Los indomables «gilets jaunes»

Cristina Ridruejo*. LQS. Marzo 2019

En Francia, todo el mundo está al corriente de que los chalecos amarillos reclaman el derecho de la ciudadanía a decidir. Es lo que más asusta al poder y por eso no es de extrañar que los medios de comunicación no nos lo cuenten

Lo que no nos están contando: un movimiento por la democracia participativa

Este movimiento es nuevo y —aunque nos cueste creerlo, porque hemos crecido en el mundo cuadriculado de la política en el que todo debe enmarcarse en los esquemas tradicionales— de verdad está al margen de los partidos y los esquemas clásicos.

Todos los partidos de la oposición, sobre todo la extrema derecha, han intentado apropiarse en distintas ocasiones del movimiento, pero ninguno lo ha conseguido porque los chalecos amarillos son indomables y no van a pasar por el aro de nadie. De hecho, los partidos tradicionales están descolocados con este movimiento que se les escapa.

Aunque el detonante de las protestas de los chalecos amarillos, el pasado noviembre, fue el impuesto sobre los carburantes, desde entonces ha llovido mucho. La mayoría de los chalecos amarillos hacen algo más que manifestarse, algo que casi nadie nos cuenta: en cientos de pueblos y ciudades de toda Francia se han formado asambleas populares que se siguen reuniendo un día a la semana para debatir sobre la situación actual y los distintos problemas políticos, económicos y sociales. Las ideas circulan entre unas y otras asambleas de la manera más sencilla y transparente: publicaciones individuales en Facebook, que se van compartiendo, y los intercambios los sábados, en manifestaciones y asambleas. Olivier, que vuelve un sábado más a salir a la calle en París, me explica que en su pueblo, todas las semanas se reúnen entre 80 y 90 personas de lo más variopintas: gentes con quienes no se relacionaba en absoluto por estar en distintas posiciones de la política tradicional, de pronto se encuentran aquí colaborando codo con codo: se han dado cuenta de que todos, independientemente de sus ideas políticas, son víctimas de este sistema neoliberal que solo beneficia a las grandes empresas y fortunas, que recorta los servicios públicos y aprieta cada vez más al trabajador.

Su conclusión ha sido clara: puesto que los responsables políticos gobiernan en beneficio del poder económico, la ciudadanía debe recuperar su presencia, su voz para participar en la toma de decisiones. Los representantes políticos ya no sirven porque ya no representan al pueblo que les ha votado, sino al poder económico. De modo que el pueblo, en adelante, quiere expresarse sin intermediarios, sin representantes.

En el movimiento hay gente de distintas ideologías, pero desde hace unos meses todos han dejado de lado —al menos por el momento— el partido al que votaban porque han encontrado un punto de unión por encima de su afinidad política tradicional, algo que precisamente ningún partido reivindica: ¡lo que quieren es que la ciudadanía participe en la toma de decisiones!

Es por ello que ahora —y desde hace ya cierto tiempo aunque en España no nos lo han contado— los chalecos amarillos están unidos en la lucha en defensa de tres reivindicaciones: la principal es el RIC (Référendum d’Iniciative Citoyène): referéndum por iniciativa ciudadana. La democracia participativa. Están hartos de dar carta blanca al presidente para que haga lo que quiera durante cinco años. Quieren que se consulte a la ciudadanía sobre los temas importantes. Por ello reclaman que el Estado esté obligado a convocar un referéndum vinculante cuando se presente una solicitud respaldada con el número de firmas que se fije según el caso (plantean 4 tipos de RIC: legislativo (nueva propuesta de ley), derogatorio (para derogar una ley existente), constituyente (que puede modificar artículos de la constitución o las condiciones de los diputados y cargos públicos) y revocatorio (lo que se somete a votación es la destitución de un cargo público: un ministro, alcalde, etc.). El pueblo decide.

En la plataforma Change.org, 300.000 personas han firmado ya la petición del RIC (hace solo 24 horas eran 260.000, el número de firmantes crece a toda velocidad en medio de este torbellino amarillo). La petición termina diciendo: el RIC nos abriría el camino hacia todas las reivindicaciones actuales de los chalecos amarillos y también hacia las que surjan más adelante. ¡Que el pueblo sea por fin soberano!

Mural callejero en Paris: La Liberté guidant le peuple 2019

Muchos “gilets jaunes” abogan por centrar todos los esfuerzos únicamente en esta reivindicación. Las otras dos, actualmente, son la subida del salario mínimo (SMIC) y la restitución del impuesto sobre las grandes fortunas, eliminado por Macron al poco de acceder al poder. Al cabo de tantas movilizaciones, a estas tres reivindicaciones comunes se ha sumado una más: la dimisión de Macron.

Pero el Referéndum por Iniciativa Popular es la clave para todo lo demás y cada vez cobra más fuerza: las pancartas y los chalecos con las siglas RIC se multiplican. Por ello están dispuestos a seguir adelante… ¿por todos los medios? Sobre los actos violentos del pasado 16 de marzo, hay diversidad de opiniones entre los manifestantes: unos dicen que no se puede criminalizar todo un movimiento por los actos de unos pocos, que son muy pocos los responsables, en comparación con las masas que salen a la calle todos los sábados desde noviembre. Otros dicen que la mayoría han sido obra de infiltrados. Otros más contestan que es una violencia en respuesta a la violencia del Estado, tanto por medio de las políticas que asfixian a los trabajadores como por parte de los cuerpos policiales. Que no podemos rasgarnos las vestiduras cuando se destroza el escaparate de una tienda y no hacerlo cuando se destroza la vida de un ser humano.

En Francia, todo el mundo está al corriente de que los chalecos amarillos reclaman el derecho de la ciudadanía a decidir. Es lo que más asusta al poder y por eso no es de extrañar que los medios de comunicación no nos lo cuenten.

¿Cómo se organizan?

Sábado 23 de marzo, acto 19 de los “gilets jaunes”. Diecinueve semanas en lucha. Hoy París es un caos. Como los demás sábados, no hay una manifestación prevista, sino una docena, y no se sabe cuál tendrá mayor afluencia. Al no ser un movimiento organizado, con una cúpula que decida y convoque, las convocatorias individuales se amontonan: a lo largo de cada semana, van surgiendo distintas convocatorias para el sábado, planteadas por personas individuales o por grupos. Las cuelgan en Facebook como eventos y la gente pincha en “Asistiré”. Así de sencillo. Aunque desde ayer, los eventos a los que más personas se habían apuntado han sido misteriosamente censurados por Facebook, probablemente por intervención gubernamental. Hoy había en París once convocatorias diferentes, en distintos lugares y horarios: dos asambleas abiertas, varias concentraciones, manifestaciones, marchas. Muchos deciden dónde ir el mismo sábado, en función de cuánta gente se ha apuntado en Facebook a uno u otro evento o del desarrollo de la jornada, que van siguiendo en tiempo real por internet. Para la cita en el Trocadero, 9000 personas habían confirmado asistencia en Facebook, pero la policía ha bloqueado los accesos no solo a la circulación, sino también a los peatones, con auténticas barricadas policiales cerrando avenidas. Así pues, la mayoría de la gente ha decidido ir finalmente al Sagrado Corazón… aunque esto era, como todo lo demás, imprevisible. Pero buena parte de quienes se han reunido en Montmartre venían caminando desde la otra punta de París: desde el Observatorio de París hasta la basílica del Sagrado Corazón, un recorrido de seis kilómetros y medio. Los chalecos amarillos no quieren quedarse confinados al breve recorrido de una manifestación: prefieren participar en marchas que recorren toda la ciudad para ser visibles para un número mucho mayor de personas. La espontaneidad, la energía, se adueñan de las calles. El pueblo ha despertado.

