Terrorismo USA: detencion de Julian Assange

Tomás F. Ruiz. LQS. Abril 2019

Con la detención de Julian Assange en Londres, el terrorismo USA se impone sobre la libertad de expresión

Este pasado jueves fue detenido por la policía británica Julián Assange. Según se informó, fue el propio embajador ecuatoriano, siguiendo órdenes del actual presidente del país, el que abrió la puerta de la embajada y dijo a los perros de la Gestapo: ahí lo tienen: ¡llévenselo!
La detención de Assange es una grave derrota que el terrorismo norteamericano infringe a la libertad de expresión y, por extensión, a los derechos humanos y a un mundo digno donde prevalezcan la justicia y la verdad. Si los abogados no lo remedian, Assange será enviado a Suecia, donde se le montó la farsa de violación, y de allí será extraditado a USA, donde nadie duda qué hará con él el Reichtag que lidera Donald Trump.
Se ha golpeado la integridad de un hombre que ha querido hacer prevalecer la libertad de expresión sobre la mentira y la conspiración. Este duro golpe a la libertad de prensa, es también un golpe brutal contra todo ser humano que crea en la verdad. Se ha aplastado el propósito de un sublime periodista que ha sacado a la luz los execrables crímenes que comete el gobierno estadounidense. Assange pensó que la comunidad internacional abriría los ojos y pararía los pies a esa prepotente nación. Pero no ha sido así: Julián Assange ha sido detenido por sicarios del nuevo orden mundial, un nuevo orden tan criminal y genocida como el que la Alemania nazi inició con la Segunda Guerra Mundial.

El nuevo orden social que ha encarcelado a Assange

“La detención de un periodista por publicar la verdad es un acto terrorista inadmisible, pero que ningún país o tribunal internacional lo ha denunciado aún”

Julian Assange sabía el riesgo que corría cuando sacó a la luz el terrorismo que Estados Unidos practica en todo el planeta: ataques injustificados a países indefensos, creación de grupos terroristas para socavar gobiernos legítimos, ejércitos diabólicos que arrasan a todo aquel que se oponga a su propósito de esclavizar el mundo, a todo aquel que se atreva a denunciar sus atrocidades por internet… Y lo hizo sin reparar en lo que le podría pasar. O quizá sí lo intuyó, pero pensó que el mundo entero reaccionaría y pondría fuera de juego a esas manadas de hienas que apestan en sus proyectos de someter a la Humanidad. Ese mundo en el que Julián Assange creyó desde sus páginas de WikiLeaks ha fallado. La bestia nazi que se oculta bajo la bandera de barras y estrellas ha logrado su propósito criminal; el propósito de convertir el mundo en un nuevo e inhabitable “orden social”, un lugar donde la nueva raza aria (los ricos y poderosos, al margen del color de su piel o de su hipócrita religión) imponga su objetivo de “exterminio universal” para todos los disidentes, lo que sus antecesores nazis llamaban la “solución final”.
La detención de un periodista por publicar la verdad es un acto terrorista inadmisible, pero que ningún país o tribunal internacional la ha denunciado aún. Con la detención de Julian Assange se entierra la esperanza de un futuro digno para el periodismo. A partir de ahora, como estamos viendo en la misma España, el único periodista admitido será el que sepa untarse vaselina allá por donde le van a hacer trabajar.

Cada vez más lejos de un cambio en paz

“Se ha golpeado la integridad de un hombre que ha querido hacer prevalecer la libertad de expresión sobre la mentira y la conspiración”

Con la detención de Assange se debilita la esperanza que millones de seres humanos tenían puesta en que el planeta cambiaría sólo con los buenos deseos de paz y solidaridad. Las guerras soterradas, las invasiones militares, la aniquilación de disidentes y de poblaciones indefensas que Julia
n Assange ha denunciado desde sus páginas de Wikileaks, se impondrán a partir de ahora como argumentos válidos para exterminar a todo aquel que se atreva a decir “no” al nuevo orden mundial. La Humanidad ha recibido un duro golpe del que no podrá salir sólo con los buenos deseos de construir un mundo nuevo, un mundo imaginario donde la brutal injusticia y la aberrante criminalidad que imperan en la actualidad, fueran derrotadas por la no violencia, el pacifismo y la desobediencia civil universal.
La Humanidad ha entrado en una nueva era de impunidad para los criminales, tan peligrosa como fue la ascensión de los nazis en Alemania, ochenta años atrás. Si yo fuera creyente, no dudaría en considerar que la bestia que lideró al nacional socialismo y llevó al mundo a la mayor catástrofe nunca experimentada por la Humanidad (Hitler en la segunda Guerra Mundial), se ha reencarnado en esa alimaña babeante que es el presidente norteamericano, sea cual sea su nombre, su raza o su condición social.

Dia de luto para el periodismo universal

“Con la detención de Assange se debilita la esperanza de que el planeta cambie sólo con los buenos deseos de paz y solidaridad”

Hoy el colectivo de los periodistas estamos de luto. Como de luto estaba ese visionario articulista del siglo XIX que era Mariano J. Larra cuando escribió “Madrid es un cementerio”. El silencio sepulcral en que se ha producido la detención de Assange, la falta de respuestas inmediatas por parte de organismos defensores de los derechos humanos, ha posibilitado que ahora se pueda decir que el cementerio en el que vivimos es toda la Humanidad.
Hoy, como periodista profesional, tengo que recordar mi juramento hipocrático de decir siempre la verdad. Nunca utilicé otra arma que no fuera la pluma para desmontar la mentira. Siempre se ha dicho que la prensa es el “cuarto poder”. A la vista de la detención de un hombre extraordinario que hizo de este principio hipocrático su razón de ser, Julián Assange, es posible que los periodistas estemos equivocados, que no haya bastado con escribir y contar al mundo en manos de que bestia infrahumana está la Humanidad. Quizá los periodistas tengamos que plantearnos otra estrategia de lucha más práctica y aprender a usar otro tipo de armas más eficaces y certeras que las plumas con las que hasta ahora hemos contado la verdad… ¡Assange libertad!

La caja de pandora: Wikileaks

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España se acostó republicana

Arturo del Villar*. LQS. Abril 2019

Y la República quedó implantada en el país, y en el corazón de los ciudadanos

Contaron los periodistas que en la mañana del lunes 13 de abril de 1931 llegó a palacio el jefe del Gobierno, el almirante Juan Bautista Aznar, para comentar con el rey Alfonso XIII el resultado de las elecciones municipales celebradas el día anterior. Le preguntaron si iba a presentar la crisis del Gobierno, a lo que respondió el almirante: “¿Qué más crisis desean ustedes que la de un país que se acuesta monárquico y se despierta republicano?” Estaba equivocado, porque España hacía tiempo que era republicana.
Así lo admitió uno de los mayores enemigos de la República, el general Emilio Mola, que en 1930 fue nombrado director general de Seguridad por el Gobierno dictatorial del general Berenguer. Al ser cesado tras la proclamación de la República se dedicó a escribir las que tituló Memorias de mi paso por la Dirección General de Seguridad, en tres volúmenes, impresos en 1933. En el primero, Lo que yo supe…, describe el ambiente contrario a la familia irreal en todos los espectáculos a los que asistía alguno de sus miembros, única manera aprovechada por los vasallos para demostrar su oposición a la monarquía, puesto que no se somete a elecciones o plebiscitos. En su opinión la mayoría de los españoles quería la República.
Una demostración incuestionable de que era así se observó en el mitin republicano celebrado en la plaza de toros de Madrid el domingo 28 de setiembre de 1930. Estuvo abarrotada de público, llegado para escuchar al autoproclamado Gobierno provisional de la República, entre el delirio de los asistentes. El Gobierno provisional salió de la reunión mantenida en San Sebastián el 17 de agosto de 1930, con participación de los principales líderes republicanos y la presencia a título personal del socialista Indalecio Prieto, ya que el Partido Socialista Obrero Español prefirió no comprometerse.

Manifiesto de la esperanza

El Gobierno provisional lanzó un manifiesto al país, profusamente distribuido, que empezaba así:

¡Españoles!
Surge de las entrañas sociales un profundo clamor popular que demanda justicia, y un impulso que nos mueve a procurarla.
Puestas sus esperanzas en la República, el pueblo está ya en medio de la calle.

Demasiado extenso para copiarlo entero, lo reproduce uno de sus firmantes, Miguel Maura, en su libro de memorias Así cayó Alfonso XIII… (Barcelona, Ariel, 1966, páginas 97 y siguiente). Contenía la afirmación de que la Republica se hallaba preparada para triunfar enseguida.
El clima social estaba encrespado. En Madrid se organizó una huelga general el 15 de noviembre, y en Barcelona fue más larga, del 18 al 21. El Gobierno provisional decidió pasar a la acción, y preparó una insurrección militar para el 15 de diciembre, contando con la aprobación de varios jefes militares. Además, coincidiría con una huelga general promovida por el sindicato socialista Unión General de Trabajadores. Sin embargo, todo se desconcertó, la huelga se suspendió, y los únicos militares pronunciados fueron los de Jaca, el viernes 12, bajo la dirección de los capitanes Fermín Galán y Ángel García Hernández. Detenidos y sometidos a juicio sumarísimo, fueron fusilados el domingo 14, con lo que su nombre pasó a significar el heroísmo, y fueron cantados en coplas y romances.
El mismo día 14 se detuvo en Madrid y encerró en la cárcel Modelo a los miembros del Gobierno provisional que fueron hallados en sus casas, porque algunos se exiliaron o escondieron. Al día siguiente unos aviadores pronunciados bombardearon Madrid con proclamas republicanas, antes de refugiarse en Portugal. El Gobierno decretó el estado de sitio en España, que se mantuvo hasta el 4 de febrero. Era imposible no enterarse de la existencia de un movimiento republicano activo.

Llamada a la liberación

El 11 de febrero, aniversario de la proclamación de la I República, se dio a conocer el manifiesto de la Agrupación al Servicio de la República, firmado por tres intelectuales prestigiosos, José Ortega y Gasset, Ramón Pérez de Ayala y Gregorio Marañón, que concluía así:

Nos alienta tan magnífico agüero, pero su realización supone que las almas españolas queden liberadas de la domesticidad y el envilecimiento en que las ha mantenido la Monarquía, incapaz de altas empresas y de construir un orden que a la vez impere y dignifique.
La República será un símbolo de que los españoles se han resuelto por fin a tomar briosamente en sus manos propias su propio e intransferible destino.

Todos estos acontecimientos tenían contrariado al general Berenguer, que era un dictador con espíritu de recluta. A su arte de gobernar se le ha llamado la dictablanda, por comparación con la dictadura de su predecesor el general Primo. Ideó organizar unas elecciones generales para el mes de marzo, a ver si el resultado calmaba los ánimos. Pero algunos políticos dinásticos, encabezados por el conde de Romanones, supusieron que constituirían un peligro para la monarquía, ante el impacto decisivo de los republicanos, y se opusieron al proyecto.
El rey aprovechó la oportunidad para aconsejar a Berenguer que dimitiera, siguiendo su costumbre de borbonear a los ministros, según la definió el general Primo, otra de sus víctimas. Encargó formar Gobierno a otro político veterano José Sánchez Guerra, quien aceptó, con la condición asombrosa de integrar en el gabinete a los republicanos presos. Los visitó en la cárcel Modelo, y les oyó decir que no servirían a la monarquía. En consecuencia renunció al encargo.

La presidencia de Aznar

La situación era tan grave que Berenguer, sin duda con el beneplácito real, convocó a unos políticos en el Ministerio de la Guerra, y tras cinco largas horas de debate les obligó a integrar un Gobierno, que se le ofrecería presidir al almirante Juan Bautista Aznar, ausente entonces de Madrid. Borboneado también, tuvo que aceptar no la formación de su Gobierno, sino la jefatura del que le presentaban. Juraron sus cargos el 18 de febrero, conscientes de entrar en un polvorín a punto de estallar. El primer acuerdo adoptado consistió en convocar unas elecciones municipales para el domingo 12 de abril, provinciales para el 3 de mayo, y generales para el 7 de junio. Solamente las primeras pudieron celebrase, porque de ellas derivó la caída de la monarquía, la huida del rey y la proclamación de la República.

El 5 de marzo comenzó una huelga en la Facultad de Medicina de la Universidad Central, derivada en continuos enfrenamientos de los alumnos con las fuerzas enviadas por el general Mola, una situación continuada hasta la proclamación de la República. Se había perdido el miedo al rey y sus fuerzas del orden, por lo que nada asustaba ya a sus vasallos.
El día 13 se celebró un consejo de guerra contra los militares implicados en los sucesos de Jaca, después del fusilamiento de Galán y García Hernández. Hubo una pena de muerte, otra de reclusión perpetua, y tres penas menores, por el delito de sedición para proclamar la República. Se convocaron manifestaciones callejeras exigiendo el indulto, y el Gobierno cedió, con lo que demostraba su falta de convicciones y de poder.

Clamor por la República

El 20 comenzó el consejo de guerra contra los seis presos del Gobierno provisional, en la Sala de Plenos del Palacio de Justicia, elegido porque se preveía una asistencia masiva de público, como así sucedió, un público que aplaudía a los procesados y vitoreaba a la República. La sentencia condenó a cada no de ellos a seis meses y un día de reclusión, pero les aplicaba la condena condicional, por lo que quedaron en libertad inmediatamente, y convertidos en héroes populares. La Justicia reconocía que la República se hallaba implantada en el ánimo popular, y no se atrevió a condenarla.
Los apoyos a la República se multiplicaron después en un mitin celebrado el día 23 en la Casa del Pueblo de Madrid, y en una manifestación estudiantil que recorrió las calles al día siguiente. El Gobierno quiso demostrar su poder y clausuró la Facultad de Medicina, pero se hicieron fuertes los alumnos, y desde el tejado y las ventanas repelieron a la fuerza pública. Murieron un sargento y varios estudiantes y viandantes. Por ese motivo la huelga se extendió a todas las universidades españolas. Cada medida gubernamental levantaba más hostilidad.
En este clima se llegó a las elecciones municipales del domingo 12 de abril. Solamente si carecía de información sobre la realidad del reino puede aceptarse la frase del almirante Aznar, cuando dijo que los españoles se acostaron monárquicos aquella noche. No era creíble esa suposición. El rey y sus cortesanos fueron los únicos que debieron de intentar dormir, probablemente sin conseguirlo, a no ser que tomasen algún somnífero. El 13 la Hoja del Lunes, único periódico autorizado entonces para esos días, anunciaba el triunfo republicano en las elecciones. Y España se despertó tan republicana como se había acostado.

La voz de España

En la Presidencia del Gobierno se reunió el Consejo de Ministros a las 17 horas, para analizar la situación, que estaba muy clara. Al mismo tiempo el Gobierno provisional, todavía no reconocido, pero efectivo, hizo público un comunicado que concluía así:

El día 12 de abril ha quedado legalmente registrada la voz de la España viva; y, si ya es notorio lo que ansía, no es menos evidente lo que rechaza; pero si, por desventura para nuestra España, a la noble grandeza civil con que ella ha procedido no respondiesen adecuadamente quienes con violencia desempeñen o sirvan funciones de Gobierno, nosotros declinaremos ante el país y la opinión internacional, la responsabilidad de cuanto inevitablemente habrá de acontecer, ya que, en nombre de esa España mayoritaria, anhelante y juvenil que circunstancialmente representamos, declaramos públicamente que hemos de actuar con energía y presteza a fin de dar inmediata efectividad a sus afanes implantando la República.

Con esa advertencia no debieron de dormir tranquilos aquella noche el rey y su camarilla. Quizá tampoco los republicanos, ansiosos por ver el triunfo de sus ideas. Efectivamente, España era republicana, y el martes 14 se levantó tan republicana como se acostó. En Eibar, la adelantada, se proclamó la República aquella mañana, y después en otras localidades.
En palacio todo era un avispero, en tanto los establecimientos de tejidos se quedaban sin telas de los colores rojo, amarillo y morado. El rey envió a gentes de su confianza para parlamentar con el Gobierno provisional, pero solamente había un acuerdo posible: el rey debía exiliarse esa misma tarde. A las 17 horas el rey presidió su último Consejo de Ministros, en el que leyó el manifiesto que le había redactado el duque de Maura para despedirse de la nación, y después se despidió de sus ministros, para escapar rápidamente de palacio, hacia Cartagena, en donde inició el exilio del que no había de regresar en vida.
A eso de las veinte horas y treinta minutos quedó queda constituido el Gobierno provisional de la República en el Ministerio de la Gobernación, en una Puerta del Sol desbordada de gentes, y Niceto Alcalá—Zamora se convertía en presidente del Gobierno provisional. Él mismo dictó los decretos con los nombramientos de los ministros presentes: de Estado, Alejandro Lerroux; de Justicia, Fernando de los Ríos; de la Guerra, Manuel Azaña; de Marina, Santiago Casares Quiroga; de Gobernación, Miguel Maura; de Fomento, Álvaro de Albornoz, y de Trabajo, Francisco Largo Caballero, tal como los publicó la Gaceta de Madrid al día siguiente, aunque la lista quedaba incompleta, por estar ausentes algunos de los electos.
Y la República quedó implantada en el país, y en el corazón de los ciudadanos.

* Presidente del Colectivo Republicano Tercer Milenio.
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Convocatorias: Abril republicano

Redacción. LQS. Abril 2019

Una primavera política llega siempre con el mes de abril, así lo fue con la proclamación de la II República sustituyendo la tiranía borbónica que encabezaba Alfonso XIII.

Aciertos y errores, el bienio negro, un periodo corto, una sublevación militar… muchos datos, muchos hechos. Pero en este mes celebramos la proclamación que corrió por todos los rincones del estado español, y además con ¡alegría!

Adjuntamos algunas convocatorias de estos días, faltan muchas, esperamos seguir añadiendo. Te invitamos a que participes, a que te movilices en estos días de celebración y reivindicaciones en torno al 14 de abril. Y con más motivo este año 2019, en el que se siguen celebrando consultas, no vinculantes de momento, sobre la forma de estado, siguiendo el camino que se abrió en 2018 en pueblos, ciudades y universidades ¡Queremos decidir! y lo queremos decidir ¡todo!

¡Es la hora de las RepúblicaS!

Actos, actividades, activismos:

Barcelona acogerá hasta el próximo domingo, 14 de abril, decenas de actividades para celebrar una “primavera republicana”. Por cuarto año consecutivo, el Ayuntamiento de Barcelona se vuelca con la efeméride del 14 de abril. Teatro, música, charlas, visitas guiadas históricas por puntos de la Barcelona republicana. Cultura, deportes, política y diversas actividades para difundir los valores del republicanismo. Para ver todas las actividades puedes hacer clic aquí.

En Valladolid el Ateneo Republicano organiza el sábado 13 con la marcha anual a las graveras de San Isidro, en recuerdo y homenaje a las víctimas del franquismo y por la III República, que partirá a las 18:00 de la Plaza de la Universidad. Y como todos los años el domingo 14 de abril, aniversario de la II República, se realizará el tradicional reparto de claveles rojos para felicitar el Día de la República a los viandantes (en el 2018 finalizó también con una rotura colectiva de fotografías del rey Felipe VI). Será en la céntrica Plaza de la Libertad, contando para esta ocasión con la música en directo de Ley Mostaza, todo a partir de las 14 horas.

En Guadalajara la a Agrupación Republicana ha convocado una manifestación el domingo 14 de abril, con salida a las 12:30 horas del Palacio del Infantado, y que finalizará en la Plaza Mayor (Ayuntamiento) con la lectura de un manifiesto en favor de la III República. También organizan una conferencia sobre la I República en Guadalajara, una exposición fotográfica en torno a la memoria histórica y un encuentro con la Asociación Pueblo de las Viudas / Alargunen Herriko Elkartea de Sartaguda (Navarra).

Madrid se llena de actos por barrios y pueblos, solo hay que indagar un poco en la cercanía y animarse a participar.
El sábado 13, a las 11:00 horas l@s vecin@s del barrio de Fuencarral organizan un paseo republicano por la zona, desde la Plaza Antiguo Ayuntamiento hasta el cementerio. En Vallecas desde las 13:30 horas se celebrará la 17 edición de la Paella republicana amenizada con charanga, homenajes y conciertos. En Carabanchel también celebran la víspera del 14 de abril, por tercer año, con su sabroso cocido republicano (la mano de Pepa hace milagros) en la Plaza del Parterre, y como en ocasiones anteriores habrá ocasiones para el recuerdo, la reivindicación, y contarán con la animación musical de Juanjo Anaya y los Incrédulos.
El domingo 14 es el día de la manifestación, este año cambia el acostumbrado recorrido y partirá de Gran Vía esquina calle Alcalá, a las 12:00 horas, las Asambleas de las Consultas de Barrios, Pueblos y Universidades han quedado un cuarto de hora antes para ir en cortejo conjunto. Casi tres horas antes saldrá una columna del barrio de Tetuán, que homenajeara al querido “Pako” y seguirá en “pasacalles” para acudir a la manifestación.

En Aranda del Duero el domingo 14 se celebrara una acto-homenaje a las victimas del franquismo. A las 12.00 horas se realizará una concentración en la Plaza Mayos y a las 13:00 horas una ofrenda floral en el cementerio.

En Salamanca como todos los años, el domingo 14 de abril, a las 12:00 horas, en el Memorial del Cementerio de Salamanca, se realizará un homenaje a uno de los colectivos más olvidados de la represión franquista, a aquellas personas que por su condición sexual fueron duramente castigados. Y como máximo representante de este colectivo recordaremos a Federico García Lorca. Hablaremos del Campo de Concentración de Tefía, en la isla de Fuerteventura, conocido también como Colonica Agrícola Penitenciaria de Tefía: «Allí fueron trasladados presos comunes, algunos políticos y, sobre todo, muchos homosexuales…». Recordaremos a Pablo Zerolo, Presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) desde 1998 hasta 2003, adonde llegó desde la presidencia del colectivo LGTB de Madrid, Cogam. En ese tiempo fue el impulsor de la ley de matrimonio y la de adopción entre personas del mismo sexo que se aprobó en 2005. Contaremos con la colaboración de «Iguales Usal»

En Burgos, donde cada vez coge más fuerza la realización de una “Consulta popular” sobre Monarquía o República, se celebrará una manifestación el día 14, la cita es a las 20:00 horas en la Plaza del Cid ¡República para decidirlo todo!

En Sevilla se celebra una manifestación el sábado 13, ¡Por la República! ¡Por una vida digna! son los lemas de la convocatoria, será alas 12:00 horas en los Jardines de Cristina.

En Huelva también el sábado 13, se realizará un encuentro-convivencia, a partir de las 11:00 horas, intercambio de ideas, comidas compartidas y proyectos conjuntos.

En Jerez, el 14 de abril, en la Plaza del Banco se celebrará una concentración, la convocatoria es a las 13:00 horas.

En Cartagena el 14 de Abril nos esperan primero en la explanada del puerto de Cartagena a las 13:00 horas y después en la puerta de la Cárcel Vieja, con una concentración silenciosa a las 19:00 horas.

En Murcia, el domingo 14, a las 12:00 horas habrá una concentración en la Glorieta de Murcia.

Valencia con el llamamiento al derecho a la autodeterminación de los pueblos, por los derechos políticos y sociales, contra la represión y los juicios políticos, y contra el fascismo, celebrará una concentración a las 18:00 horas en la Plaça de la Mare de Deu.

París también tendrá su recuerdo y homenaje hacia los republicanos españoles, con la celebración de un “Gran mitin”, será delante del monolito dedicado a las Brigadas Internacionales, en la estación de Austerliz a partir de las 16:00 horas.

Para ver las imágenes a mayor tamaño, hacer clic sobre ellas

#QueremosDecidir #14DeAbril #DecidimosRepública #RepúblicaS

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Las cloacas y fusilamiento de la prensa critica

Patxi Ibarrondo*. LQS. Abril 2019

La lenidad del periodismo patrio o cínico no es nada nuevo, en este país es la manera de ejercer la profesión. Los círculos del poder siempre procuran estar al quite y compensar la laxitud informativa

En estos días se habla de la corrupción suficientemente generalizada del periodismo en nuestro país. La podredumbre de la ética periodística es regla más que excepción y además rentable: regalos diversos del Poder a cambio de silencio de «affaires» evidentes, o bien miedo a decir las verdades por si acaso llovían despidos; sobornos y concomitancias con el poder, etcétera. Todo este escándalo ha estallado a raíz de unas ilegales investigaciones, de una policía secreta al político de Podemos Pablo Iglesias…. Lo que se dado en llamar «las cloacas del Estado».

El asunto concierne sobre todo al Partido Popular. En el momento en que se dio la orden de hacer el juego sucio. el ministerio del Interior estaba dirigido por Jorge Fernández un insólito ministro del Opus Dei que prendía medallas a la Virgen María. El presidente era Mariano Rajoy. Los esbirros de la trama pretendían sacar a relucir cosas que llevarían al ojo del huracán al movimiento político Podemos.

La lenidad del periodismo patrio o cínico no es nada nuevo, en este país es la manera de ejercer la profesión. Los círculos del poder siempre procuran estar al quite y compensar la laxitud informativa. Eso, añadido al inaudito fenómeno la compra literal de los medios más conocidos e influyentes en materia de opinión pública. Luego, personajes espías de la catadura del comisario Villlarejo, con su visera y portafolios huyendo de los reporteros de a pie, no son propios de un país coherente con la democracia. Son más bien inefables viñetas de sobrepasado cómic.
En este menesteroso país la pésima memoria es una manera normal de estar en el mundo. El silencio siempre es rentable. Así pues, el escándalo de los servicios de «inteligencia», y utilización mendaz de las cloacas, no es algo nuevo en la sopa hedionda del país. En su momento, por las mismas cloacas pululó un GAL, Hubo el presidente Felipe González (PSOE), y un aventado Barrionuevo, un siniestro cuartel de Intxaurrondo y un esperpéntico inspector Amedo; Y a sus órdenes, los consiguientes fontaneros mercenarios a sueldo del torturado secuestro y el inefable pistolón disuasorio en la frontera.

Y para la Prensa con memoria y que no se dejaba «alquilar», llegaba puntual el interminable pedrisco y el suicidio mortuorio. Ese fue el caso de LA REALIDAD (1):

Fue un lunes cuando me enteré de que ya no podríamos seguir, publicando el periódico. Una de las interminables querellas del PP había dado en la diana. Una jueza ávida de sentencias llamativas, Laura Cuevas, encontró que habíamos menoscabado gravemente el honor de un jerifalte de la derecha, con varios cargos públicos y provinciales. En 24 horas me encontré sin cabecera y sin el mobiliario de redacción. Embargo preventivo. Como director de la publicación, solo pude despedirme de los lectores y del personal de la redacción.

Los periodistas que trabajamos en el semanal «LA REALIDAD”, único periódico semanal cántabro crítico que salía a los quioscos cada lunes, fuimos objeto de una auténtica cacería por parte del PP de esta región, cuyo presidente era el senador Gonzalo Piñeiro, no olvidemos que en Cantabria el amo absoluto era entonces Emilio Botín.

Nuestra desgracia y cierre por sentencia judicial de 120.000 euros, fue publicar que un alto cargo de ese partido hizo un viaje a Suiza para recabar fondos, cara la elecciones que ganó Aznar. El acoso fue constante asfixiante, nos expulsaban de las ruedas de prensa, hubo amenazas y querellas constantes pero, efectivamente, antes ya se quiso «alquilar» la independencia del periódico, mediante emisarios de la mafias del urbanismo salvaje especulativo. Efectivamente, uno de los capos de las contratas públicas se jactaba de que públicamente de que «a los periodistas se les compraba o se les destruía».

Así que tiene razón David Jiménez (2) cuando cuenta estas corrupciones del sistema en su libro. Eso ocurría en las altas esferas de Madrid y también en provincias. LA REALIDAD la hundieron por no querer quebrar yo el secreto profesional, desvelando mis fuentes de información respecto al viaje a Suiza de marras. Luego ya estalló el escándalo a nivel estatal: Bárcenas había sido senador por Cantabria en ese tiempo. Lo fue hasta que estalló el caso Gürtel. Lo incluyeron en las listas electorales Francisco Álvarez Cascos y Gonzalo Piñeiro; en sus famosos «Papeles», donde se refleja el manejo de fondos cuyo destinatario era el PP cántabro. Entre otros muchos, naturalmente..

David Jiménez y Pascual Serrano desvelan ahora lo que era un secreto a voces dentro de la profesión. El ataque desaforado a Pablo Iglesias y Podemos ha puesto el dedo en la llaga, urge depurar las aguas malolientes del oficio periodístico en España. Recuperar la ética «distraída» por las malas costumbres y poner la verdad por delante de los intereses bancarios y demás «lobbies» económicos que manejan el Poder sin freno alguno.

Notas:
1.- Diálogos con… Patxi Ibarrondo
2.- El Director
3.- Pablo Iglesias, los bancos y los medios

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La piedad clandestina

Nònimo Lustre. LQS. Abril 2019

La calidad de una democracia se mide por la transparencia de la gestión pública, cualidad que suele hacer superflua la clandestinidad de los ciudadanos

Durante el tardofranquismo, los demócratas repetíamos a menudo una frase de Friedrich Dürrenmatt: “Tristes tiempos estos en los que hay que luchar por lo que es evidente”. Es probable que uno de aquellos resistentes, Ángel Hernández Pardo, la pronunciara de vez en cuando. Es probable que hoy la recuerde. Pero hoy no puede pronunciarla en voz alta porque está detenido en una comisaría. Sobre su cabeza pende el artículo 143 del Código Penal que regula –es un decir- la inducción y la cooperación al suicidio.

Ángel Hernández Pardo –AHP, recuerden el nombre de este Héroe-, está preso en un calabozo acusado de haber cumplido con los deseos de su mujer, aquejada de una enfermedad incurable, irreversible, incapacitante y extremadamente dolorosa. Es decir, con el debido respeto a los tetrapléjicos y otros desahuciados, un sufrimiento inimaginable que ya duraba 32 años y contra el que son inútiles los opiáceos y los habituales cuidados paliativos.

Poco después de haber bendecido a su mujer con la razón y la valentía de los mayores Héroes, AHP fue detenido en su casa. En lugar de admirarle, ¡detienen al Varón Justo! Porque AHP no huyó sino todo lo contrario: ante la enésima demora en tramitar siquiera una Ley de Muerte Digna –Eutanasia, si prefieren-, hizo público que su deber como humano era acatar la decisión de su mujer. Lamentablemente, en la misérrima España actual, los Deberes Humanos para con Terceros (DHT) no sólo no están normalizados para estos terribles trances sino que parecen ir detrás de los Derechos Humanos –estos sí, legislados aunque sea según normas arbitrarias y anacrónicas-. Y todo porque esos DHT, alfa y omega de la solidaridad humana, son monopolizados exclusivamente por un Estado que los quiere coartar porque no quiere o no se atreve a garantizarlos.

No puedo soportar la imagen de AHP esposado, trasladado en coche celular y empapelado por una persona togada y perfumada mientras su familia, sus allegados y no digamos él mismo, sufren el entierro y el duelo por Mª José, su venerada esposa. Hoy no soporto tanta humillación ante la Sinrazón y tanta crueldad cívico-religiosa, pero mañana los dráculas biempensantes saldrán de sus púlpìtos para chupar la sangre de la ciudadanía -viva o muerta, no les importa, viven de ello-. Es la Inquisición que resucita cada luna nueva y que se oculta en cada luna llena. Ya les veo venir con las maledicencias que ya utilizaron contra el doctor Jacob Jack Kevorkian (1928 – 2011), otro Héroe al que etiquetaron como Dr. Muerte y al que encarcelaron por durante años acusado de haber eutanatizado a 130 pacientes que así se lo suplicaron. Razonaba Kevorkian que «Morir no es delito” (Dying is not a crime), una obviedad que, por ser universalmente admitida, no debería ser una evidencia penal.

Tampoco puedo soportar que, gracias a ese canallesco artº 143, nuestro Héroe puede ser condenado a años de prisión. Incluso si lo fuera a sólo unos meses, me seguiría pareciendo insoportable. Con semejantes leyes y códigos, la ciudadanía que no quiere morir como se mata a las bestias, no tiene otra salida que la clandestina. Nos obligan a ser clandestinos y, como siempre ocurre, los clandestinos ricos se irán a Suiza o a cualquier de los cinco países que han legalizado la eutanasia, y los clandestinos pobres, a la cárcel. Y nos obligan a ser tan valientes como AHP cuando, parafraseando a las feministas, “no queremos ser valientes, queremos ser libres”.

La calidad de una democracia se mide por la transparencia de la gestión pública, cualidad que suele hacer superflua la clandestinidad de los ciudadanos. Y, por descontado, esa calidad política también se mide por la atención prestada a las minorías. Pero hay ciertos demócratas-de-toda-la-vida, que toman el rábano por las hojas y se dedican a vigilar y castigar a las minorías marginadas. Evidentemente, no me refiero a esos desalmados sino a los legisladores que respeten a los casos demográficamente pequeños. Esas almas bondadosas saben que todos los individuos somos minoría, unos por flacos otros por gordos; unos porque sufren otros porque gozan. Unos porque quieren morir pues aman la vida de verdad y otros porque quieren matar a los anteriores –parece muy retorcido pero están surgiendo bandas peligrosas que prosperan en estos laberintos amorales.

Pero esta delicadeza política no ha llegado a España. ¿Por qué? Porque, en este sedicente Estado Laico, subsisten unos dogmas religiosos alegales que son sostenidos por la institución más hipócrita que conoce Occidente: la Iglesia. Una caterva mitrada que predica la Piedad pero que detesta a laicos piadosos como AHP. Una logia cavernaria que se permite el lujo de hacer campaña electoral contra los partidos que pretendan legalizar la eutanasia. ¿Hasta cuándo, atroz Conferencia Episcopal, impedirá la promulgación de una ley de Muerte Digna?, ¿Quosque tandem, ubicuo Estado Vaticano, dejará de entrometerse en las cuestiones internas de otros Estados?

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Nota de la Asamblea de redacción de LoQueSomos:
Queremos manifestar todo nuestro apoyo y solidaridad activa con Ángel Hernández Pardo, ante la valentía que ha demostrado en su compromiso con el derecho a una muerte digna. Ética y honestidad de la mano.
En LoQueSomos hemos tenido la suerte de contar con Ángel Hernández Pardo como colaborador, y hoy con más fuerza nos consideramos defensoras de que la eutanasia sea considerada como un derecho de libre elección de toda persona que arrastre una enfermedad irreversible en la que le produzca una existencia de dependencia y sufrimiento que no desea.

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Daniel Lacalle sus propuestas y el debate

El Financiero de El Garaje. LQS. Abril 2019

El estado español está contra las cuerdas, económica y territorialmente, además de su propensión al absurdo, está poniendo de manifiesto, una vez más, que no puede cambiar

Sigo los escritos de Daniel Lacalle desde hace algunos años. Parte de algo que, en mi opinión, es exacto: El estado español no puede permitirse el nivel de gasto que mantiene, y la deuda acumulada para financiar ese gasto (más de un billón de euros) acabará hundiendo la economía del reino.

Daniel Lacalle criticó las reformas laborales del PSOE y del PP por insuficientes. Y es que, partiendo de unas constataciones bastante exactas (como, por ejemplo, que el reino tiene más un problema de gastos que de ingresos y que los gastos del “sector político” son inasumibles), acaba, por la vía del “dejar hacer” propugnando que “los ajustes” los paguen los de siempre, los trabajadores.

Es un caso curioso, Daniel Lacalle. Es perfectamente consciente de que el sistema de pensiones es insostenible, lo ha insinuado y se le ha criticado por ello. Pero lo que propugna en filigrana es lo mismo que se plantean hacer en el PSOE (bajada de pensiones y retraso de la edad de jubilación). Entrevistado por la Sexta, no se ha atrevido a decir que defiende una bajada de las cotizaciones sociales (una posición suya muy conocida). Se ha limitado a defender una rebaja del Impuesto de Sociedades y del IRPF.

En ese sentido, resultaría interesante un debate sobre la carga real de impuestos que soporta la población en el estado español. Economistas como Santiago Niño Becerra resaltan que es de las más bajas de Europa (aunque, debido a la baja productividad española, resulta difícil aumentar esa carga sin provocar un colapso). He visto a Lacalle, en su blog rebatir esa posición, con cifras bastante creíbles mostrando que, en realidad, la carga fiscal es muy elevada.

Y, para colmo, en el capítulo de la financiación autonómica, mantiene (creo que con bastante razón), que el cupo vasco no solo no es el problema, sino que es la solución. Una solución que, según él, debería aplicarse a todas las autonomías.

¿Desde cuándo la derecha española mantiene esa posición? Es lo contrario de lo que han defendido siempre. Lo nunca visto. Este punto en concreto, nos hace dudar si su presencia en la lista del PP es una decisión de Casado, un brindis al sol, o si viene de más arriba, de algún poder económico que prepara cambios de otro calado.

Veremos si su presencia queda en una anécdota o si las contradicciones que subyacen llevan a situaciones absurdas dentro de la derecha del reino.

El absurdo forma parte del ADN español (Voltaire decía que los ingleses habían descubierto la ironía, los franceses el ingenio y los españoles el absurdo). Y de absurdo estamos más que servidos en estos momentos.

El estado español está contra las cuerdas (económica y territorialmente) y, además de su propensión al absurdo, está poniendo de manifiesto (una vez más) que no puede cambiar. Pesa demasiado el hecho que, desde siempre, su creación y su existencia han estado indefectiblemente ligadas a la intolerancia, la exclusión y el crimen (“reconquista”, moriscos y judíos, invasión, saqueo y genocidio en América del Centro y del Sur, Inquisición y contrareforma, “guerra de la independencia”, aplastamiento de las clases medias y de cualquier intento reformador, sometimiento de las naciones catalana, vasca y gallega). Eso ha sido y eso es.

No ha existido ningún acontecimiento unificador de la nación que triunfase desde una perspectiva democrática. Todos, todos, se han producido desde la imposición. A Errejón le da envidia cómo los franceses se sienten unidos bajo su bandera. Pero es que esa bandera representa la Revolución, la Marsellesa, las guerras contra las monarquías europeas. No hace falta insistir en lo que representa la bandera del reino de España.

Puede que en una nueva Europa y/o en un proceso liberador/disgregador las cosas sean diferentes, pero por sí mismo no cambiará. Es su naturaleza. Por eso necesita gastar tantas energías contra todo lo que (para él) son procesos disgregadores. Solo puede existir mediante la imposición y la fuerza. Si deja de utilizarlas pasará a ser otra cosa.

Y por encima de todo, igual que el ADN tiene dos hélices, la querencia atávica al absurdo se une con la otra característica esencialmente (de esencia) española: la negación de la realidad.

Podemos seguir negando, y lo haremos, que la seguridad social está quebrada y que es una locura pagar pensiones con préstamos, que sobra “aparato” y funcionarios, que el “estado de las autonomías” es insostenible, que nuestra productividad es de risa y no nos permite “alegrías” que en países avanzados son normales. Hemos negado cualquier posibilidad de otra relación con Catalunya y no habrá solución hasta que –desde fuera- se nos imponga. Podemos negar que la precariedad y la temporalidad son inseparables del modelo que las grandes corporaciones y la tecnología están imponiendo. Negaremos que hay que buscar otras soluciones y acabar con la cantinela de la “creación de puestos de trabajo”.

Será difícil que, desde el neoliberalismo y la derecha, Daniel Lacalle nos traiga medidas favorables a los trabajadores. Pero lo que, espero, nos traerá será debate. Un debate seguramente menos impregnado de absurdo y de negación de la realidad. En el punto al que hemos llegado esto no resulta despreciable.

Los que, desde la izquierda, quieran debatir con él, ya se pueden ir poniendo al día.

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Julio Álvarez del Vayo, ministro de estado de la II República

Carmen Martínez Brugera*. LQS. Abril 2019

Los campos ensangrentados de España son ya, de hecho, los campos de batalla de la guerra mundial. Esta lucha, una vez comenzada, se transformó inmediatamente en una cuestión internacional. El agresor ha recibido –esto es una realidad incontestable– una ayuda moral y material de los Estados cuyo régimen político coincide con aquél al que aspiran los rebeldes…

En el mes de septiembre de 1936, la situación de la República era angustiosa. Las potencias democráticas, Francia e Inglaterra, le habían bloqueado las cuentas en el extranjero, le negaron el derecho a comprar armas y prohibieron vendérselas al resto de países. Por el contrario, los sublevados estaban recibiendo armamento de Alemania e Italia desde la semana siguiente del golpe. El Gobierno tuvo que recurrir al mercado negro y a aceptar las escasas armas que con muchas dificultades le llegaban de México. Mientras tanto, la Unión Soviética seguía sopesando los pros y los contras de las consecuencias de su intervención. Azaña daba la guerra por perdida y los acontecimientos parecían darle la razón.

En esta coyuntura, Julio Álvarez del Vayo acepta el cargo de ministro de Estado, que era como se llamaba entonces el Ministerio de Asuntos Exteriores, regresa a España y se propone dar una proyección internacional a la guerra de España utilizando la Sociedad de Naciones (SDN) como altavoz. Era necesario denunciar en un organismo internacional y ante la opinión pública el acoso y la indefensión al que estaba siendo sometido un gobierno democrático.

Álvarez del Vayo era más conocido en el extranjero que dentro de España. Militaba en el ala caballerista del Partido Socialista y fue, durante muchos años, amigo personal de Largo Caballero. Licenciado en derecho, hablaba correctamente varios idiomas y había sido corresponsal en distintos diarios desde los que cubrió la Primera Guerra Mundial. En su recorrido por Europa había conocido a los líderes políticos Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht y visitado la URSS. Fue embajador en México durante el primer bienio republicano y cronista en la SDN. Precisamente con motivo de su nombramiento como ministro de Estado, la Asociación de Periodistas acreditados en la SDN le despidió con una cena homenaje el 22 de septiembre.

Al tomar posesión de su cargo comprobó que sólo el diez por ciento del cuerpo diplomático seguía fiel a la República. Discrepó con su antecesor, Augusto Barcia, en dos cuestiones importantes que tendrían una gran trascendencia posteriormente. La primera de ellas era haber aceptado en nombre del Gobierno, el Comité de No Intervención; la segunda, la manera en que había gestionado el asilo político en las embajadas en Madrid, que él creyó excesivamente tolerante y que supusieron un quebradero de cabeza para la diplomacia española por la gran cantidad de refugiados, cuando no un nido de quintacolumnistas.

El Comité de No Intervención fue una trampa de las potencias democráticas y, según palabras de Álvarez del Vayo, su aceptación por parte de la República un error político muy grave, porque “habíamos abandonado nuestro derecho legal a comprar armas para nuestra defensa”.

Este Comité fue creado por iniciativa del Reino Unido y arrastró con él a Francia a principios de agosto. Su principal objetivo era evitar que la guerra de España se discutiera en su lugar natural, la Sociedad de Naciones, organismo creado al final de la Primera Guerra Mundial para resolver los problemas de los países miembros de manera pacífica y velar por la seguridad colectiva.

El empeño de las potencias aliadas era impedir a toda costa que la cuestión española fuera debatida en el seno de la SDN para evitar su repercusión mediática. De esta manera la guerra de España se trataría, a puerta cerrada en este Comité llamado de No Intervención, con sede en Londres, formado por Francia, Gran Bretaña, Italia y Alemania, del que estaba excluida España, y al que posteriormente se integraría la URSS porque finalmente valoró que estaba en juego su prestigio como potencia europea y que, como país referente de la revolución socialista, así se lo demandaban los internacionalistas revolucionarios de todo el mundo.

El argumento era que la guerra era un asunto interno entre españoles, una guerra civil, y por eso no había motivo para plantearlo en un organismo internacional a plena luz. La política de sometimiento, conocida como apaciguamiento, hacia las potencias fascistas, sobre todo hacia Alemania, era cada vez más evidente, pero también contaba la aversión y los prejuicios del gobierno británico hacia la República española a la que veía como un régimen revolucionario.

Para Francia primaba más el miedo a que la guerra se extendiera fuera de las fronteras españolas, y también la advertencia del gobierno británico de que si, por su imprudencia, el país galo fuera atacado por las potencias fascistas, Gran Bretaña se inhibiría.

La primera tarea de Álvarez del Vayo fue poner la cuestión española en el orden del día de la SDN. La misma existencia del Comité de No Intervención demostraba, según afirmaba el ministro de Estado español, que dicho conflicto era un asunto internacional y no doméstico.

