Archives for Relato corto - Page 4

Arturo Seeber Bonorino

La policía cubana y las elucubraciones de Don Nicanor Cifuentes

Arturo Seeber Bonorino*.LQSomos. Agosto 2015 Nicanor Cifuentes Asunto: ¡SOCORRO! Hermano querido: Estoy refugiado en la sala de Internet del hotel escribiéndote este email. Necesito tu ayuda, mi vida corre peligro. Yo sé que, desde España, y con tus relaciones, podrás mover los hilos para que me extraditen, sano y salvo, a mi país. Cometí la mayor tontería de mi vida. Ya sabes tú que soy muy acomplejado y muy miedica, que eso es lo que hay, y mi psicoanalista me viene diciendo desde siempre que mis miedos son puro fruto de mi fantasía, que no son reales, que por eso…
Continuar leyendo
Relato corto

Revuelo de gorriones…

Eduardo Pérsico*. LQSomos. Agosto 2015 …al menos en mi barrio… Con la certeza de ser dueño de reflejos y sombras, el tiempo se reconstruye y al descuido alumbra lo fugaz de cada instante. Se sospecha que han de ser los gorriones -pájaros grises opacos y de mínimo brillo- quienes llevan cada atardecer hacia la noche. Así como ellos asisten cada día y sin demora ‘cuántas luces ya deben ubicarse en otro amanecer que nunca espera’. Y así vamos sabiendo que el coordinar ocasos, la noche con su sombra y cuánta claridad de cada aurora, nunca se cumpliría sin la disposición…
Continuar leyendo
Ángel Hernández Pardo

Pudo ser así

Ángel Hernández Pardo. LQSomos. Agosto 2015 De siempre me resultó cargante ese empeño de los creyentes religiosos en dar por hecho que uno está en la onda de sus creencias cuando se dirigen a ti con ese: Dios lo quiso así, demos gracias a Dios que eso no ocurra, Dios esto, Dios lo otro… ¿Es que son tan cortitos que no pueden pensar que algunas personas podamos creer que ese Dios al que adoran ha nacido en las neuronas del Homo Sapiens, y no tiene más recorrido que ese? Me viene de lejos la falta de interés por esta materia.…
Continuar leyendo
Ángel Hernández Pardo

Achicharrado

Ángel Hernández Pardo. LQSomos. Julio 2015 Achicharrado, así estoy. Achicharrado, tumbado en el sofá, después de varias duchas. Sobrellevando este calor insoportable. El verano no es una estación que yo reivindicaría. Me trae, además, muy malos recuerdos. Un verano en la prisión de Jaén. Cortándote el agua al mediodía, y sin ella hasta la mañana siguiente. El patio infectado de ratas. Las chinches alimentándose de los antifranquistas. Con unos dolores de estómago que me doblaba. ¡Menuda me lió la Helicobacter pylori! La muy puñetera me jugó una mala pasada en esta prisión. Se manifestó con tal virulencia que no tuve…
Continuar leyendo
Ángel Hernández Pardo

El sueño

Ángel Hernández Pardo. LQSomos. Junio 2015 A Marcos Pacheco, y a todos aquellos que han sufrido torturas en España, sin ser juzgados nunca sus torturadores. Cigarrito en la boca, como postre a ese desayuno frugal, al que no le falta nunca una copa de licor para poner a punto su maquinaria. Espulgando el periódico. Comienza su andadura en la última página. El porqué de esta costumbre, o fijación en este comportamiento, sólo lo sabríamos si tuviéramos el privilegio de asentarnos en esa parte de su cerebro donde se guardan todas las cosas más importantes de la vida. Lo único que…
Continuar leyendo
Relato corto

Palabreo con el otro

… converso con el hombre que siempre va Antonio Machado Los instantes vividos ya pasaron tenaces, imprevistos y furtivos; tras la lluvia que enjuaga la ventana y añoranzas que el tiempo nos dejó camino arriba .Con gorriones quebrando el aire de una tarde lejana y el sol febril curtiendo la sangre adolescente, tal vez cada futuro es otra ausencia. De regusto a nostalgia  y horas que se irán sin fulgor ni destino. ¿Y entonces, todaví Y suspendió el escriba por atender al Otro, su pertinaz ladero. - Al enigma ‘entonces todavía’ vale agregar ‘sólo un hilo de luz luce el…
Continuar leyendo
Relato corto

Un 16 de junio frio y algo lluvioso

… y el cuadro se pierde en aquel atardecer de iniciarme en sensaciones y palabras nuevas. Sin desafiar a los dioses del ‘yo me acuerdo’, el jueves dieciseis de junio de 1955 en Escalada la bruma se hizo llovizna y por ahí la Gómez entró a la oficina de Facturas gritando ‘vamos todos a defender a Perón que los uruguayos están bombardeando la CGT’.  Y esa misma mujer flaca y de pelo desteñido nos arengó en resistir la invasión uruguaya, ‘que si no fuera por nosotros esos bosta de paloma se morirían de hambre’. Pero antes de volver a gritar…
Continuar leyendo

Agua caliente a la izquierda

Agua caliente a la izquierda, igual que en Zúrich La avenida de Mayo en Buenos Aires parece no existir hasta el cruce con Florida; ahí todavía sin muchas pretensiones de ser exclusiva y distante es ajetreada por caminantes del apuro bancario. Y nada exhibe allí la reminiscencia de imaginarios paraguas del 25 de mayo de 1810 cuando ‘el pueblo quiere saber de qué se trata’, ni las palomas ahuyentadas a multitud y bombo de las bullangueras marchas con sabor a revancha. A dos veredas de esos ecos de vivas y juramentaciones, en un bar con sillones canasta límites del Cabildo…
Continuar leyendo
Relato corto

Verde y blanco a franjas verticales

…y su padre de grandota sonrisa gardeliana le preguntó ‘¿te gustó?’, él dijo ‘sí, mucho’ y el viejo redondeó ‘ojalá siempre te acuerdes’.. ‘Por la última fecha del Campeonato de Primera División, en cancha de Banfield se enfrentaron el local y San Lorenzo. Ganó Banfield tres a uno y culminó así una buena campaña en el torneo’, anunció un diario el 8 de noviembre de 1942. Aquel domingo del ’42 Pablito había sido levantado por su padre al festejar un gol de Banfield y la  imagen de camisetas verdes y blancas lo acompañaría siempre, y  por los años cincuenta probaría…
Continuar leyendo

Franki, por Sinatra

La odontóloga Lucía bien le explicó la nueva situación a su inquilina Beatriz. ‘Es sencillo Bety, yo me instalaré con mi socio en la costa y vos sin trabajo podrías mudarte con mi vieja; se harían compañía, la cuidarías un poco y por la guita no tendrás problema’. Y Beatriz aceptó ahí mismo diciendo ‘con tu mamá nos apreciamos y con buena voluntad todo es posible’, y a otra cosa. En las primeras semanas de vivir en la misma casa Ofelia y Beatriz buscaron ser amigas. Desde preguntarse qué comida o televisión preferían, al ‘me veo gorda’ de Ofelia; cuarenta…
Continuar leyendo

Nos obligan a molestarte con las "galletitas informáticas". Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar