Piratas y Pateras

Desde hace unos días se encuentra en las librerías el segundo libro de Vicent Boix* titulado "Piratas y pateras".

Se trata del primer libro que se edita sobre el acaparamiento de tierras en África y en él se desgranan abundantes datos para entender este fenómeno, como por ejemplo, el perfil de los nuevos inversionistas agrícolas, el tipo de cultivos que están sembrando, efectos en la seguridad alimentaria en la región, impactos y abusos sobre la población local y el medio ambiente, consecuencias en la agricultura española o europea, etc.

A continuación reproducimos el texto correspondiente a la introducción del libro:

El gran negocio agroalimentario

Tradicionalmente, el campesinado se ha caracterizado por cultivar alimentos destinados al consumo propio y a los mercados locales, llevando a la práctica un tipo de agricultura respetuosa con el medio ambiente y cimentada en unos conocimientos agronómicos que se han transmitido de generación en generación. En muchos lugares el campesino o pequeño agricultor, con el tiempo se fue abriendo al mercado. El objetivo ya no era cultivar para comer, sino hacerlo para vender la siembra y poder comprar la comida y otras necesidades. La denominada “revolución verde”, acaecida a mediados del siglo XX, favoreció este proceso ya que consiguió aumentar la productividad, gracias a la mecanización del campo y a la utilización de semillas mejoradas y productos químicos.El otrora agricultor libre, se hizo dependiente de los “paquetes tecnológicos” y de las exigencias de los mercados.

Inicialmente muchos pequeños agricultores lograron sobrevivir e incluso progresar, aunque con la expansión de las políticas neoliberales, la agricultura tradicional y campesina ha entrado en una clara recesión. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), la agricultura ocupaba al 52% de la población económicamente activa a nivel mundial entre los años 1979 y 1981, porcentaje que disminuyó hasta el 40% en 2010. Igualmente, la población rural mundial que en 1979-81 sumaba el 61% del total cayó en 2010 hasta el 49%.[1] Por el contrario, en ese mismo intervalo de tiempo las exportaciones y las importaciones agrícolas se multiplicaron por cinco, lo que viene a indicar que el modelo agrícola exportador e intensivo está expulsando a los agricultores del campo.

Y es que el principal problema que enfrenta la agricultura agroexportadora, entendida como una mercancía más dentro del supermercado global, es que las diferentes fases de la cadena agroalimentaria (semillas, insumos, intermediación, distribución, transformación, venta, etc.) se concentran cada vez en menos manos, y esta situación de oligopolio da fuerza a estas “manos” que determinan todo tipo de condiciones.

Según la Rural Advancement Foundation International (renombrada como “Grupo ETC”) el 67% del comercio mundial de semillas era manejado en 2007 por 10 grandes multinacionales (DuPont, Syngenta, Limagrain, Bayer, etc.). Solo Monsanto detentaba casi el 25%. De acuerdo con la misma fuente, 10 empresas controlan el 89% del comercio de agroquímicos (Bayer, Syngenta, Dow, Monsanto, etc.). De ellas, las seis más poderosas también participan del negocio de las semillas.[2]

En 2008, año en el que se produjo la primera de las crisis alimentarias de este siglo XXI, las empresas transformadoras lograron importantes réditos según la Genetic Resources Action International (GRAIN): “…las ganancias de Nestlé de 2008 subieron un impresionante 59 por ciento, y el incremento de Unilever se acercó al 38 por ciento”.[3] Durante esos meses también aumentaron los precios de los agroquímicos, por eso muchos agricultores no pudieron adquirirlos y sus plantaciones intensivas sufrieron pérdidas. Pero, Monsanto aumentó sus beneficios un 120% respecto a 2007, Bayer un 40%, Syngenta un 19% y Dow un 63%.

Estos eslabones de la cadena alimentaria (agroquímicos y semillas) no son los únicos que han logrado aumentar sus réditos. Otro muy importante, que ha provocado la desesperación de millones de agricultores es la intermediación, es decir, el eslabón que acerca los alimentos del campo al supermercado. La situación en este caso es similar a los anteriores. Unas pocas empresas, tanto a nivel nacional como internacional, están situadas entre millones de agricultores que producen alimentos y millones de consumidores que los adquieren. Algunas de ellas los transforman, y según ETC, el 26% del mercado mundial de comestibles empaquetados es colmado por 10 transnacionales (Nestle, Pepsico, Kraft, Coca-cola, Unilever, Danone, etc.).[4] En frutas y verduras sin transformar, la intermediación es entre los mayoristas y minoristas, y en otros casos es la distribución moderna (supermercados) quién adquiere directamente los productos del agricultor o del mayorista.

En cualquiera de los tres casos mencionados, la tónica general es que la intermediación, la transformación o la distribución moderna, haciendo gala de su posición dominante en la cadena alimentaria, imponen unos precios de compra irrisorios al agricultor y se los incrementa al consumidor logrando una plusvalía en algunos casos insultante.

Las materias primas en el siglo XXI, una gran inversión

En las últimas décadas, la desregulación en los mercados provocó que las inversiones productivas en la economía real fueran perdiendo peso en favor de las inversiones financieras, que acamparon en diversos mercados para succionarlos y luego escapar de las crisis que creaban en busca de nuevos mercados. A la inversión financiera se le achaca, entre otras, la “burbuja de las punto.com” y la “crisis de las subprime”.

En la búsqueda de inversiones seguras el capital financiero aterrizó en los mercados de futuros, donde alimentos y materias primas agrícolas son una parte muy importante del mismo (también se negocia con petróleo, metales, etc.). Como ejemplo podríamos plantear el siguiente caso hipotético: una cooperativa de agricultores acude a uno de estos mercados y, tras negociar con una empresa de harina, vende 30 toneladas de trigo, a entregar en enero de 2014 y a un precio de 225 dólares la tonelada. Para ello se firmaría un “contrato de futuro”, es decir, un título en el que se detalla la transacción. Importante subrayar que en los mercados de futuros no se negocian mercancías físicas (trigo) sino contratos para vender/comprar mercancías físicas futuras (trigo en enero de 2014).

Estos mercados nunca estuvieron exentos de la especulación y otras prácticas alejadas del comercio real de materias primas, ya que los contratos sobre mercancías futuras dan mucho margen a la variación de precios antes de la fecha de entrega real. Pero como se decía, diversas medidas liberalizadoras junto a crisis en otros mercados, originó que el capital financiero (fondos de cobertura, de pensiones, etc.) invirtiera a gran escala en los mercados de futuros. Los activos financieros en materias primas crecieron de los 5.000 millones de dólares en el 2000 a 450.000 millones en 2011.[5]

Desde entonces el mundo vive en tensión debido al incremento de los precios de los alimentos que originó una crisis alimentaria en 2008 y otra inacabada en 2010 que está causando estragos en el Cuerno de África y el Sahel. Desde el principio se intentó esconder el motivo real de las crisis y se argumentó que la causa era el desequilibrio en la oferta y la demanda de alimentos, aunque con el tiempo y ante los hechos la realidad se hizo visible. Como se ve en la gráfica, existe una relación palpable entre la actividad inversora y el incremento de precios. Y la realidad es que mientras en el África Subsahariana está muriendo gente de hambre, el grupo de inversión Goldman Sachs ganó más de 5.000 millones de dólares en 2009 especulando en materias primas, lo que supuso un tercio de sus beneficios netos.[6]

La tierra, el último eslabón por controlar

La cadena agroalimentaria en un gran y suculento negocio. Así lo demuestran los balances de ciertas transnacionales, como también queda claro tras analizar el vertiginoso aumento del capital financiero en los mercados de materias primas. Para los inversionistas el futuro es muy esperanzador. Saben que la gente puede dejar de pagar su hipoteca pero siempre tendrá que alimentarse. Además se ha normalizado, se ha institucionalizado y se ha aceptado sin rechistar, un incremento de los precios de los alimentos (y su volatilidad) que se creó artificialmente en los mercados. Desde organismos como la FAO se anuncia y se asume sin más, que la humanidad enfrentará una época de alimentos caros aunque ello suponga aceptar un status quo en el que millones de personas pasan hambre.

Si bien todavía no hay escasez, la ecuación entre la oferta y la demanda de alimentos y materias primas agrícolas tenderá a comprimirse si no se toman medidas, porque sigue creciendo exponencialmente la población mundial, y sobre todo, porque el futuro energético de los países ricos dependerá de los agrocombustibles, todo ello, en un planeta amenazado por un cambio climático que está comprometiendo la capacidad hídrica de muchas naciones, degradando los suelos, alterando la productividad y afectando los rendimientos en diversas zonas típicas de cultivo.

La idea esencial es que, en tiempos de crisis económica y recesión, resulta que la agricultura se presenta como un mercado apetitoso y con un prometedor futuro. La demanda está más que asegurada, es más, crecerá vertiginosamente. La propia FAO ha estimado que la producción mundial de alimentos se deberá duplicar para el año 2050.

La oferta, por el contrario, es el gran pastel a dividir y por ello naciones, inversionistas y transnacionales empiezan a mover fichas para garantizarse su porción. Teniendo en cuenta que ciertos eslabones de la cadena alimentaria exportadora ya están acaparados por multinacionales (semillas, intermediación, etc.) y teniendo en cuenta que los mercados de futuros están atiborrados de inversionistas y especuladores, solo queda un eslabón por conquistar: la tierra.

Esta es imprescindible y hasta el momento es un recurso natural que, dependiendo de países, puede ser más o menos accesible para la ciudadanía. El campesino y pequeño agricultor puede eludir las semillas patentadas, los agroquímicos y los canales tradicionales de distribución; mientras que el consumidor puede evitar las grandes superficies comprando alimentos sanos y de temporada directamente al productor. Para que sigan activos estos canales sostenibles y agroecológicos solo hace falta la tierra, que ahora, está en el punto de mira del capital. He aquí la gran amenaza para la soberanía alimentaria, especialmente en las naciones y comunidades empobrecidas que suelen auto abastecerse a través del auto consumo y de los mercados locales.

Notas:

1- Anuarios estadísticos de la FAO 2004 y 2010.

2- ETC: “¿De quién es la naturaleza?”, noviembre de 2008.

3- GRAIN: “Las corporaciones siguen especulando con el hambre”, abril de 2009.

4- ETC: “¿De quién es la naturaleza?”, noviembre de 2008.

5- GRAIN: “El negocio de matar de hambre”, 28 de abril de 2008 y LA CAIXA: “Especulación en los mercados de materias primas: ¿culpable o inocente?”, Informe Mensual octubre 2011.

6- KNAUP, H., SCHIESSL y M., SEITH Y.A.: “El hambre cotiza en bolsa”, en El País, Madrid, España, 4 de septiembre de 2011.

7- LA CAIXA: “Especulación en los mercados de materias primas: ¿culpable o inocente?”, Informe Mensual núm 350, Octubre 2011.

 * Vicent Boix.

-Investigador asociado de la Cátedra “Tierra Ciudadana – Fondation Charles Léopold Mayer”, de la Universitat Politècnica de València.Autor de los libros El parque de las hamacas y Piratas y pateras. Artículo de la serie “Crisis agroalimentaria”

Vicente Boix en LQSomos

Sobre el amor

Voy a dejar de sacar un artículo cada lunes. Inmerso como estoy en escribir una novela y concentrado en ella, me resulta difícil dispersar en estos momentos mi pensamiento. Llevo siete años escribiéndola, y me faltarán algunos más, pero adquiere tal intensidad que he de sumergirme en ella como si de una mujer se tratara, una mujer eterna e infinita, a la que nunca se llega, porque la palabra es paralela a la realidad, que como dos líneas que nunca se unen siempre quedan a la misma distancia, menos en el infinito que es donde se juntan.

Por otra parte no se me ocurre nada esencialmente nuevo que pueda aportar en temas de actualidad. Será un lunes cuando saque nuevamente algún artículo que me parezca significativo, pero de vez en cuando, sí creo que merece la pena ser escrito y ser leído, como me han parecido hasta ahora. 

Se me ha ocurrido finalizar este ritmo con un artículo sobre el amor, porque precisamente la novela que escribo quiere ser un cuadro de amor frente a la destrucción de la vida, con personajes enfrentados a la mentira y podredumbre que nos rodea. Quedan las pinceladas de color en el entorno de cada uno de ellos, a modo de esperanza, pero su mundo aparece cada vez más lejano de ellos mismos, invadidos como estamos por una sociedad que nos obliga a existir de una manera diferente a como queremos, a como hemos soñado. 

En la literatura descubrimos el anhelo de amor, no en las narraciones de historias con su esquema de presentación, nudo y desenlace, sino en aquellas obras que escriben autores sumergidos en su interior, los que aprenden a colocar las palabras con el esfuerzo de escribir cada día, cada rato, quieren expresarse y consiguen llegar a un espacio humano común al resto de las personas. El arte de escribir abre los ojos de nuestra realidad a los sentimientos. 

Creo que el amor tiene mucho que ver con lo que está sucediendo en nuestra sociedad, sin embargo, como diría Mafalda, lo urgente no nos deja ver lo importante y lo esencial queda oculto, pues como dijo El Principito lo esencial es invisible a los ojos. Y ¿qué es lo esencial hoy?. Lo de siempre, pero no porque los ciudadanos hoy bajemos los párpados el mundo actual es nuevo. Es la oscuridad que se repite para quien duerme. Plûtot la vie. 

Cuando he participado últimamente en manifestaciones, algunas desbordaron las previsiones de asistencia, convertidas por sorpresa en riadas de gente, formando lo que se conoce como el 15 M, así como también otras impulsadas por jóvenes, pero con personas de otras edades, escuché un grito mudo, imperceptible, que late en el ambiente. Dice: ¡queremos amar! y no nos dejáis, queréis hacer de la vida un horario, un sacrificio para que, quienes tenéis podrido el corazón, os llenéis de vuestra sangre, el dinero, a costa de nuestro esfuerzo. Olvidáis vuestros sueños, vuestras ideas y os pagan por ello. Esto es lo que traduzco de ese eco que ha llenado las calles de esperanza. Voces silenciadas, poesía teñida de indignación, son el alma de las protestas. 

Toda una escuela de adiestramiento de la élite social hace que los sentimientos sean arrancados de los jóvenes, porque para que funcione la economía moderna sus gestores no pueden permitir que las personas amen, para lo cual falsifican la palabra “amor” con toda su maquinaria de producciones literarias, imágenes de todo tipo en televisión y el cine que deforman el sentimiento profundo de amar, pero en el fondo continúa latiendo aunque débilmente y acaba saliendo a borbotones ¡siempre! sin saber cómo ni el porqué, es el manantial de las grandes rebeliones y el fondo de cualquier movimiento revolucionario. 

Así lo cuenta Gustave Flaubert en “Educación sentimental”. También aparece en Los miserables, de Víctor Hugo. Es el grito de fondo que hubo en el mayo del 68, en la primavera de Praga, en la revolución de los claveles, en la plaza de Tiananmen cuando la matanza de 1989 durante la Primavera de Pekín, en las primaveras árabes, en las acampadas de Sol y frente a Wall Street. 

Aparte de los componentes políticos hay un sustrato previo que es literario y poético que apenas deja rastro cuando la destrucción de estos estallidos sociales sucede. Así lo analicé en el Tratado del enamoramiento, para diferenciar el amor de la pasión, de la sexualidad, del enamoramiento, pues son funciones diferentes confundidas e instrumentalizadas de una u otra manera a lo largo de la historia. Los sentimientos son el combustible que permite funcionen los motores de la historia. El amor es el aire que respiran las revoluciones, por eso cuesta tanto, porque es difícil amar. Hay dos libros de Eric Fromm que son complementarios, El arte de amar y Miedo a la libertad. 

La incapacidad para luchar tiene una causa: el sentimiento socializado, contrario al individual, porque los sentimientos se contaminan, son absorbidos por el ambiente social. Lo estuvieron en otros tiempos, aunque quedan residuos del sentimiento religioso, de sentimientos patrióticos que hoy han pasado a ser mayoritariamente sentimientos de consumo y tecnológicos avanzando un paso más del sentimiento industrial, porque la forma de vida que nos impone la sociedad invade nuestros sentimientos y nos hace sumisos a ella.  Es necesario reflexionar en este sentido. El sistema de enseñanza no aborda los sentimientos, no los educa, cada vez se convierten más en deseo, para desear lo que quienes controlan los resortes del Poder quieren que deseemos. 

Recuperar el latido del amor en nuestra vida es el fundamento de la rebelión que está por venir. Una vez que ésta se desarrolle nos puede llevar a una revolución imaginada hoy por los poetas. Esto es lo que realmente teme el Poder, las bombas atómicas forman parte de un juego de espejos del que los poderosos forman parte. Amor y libertad van muy unidos, como dijera Agustín de Hipona, San Agustín, “ama y haz lo que quieras”. 

Hace muchos años en un debate confederal de Los Verdes hubo una discusión sobre el programa electoral. Victoriano Fernández propuso que se incluyera que lucháramos por una sociedad en la que sea posible amar, amar más y que el amor sea el centro de nuestra existencia. Y lo planteó desde su interés por las ideas de Wilhelm Reich y de la obra “La alternativa” de Rudolf Bahro. Se debatieron estas cuestiones. No creo que hoy exista una organización que lo haga. Yo fui uno de los críticos a que se incluyera el texto propuesto, porque me pareció más de filosofía que de política. Pero a medida que ha pasado el tiempo y que he llegado a la misma edad coincido en la misma conclusión. Son mis hijos quienes dicen que esto que les cuento es una cursilada y que si un partido lo pone haría el ridículo. 

En su obra “El hombre sin atributos” su autor, Robert Musil, establece una metáfora en relación a la organización patriótica en la que militan los protagonistas, de amor a la patria pasa a llamarse Acción Paralela. Cuenta una historia en la que aparece unida la acción política con la vida sentimental de los miembros de la organización, sentimientos que afloran como telón de fondo de la trama. El autor se sitúa en el amor íntimo entre Agathe y Ulrich, dos hermanos, para intentar ver el amor abierto en su totalidad, del que dice son ellos dos los últimos mohicanos de lo que es amar. Y lo define de muy diversas maneras a lo largo de la novela: ¿Existe el amor?. Sí, pero es algo excepcional. 

Para Musil el amor es también una máquina para hacer coincidir.  Afirma: el sentimiento es lo de menos en el amor, a pesar de ser la esencia del mundo, en el cual hay dos estados, el amor y la violencia, ambos mantienen al mundo en movimiento. El sentimiento no se orienta al mundo real ni a las personas reales. Entre dos personas solas no hay amor, a lo más compañía. El sentimiento depende del entorno, disuelta la ilusión óptica del alma y la hartura del cuerpo. Llega a la conclusión de que el problema de la civilización hay que resolverlo con el corazón. 

Parecido al secreto del que habla Musil: el secreto del amor es no ser uno, es lo que me comentó Fernando Manuel Labrador. Cuando le dije que iba a escribir este artículo me citó una idea de la obra que escribe, “La crucifixión de Nietzsche”: el amor no es un tema de poesía, pues ésta lo banaliza. Para él amar es un tema serio y profundo. A veces, dice, detrás de un fracaso amoroso se esconde el miedo a la pérdida de la mismidad yoica en la onda orgásmica. ¡Pon esto en un poema!, sería hasta divertido, me dijo. Precisamente este no ser uno mismo es lo que, paradójicamente, nos hace ser auténticos, pasamos del ser-en-sí,  al ser-para-otro y se inicia así el camino de ser-para-sí, la construcción de toda realidad, individual o colectiva, según Hegel. Fuera de esto queda la destrucción que es lo que estamos viviendo en el mundo global en el que vivimos, sin percibir el aspecto invisible de lo que mueve realmente el mundo, el amor, porque lo que no es amor es ausencia de él. Quizá esto no pueda ponerse en un poema, pero la poesía es el grito del amor. 

También Marcel Proust escribe en su obra “En busca del tiempo perdido”, una historia de la que comenta que también es la última historia de amor, porque dejaba de existir un mundo con su manera de amar y su forma de verter el amor al mundo y a otra persona. Para él amar es lo único que nos relaciona con lo que nos rodea y con nosotros mismos. La sensación moderna de deambular por la vida la vemos en la novela de James Joyce, “Ulises”, en la que su protagonista, Bloom, acaba definiendo el amor moderno cuando se derrama ante las nalgas de su mujer, Molly, para quien haber elegido a su marido hubiera sido igual que elegir a otro, lo mismo hubiera dado él que otro, pero lo amó a su manera, sí, lo amó porque ella fue su amor de la montaña, y el amor de él la recuerda a los rododendros, al mar carmesí, sin embargo se disuelve. 

También un martes en el bar La Cantina, comenté mi intención de hacer esta reflexión. Sandra Sánchez comentó en la tertulia que es diferente amar que querer. Querer es poseer, adquirir algo, lograr un objetivo. Amar es darse al otro. Lo cual observé tiene mucho que ver en la relación de las personas con el mundo, querer es ansiar, es tener y disponer de cosas, amar es darse a las personas para interactuar con ellas y tejer un entorno.  Querer es la base emocional de la ambición, es el impulso de los negocios sobre el que funciona la economía. Amar es el sustrato de la solidaridad y del arte. Voilà. 