El discurso de Álvarez del Vayo fue directo y contundente, sus míticas palabras resuenan todavía en los anales de la diplomacia europea

La delegación española a la Asamblea de la SDN que iba a celebrarse a mediados de septiembre, fue escrupulosamente elegida entre profesionales de reconocido prestigio y de ideas más bien moderadas. Se trataba de desmontar ante el organismo internacional la falsa creencia de que el Gobierno estaba formado por gente inculta y desharrapada. Al cargo de todos ellos, el ministro de Estado y primer delegado, Julio Álvarez del Vayo. Además fueron nombrados: Pablo de Azcárate, institucionista, embajador en Londres que contaba con una gran experiencia como funcionario en la SDN; el antiguo ministro de Justicia y de Instrucción Pública, Fernando de los Ríos; el republicano conservador y católico Ángel Ossorio y Gallardo, embajador en Bruselas; el jurista y padre de la Constitución republicana, Luis Jiménez de Asúa; la diplomática y embajadora de los países Nórdicos, Isabel de Oyarzábal; Antonio Fabra, adjunto a la OIT y futuro embajador de Berna; Carlos Esplá, periodista y secretario del Consejo de ministros. La única persona que estaba fuera de lugar en esta delegación, era el dramaturgo y director de teatro Cipriano Rivas Cherif, que había sido nombrado, a dedo, cónsul general de Ginebra y secretario de la delegación por su cuñado, el presidente Azaña, y que carecía de experiencia diplomática y creó más de un problema a los diplomáticos españoles.

El resultado de la Asamblea no tuvo consecuencias prácticas favorables para los representantes españoles, lo que supuso una gran decepción para algunos de ellos.

El 18 de noviembre se produce el reconocimiento de Franco por parte de Italia y Alemania, lo que motivó que Álvarez del Vayo solicitase una reunión extraordinaria del Consejo de la SDN, en virtud del artículo 11 del Pacto, para que se revisase el caso de España.

La reunión tuvo lugar el 11 de diciembre pese a las opiniones en contra, incluida la del diplomático soviético, Litvinov, Comisario del pueblo para Asuntos Exteriores, que la desaconsejó porque no veía nada positivo para el gobierno español y sí un desgaste de la SDN. Pero los representantes españoles insistieron en que se hiciera. En este momento tan crítico, el que se celebrase la reunión del Consejo era en sí mismo un triunfo propagandístico y un altavoz de resonancia para dar a conocer su situación a la opinión pública mundial.

A ella no acudieron los titulares de los países representados sino los subsecretarios, en un claro gesto despreciativo hacia el país solicitante y como manera de restar solemnidad al acto. El discurso de Álvarez del Vayo fue directo y contundente, sus míticas palabras resuenan todavía en los anales de la diplomacia europea:

Los campos ensangrentados de España son ya, de hecho, los campos de batalla de la guerra mundial. Esta lucha, una vez comenzada, se transformó inmediatamente en una cuestión internacional. El agresor ha recibido –esto es una realidad incontestable– una ayuda moral y material de los Estados cuyo régimen político coincide con aquél al que aspiran los rebeldes.(…)

Hablo aquí ante una asamblea de hombres de Estado, de hombres de gobierno, sobre cuyas espaldas pesa la responsabilidad del bienestar y del orden en su país. ¿Cuál de entre ellos no comprenderá que nosotros, hombres responsables del porvenir de España, del porvenir del pueblo español, de todo el pueblo español, no interpretamos eso que se llama “no intervención” más que como una política de intervención en perjuicio del Gobierno constitucional y responsable? (…)

La monstruosidad jurídica de la fórmula de “no intervención” salta a la vista. Pone en el mismo plano, como lo he dicho, al gobierno legítimo de mi país y a los rebeldes, a los que todo gobierno digno de tal nombre tiene, no solamente el derecho, sino el deber de dominar y de sancionar.(…)

Prohibir, por el contrario, la exportación del material de guerra a un gobierno legítimo es privarlo de los elementos indispensables para asegurar el orden público en el interior del país, sin hablar del ataque a las relaciones comerciales normales que constituye el prohibir el envío de material de guerra a un gobierno legal. (…)

En la práctica, lo que se llama la “no intervención” se traduce por una intervención efectiva, directa y positiva a favor de los rebeldes.(…)

Hizo especial hincapié en el aspecto internacional, algo que ya no se podía ocultar después del reconocimiento de Franco por parte de Alemania e Italia. Destacó que “la cuestión española no es una simple manifestación de la lucha entre el comunismo y el fascismo, sino una agresión fascista, para impedir la democratización del régimen político español”. Y reafirmó “el compromiso de la República con los principios fundamentales del Pacto de la Sociedad de Naciones, los cuales ya habían sido incorporados a su Constitución misma”.

Le contestaron los delegados británico y francés en el tono que ya se esperaba: “que había que reconducir el tema al Comité de No Intervención y evitar que la guerra se extendiese por el continente europeo”. El delegado soviético, Litvinov, salió en defensa de la República argumentando “la legitimidad de lo demandado por Álvarez del Vayo” y afirmando que “la ayuda al gobierno legítimo de España no constituía una injerencia en los asuntos internos de un país ni contravenía los estatutos de la SDN”.

En el mes de marzo, tuvo lugar la victoria republicana en Guadalajara, que con el tiempo se recordaría como la primera derrota del fascismo en el campo de batalla en todo el mundo. El Gobierno de la República elevó una protesta ante la SDN con motivo de la violación del artículo 10 del Pacto por parte de Italia. En él se decía que “la enorme cantidad de prisioneros italianos capturados durante la batalla de Guadalajara demostraba de una manera incontrovertible la presencia de unidades militares regulares del ejército italiano”. La no intervención era pues una completa farsa y el Comité de Londres perdía cualquier razón de ser. Había llegado la hora de que las potencias democráticas restableciesen el libre comercio con la España republicana.

Álvarez del Vayo presentó en la sede de la SDN un Libro Blanco elaborado por la embajada española en Washington compuesto de centenares de documentos recopilados en el frente de Guadalajara. Eran la evidencia irrefutable que tanto había demandado la diplomacia franco-británica. No sirvió para modificar la actitud con la República pero tuvo una enorme repercusión en todo el mundo y a partir de entonces la opinión pública internacional pasó a asumir que la Guerra de España no era sólo un enfrentamiento civil sino también una guerra a mayor escala.

El 17 de mayo, Largo Caballero es sustituido por otro socialista, esta vez de la línea prietista, el catedrático de la Universidad Central de Madrid, Juan Negrín. A su vez, José Giral reemplazó a Álvarez del Vayo como ministro de Estado, aunque este continuó trabajando en la comisión encargada de la SDN y siguió siendo el rostro español en Ginebra hasta el final de la guerra. Aprovechó también este periodo para centrar sus energías como Comisario General del ejército y en poner un poco de orden en el tema de las embajadas y legaciones extranjeras en Madrid.

Cuando, en abril de 1938, regresa a la primera línea de la diplomacia, muchas cosas habían cambiado. La República iba perdiendo la guerra, el frente norte estaba en manos franquistas y los submarinos italianos acosaban y atacaban continuamente a los barcos españoles. La llegada de las armas ya solo sería posible por la frontera francesa que se abría y se cerraba intermitentemente. En plena batalla del Ebro, la última ofensiva importante de la República, el Gobierno francés decidió cerrarla, quedando las últimas remesas de armamento soviético retenido en la frontera. Negrín estaba cada vez más aislado; solo un pequeño grupo de colaboradores republicanos y socialistas le apoyaba, además de la ayuda incondicional del partido comunista.

En el ámbito internacional, la SDN estaba cada vez más desprestigiada, la diplomacia franco-británica resolvía los conflictos internacionales en comisiones aparte, como hizo en la Conferencia de Nyon, y seguía sin sancionar la agresión japonesa de Manchuria, la remilitarización de Renania o la invasión italiana de Abisinia. La Asamblea de la SDN en septiembre de 1937, en la que tantas esperanzas había depositado la política exterior republicana, supuso una nueva decepción. A partir de ese momento ya nadie confió más en ella. Las únicas esperanzas se pusieron en que estallara cuanto antes la guerra mundial que ya se consideraba inevitable.

Y es precisamente en abril de 1938, cuando Negrín sorprende a la opinión pública con una programa estratégico moderado, Los Trece Puntos, dirigido más bien hacia el exterior, para buscar apoyos internacionales que viene a resumirse en un único punto: buscar una paz negociada en la que no hubiera represalias.

Entre el 9 y el 14 de mayo tuvo lugar la 101ª sesión del Consejo de la SDN. Tomó la palabra Álvarez del Vayo aunque para entonces ya no tenía ninguna confianza en que su discurso cambiase nada. Allí coincidió por primera vez con el representante de China, Wellington Koo y con el negus de Abisinia, Haile Salassie, que, al igual que Álvarez del Vayo, habían acudido a la SDN a denunciar las agresiones de que habían sido objeto por parte de Japón e Italia, respectivamente.

El 12 de septiembre dio comienzo la XIX Asamblea de la SDN. En su discurso, Álvarez del Vayo constató el fracaso de la política de no intervención, denunció las agresiones sufridas por varios países miembros de la SDN e hizo un último llamamiento a la defensa del Pacto. Unos días después, Negrín anunció por sorpresa la retirada unilateral de las Brigadas Internacionales. Fue una noticia bien acogida por los países presentes pero incomprendida en España, y si el Gobierno creía que las democracias presionarían a Italia y Alemania para que hicieran lo mismo, no podía estar más equivocado.

Además las preocupaciones franco-británicas estaban ya en Checoslovaquia. El día 30, un patético Chamberlain mostraba en la misma escalerilla del avión que le traía de vuelta, un papel que agitaba nerviosamente con la firma de Hitler que supuestamente garantizaba la paz. Este Tratado de Múnich supuso un respiro para la opinión pública aliada, pero fue una mala noticia para España porque retrasaba el inicio del conflicto europeo y acababa con las esperanzas de que la guerra de España enlazara con él.

Finalmente la guerra acabaría de la peor manera posible, el golpe de Casado interrumpió todos los planes de resistencia y de una evacuación ordenada previstos por Negrín, provocando la desunión y los reproches entre los partidos y fuerzas vencidas que mantuvieron durante todos los años del exilio. Con estos mimbres, reorganizar de manera unitaria una oposición realista a la dictadura franquista se convirtió en una misión imposible.

* Licenciada en Historia Contemporánea y autora de “Robledo de Chavela 1931-1945. Desaparecidos, asesinados, detenidos y depurados”. El Garaje Ediciones
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Bibliografía utilizada:
David Jorge, Inseguridad colectiva, Tirant Humanidades Valencia, 2016
Viñas, Ángel. El Honor de la Republica, Crítica. Barcelona, 2010

Inolvidable: Julio Álvarez del Vayo

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Lotería electoral y apuestas del estado

Legná ed al Zurc*. LQSomos. Abril 2019

Del ¿debate? quedarán excluidos temas como los de ¿Monarquía o República? ¿Régimen del 78 o Proceso Constituyente?  ¿Modelo uni o bicameral? ¿Economía capitalista o al servicio de la Igualdad de los ciudadanos? OTAN y bases ¿Dentro o fuera? Libre circulación de personas ¿turistas o inmigrantes?, Educación, Sanidad ¿negocio o derechos universales y gratuitos?…

En España -en elecciones Generales (Congreso y Senado), Autonómicas y Locales-, NO se respeta el principio democrático de “una persona, un voto”…

Los principales problemas son: a) la circunscripción provincial (de origen Napoleónico), b) el truco “D´Hondt” -NO es una Ley, ni un Sistema- (*); c) las barreras del 3 o 5 por ciento; d) votos en blanco o nulos; d) la desigualdad en la participación en los medios de comunicación (mal llamados ´públicos` / institucionales y privados), etc.

Además, NO hay control multipartidario de los censos (vivos y muertos, nacionales en España y en la emigración); NI interventores que supervisen el ´pograma` informático, NI el recuento y la divulgación de los resultados. Brillan por su ausencia los observadores internacionales…

Las reglas del juego (LOREG) -previas a la Constitución del 78-; una más que discutible Junta Electoral Central -y territoriales-(**); un sesgado Ministerio del Interior; unas empresas de conteo (Indra, SCYTIL, Vector) sin control democrático… Un “procés” sin garantías.

Los grandes bancos y los poderosos grupos mediáticos controlan los instrumentos financieros y de propaganda al servicio de las formaciones partidarias del Globalismo (neo-liberalismo, imperialismo anglo-usamericano -ridícula dependencia de la postmodernidad y del impuesto idioma ´inglés`y sus jergas específicas-; la banalidad y el entretenimiento como métodos de despolitización de los mensajes y los programas.

Unos sondeos en manos del CIS (Centro de Investigaciones S´ociatas`) y otras muchas empresas bucaneras de estudios de mercado y chiringuitos de consultoría en intención de voto que permiten un uso cocinado de las encuestas para hacer de éstas unos ´horóscopos` que tan sólo sirven para desvirtuar el debate sobre los muy parecidos programas electorales y que más que reflejar los deseos de una Opinión Pública intentan dirigir el voto de los “indecisos” o de las personas manipuladas por los Medios de Comunicación PARA las masas.

Aún hoy en día, los habitantes del territorio español NO pueden recibir – ¡gratis!-, las Televisiones Autonómicas (FORTA. Canal Sur, Tv3, Etb, Canarias, Galicia, Aragón, Tele-Madrid, etc, etc,); mientras que SÍ les llegan las grandes teles privadas (Antena 3 / la Sexta;, Telecinco / la 4) todas ellas difusoras de anécdotas, chismes, filfas e incontrolada contaminación publicitaria y beligerantes contra las posibles opciones de izquierda que intenten propagar ideas anti-propietariado y anti-belicismo otánico e USA imperial. En este capítulo, ¡qué curioso! cabe destacar que somos ´europeos` sin poder recibir -en abierto- las emisiones de Euronews, ni el resto de las rtvs institucionales de los 27 países de la Unión Europea: Portugal, Francia, Italia y resto de naciones comunitarias algo menos vecinas.

En el buzón no aparecerán -en un mismo sobre-, todas las papeletas sino que a los votantes solo les llegará la de los partidos en liza sufragados e hipotecados por créditos bancarios.

En los grandes medios audio-visuales -los tres últimos días de campaña-, sólo aparecerán los cabecillas de los dos caballos ´ganadores` y se apelará a la participación y al voto “útil”. Es decir, a los candidatos de “la casta”. Ppsoe.

Todo ello, va dirigido a mantener el Régimen borbónico del 78 -basado en un bipartidismo imperfecto con el apoyo de las siglas que representan a las burguesías periféricas: catalana, vasca, canaria, etc.-, el europeísmo capitalista de Mastrique, y la economía regida por instituciones NO democráticas como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Europeo, y los intereses crematísticos y de especulación bursátil de las corporaciones transnacionales.

En la España de las Autonomías: los extremeños o los aragoneses, o los vascos, o los catalanes, o los castellanos -castellano leoneses / manchegos-, canarios, etc NO votan como tales sino como de Álava, Albacete, Ávila, Badajoz, Tarragona, Tenerife, etc. Hay además, comunidades autónomas como Asturias o Murcia fragmentadas en varias comarcas electorales para evitar la igualdad de voto de sus habitantes. Urgente pues, la abolición de las DIPUTACIONES, Cabildos y Juntas (auténticas madrigueras de caciques electorales). Un ejemplo: Madrid con más de 7 millones de habitantes no tiene semejantes artefactos burocráticos y clientelares.

¡Boicot al SENADO!… (Cámara… ALTA… de los próceres, terratenientes, aristócratas, grupos de presión, etc). En este órgano -Más que inútil… ¡Contraproducente!-, permite mantener la ilusión de “listas abiertas” a fin de perpetuar a unos listos cerriles.

Ahora se cumplen ochenta años de la Digna IIª República Española. Institución democrática que terminó mediante un golpe militar sangriento, un exilio forzado y una dictadura asesina que pervivió a lo largo de cuarenta años. Y silenciada -ninguneada-, durante otros cuatro decenios mediante una Reforma lampedusiana apodada ´bendita transición`. Todo “atado y bien atado” al servicio del nacional-catolicismo, las “gentes de bien” (el votante medio es más bien el contribuyente medio) y los ideales del “mundo occidental”… capitalista.

Del ¿debate? quedarán excluidos temas como los de ¿Monarquía o República? ¿Régimen del 78 o Proceso Constituyente? ¿Modelo uni o bicameral? ¿Economía capitalista o al servicio de la Igualdad de los ciudadanos? OTAN y bases ¿Dentro o fuera? Libre circulación de personas ¿turistas o inmigrantes?, Educación, Sanidad ¿negocio o derechos universales y gratuitos? ¿Nacionalización de sociedades usurero-Bancarias, abusa-Energéticas, ´Timofónicas`, Tecnológicas, etc o control social de las mismas? Agua, gas, electricidad, teléfono, Internet, wifi, ¿Derechos Humanos? o ¿`impuestos` privados -a la ciudadanía- controlados por oligopolios con patente de corso? ¿Feministas violetas o lilas? ¿Ecologistas o verdes? ¿Médicos o enfermos sin fronteras?

En puridad y de raíz No hay que confundir “urnas” con Democracia (burguesa). Eso sí, en estos dos meses vamos a asistir a una Lotería Nacional / Electoral organizada y al servicio de las Apuestas -ideológicas y de intereses- del actual Estado. En dónde, la Gran Banca, los CEOs del Ibex 35 y de las transnacionales, sustentados en el Régimen del ReyNO de España, siempre ganan.

– Ilustración del dibujante satírico francés Daumier: “Dios mío ¿Qué voto este domingo?»
Un procedimiento (más o menos proporcional):
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Mentiras a palos

Lilith Rojo*. LQS. Marzo 2019

Veníamos de mordazas, titiriteros, manadas, de Altsasus, de raperos, de tuiteros…. y vamos a la total criminalización del ejercicio de la radical democracia, que avalan los derechos humanos. Y ahí pillamos todas y todos, tarde o temprano, lo digo para las y los que piensan que esto no va con ellas y ellos

La pasada semana hemos asistido a una clase de interpretación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado digna de un vodevil malo. Se han retratado a si mismos como damisela de folletín del XIX asustada ante un villano de libro, solo que en esta ocasión el malvado era una abuela o una niña con mirada de odio. Se ve que la gente que el 1 de Octubre fue a realizar un acto democrático con total normalidad en medio de la excepcionalidad marcada por el gobierno Rajoy estaba poseída por el maligno. Uno tras otro han ido sumando declaraciones que el tribunal no ha dejado contrastar con los vídeos que podrían haber demostrado la farsa, porque no le ha salido de la toga a Marchena. De haberse proyectado los vídeos se hubiera visto entonces que si alguien odió empleando una violencia desproporcionada, de forma prepotente y abusiva fueron los plañideros.

Durante todo este juicio se ha podido comprobar que para seguirlo al minuto hay que tener un estómago a prueba de bombas, unos nervios de acero, la flema de un británico clásico y una brújula para no perderte mientras maldices delante del televisor llevándote las manos a la cabeza. La mentira impune, el esperpento de los pobres servidores de la ley aterrorizados ante murallas humanas viles e iracundas, las y los letrados de la administración de justicia llorando ante el miedo a ser devorados por unas masas cantoras con claveles y carteles en la mano, ha sido un espectáculo deleznable. El cenit llegó con la comparación de un número que explicó que lo que vivieron esos días en Catalunya, señoras y señores uniformados como castillos, fue como las experiencias que cuentan los veteranos de los inicios del conflicto vasco. Como twitter es muy afilado, el personal empezó a hacer cuentas y quedaron horrorizadas las personas que luchan por las pensiones ante el drama de esos pobres beneméritos obligados a jubilarse más allá de los 70 años. Pero ante las defensas admitieron que los únicos que iban armados eran ellos, que no se lesionó a ningún policía ni guardia civil, pero que su orgullo quedó dañado, ya se sabe que una mala palabra ofende más que un golpe y el estrés postraumático que sufren por culpa de insultos y visiones de esteladas necesitará años de sesiones de psiquiatra.

Para estrés el que sufrió el pueblo de Catalunya que fue a votar, las personas que recibieron de los uniformados la caricia de sus gritos, de sus insultos, de sus porras, sus botas y sus escudos, las que vivieron en tensión toda la jornada defendiendo sus colegios democrática y pacíficamente mientras veían imágenes indigeribles. Personas que convirtieron ese día en historia democrática con un acto de desobediencia civil multitudinario, solidario, emotivo, valiente propio de un pueblo insumiso ante el despotismo y la intolerancia de los comportamientos totalitarios de un estado, que solo sabe usar la fuerza como argumento. La gran diferencia es que unos llevan ciertas situaciones en su empleo y sueldo y la ciudadanía no, lo único que espera ésta es un comportamiento digno del funcionariado a quien paga su salario.

La pregunta siguiente es si esas personas que salieron a saludar a los balcones de sus hoteles pistola en mano, que corrieron por las calles de pueblos golpeando a diestro y siniestro, que gritaban con cara descompuesta dejadnos actuar o el a por ellos, esas pobres víctimas de desalmados votantes, cómo podrán cumplir su deber cuando lo que tengan delante sean peligrosos y sanguinarios delincuentes armados si la tercera edad con caras de odio nunca vistas les aterroriza.

Lo más triste y grave es la descontextualización de todo lo que se ha llevado a juicio en relación a las personas que fueron a apoyar sus instituciones, a mostrar su descontento con los registros e incautaciones de material, el registro sin orden judicial de la sede de la CUP, la defensa de su derecho a votar sí o no a la independencia de Catalunya en un referéndum, acto ya despenalizado. Como si la situación que se vivió a partir de septiembre de 2017 hubiera surgido de la nada, como si no fuera una concatenación de negativas e intervencionismo del estado en una sociedad acostumbrada a protestar y a defender sus derechos. No se levantó la gente una mañana hasta la coronilla de aguantar tanta humillación sin argumentos que avalaran su hartazgo, armada con flores para la policía. Y francamente como ya he dicho en más ocasiones no era una cuestión de independencia, gente nada sospechosa de independentista se echó a la calle el día 20 a defender la autonomía y sus instituciones. Era una cuestión de no dependencia de un régimen coronado con un déficit democrático alarmante, que fija sus objetivos en la disidencia de todo gremio a golpe de mazo de sala de injusticia. Veníamos de mordazas, titiriteros, manadas, de Altsasus, de raperos, de tuiteros…. y vamos a la total criminalización del ejercicio de la radical democracia, que avalan los derechos humanos. Y ahí pillamos todas y todos, tarde o temprano, lo digo para las y los que piensan que esto no va con ellas y ellos.

Lo nunca visto, policía en los centros de primaria con sus uniformes enseñando a los niños que la libertad es algo que se pisa por la fuerza

Y para que no me acusen de abominar unos cuerpos policiales concretos solo por llevar la bandera española en sus uniformes, voy a dedicar unas líneas a los Mossos d’Esquadra. Acusados de delincuentes independentistas, cuestión ya desacreditada por Trapero, que hasta tenía un plan elaborado de motu propio para detener al Govern elegido democráticamente antes de que se lo solicitara ningún juzgado. Una policía de Catalunya que es más bien “en” que “de” que recibe órdenes del estado español y que se afana en cumplirlas con gran celo, como se ha demostrado este viernes entrando en más de dos mil colegios en horario lectivo en busca del lazo amarillo perdido, rebuscando en los cajones y armarios de los profesores, quitando hasta lazos morados del 8 de marzo y comentando en algunos colegios que había mucho color amarillo porque habían colgadas en un pasillo unas bombillas de cartulina. Lo nunca visto, policía en los centros de primaria con sus uniformes enseñando a los niños que la libertad es algo que se pisa por la fuerza. Pero teniendo en cuenta que en los stands de educación está el ejército todo cobra más sinsentido. Una policía catalana que protege con celo los chiringuitos de los fascistas, que pueden tirar mandos del cuerpo por el suelo mientras los de la ultraderecha quitan pancartas de las fachadas de los edificios públicos a insulto pelado entre burlas sin que acaben detenidos. Eso me lleva a la conclusión de que los Mossos son más fuertes que otros cuerpos policiales, que no pueden digerir sentirse despreciados, lo deduzco después de todo lo que han soportado de la extrema derecha, escupitajos incluidos, sin soltar ni una lágrima. Después de lo bien que los uniformados han tratado a la chusma de la una, grande y libre, deberían tener el corazón partido por su desdén. La explicación a tanta entereza debe ser la terapia del palo, el desquite golpeando a antifascistas, un clásico desde Bolonia y el 15-M, manejando sus defensas como láser de jedi, contusionando sin discriminación a diestro y siniestro, eso cura cualquier dolencia del alma. Ya dijo un actual comisario al ser preguntado por la violencia ejercida en el desalojo de la plaza Catalunya que se le hubiera pegado al mismo Gandhi si se hubiera puesto por delante. Y aquí no dimite nadie, ni se toman medidas de ningún tipo, es como si el poder político tuviera miedo del poder policial cada vez más crecido al amparo de una justicia, que hunde sus raíces en la oscuridad de la dictadura. Así ni el conseller Buch, ni el propio President, más allá de algún comentario que no va a ningún lado, pone remedio a una situación muy peligrosa en democracia, si se puede llamar así, y es la impunidad del abuso policial. Los mossos viven como sheriff en Lejano Oeste vacilando al personal, amenazando, golpeando, pero solo a los que plantan cara al fascismo de manera pacífica y con las manos en alto. Y para muestra una extensa colección de botones en la hemeroteca y las redes sociales. Dimisión Buch.

Porque la República se seguirá fraguando de abajo a arriba o no será

Y una piedra fundamental del despropósito que vivimos estos días está siendo una Junta Electoral Central (JEC) que actúa antes de que empiece la campaña electoral con medidas intencionadas. Si van a por la simbología, aquí en Catalunya quizá había que prohibir las banderas de todo tipo en los edificios oficiales, todas, y retirar los símbolos fascistas de edificios de la administración. Y este año que no se les olvide prohibir las portadas de la jornada de reflexión de los grandes diarios entrevistando a líderes de su cuerda, como lleva pasando años y años sin que nada ocurra. La pregunta que algunas personas se hacen es si la JEC prohibirá también la retransmisión del juicio a las presas y presos políticos, algunos candidatos, o en este caso hará una excepción para que VOX siga luciendo túnica, con el halo de credibilidad y decencia que da ir cargado de puñetas. Esperemos que no se suspenda, aunque siga siendo un aparador para el fascismo en forma de acusación particular.

Y mientras tanto la agenda viene marcada por partidos en una carrera demencial al abismo fascista con la inestimable colaboración de los medios que han tenido a bien poner en el candelero al franquismo más purulento. Gracias a la cobardía de quienes se han dejado arrastrar a ese lodazal por un puñado de votos, los que abrazan la constitución monárquica y una bandera que jamás podrá representar a quien defiende la república y sus valores, aunque se piensen de izquierdas. Cobardía a las dos orillas del Ebro, también de quien defiende la república catalana pero no está dispuesto a desobedecer mientras personas llevan más de un año en prisión preventiva por sus ideas, mientras la gente pide unidad de acción y no estrategias partidistas. Porque la República se seguirá fraguando de abajo a arriba o no será.

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¡Que viva México, cabrones!

Nònimo Lustre. LQS. Marzo 2019

El día 1º de marzo, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), envió una Carta al rey de España y al Papa del Vaticano sometiendo a la consideración de “Su Majestad” y de “Su Santidad” (doble sic) la necesidad de elaborar un relato conjunto sobre la Invasión de las Américas y, correlativamente, estudiar la conveniencia de que ambos Estados pidieran perdón por los abusos perpetrados contra los amerindios. Unos veinte días después, en lo que debemos calificar como un delito diplomático y, peor aún, como un incalificable desprecio hacia el remitente, la Carta fue filtrada al gran público por la monarquía española.

[La mera lectura del párrafo anterior es un aviso a esos navegantes que presumen de objetividad e incluso de neutralidad: en esta polémica sobre la susodicha Carta, el-abajo- firmante, español de pura cepa, NO es objetivo ni neutral sino claramente mexicanófilo y les puedo asegurar que tengo motivos racionales y personales para ello y que, si hubiera sido exiliado republicano, los tendría por razones aún más sobradas, si ello cupiera o cupiese. Dicho de otro modo, al probo feligrés de la Iglesia de la Objetividad le sugiero que abandone esta lectura y, de paso, también le desafío a que me cite una obra de Historia -con una sola me conformaría-, cuyo autor no padezca ataduras ideológicas]

Item más, es obvio que una carta presidencial es siempre una acción política. Por ello, conviene subrayar que el-abajo-firmante no entra en los motivos políticos que estén detrás o delante de la ahora famosa Carta de AMLO. Pero sí aprovecho esta ocasión para añadir que AMLO ha pedido perdón a los indígenas ‘mexicanos’ por el daño que les han infligido los sucesivos gobiernos republicanos y que, además, ha puesto la fecha de 21.sept.2021 para renovar sus votos indigenistas –misma fecha que ha puesto que la puesta en común con España y con el Vaticano para firmar un relato compartido.

Otrosí, sólo añadiría que AMLO ha introducido dentro de su política Carta una cuña moral que irrita profundamente no sólo a los españoles sino a todos los que sostienen que Política y Moral son entidades independientes e inmiscibles. Una cuña moral que pretenden ignorar todos aquellos que cifran su vanagloria en la Real Politik y en el pragmatismo. Porque la Carta, más que susceptible de un iluso análisis histórico –no hay nada que estudiar históricamente hablando porque todos sabemos de sobra lo que fue la Invasión de las Yndias-, es materia de Moral y Buenas Costumbres.

La respuesta de la monarquía española ha sido la que nos temíamos: “La llegada, hace 500 años, de los españoles a las actuales tierras mexicanas no puede juzgarse a la luz de consideraciones contemporáneas. Nuestros pueblos hermanos han sabido siempre leer nuestro pasado compartido sin ira y con una perspectiva constructiva”.

Obsérvese la expresión “consideraciones contemporáneas” porque ahí está el meollo de la cuestión. Es una frase que oscila entre la perogrullada y la huida. Que España juzga desde la contemporaneidad es una perogrullada porque no se escribe en el siglo pasado ni en el venidero. Y es una huida porque falta el adjetivo para ‘consideraciones’: ¿políticas, económicas, científicas, diplomáticas, jurídicas, internacionales? Todos los adjetivos que quieran… menos morales. ¿Por qué no ha escrito consideraciones morales cuando discursea sobre la moral de la Invasión aunque sólo sea para dictaminar que España ni quiere ni puede entrar en esa materia?

Pues bien, si el Estado de mi país, desde el rey hasta su último súbdito, repite por los siglos de los siglos el mismo argumentario para escabullirse de la cuestión moral, este español de pura cepa –repito-, quiere abordarla sin titubeos para demostrar que los argumentos que subyacen en la amoralidad del bunker hispano son falsos, manidos, cínicos y, en suma, abanderan el hediondo paradigma de ese absurdo que llaman ‘la Moral del Vencedor’. Un paradigma que vengo oyendo desde que tengo uso de razón y una falacia innoble a la que se siguen agarrando cual clavo ardiendo los sucesivos gobiernos españoles -antes, durante y después de Franco-.

En sustancia, vocifera España que, en los albores de la Invasión, los excesos de los invasores no eran considerados excesivos por lo que, concluyen ladinamente, no hubo excesos. Sin embargo, vamos a enumerar algunas evidencias en contrario:

En 1498, sólo seis años después del ‘Descubrimiento’, ya hubo españoles que cuestionaron los métodos de la Invasión. Es probable que el primero de ellos fuera Francisco Roldán, un ‘colono’ que propuso una suerte de contrato social con los amerindios, un “español de bien” que se enfrentó al desaforado esclavismo de la familia Colón y, definitivamente, un nombre propio ocultado por una historiografía oficial que, controlada por la Iglesia, pretende que el sermón de fray Antonio de Montesinos (1511) fue la primera denuncia de las políticas genocidas.

Francisco Roldán nos recuerda que no sólo fueron algunos frailes ‘indigenistas’ como Montesinos o Las Casas los que se opusieron a la barbarie invasora sino que también hubo españoles que, observando con el mayor rigor la moral laica de los siglos XVI-XVIII, protestaron contra el sadismo y la avaricia de los invasores. Algunos, incluso se pasaron con armas y bagajes al enemigo –es decir, a los amerindios. Durante los tres siglos de Coloniaje, hubo muchos desertores, traidores, fugados, etc. pero, censurados sistemáticamente por el belicismo español, sólo unos pocos han sobrevivido en la Historia. Los tres menos desconocidos son Gonzalo Guerrero, Francisco Villanueva y Pedro Chamijo alias Bohórquez, quienes -huelga añadirlo-fueron asesinados en vida y ninguneados después de su suplicio.

Estos ejemplos personales, pese a estar más calumniados que estudiados, nos demuestran que la ética de aquellos siglos no era muy distinta que la actual echando por tierra el socorrido lugar común de que ‘a la Conquista hay que juzgarla según la moral de entonces’.

Viñeta de Eneko

El bunker hispano

En los tiempos de la archi-propagandeada Transición española, se llamó bunker a la mafia de los fachas que, erre que erre, se oponían hasta con las armas –literal- a eliminar los aspectos más superficiales del franquismo. Lo traemos a colación porque ese bunker estaba plagado de historiadores americanistas cuya mefítica influencia se mantiene incólume hasta nuestros días. Es más, su presencia en los medios ha reverdecido gracias a que son los más interesados en atizar la polémica sobre la Carta de AMLO. Sobra decir que este bunker es belicista por antonomasia, cual corresponde a los que han prosperado no por sus méritos sino por haber ganado una posguerra incivil contra su propio pueblo –léase, contra los sabios republicanos.

