
 
Pero, más allá del olvido futbolístico que haya tenido el ariete camerunés, Eto’o siempre será visto como un grande y como un ejemplo de vida, pues lo que muchos no saben es que viene de uno de los lugares más pobres del planeta, allá donde son muy pocas las oportunidades de salir adelante y muchas las probabilidades de terminar en una tumba.
Leer más

Muñoz Molina no es Miller

El 10 de febrero 2005 fallecía el dramaturgo y guionista Arthur Miller. Además de por su extensa obra literaria y teatral, el escritor judío norteamericano destacó por su lucha a favor de la igualdad, la libertad y la justicia. En los años 50, sufrió las persecuciones del Macartismo después de ser acusado de tener vínculos con el comunismo. Más tarde, fue uno de los artistas que se opusieron abiertamente a la Guerra de Vietnam. Autor de obras consagradas como Las brujas de Salem, Muerte de un viajante o El Precio, Arthur Miller recibió múltiples premios literarios, como el Pullitzer que le fue otorgado en dos ocasiones. También fue galardonado en 2003 por el polémico Premio Jerusalén, el mismo que Antonio Muñoz Molina recogió ayer en Jerusalén. Coinciden las fechas. Coincide el premio. Coincide la ocupación de Palestina por el Estado israelí. Pero no coinciden las acciones. No coinciden los discursos. Ni la denuncia del Estado de Israel.
Leer más

Vidas Hipotecadas, libre para descarga

De Ada Colau y Adrià Alemany. El libro que nos revela la gran estafa inmobiliaria española.
 
El derecho a la vivienda ha sido sistemáticamente vulnerado: de difícil acceso, pese a ser un derecho fundamental, ahora mismo tiene en jaque a centenares de miles de familias que reclaman un sistema hipotecario más justo. Escrito por dos de los fundadores de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Ada Colau y Adrià Alemany, Vidas hipotecadas explica las causas, señala a los responsables de esta situación, analiza el papel que han tenido las administraciones públicas, pone de manifiesto la lucha que desde la PAH se está llevando a cabo, con testimonios en primera persona, y ofrece consejos y recursos útiles para defender el derecho a la vivienda y evitar los abusos de poder de las entidades bancarias. Asimismo el libro también recoge las últimas informaciones sobre la intervención de Bankia y la posibilidad del abandono del euro. Vidas hipotecadas: El drama en cifras y la lucha de la PAH – Desde que empezó la crisis, en 2007, más de 350.000 ejecuciones hipotecarias en todo el Estado han dejado cientos de miles de familias en la calle y con una deuda de por vida. Pero detrás de las cifras hay personas, vivencias, proyectos que se truncan, sueños que se convierten en el peor de las pesadillas.
Leer más

Un trovador anarquista en viñetas

Escondía el genio callado tras su bigote, su guitarra, su pipa y sus gatos, siempre, a poder ser, alejado de los focos, entre sombras de bambalina, dejándose llevar mar adentro, como mecido por un ritmo con sabor a espuma y sal, el de las olas recurrentes de la playa de Sète, donde nació en 1921 y donde pidió ser enterrado (Supplique pour être enterré à la plage de Sète), para él siempre pareció fácil lo que para tantos es imposible —derrochar sabiduría casi sin querer, en vez de aspirar a hacerlo y no poder—, rumiando la evidencia cruel de tener que ser músico al no poder ser novelista ni cineasta, se llamó Georges Brassens, enamoró a una generación y sostuvo, junto a gente como Ferré, Moustaki, Gainsbourg, Brel y Juliette Gréco los pilares de la chanson en su vertiente mítica: la de los cantantes inmortales, irrepetibles, maravillosas flores de ruina.
 
Frente a la interminable ristra de lo dicho y escrito/gama pompa y circunstancia acerca de Brassens y su fauna, a menudo por firmantes que no lo conocieron o lo hicieron muy de lejos, el ilustrador y escritor francés Joann Sfar (Niza, 1971) quiso desmitificar al autor de himnos al amor y a la acracia tales como La mauvaise réputation, Les copains d’ abord o Penélope. Lo hizo a lo grande: comisariando la gigantesca exposición que la Ciudad de la Música de París dedicó el año pasado a Brassens. Sfar montó la muestra y diseñó el catálogo: un extraordinario tebeo de 120 páginas que, bajo el título Brassens. La libertad, llega ahora a las librerías en su versión española (Fulgencio Pimentel Editor).
Leer más

Brevemente: de la poesía a la pintura (y de ésta al ensayo)

Desde la guerra declarada por Dios, según empieza el manifiesto de Silén, “Maldigo el lenguaje de los trasnochados y de los nostálgicos de una soberanía pospuesta.¡La demokracia [sic] ha fracasado!”, vuelvo al mural de Orozco, y veo al viudo de la noche sin libertad de Martí (Cortés). Lo que subraya Silén de la poesía martiana, “quien va a morir, va muerto”, eflorece: Cortés, quien va a matar, va muerto

Leer más