O como Daniel Vargas, que al preguntarle sobre el amor sonríe y dice que es algo que le trae por la calle de la amargura, dice que no sabe lo que es, no lo puede definir, pero es algo que echa de menos. Esta indefinición sentimental no es baladí, porque a nivel social es lo que hace que no haya objetivos en la lucha de hoy en día, gritamos porque el mundo nos pone zancadillas a amar, decimos que queremos empleo para vivir y vivir conlleva amar, gritamos contra los recortes y la reforma laboral porque nos roba el tiempo de vivir el amor, y no lo decimos.  Por culpa de este silencio la lucha resbala en cada acto, sea el que sea, no avanza

Tampoco las organizaciones críticas proponen modelos sociales nuevos, porque no somos capaces de definir qué es vivir el amor de hoy, algo que intenté hacer en una obra de teatro, indefinida al final, pero es una mirilla que espero sirva para ver qué pasa con el amor en nuestro mundo de asfalto y pantallas. Un actor, al que le comenté por carta  mi empeño con esta obra de teatro, sabe lo que me costó hacerla durante varios años, con más de treinta guiones descartados y al final me salió “El amor de Joy”. Un amor en el que los maniquíes tienen mucho que decir, aunque no digan nada. 

* Ramiro Pinto 

Más artículos del autor

 

De Ceca en Meca

España tiene dentro una espiral

Una espiral que se llama “mineros”

Que en su andar natural

Y por fuerza de necesidad

Van de ceca en mecá

O de acá para allá

Buscando al machetero

De punto final

Decidiendo tener un capricho

Llamado trabajar

Como se arrolla la cuerda al trompo

También resultante

Del movimiento de un punto

En torno de otro

Del cual va al mismo tiempo

Alejándose gradualmente.

Su Mina viene de Sísifo

Condenado al Infierno cual tal

En pozos y galerías

Para extraer un mineral

Elevando piedras de carbón

Hasta lo alto

Para después caer sobre sus cabezas

En acción y efecto de novar

Quedando cachifollados

Deslucidos y humillados

Mientras la Froga del Gobierno

Fábrica de Albañilería

Se pasa por el forro de la bragueta

El lenguaje cotidiano

Y el calentamiento global.

 

La engañosa armonía universal

Es un fraude como el obispo Froilán

Patrono de la ciudad de León

Que era gallego, natural de Lugo

Frontudo, de mucha frente y Frólaz

Que hacía fu a su fe

Remedando el bufido del gato

Como estos mineros que dicen fu y fa

A la carta futbolera de marear

Que hacen de La Cibeles

Frontalera de bandera

Ciñendo su frente

Y terminando por los lados

En el carrillar

Fajas y adornos como goteras

Que guarnecen por lo alto

Y  por los lados

De Neptuno su frontal.

 

Los futbolistas no han descendido

Del podium

Siguen permaneciendo

Con los dos pies en el mismo zueco

No se han bajado de su Burro particular

Ni se han vestido de mineros

Pues su fucilazo

Relámpago balompédico

Es de los llamados de “calor”

Y son seguidos de Rebuznos y truenos

Con campanas patrioteras

De trova falsa

Ahumadas en atalaya

Acompañada por lo común

De picazón

En lo más vivo o empeñado

De su contienda

Como el fuego de San Telmo

Que suele presentarse

En los topes de los palos de las porterías

En tiempo de victoria

Fuellando con talco de colores

Las banderas rizadas.

 

“Parécenme una cosa a otra

Esto del fútbol y la mina

Como un huevo a una castaña”

Me dice Sanz de Encalada

En la provincia de Zamora

Admirando los dos

en Fuente del Álamo ( Murcia )

La vista interior

Y proyección horizontal

De un sepulcro megalítico

Descubierto en sus inmediaciones

Mientras en Madrid

Se engalanan los tramposos

Con discursos y cohetes

En la bienaventuranza eterna

De la copa merecida

Hecha de hojaldre relleno

En espacio de cielo

Que se representa luminoso

Y lleno de Ángeles de “La Roja”

Muy contentos y en sus glorias

Haciendo verdad el refrán

“Con las glorias futboleras

Se olvidan las memorias mineras

Que gloria vana, florece

Y no grana

A no ser en los versículos del euro patriotero”.

 

Mineros, en todo vuestro espacioso

Tiempo recorrido

Estáis alcanzando el éxtasis del oprimido

Susceptible de ser gobernado

Por Alí Bey el Abasí

Viajero español

Cuyo verdadero nombre era

Domingo Badia

Celebérrimo por sus aventuras de puterío

Y sus prodigiosos escritos asnales

Quien conoció a Ali

A quien se le caía la Baba

De ahí Ali Baba

Fundador de la ciudad de Marruecos

El cual poseía todo el imperio de Marruecos

Y gran parte de España

Que por eso se cantaba en Geografía

“España limita al Norte con África”

Mineros, sigo,

Si queréis las de ganar

Pedírselo al rey de Portugal

Porque lo que es al de España, nada

Pues se pierde en cacerías

Y con patadas a  balones de “La Roja”

En dirección sideral

Que ya lo dijo Gladstone

Estadista y ministro inglés:

“ No os quiero mineros

Ni quiero las minas

Que tan solo quiero a los futbolistas

Y a los toreros que trepan

Hasta el tope real

Iros al paro, mineros

Y que vuestras esposas e hijos

Engorden la cola del paro glandular

No quiero vuestro carbón

Que tanto os costó ganar

Montaos al caballo blanco de Santiago

Y buscad la cagada del lagarto Juancho

Con Pero Niño, al mando de la flota

Que mandó Enrique el Doliente

La cual asoló las costas de Inglaterra

Por cielo y por mar”

 

Prosiguiendo:

“Haced carbón de la noche

Fumaos un canuto

No ahogaréis la fiesta futbolera

Ni los balones al borde del infarto

Arrojaréis por la borda

Pues sabed que al timón del Euro

Nuestros señores de barlovento

Eructando, eructando pasiones

Tienen la fe del Chimpancé

Y sus mellizos gemelos

Y van cantando: “Lucrar y Lucrar”

Es lo que importas

Por los sitios públicos

Gala y falso primor alardeando.

Otras notas del autor

De ratas y honestidades

Que al hundirse un barco las primeras en abandonarlo son las ratas es una de las metáforas o adagios más ciertos de nuestra cauda tradicional. Digo hoy esto porque, a través de la red, me acaba de llegar un artículo donde el novelista Antonio Muñoz Molina arremete contra el caótico estado de cosas de España y contra quienes lo propiciaron. Lo titula “Hora de despertar” y en el mismo afirma que España ha vivido en un estado de irrealidad o delirio “inducido por la clase política, alimentado por los medios, consentido por la ciudadanía…” Afirma también el narrador que “la broma empezó en los ochenta”.

Desde luego, nada más cierto que lo de ese estado de irrealidad inducido por la clase política. Pero no olvidemos que el señor Muñoz Molina ha detentado un cargo público DE LIBRE DESIGNACIÓN para esa clase política a la que censura (director del instituto Cervantes de Nueva York).