* Miembro de la Asamblea de Redacción de LoQueSomos
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Los clamorosos silencios del lobby promarroquí español

Luis Portillo Pasqual del Riquelme*. LQS. Marzo 2019

Lo cierto es que lo que realmente protegen esas “muy cuidadas” relaciones políticas es la ocupación ilegal del Sáhara Occidental, la impunidad frente al genocidio del pueblo saharaui… con napalm, fósforo blanco, bombas de fragmentación y ametrallamiento aéreo…

Con motivo de la reciente visita de los reyes de España a Marruecos, el diario El País publicó el 12 de febrero pasado un artículo de opinión firmado por María Teresa Fernández de la Vega, en su condición de presidenta del Consejo de Estado, titulado “Marruecos y España, unidos en la diversidad”. Formaba parte de un amplio dispositivo propagandístico ideado para complacer al régimen alauita y publicitar las presuntas razones del viaje que emprendían – ¡por fin! – los monarcas españoles al país vecino, después de varias intentonas fallidas (léase “desplantes” de Mohamed VI). En dicho dispositivo publicitario participaban, en diversos medios de comunicación, otros destacados miembros del lobby promarroquí: José Luis Rodríguez Zapatero, en su condición de expresidente del Gobierno, en el diario La Razón; Ana Palacio, exministra de Exteriores y también ‘miembra’ del Consejo de Estado, en El Mundo; Amirah Fernández, investigador del Real Instituto Elcano, en El País; Josep Borrell, actual ministro de Exteriores, a través de declaraciones a diversos medios; o Luis Planas, exembajador en Marruecos, ministro de Agricultura y conspicuo lobbista merecidamente condecorado por Marruecos -como también lo fuera el exministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos– con el Gran Cordón de la Orden del Wissam al Alaoui, por los servicios prestados, como siempre entre bambalinas…
El artículo publicado en El País subrayaba –al igual que los publicados en otros medios- la importancia ‘estratégica’ de Marruecos y los intereses mutuos; cantaba las excelencias del vecino alauita y, sobre todo, las inmejorables oportunidades para los buenos negocios…; destacaba el “momento particularmente dulce” que atraviesan las relaciones comerciales bilaterales y señalaba que va en interés de todos “cuidar el excelente trato político y comercial” para así poder “seguir trabajando en beneficio de la paz, el progreso y la democracia”. En opinión de la firmante, el ‘estratégico’ viaje de los Reyes servía, también, para que las dos Casas Reales “forjen sus relaciones personales”, que –siempre en su opinión- hermanan a sus pueblos, como puede hacerlo también el fútbol con la candidatura conjunta para el Mundial de 2030, sugerida por el presidente Pedro Sánchez en su anterior visita a Mohamed VI.

