La indiferencia de los Incendios

A uno le resulta francamente difícil de creer que, en plena canícula y reseco extremo del verano, todavía haya homínidus tabaquensis que arrojen sus colillas al suelo del bosque sin pensarlo y sin apagar. El Alt Empordá catalán, La Palma y la Gomera en Canarias, la Comunidad Valenciana…No se apaga un fuego arrasador cuando ya se inicia otro. Bosques, Parques Naturales…desaparecen calcinados por el fuego intencional o bien el descerebrado. Las barbacoas de la frivolidad echando chispas. Alegría, que son dos días y hay que olvidar la crisis. Sorprende sobremanera que, demostrado que una buena parte de las quemas son deliberadas, no se persiga y castigue a quienes los perpetran y, más todavía, a quienes en la sombra pagan el cerillazo de los pirómanos. Los promotores de los incendios urbanísticos y los que comercian con la madera tostada. Los beneficiarios de la catástrofe de todos los veranos. Muy a menudo se sabe quiénes son, pero duermen tranquilos. Sin embargo, quemar un bosque es un crimen contra la vida del planeta y contra la humanidad. Pero todo eso nos cae demasiado lejos, demasiado abstracto. Lo concreto es tener la libertad de prender el cigarrito cuando y donde queramos y poder hacer el gesto automático de salpicar la pava lejos de uno.

Las brigadas antiincendios trabajan hasta la extenuación, muchas veces con riesgo de su integridad personal. En su furor de recortes, el gobierno ha dejado en chasis los servicios de montes y de urgencias biosféricas. El 112 ya no es lo que era.

Leer más

África bajo los Pirineos

“África empieza en los Pirineos”. Así rezó el estigma de España durante muchas décadas, cuando se trataba de definir con acritud la impronta del país. Sin duda era debido al tinte estrafalario del franquismo feroz y la cutredad inherente a un régimen impresentable, imposible de homologar en Europa como democrático o neo, pero que se prolongó demasiado en el tiempo.

La sarcástica frase fue incluso acuñada por la izquierda impotente para derribar el totem fascista. Eso y los chistes sobre la impotencia del general gallego. Eso era toda la enmienda posible al totalitarismo.

Luego llegó la “democracia”. Y, todo ufanos, inflamos hasta el reventón la burbuja del dinero fácil y el crédito hormigonero. En calidad de nuevo rico, el español se sacudió su complejo carpetovetónico y se creyó guapo y triunfador con trajes de Armani. Desde las alturas del babel del ladrillo ya podía tratar de tú a los europeos e incluso mirar por encima del hombro a más de uno. Se dice que no hay peor cosa que un piojo resucitado. Mientras devorábamos con avidez las migajas que nos arrojaban desde la mesa de los ricos, ellos hacían caja y paraíso fiscal. Pero sus bancos dicen la desfachatez de que no tienen dinero. Y mendigan. Lo suyo no es la dignidad pero sí los balances. El gobierno está en sus manos y hace lo que le mandan. No hay ninguna diferencia con los sátrapas africanos.

Ahora sabemos que aquellos años de la transición tenían el pedestal de barro. Ahora mismo estamos inmersos en un helado baño de realidad que nos tiene tiritando. Fuimos prepotentes y somos otra vez pobres parias. Vamos mendigando al BEC. El tradicional y retórico “orgullo patrio” está para el arrastre. Tanto perduró el régimen nacionalista español que se gangrenó el tejido linfático, se infestó el sistema inmunológico y con esas taras hemos llegado hasta el ahora del siglo XXI.

Leer más

El Bosón del Opus

 

Ahora que la ciencia anuncia haber desvelado por fin la existencia del Bosón de Higgs o “partícula Dios”, uno de los mayores misterios de la materia, quizá sea posible incidir en la auténtica naturaleza metafísica del Opus Dei y su capacidad de manipular la realidad desde éste su gobierno. Así quizá, con la revelación de ese tabú fáctico, algún día podamos rebelarnos en serio y todos juntos contra la contrariedad, aunque no sea necesariamente revueltos. Más bien como puñados de arroz que como masa de cemento. Mientras tanto, miserere nobis. Abonando estamos el diezmo espiritual de 10.000 millones del ala y con el agua al cuello. Con ello compramos cilicio, penitencia y purgatorio. Porque el anhelado reino de los cielos queda demasiado lejos. Tan lejos por lo menos de la bajada de la prima de riesgo.

 

 Decididamente, a sentarse a la derecha de Dios Padre sólo pueden aspirar los ricos de este convoluto. 