Nada más cierto que lo de “alimentado por los medios”, pero tanto él como su esposa, Elvira Lindo, llevan mucho tiempo colaborando en “El País” e impartiendo desde dicha tribuna soporíferas lecciones de ideología pequeñoburguesa con un tinte progre que huele a naftalina, lecciones que por lo general se limitaban a censurar la dictadura franquista. Es muy fácil apalear un cadáver; lo difícil hubiera sido alzar la voz durante el momento de aquella dictadura.

También he de poner mis reparos a eso de “consentido por la ciudadanía”. No todos callaron durante ese interminable delirio que empezó, sí, en los 80, desde la llegada del Psoe al poder. En primer lugar, el movimiento literario de “LA DIFERENCIA” y casi a la vez el “SALÓN DE INDEPENDIENTES” se alzaron a principios de los 90 contra la corrupción y la mentira imperantes en España y, a cambio, a quienes militamos en aquella revuelta, se nos condenó por ello al silencio y se nos cerraron todas las puertas. Eso se llama CENSURA y es algo de lo que los mimados del sistema no tienen ni la menor idea.

Más adelante, en el artículo referido, leemos: “Por un azar de la vida me encontré en la Expo de Sevilla en 1992 la noche de su clausura: en una terraza de no sé qué pabellón, entre una multitud de políticos y prebostes de diversa índole que comían gratis jamón de pata negra…” Nada de azar, señor Muñoz Molina. Usted estaba con ellos porque ese era su sitio. No nos venga ahora con ese victimismo que le es tan característico. Mientras usted contemplaba los fuegos artificiales de la clausura en compañía de los políticos, algunos escribíamos feroces artículos que aparecían en modestos diarios de provincias, porque quienes gritaban verdades como puños habían dejado de existir para la prensa nacional.

Hace usted también mención al ayuntamiento de Granada, que despilfarró lo que nunca sabremos para “alquilar uno de los salones más caros del Waldorf Astoria (en Nueva York) para “presentar” un premio de poesía. Presentar no se sabe a quién, porque entre el público sólo estaban ellos, sus familiares más próximos y unos cuantos españoles de los que viven aquí”. Muy bien, señor novelista, pero ¿acaso ignora usted que el concejal de cultura que organizó aquel despropósito, aquel vergonzoso derroche, era Juan García Montero, hermano de Luis García Montero, el poeta que le ayudó a usted en sus inicios a entrar en los círculos del poder, otro de los”honestos” de nuevo cuño que controla desde hace mucho tiempo junto a sus amiguetes decenas y decenas de premios literarios en España (premios de muchos miles de euros) y que practica un descarado tráfico de influencias?

Sí, señor Muñoz Molina. Ha llegado la hora de despertar de esta larga pesadilla, pero aunque ustedes lleven su hipocresía hasta el límite de abanderar en el futuro el movimiento 15M, que es lo mejor que le ha ocurrido a España en los últimos 20 años, aunque ahora ustedes se nos presenten como víctimas, somos muchos los que recordamos y pondremos a cada cual en el sitio que le corresponde.

* Publicado en “La Fiera literaria”

Casting en la facultad de económicas de la UBU

 

Jesús y Yo

Ayer fuimos a un casting

En la Facultad de Económicas de la UBU

Invitados por Lucía

(Qué bella y maja Lucía

Qué yogurcito

Cómo me gustaría yacer con ella

Besar el cielo de su paladar entre cuatro labios

Tocar su campanilla

O picha de las chicas a sagrario

Haciendo música

El Santa Lucía napolitana

Con rasgueo floreado

Una vez que haya salido el dedo índice

Del cuajo

En su Trompa de Falopio tocando

Y estrellando mis dos huevos

Con canuto de capullo labiado

Rompiendo la lechetrezna contra el sarro)

Más hablemos del casting

Veamos:

El director de escena

Un chavalote de Xixón muy guapo

Nos dice que tenemos que hacer

De amantísimos esposa y esposo alternando

Mientras nos graba una cámara

Sin pìlas, creo

De tres perras a cuatro

¡No importa¡ pues nosotros dos tenemos chispa

Para esto y otro tanto

Comenzando Yo como amada esposa

Y Jesús como el Amado

Y sabed que estoy esperando intranquila

Pues soy una selosa muy selosa esposa

Y el se tarda demasiado

Acabo de plancharle el calzoncillo

El pantalón y un saco

¡Cómo me gustaría plancharle el rabo

A este hijo de la gran puta

A quien yo amo

Que hoy de seguro

Ha vuelto a hacer de las suyas

Apuntándose horas extras en el nabo

Y no me valen las excusas del fútbol, los toros

Ni en la terraza la cerveza y el tabaco

Que mi Amado es un grandísimo putero

Un mal nacido y cabronazo

Que por eso mi suegra me dijo un día:

–                     Este hijo mío, hija mía me nació retorcido

y lo primero que enseñó naciente, ¿sabes?

Fue el pito

Mi Amado es pescador de coplas

Tiene el carnet de Medio Ambiente

Para pescar en los ríos y en los charcos

También trabaja la forja artística

Que por eso me la metió doblada

E hizo que el palomo de hierro que le chilla

En la punta del capullo

Me echara su lechada

Para poner mi tripa así de grandota y basta

Como veis

Mi madre ya me lo advertía:

-“ No te cases con ese hijo de la gran puta

Que te la meterá doblada”

-“Madre, yo le replicaba

Quiero un hombre que me haga sufrir

Que me haga llorar

Que me enseñe con la polla

La tabla de multiplicar

 Y que me haga un revuelto de huevos y seta

Entre las bragas”

-Pues ajo  y agua, hija mía

A joderse y aguantarse

Que a la campana de la Catedral

Se le ha caído el badajo

Y está soñando en tu vientre de niña

El príncipe con el que follabas

Pero qué indignada estoy, vaya

Mi marido no se merece tanto

Él es un boyero

Desde San Miguel a Mayo

Pero yo deseo su leche y savia

Para mi yerba y buen tempero

Que sabéis que por Mayo, era por Mayo

Cogí la ganancia y hoy volveré a ganar

Otra soldada por el ano

Porque a mi Amado no le gusta

Metérmela preñada

-“ Dios te guarde, hija mía

Recuerdo otra vez las palabras de mi madre

Y yo le respondía:

“Madre, si no eres de Glande”

Brama la vaca que llevo dentro

Y hace mucha prisa de los huevos

Al hígado

Pienso en voz alta:

Cabra sido, cabra sido

Mi marido fue al trabajo y no ha venido

Cabra sido el muy cabrón

Más, silencio

Que ya se acerca mi Amado

Jesús:

-“Hola, mi amada esposa, querida

¿Qué tal te lo has pasado?

– “Pues ya ves, hijo de la gran puta

Caracola, calvorota, cabezón fetal

Aquí tirando sola

Para tenértelo todo preparado

Planchada tu muda

Y la comida en el plato

Como puta por rastrojo

Y en Cuaresma

Mientras tú, putero de mierda

Siempre estás de Pascua

Malnacido, narizotas, carabobo, chupacrabas

¡maldita sea¡, tienes carmín en el cuello la camisa

Y estos pelos de pubis de puta

En la bragueta, mira

Además, das matraca a las del Carmen

Que por eso te llaman

“mudado de polla”

Eres un ladrón de conejos

Una raposa

Eres un potro cordobés en Burgos

Con ese tu potranco caño

Que echa leche por la boca

Y das nombre

A la plazuela y barrio de Córdoba

Que por eso cuando bajas a ella

Las sultanas  todas putas me cuentan

Que eres taimado y fino bellaco

“Es del Potro este marrano”

Tienes la polla atada a la escabrosa tahona

Con tu babear en mi linda Raja

Has hecho astilla de Castilla en Ascuas

Que por eso eres de Segovia

Pero ahora te vas a joder, mamarracho

Porque mi fruta de la India

Provocativa a lujuria

No la vas a comer

A no ser que quieras la erección alegrarte

Con piñón a Ojete

O caracol, o cantárida

Déjame entre las manos

El asnífluo discurso de tu polla

Que ahora, ¡vaya gracia¡

Encima debo de estar contenta

Pues tengo una fuera y dos adentro

– ¿Te has tirado un pedo, macho?

 Pero qué haces tío guarro

Qué asco, qué olor

Mal venido

Mula galiciana, Asno bien falso

-Mira, querida, a pedo galiciano con la polla en la mano

 Callan y se escucha esta canción

en un móvil sonante:

“Al coño voy

Del coño vengo

Sino son amores

No sé que tengo

Ando en Burgos

Fiestas patronales

Con mi ballestilla

De cazar pardalas”

-Valiente pardal eres tú, hijo de la gran puta

Alcaraván que metes la polla

Entre los cuatro labios de la Vulpeja

Y, ni corta ni perezosa

Yo con la plancha ardiente en la mano

Voy y le plancho la erecta polla

-Ay, gritó Jesús, el Amado

Haciendo verdadera la sentencia

De Eurípides, poeta griego:

“Reniego de la puta

Que para sí no es puta”.

 

Otras notas del autor

Estoy de huelga… y unos versos

Hemos abandonado el trabajo de expreso intento. Me encuentro en la huelga con Paco, que se cree descendiente de aquel escultor que lo fue, como su mujer Gertrudis, que hizo el sepulcro de Fernando VI y la estatua de Cibeles que adorna el prado de Madrid; con Juancho, que se cree descendiente de Juan Simón discípulo de Murillo, a quien superó; con Antoñito, que se cree descendiente del poeta y autor dramático de Chiclana , cuya obra más notable fue “Venganza Catalana”; con Diego, que se cree capitán colonizador de Costa Rica; y con otros como el “Altamirano”, “el de la Estrada”, “el de la Concha”.
 
En este espacio sin vacío entre piezas que han de encajar una en otra, queremos hacer la forzosa para que se nos conceda una sociedad atea y republicana. Lo que el pueblo soberano pide y sigue pidiendo, con un reparto de la riqueza, igualdad de oportunidades, vivienda digna, trabajo justo para todos, libertad de prensa y expresión.
 
Braceando las vergas por sotavento y halando de las bolinas de barlovento con objeto de ceñir el viento del pueblo de Miguel Hernández lo más posible, gritamos las consignas de “Dimisión” y “Libertad”, mientras el gobierno, elegido en mayoría, rompiéndose las ternillas de risa amedrenta con ese aire rápido de marcha de las cabalgaduras que suelen confundir muchos, la mayoría patriotera con el paso colado  cual el de un Cid o César enano de cartón renacidos.
 
 
Yugada
 
En la extensión de tierra
Que una yunta puede arar
En un día
Me encuentro con Yolá
Un mandinga esclavo
De las colonias
Que ha venido a vendimiar
A Roa, de Burgos
Desde el Canadá
Y los Estados Unidos
deAmérica.
 
Me cuenta
Que él estuvo 
En la sangrienta
Y memorable guerra
De las Dos Rosas
Una rosa blanca, la de York
Una rosa encarnada
La de Lancaster
Por la corona de Inglaterra
Entre dos dinastías
Cuyos representantes
Ricardo de Langley
Y Juan de Gante
A cual más hijo de puta
Eran hijos
Del mismo Eduardo III
Facineroso y rufián
Un gran putero.
 
Que él
Una noche de tormenta
Junto a la ermita de San Blas
En Huete
En un sitio tan alto
Que se cansan mucho los que suben
Y suelen resfriarse
Por beber agua fría del santo
Sudando
Arrancó a Ricardo
Hijo de Edmundo de Langley
De los brazos de Ana Mortimer
Bisnieta de Leonel
Duque de Clarence
Que le había dicho al oído
Un día que Ricardo
Estaba enfermo
Y rezaba rosarios al santo:
-“ Dios te la deparó buena”
Y , ni corto  ni perezoso
Se la benefició
Para después ir recitando:
“ Si de ésta escapo
Y no muero
No quiero amores en duelo”
.-.-.-.
                                                  
El hacedor de muñecas a yurras
 
La naturaleza del Macho
Nos habla de la Hembra
Un autor habla de un libro
Se habla por señas
Con banderas
Y por otro procedimiento
Yo hablo con muñecas hinchables
De plástico duro
Compradas en Inglaterra
Sin pies ni cabeza
Diciéndoles lo que siento
Sin círculos ni ambages
Como quien hace las crines
O las cuartillas a una bestia
Lo hago con juicio, de frente
Con burlas y estimación
Haciendo de galán
En esta comedia
Haciendo el tonto y el oso
Como en Amor del verbo Amar
Lo hacemos todas y todos
Estas son mis muñecas
Sumando tres y dos
Hacen cinco
A pluma y a pelo
Haciendo una sonada
O una de pópulo bárbaro
Halconeando con ellas
A la caza de aventuras
Estas son mis amantes en plástico
Con las que celebro matrimonio
Clandestinamente
A Yurras sin presencia de párrocos
Ni de testigos
El cual no admite la iglesia
Desde el Concilio de Trento:
 
Zuiderzee, golfa del mar del Norte
Que practicó sexo
En el barrio chino de Amsterdam
Y en Utrech;
Ulrica Zuinglia, célebre concubina
Con la que soñaron Lutero
Fraile agustino y hereje
Y Calvino, famoso hereje
Y ambos zoantrópicos
Que se imaginaban, cuando enfermos
Que se habían convertido
En animales
En giro aparente de nuégado
En forma de canutillo;
Zoe, mujer de Romano III
Manchado a listas pardas y negras
Quien destronó a su marido
Para poner a su amante Miguel IV
Casando después con Constantino X
Acabando ella sola su reinado
Relacionado
Con el movimiento del Sol
En la Eclíptica;
Zobeida, única mujer legítima
Del califa de Oriente
Aarun al Raschid
Madre de su  sucesor Anún
A ella se le atribuye
La fundación de Tauris
Ciudad de Persia
Llamada también Tabriz;
Zenobia, bastarda de Mitrídates
Quien sabía veintidós lenguas
Mujer de Radamisto
Rey de Iberia, actual Georgia
Famosa por lo dramático de su vida.
 
Las traigo y las llevo
De una parte a otra
Como un zarandillo que va desde el foco
O uno de los focos de una curva
A cualquier punto de ellas
En rafe del pirineo y el escroto
Como Rafael a los frescos
Del Vaticano
A pierna suelta.
.-.-.-.
 
Flor o clavel de muermo      
 
Haciendo objeto de bulla y algazara
Dando a chacotas lo que se ventila
En el Congreso de la Cháchara
En abundancia de palabras inútiles
Hablando mucho sin substancia
Los chamarileros de compra y venta
Cháncharras máncharras, rodeos o pretextos
Faltos de arte, gusto y mérito
Bien metido en chabranas
Cierta moldura de carpintería
Donde se sienten sitieros
Dueños absolutos de un sitio
Cual heredad rústica de ganado
En chacarrachaca y ruido molesto
De disputa presupuestaria
En una especie de vahído o vértigo
De chacón, especie de lagarto filipino
Hablan del camarlengo del rey católico
Gonzalo Chacón, marido de Luisa Fajardo
Adelantada mayor de Murcia
En oficio y cargo político y militar
Padre con ella de Pedro Fajardo
Primer marqués de Vélez
Célebre por su fuerza hercúlea
Y pene guerrero donde les haya
Que llevó a una chamicera, pedazo de monte
Que, habiéndose quemado
Tiene la leña sin hojas ni corteza
A Juan Chandós, célebre capitán ingles
Canciller del Príncipe Negro
Que andaba a meigas por Chandreja de Queija
En Orense, y le violó
Quedando trasquilado y chamorrado
Mientras el pueblo reunido en Plaza Neptuno
Baila una Chacona en bulla y alegría
Con acompañamiento de chanza y risotadas
Cagándose en Teobaldo de Champaña
Que reinó en Navarra y celebró
Su amor platónico con Blanca de Castilla
Reina de Francia y madre de San Luis
Frente a los cabos que sirven para cargar
Y están preparando los chafaldetes
Puños de las gavias y juanetes
Llevándolos al centro de sus vergas
Para aplastar lo que está erguido y grita
Un toque de arrebol en la mejilla.
 
 

Se presenta un libro: La conspiración del Triángulo

 

En 1816, un general de los Reales Consejos y un sastre madrileño, trataron de dar muerte al rey Fernando VII en el prostíbulo de Pepa la Malagueña de la calle del Ave María, siendo ahorcados por ello en la Plaza de la Cebada en mayo de ese mismo año. Aquella conjura en la que estaban implicados los más destacados miembros del liberalismo, fue conocida como “La Conspiración del Triángulo” por su constitución en forma piramidal para proteger el anonimato de sus cómplices en caso de fracaso.

 

Utilizando este marco como referencia, la obra fabula sobre el tercer vértice de aquel “triángulo”, ya que tan solo dos fueron los ejecutados. Para ello, tras situarse en la cotidianidad del Madrid de principios del XIX, retrocede hasta 1789 para de la mano de un médico salmantino que llega a instruirse al Gabinete de Cirugía de Atocha, ir acompañando al lector por los acontecimientos históricos que acaecieron en esta villa que un cuarto de siglo atrás se había convertido en corte.

 

Aquel Madrid comprimido por unas tapias que tenían sus límites en las puertas de Toledo, Atocha o Alcalá, tan reconocible aun en nuestros días, se llena de los personajes que lo habitaron y que nos conducen por sus “mentideros”, sus cafés, sus conventos, sus paseos y sus mercados, hasta hacernos audible el tañer de las campanas, visibles las polvaredas levantadas en calles invadidas por rebaños y carreteros, y perceptibles las pestilencias de albañales y muladares.

 

Los personajes irán cambiando a lo largo de los años hasta llegar a 1834, en que otro luctuoso acontecimiento pondrá fin a la novela: la epidemia de cólera que diezmó la población madrileña y la matanza de frailes consiguiente culpabilizados de envenenar las aguas de las fuentes.  

 

Utilizando en muchos casos el lenguaje al uso en aquellos momentos, las últimas sesenta páginas las constituyen un diccionario  de terminología para hacerla más comprensible, así como un plano de principios del XIX que guíen al lector por su fisonomía.

 

 – El libro se presenta el sábado 24 de noviembre a las 19,30 horas, en la tienda de comics  “El Mono Araña”, calle Peñuelas 14), Arganzuela

 

 – El viernes 30 de noviembre también a las 19,30 en la Libería Muga, Avda. de Pablo Neruda 89, Vallecas. 

 

Otras notas del autor

 

Revolución del Relato

Uno habla, incluso si no se da cuenta, obedeciendo los formatos lógicos, los modelos sintácticos y los repertorios de palabras que, más o menos, conoce. Pocas veces elegimos, muy pocas ponderamos y menos veces perfeccionamos nuestros relatos con base en las necesidades dinámicas que tenemos, con base en los interlocutores y sus exigencias o con base en lo que realmente deseamos. En suma hablamos como podemos, a veces como queremos y no siempre como necesitamos. Se nos que de invisible mucho y mucho queda silenciado.

 

La realidad nos exige diariamente un esfuerzo revolucionario, en materia de relato, para dejar de hablar como nos ha impuesto el modelo lógico-funcional capitalista y comenzar a relatar, cada episodio de nuestra lucha, como lo requiere la diversidad, lo nuevo y lo dinámico de las revoluciones sociales en marcha. No se trata de mandar al basurero los manuales ni los diccionarios… se trata de someterlos a la crítica de la praxis científica revolucionaria y socialista que hoy nos demanda formas más ricas de contar la historia emancipándonos de los modelos burgueses acartonados.

 

El concepto “relato”, incluye uso palabras tanto como uso de otros recursos para contar historias. Según la escuela que lo estudie, el relato puede ser un fenómeno del habla o un fenómeno comunicacional más complejo… eso, justamente, hace ver la importancia y urgencia de una gran Revolución del relato en la que alcancemos, como nos es necesario, el método correcto de observación y exposición. Hay que derrotar todo aquello que invisibiliza los logros socialistas. Especialmente si la invisibilidad comienza por las trampas ideológicas impuestas desde el modo de relatar la Historia misma. Y en ese campo tenemos debilidades de todo tipo.

 

* Universidad de la Filosofía

 

Más artículos del autor

 

La Ciudad, de Frans Masereel

«Esta es la ciudad, y yo soy uno de los ciudadanos

Lo que los interesa a los demás me interesa a mí…»

Walt Whitman

 

Novela en imágenes de Frans Masereel, quien fue el artista más grande del grabado en madera de nuestro tiempo. Un pacifista en la Primera Guerra Mundial, que siempre trató de hacer su arte accesible y comprensible a todo el mundo sin distinción. Sus obras fueron prohibidas por los nazis y ampliamente distribuida en los países “del Este”.

 

La ciudad es uno de los libros que más ha influido en el cómic y la novela gráfica del siglo XX. Esta novela sin palabras, publicada en 1925, fue realizada con grabados en madera y ha sido considerada por artistas como Will Eisner una obra maestra absoluta del arte del pasado siglo. Masereel representa escenas de la vida cotidiana de una ciudad enmohecida por el hollín de las fábricas y la oscuridad de la pobreza. Este ambiente contrasta con el brillo y la majestuosidad de las zonas ricas de la misma urbe. Hombres de capa y sombrero, obreros de rostros enjutos, prostitutas y damas de la alta sociedad son parte de los habitantes de este libro. 

«"La ciudad" de Frans Maserel es una mancha negra, siniestra y hostil, en la que, con su certero trazo blanco da luz al puzzle humano que se mueve en la oscuridad. Con un dibujo potente y actual dibuja una sociedad en la que podemos reconocer las mismas pasiones que mueven la nuestra.»