Este bunker americanista se las prometió muy felices con el V Centenario (1992) puesto que intentaron monopolizarlo. Odiaron a aquellos españoles que no compartían su doctrina sobre esos infames amerindios a quienes calificaban como “reos del pecado nefando… fatalistas cosmogónicos… hundidos en tres mil años de atraso” (Morales Padrón) o bien como “agresivos… de costumbres sanguinarias… perezosos, desconfiados y dados a la bebida… polígamos… sucios… e infanticidas” (Luciano Pereña) Luminarias científicas a los que se unieron otros académicos como Juan Pérez de Tudela y Bueso, Manuel Ballesteros Gaibrois (en 1990 llegó a conferenciar en la Fundación Francisco Franco), Antonio Rumeu de Armas, Mario Hernández Sánchez-Barba (redactor convicto y confeso del prólogo a una enciclopedia militar apologética con el golpismo militar que el entonces ministro Narcís Serra firmó ¿inadvertidamente?), Demetrio Ramos, Mariano Cuesta y un largo etcétera.

Para recordar que la perversidad de este bunker se cierne ominosa sobre la Carta de AMLO puesto que no se limita a la Academia sino que ha permeado a toda la sociedad española, basta copiar una noticia que involucra directamente al citado Sánchez-Barba y a su poco diplomático vástago:

“La Guardia Civil investiga los posibles sobornos a Manuel Antonio Hernández Ruigómez, embajador del Estado español en Haití entre 2011 y 2014. La Guardia Civil ha pedido al juez que instruye la operación Lezo que abra una línea de investigación sobre estos sobornos, que buscaban obtener proyectos de reconstrucción de infraestructuras hídricas para la empresa pública madrileña, aprovechando el terremoto de 2010 en Haití… se ordenaron pagos de 7.200 euros al año a Mario Hernández Sánchez-Barba, padre del embajador español, supuestamente por la publicación de artículos de opinión en La Razón… los agentes, piden investigar la cuenta del padre del embajador ya que a pesar de establecerse que serían 7.200 euros por ingreso, en uno constan 72.000” (ver prensa 25.III.2019)

Resumiendo: el padre ensalza a Franco y su hijo ensalza a las placas tectónicas que le dieron la oportunidad para reconstruir Haití –es broma- pasando por una derivación insólita: ayudar generosamente a que su padre siguiera infectando a los medios españoles con odio, racismo y fachosidades varias.

El bunker hispano del 1992 sufrió los embates del calendario de manera que la mayoría de sus individuos están criando malvas o jubilados en sus ostentosas propiedades. Pero no se pueden quejar porque les han heredado sus hijos biológicos y/o ideológicos. Por citar sólo dos nombres, ahora se llaman Elvira Roca Barea (el título de su obra magna lo dice todo: Imperiofobia y Leyenda Negra) y Arturo Pérez-Reverte, bellaco proto-facha que quiere hacerse famoso a punta de insultos pero que no quiere ser tildado de facha porque vendería menos.

Estos neofranquistas deberían saber que AMLO se ha mostrado muy discreto en su Carta. No sólo escribiendo “Su Majestad” –lo leo y me duelen los ojos del alma- sino evitando aludir a un par de agresiones que España perpetró contra el México republicano. Comprendo que AMLO tiene las limitaciones intrínsecas a la Presidencia y a la Diplomacia pero este españolito puede decirlo: España invadió militarmente México a mediados del siglo XIX y España le insultó al comenzar el siglo XX. Yendo por partes:

1) 08.enero.1862: el general Prim desembarcó en Veracruz al frente de 5.600 soldados españoles que se unieron a los 6.000 que ya había enviado porque le dio la gana el gobernador de Cuba y a los 2.400 de Francia y los 800 de Inglaterra en una expedición punitiva contra México so pretexto de un impago de deuda externa. La primera arenga de Prim es un modelo de hipocresía imitado hasta hoy. Exigió el espadón humanitario: “Orden, pues, y respeto al país en que nos hallamos; vean los que nos juzguen de invasores y de dominantes, que no venimos aquí por espíritu de conquista, ni nos ciegan ambiciones de ningún género; que sólo venimos a sellar el buen nombre de nuestra patria; como nobles caballeros a pedir reparación de ofensas inferidas; como generosos a contribuir a la paz y desarrollo de un pueblo digno de felicidad y de ventura”. Seguramente, unos siglos antes Hernán Cortés dijo lo mismo. Pero con una diferencia: la agresión de Prim sólo duró cuatro meses –después, el resto de los invasores fueron expulsados y su ‘emperador’ Maximiliano, fusilado.
2) 1910, I Centenario de la Independencia iberoamericana: la retórica idolátrica fue exactamente la misma que hoy exhibe el facherío español: “la solidaridad de la raza… confraternidad y amor entre España y América… erradicar la leyenda negra… estos países encargados de conservar la grandeza del antiguo imperio español” (El Mercurio, Chile) Pero el despropósito y la provocación llegaron a extremos escandalosos cuando el rey envió como su representante para aquellos fastos al general Polavieja. Porque no conviene olvidar que este pájaro de mal agüero era un pregonado intervencionista defensor del imperialismo europeo puesto que, en su opinión, no repartirse el mundo disponible y desechable iba en “contra el sentido moderno del derecho internacional, el mayor peligro de los estados débiles”, dictum de una actualidad espeluznante. Y, como buen intervencionista, fue verdugo de Marruecos, Catalunya, Andalucía, Cuba y Filipinas –ordenó fusilar al sabio filipino Rizal-. Pues bien, mentando la soga en casa del ahorcado, fue enviado a México por haber firmado ¡una biografía de Hernán Cortés!

Finalmente, cuando el bunker se queda sin argumentos, recurren a una Ultima Thule: los españoles mataron, sí, pero los indios –jamás dicen indígenas- se mataban entre ellos con ritos satánicos más crueles que los ritos españoles. Y algo de razón tienen puesto que, en efecto, los amerindios y todos los pueblos que en el mundo ha habido, se han entrematado con ostentosa fruición y escasa piedad. Admitido lo cual, hemos de constatar que los amerindios no invadieron Europa sino que fueron invadidos con inaudita saña. Entre ellos serían crueles –no todos- pero la Invasión no corrigió su crueldad sino al revés, la estimuló –siendo demasiado moderado, diría que los Invasores fueron bomberos pirómanos-. Y, por supuesto, en el colmo del cinismo podríamos recurrir al refrán “mal de muchos consuelo de tontos”. Sin embargo, muchos bunkerizados prefieren este otro refrán, “el que roba a un ladrón tiene cien años de perdón”. No les recomiendo que abusen de él porque tendrían que explicar a qué ladrón se refieren, ¿a los demoníacos indios o a los invasores avariciosos?.

El perdón

Sería superfluo insistir en que el bunker se opone a que el rey de España pida perdón -probablemente, es una pretensión innecesaria porque el catalanofóbico Felipe VI, congruente con sus privilegios, ha demostrado ser de extrema derecha-. Aun así, para la exaltada vicepresidenta dizque socialista, Felipe VI no tiene que pedir perdón “a nadie”. No obstante lo cual, es fácil descubrir que la monarquía ha pedido perdón a medio mundo –menos a los elefantes de Botswana que mató Juan Carlos I-. Por ejemplo, para el susodicho JuanCar, las expulsiones de los judíos fueron injustas e innecesarias. (Sinagoga sefardí de Tifereth, California, 1987), declaración que la monarquía ha repetido en otros magnos eventos y que el gobierno ha extremado hasta el punto de regalar la nacionalidad española a cientos de (supuestos o reales) sefardíes. Y España también ha pedido perdón a Holanda por el genocidio perpetrado por el duque de Alba pese a que las cifras de víctimas holandesas no tienen comparación con el genocidio de la Invasión americana. Ejemplos: en la más cruenta de las batallas entre los Tercios de Flandes españoles y los ejércitos de los Países Bajos, murieron un millar de soldados y en la más feroz de las ocupaciones de ciudades, los mercenarios al servicio del rey hispano degollaron a 7.000 ciudadanos. Con ser terribles estas cifras, ¿tienen, acaso, comparación con lo ocurrido en América?

Por lo demás, todos sabemos que los Estados actuales de medio mundo, desde Alemania hasta Japón, han pedido perdón a los países ex invadidos/colonizados -mejor dicho, a los gobiernos de esos países-. Pero con excepciones que, ¡oh, casualidad!, suceden cuando de indígenas se trata. Ejemplo: Alemania pide a diario perdón por el Holocausto judío –del resto de los disidentes y rebeldes gaseados, no sabe no contesta-, pero sólo ha esbozado un mínimo gesto, sin reparación alguna, para reconocer que exterminó a los pueblos Herero y Nama (1904-1907, en la actual Namibia)

A pesar de este cúmulo de evidencias, más de perdonavidas que de humanitarias o contritas, España sigue aferrándose a las glorias del Imperio. Sostenella y no enmendalla es su plurisecular leit motiv. En parte porque el bunker sigue al mando de la acorazada carabela y, en parte, porque media población española se refugia en un sofisma que me da vergüenza citar: enfrentados a las acusaciones que los criollos la hacen de haber exterminado a los amerindios –supuestos antepasados de esos mismos criollos-, los españoles responden con un chiste viejo de siglos: quienes mataron a los indios serían vuestros abuelos, no los míos que se quedaron en España y nunca cruzaron el océano. Este sofisma causa estragos, no entre muchos latinoamericanos que lo consideran un malabarismo verbal propio de los charlatanes europeos, sino más bien entre los caballeretes hispanos que son los únicos que se lo toman en serio. Es obvio que los criollos republicanos exterminaron a cientos de pueblos amerindios – siguen en ello- pero es no menos cierto que los Estados latinoamericanos, al constituirse, asumen la moral cristiana y subsumen en ella las culpas individuales de sus ciudadanos. Por ende, subrayamos que no estamos ante los pecados individuales de varias generaciones sino de hecatombes colectivas. Pero, por desgracia, el chiste sigue malgastándose porque de esta torticera manera se logra, obviamente, seguir eludiendo toda responsabilidad histórica y todo hilo monárquico, republicano y estatal, así como continuar el permanente diálogo de sordos entre criollos y españoles y marcar unas diferencias inexistentes entre los españoles que fueron a América y los que no fueron. Es muy difícil conseguir que, en tan pocas palabras, se encierre tanta confusión como en ese repetidísimo chascarrillo…

En cuanto al Vaticano, el otro destinatario de la Carta AMLO, el Papa dirá misa pero, según el público feligrés que tenga, celebrará una misa cantada, o de difuntos o abreviada, etc. También puede presumir de que Él ha pedido perdón a los amerindios y al lucero del alba pero siempre observando la regla de oro de los Pontífices: ¿qué tu mano derecha no sepa qué hace tu manos izquierda?, ¿que la brújula sea sustituida por la veleta?… La casuística de la Patrística es infinita por lo que mejor nos limitamos a copiar un par de noticias que reflejan las contradicciones del Estado Vaticano.

El papa Francisco, sobre el aborto y la eutanasia: «No es lícito liquidar, matar una vida para resolver un problema» (15.XI.2014) A lo que, meses después, añadía sin miedo a parecer paradójico: “El Papa decreta que se perdone el pecado mortal del aborto por primera vez en la historia. Francisco convoca un Jubileo de la Misericordia que durará hasta 2016 y que da bula desde diciembre para disculpar 46 millones de abortos anuales… No podemos seguir insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos» (15.V.2105) Te seguimos, Maestro, por lo bien que te explicas.

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