Leer más

Ignorancia Olímpica

 

La canalla mediática.

 

Saben perfectamente que se realizan las olimpiadas cada cuatro años. Saben que se trata de competencias muy diversas con desafíos enormes y de “alto rendimiento”. Saben que todos los deportistas, con sus equipos de apoyo, acuden dispuestos a enfrentar lo excepcional de cada rama deportiva ya sea en conjunto o individualmente. Lo saben con antelación de contrato leonino y sin embargo cada día son peores. 

 

Y no obstante, el empirismo supino del “periodismo deportivo” burgués, no falta con su porte de ignorancia proverbial abierta, de par en par, y no falta, tampoco, su siempre miserable calidad léxica. Y entonces se ahogan todos en un mar de adjetivos muertos repetidos hasta la náusea. Las tomas son tecnológicamente ambiciosas pero la creatividad de quien las maneja, infectada con una re-manida estética de estereotipos, mira sin entender y “decora” con música cursi hasta cuando escupen los “medallistas”. 

Leer más

Ni Grecia ni Uganda

 

Cuando en el Estado español no existía la crisis sino una simple recesión, o desaceleración si lo prefiere, como consecuencia de burbujas inmobiliarias extranjeras que en absoluto podían afectarnos; cuando sólo a un imbécil podía ocurrírsele pensar que llegaran a acumularse cuatro millones de parados; cuando el Estado español se disponía a tomar asiento en los más selectos y privados clubes de las altas finanzas; cuando la infalible banca española se convertía en una obligada referencia a considerar como modelo por agencias internacionales y fondos monetarios; cuando la confianza en el Estado español era tan firme como incuestionable… todos los poderes del Estado, con su presidente a la cabeza, dejaron claro que España no era Grecia.

 

Cuando en el Estado español comenzó a hablarse de crisis no obstante vislumbrarse la salida y el inminente crecimiento dado que “España saldrá adelante porque tiene españoles”; cuando la amnistía fiscal a las grandes fortunas no constituía una invitación al fraude sino una eficaz manera de recabar divisas; cuando era una desvergüenza insinuar una subida de impuestos que, al fin y al cabo, sólo son “el sablazo que los malos gobernantes le pegan a sus compatriotas” y “una subida del IVA es injusta, insolidaria, contraproducente e ineficaz”; cuando al pan había que llamarle pan y vino al vino, y de ningún modo podía tolerarse que los inevitables recortes afectaran la educación y la salud, y menos por un gobierno que “nada tiene de lo que avergonzarse”… todos los poderes del Estado, con su presidente a la cabeza, dejaron claro que España no era Uganda.

Leer más

¿Por qué no recortar ministros?

 

Ahora que los cretinos y delincuentes que gobiernan el Estado español, en su afán por sostener su mugriento tinglado y seguir recortando los más elementales derechos humanos, ya no cuidan las formas, ya no tienen vergüenza, ya no estiman reparos; ahora que esa recua de honorables chorizos en Audiencia, esa caterva de mangantes con despacho en Palacio y asiento en el Congreso ya no encuentran a mano qué otro derecho pueda ser rebajado, limitado, reducido; ahora que los recortes se han llevado hasta la gratuidad del agua en los hospitales, … ¿por qué no recortar, también, su prepotencia, esa burda arrogancia con la que van y vienen entre coces y copas?

 

Bastaría con que recortara sus desplantes quien responde como ministro del Interior español, ante la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que ha condenado por unanimidad al Estado español a liberar a una mujer vasca presa ilegalmente y a indemnizarla con 30 mil euros. Y son 60 presos vascos más los que esperan sentencia e indemnizaciones semejantes mientras el Estado español desacata el fallo de un tribunal del que es signatario. Alrededor de 2 millones de euros, amén de los gastos que se deriven de los juicios, y que habría que sumar a otras sentencias e indemnizaciones anteriores por detenciones improcedentes y torturas va a suponerle al Estado español su chulesca arrogancia.

Leer más

Hacer la guerra que nos está tocando luchar

 

Elige el final que te guste.

Todo empieza y todo acaba. Esta certeza me anima en la seguridad de que el sistema capitalista acabará como lo hizo el feudalismo, o el imperio romano, por mucho que gran parte de la gente haya llegado a creerlo, a fuerza de propaganda, como un mal inevitable e incombatible. Y puesto que es susceptible de ser abatido, intentemos acabar con él antes de que él acabe con nosotros.

 

La situación actual, con un empobrecimiento súbito de la población, una caída en picado de las condiciones de vida, de los derechos de los ciudadanos españoles y una perspectiva que tiende a empeorar por momentos, hace del instante actual un punto de inflexión que convierte en vulnerable al sistema.

 

Con más de cinco millones y medio de parados y el progresivo desmantelamiento de las garantías laborales, de la protección social y de los servicios sociales (todo ello en base a una mayoría que prescinde de la voluntad popular y abiertamente en contra de la gente, según se visualiza en las manifestaciones que evidencian el descontento general), ahora es el momento de contratacar y evitar -para empezar- que se instale el nuevo orden previsto por el sistema capitalista, basado en la privatización total de unos servicios sólo al alcance de una minoría adinerada.

Leer más

Sí,yo me acuso: soy funcionaria y docente

 

Sí, me acuso: soy funcionaria. Estoy doblemente estigmatizada, lo reconozco, pertenezco a ese grupo de profesionales con nula o escasa reputación y consideración social, tipificados con el gesto inevitable de la pereza, la boca llena del famoso “vuelva usted mañana” y las manos, lentas como norma, que huyen del ordenador o el bolígrafo para ocultar el penúltimo bostezo. El ejemplo vivo de un supuesto desmesurado e inmerecido sueldo y, hasta la fecha, con una privilegiada paga doble “por beneficios”, llamada “extra”, que nos hacía VIPS en navidad y verano.

 

El segundo estigma que llevo a rastras es un estigma mucho más negativo, si cabe, que ser una funcionaria (para muchos, durante mucho tiempo, vocablo de rima exacta con parasitaria). Se trata de pertenecer al grupo de funcionarios (nótese que al unir la preposición y el nombre, la palabra obtenida es “defuncionaria”) que estamos, también supuestamente, encargados, por que las autoridades oficiales han delegado en nosotros, de educar a la ciudadanía ¿Se puede tener juntas dos cualidades más denostadas actualmente que ser funcionaria y profesora?

Leer más

Gobierno del Castigo Popular

 

Si los Gobiernos de Zapatero, Rubalcaba y demás compinches demostraron ser fehacientemente de Socioslistos, el de Rajoy, Montoro y sus secuaces, va camino de convertirse en el  del Castigo Popular.

 

Lo digo, más que nada, porque es la población la que bajo las distintas formas de trabajador, desempleado, funcionario, sindicalista, consumidor, enfermo, dependiente, pensionista, jubilado, viuda, pequeño ahorrador, autónomo, en definitiva, ciudadano pagador de impuestos, la que verdaderamente está sufriendo por distintas vías, cuáles son: pérdida de derechos laborales, empeoramiento de las condiciones de trabajo, reducción del poder adquisitivo, desprotección en momentos de desempleo, congelación del sueldo, eliminación de las horas sindicales, subidas exageradas en los recibos del gas, luz, carburantes, alimentos básicos, por no hablar de los impuestos directos e indirectos, la introducción del repago por los medicamentos, supresión de las ayudas a los familiares que cuidan a dependientes, estafas múltiples a manos de la banca como las cuentas “Preferentes” consentidas por los sucesivos gobiernos criminales…una crisis en la que no tiene mayor culpa, que la de haber delegado en terceros la responsabilidad de cuidar lo que es suyo. 

Leer más

El día en que la calle se dirigió al Congreso

 

Señorías… nos encontramos en una situación extraordinariamente dura, estamos viviendo un momento crucial que determinará nuestro futuro, pero esta es la realidad y no caben ni fantasías ni ocurrencias. Las próximas patadas que nos disponemos a repartir entre sus señorías es lo único que podemos hacer, y no me pregunto si me gusta porque, o todos unidos os entramos a patadas o nuestras piernas serán estériles. La única pregunta que debe importarnos  es ¿servirá de algo? Y la respuesta es sí… porque hacemos lo que debemos hacer, porque es nuestra obligación, porque es el único camino que conduce a la recuperación y al crecimiento. Así tengamos que entraros a guantazos, a cachetes, a leñazos, lo vamos a hacer siempre pensando en los intereses de los españoles de hoy y del mañana, en beneficio de los que nos aplauden, de los que se callan e, incluso, de los que nos provocan.

 

Yo soy el primero en estar haciendo lo que no me gusta: dije que renunciaba a las patadas y estoy hablando de repartir patadas; dije que volvería a poner la otra mejilla y estoy hablando de partiros la cara, pero hago lo único que se puede hacer y no tenemos nada de lo que avergonzarnos.

Leer más