Paco Roca

 

La Ciudad. Nordica libros. ISBN: 978-84-92683-89-5 

 

Pawel Kuczynski: Ilustrador del realismo

En el reciente Salón Internacional del Cómic de Asturias, fue premiado con el Haxtur de humor: Pawel Kuczynski. Un dibujante, ilustrador que desde la observación nos plasma en sus dibujos la condición humana con una sana y satírica visión, en la que plasma su crítica social.

Dibujante polaco, graduado en la Academis de Bellas Artes de Poznan, desde 2004 lleva plasmando sus dibujos e listraciones en las páginas de decenas de  publicaciones del este de Europa como la Gazeta Wyborcza o el Pulse of Bussines.

En sus ilustraciones, critica el mundo político, social, económico y medioambiental que nos rodea. Sus dibujos, cargados de imaginación,  nos hacen reflexionar sobre lo que está pasando a nuestro alrededor.

Estuvo por Asturias y aprovechamos para hacer un mix de sus entrevistas, con el fin de destacar la gran calidad humana y técnica de este ilustrador, cuya obra nunca deja indiferente.

«El arte actual es demasiado poético y elevado, prefiero la sátira»

«Me considero un observador de todo lo que pasa a mi alrededor», se confiesa Pawel Kuczynski, presente en la jornada de ayer en el Salón Internacional del Cómic con su sátira gráfica. El artista polaco que no gusta de echar mano de las nuevas tecnologías para sus trabajos reconoce que las redes sociales han acercado a los artistas a lugares recónditos. «No me gusta mucho leer en pantalla pero estoy abierto a toda forma de expresar las ilustraciones», confiesa, al tiempo que explica que si ha llegado donde hoy está es gracias, en parte, al poder de amplificación de las redes sociales.

Kuczynski trabaja entre sus temas el hambre, el racismo, el dinero o la guerra porque, según dice, son los nuevos temas inmortales y atemporales del arte. Al hacerlo con certeras metáforas visuales, sus dibujos corren como la pólvora. Tanto es así que considera «apasionante» que su trabajo se pueda estar viendo al mismo tiempo en diferentes partes del mundo. «Para mí, la ilustración es un idioma y para nosotros, los ilustradores, ésta es una etapa muy buena», admite.

En cuanto al proceso creativo, el artista polaco se muestra bastante escéptico sobre el uso de las nuevas tecnologías aplicadas al mundo del cómic. «No soy muy partidario de las pantallas, prefiero el papel, las acuarelas, los lápices de colores, me gusta el olor a pintura…», continua Kuczynski, que se reconoce «anticuado» en las técnicas pero de rabiosa actualidad en las temáticas que aborda. «Con la sátira es más fácil transmitir el mensaje», sostiene el artista polaco, que ve demasiado alejado «de la gente de a pie» el arte actual. «Es demasiado poético y elevado», argumenta para justificar su recurso a la sátira. «Otros trabajos no me divierten tanto», indica en alusión a sus colaboraciones para diferentes diarios. En su caso, la inspiración arranca siempre, si no existe previamente «una idea feliz», dibujando símbolos o ilustraciones universales para avanzar después hacia representaciones más singulares. De ahí que una de sus motivaciones se encuentre en las competiciones de ilustradores donde se abordan diferentes temas y estos disponen de un tiempo prudencial para plasmar su motivo de forma gráfica. «Encontrar una buena idea es la clave; hay semanas que llega la inspiración y otras que no. esas competiciones vienen bien para curtirse», arguye. Y metido de lleno en el proceso creativo, explica que no le funciona usar el ordenador. «Aunque no lo descarto, soy bastante escéptico al cambio de las herramientas tradicionales». concluye.

Pawel Kuczynski se formó en la en la Academia de BellasArtes de Poznan. En 2004, animado por unos amigos participa en un concurso de caricatura e ilustración, y se inicia en el trabajo satírico por el que es conocido hoy. Inmediatamente tuvo un reconocimiento pleno. La Asociación de Humoristas Gráficos polacos le concedió el premio «Eryk» como artista revelación. Y desde entonces ha sumado casi un centenar de premios y distinciones como concursante activo al que le gusta tomar parte en las competiciones de ilustradores. El Salón Internacional del Cómic del Principado se presenta para él como una oportunidad de compartir sus inquietudes con diferentes colegas de un sector que, a ojos de Kuczynski, se encuentra en un buen momento.

El programa de actividades de al cita gijonesa llega hoy a su fin con la entrega de los XXVIII Premios Haxtur, a las 20.30 horas, en el salón de actos del Centro de Cultura Antiguo Instituto. Previamente se realizará la entrega del premio «Capitán Misterio» y los lotes de tebeos a los acertantes de las quinielas «Haxtur», además de un coloquio con Georges Bess.

Pawel Kuczynski : «Los artistas pueden cambiarlo todo»

Es un observador. También un artista. Un ilustrador capaz de sintetizar en una imagen una compleja situación, capaz de usar los trazos de un lápiz y los tonos de la acuarela para hablar sin una sola palabra de lo que pasa en el mundo. La sátira es su cómplice. El ilustrador polaco Pawel Kuczynski (Szczecin, 1976) habló ayer en el Salón del Cómic de Gijón del papel del humor gráfico en el mundo de hoy, de su proceso creativo y de cómo internet ha roto un sinfín de fronteras para los dibujantes.

«Creo que los artistas pueden cambiarlo todo», dice el ilustrador polaco, que sabe que sus dibujos repletos de contenido, de denuncia y de mordacidad pueden sacudir conciencias, pero sobre todo pueden formar parte de la crónica del hoy que llegará a futuras generaciones. «Yo trato de convertir en dibujos mis observaciones sobre la condición humana», indica.

Esa es su misión. Su crónica de un mundo loco en el que el exceso de información hace que la gente quiera leer cada vez más pero también cada vez menos. Dicho de otra forma, se lee mucho, pero muy brevemente, y esa es la razón por la que se viven buenos tiempos para su gremio, porque la ilustración llega, conecta e impacta a golpe de vista.

También a través de internet, que permite que su trabajo y el de muchos de sus colegas llegue a todas partes del mundo. Porque, además, el contenido de sus viñetas, tiene un carácter global que alcanza más allá de lo que sucede en su país. Al fin y al cabo, recuerda, la crisis que sufre España y que podría encajar en muchos de sus dibujos como anillo al dedo, está también presente en otros muchos países.

Esas nuevas tecnologías multiplican el impacto del humor gráfico, pero, sin embargo, él prescinde completamente del ordenador a la hora de crear sus ilustraciones. Lápiz, acuarelas y pinturas son sus herramientas, como lo son también la inspiración y la constancia a partes iguales. Porque -explica- hay días en que llega una idea brillante y el dibujo sale solo y otros en los que es preciso sentarse en el estudio y pensar y dibujar y pensar. «Es un trabajo duro».

Artista global formado en Bellas Artes, asegura que el «arte moderno no interesa a la gente normal», y por esa razón él se ha interesado más por esas ilustraciones satíricas que le permiten lanzar un mensaje, llegar un poco más allá.

 www.pawelkuczynski.com