Rebosante de jabón, lisonjas y florituras, el mencionado artículo eludía y silenciaba –al gusto de Rabat- una cuestión crucial, no solo en la relación de España con Marruecos sino también en el terreno de las relaciones internacionales, el derecho internacional y la justicia universal, y que se pretende ocultar a los lectores y al mundo: la invasión y ocupación militar del territorio saharaui por el ejército marroquí, 43 años de ignominia colonial, la pertinaz represión del ocupante, la sistemática expulsión del Sáhara Occidental de eurodiputados, juristas, observadores, periodistas y estudiantes para impedirles constatar la realidad; la culpabilidad de los gobernantes españoles, la traición de los ‘socialistas’, el abandono de los principios anticolonialistas, el permanente chantaje alauita, la impune violación de la legalidad internacional por un régimen al que se le siguen vendiendo armas con las que se reprime al pueblo saharaui,… y la ejemplar resistencia de un pueblo que lucha pacíficamente por el respeto de los derechos humanos, por su legítimo derecho a su propia tierra, a sus recursos naturales, a su propia vida en paz y libertad, y que ha sido capaz de construir su propio Estado, la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), de cuya proclamación (Bir Lehlu, 27 de febrero de 1976) se cumplen ahora 43 años, con el reconocimiento de más de ochenta países, a pesar de tantas maniobras rastreras en su contra. En resumen, un panegírico falaz y una operación propagandística de un cualificado elenco de aduladores entusiastas del régimen alauita, que silenciaba también la gran deuda de la Monarquía española con el pueblo saharaui y que pretendía vendernos la burra de un Marruecos inocente y sus excelsas relaciones con España.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha fallado reiteradamente que el Sáhara Occidental es un territorio distinto y separado de Marruecos, conforme al estatus de territorio no autónomo –pendiente de descolonización- establecido por la ONU. A pesar de ello, el lobby promarroquí también ha trabajado denodadamente en las instituciones de la Europa comunitaria, con el inestimable apoyo de los funcionarios españoles, llevando a cabo oscuras maniobras para que prosiga el latrocinio de los recursos nacionales saharauis y la violación del derecho internacional, como señalan los propios eurodiputados. ¿No decía el Sr. Felipe González Márquez que en el Sáhara Occidental no había riqueza ni actividad económica alguna? A un expresidente del Gobierno se le supone suficientemente informado, por lo que tales manifestaciones solo pueden calificarse de mentiras o cinismo. O ambas cosas a la vez.

El panegírico de la Sra. Presidenta del Consejo de Estado oculta deliberadamente la verdad, tratando de blanquear así el crimen colonialista de Marruecos, como quiere el Majzén y como se viene haciendo desde que se diera la orden de “encapsular el tema del Sáhara Occidental”. Y ahora, ya no sólo impiden hablar del Sáhara Occidental en el Congreso de los Diputados, ¡en nuestro propio país!, por pavor al rey marroquí, sino que, además, deportan y entregan al enemigo a quienes huyen del régimen alauita perseguidos por el mero hecho de ser saharauis. Un ‘encomiable trabajo’ conjunto de los ministerios de Interior y Asuntos Exteriores (‘Asuntos Marroquíes”) que ha sido inmediatamente denunciado ante la Comisión Europea por la eurodiputada de Izquierda Unida (IU) Marina Albiol.

Que hayan tenido que ser nada menos que la presidenta del Consejo de Estado de España, el expresidente del Gobierno y también consejero estatal, Sr. Rodríguez Zapatero, y la no menos consejera ‘binacional’, Sra. Ana Palacio, los principales encargados visibles de poner alfombra roja a la fanfarria real alauita, puede dar una idea de hasta dónde han llegado el poder y los manejos del lobby promarroquí y en qué opacas y sumisas tareas anda metido el susodicho Consejo de Estado, que todos sufragamos. Si el Departamento español de Exteriores es conocido despectivamente como ‘Ministerio de Asuntos Marroquíes’, nada de extraño tiene que también el Consejo de Estado se dedique, en sus ratos libres, a hacer lobby en beneficio de la monarquía alauita y en contra del pueblo del Sáhara Occidental, en coherencia con los “intereses estratégicos” clarificados por la señora Fernández de la Vega y sus compañeros del lobby.

Al rey marroquí –que siempre quiere más y más ‘pasta’ de la UE- le sobran dineros, palacios, lujos, propiedades y viajes de placer, que muy bien podría dedicar a mejorar la vida de su pueblo, en lugar de pedir dinero y chantajear al vecino

Respecto a la afirmación de la presidenta del Consejo de Estado de que “las relaciones políticas [España-Marruecos] han estado siempre muy cuidadas”, mediante “una política de Estado que protege la estabilidad de nuestra relación”, lo cierto es que lo que realmente protegen esas “muy cuidadas” relaciones políticas es la ocupación ilegal del Sáhara Occidental, la impunidad frente al genocidio del pueblo saharaui (con napalm, fósforo blanco, bombas de fragmentación y ametrallamiento aéreo), la violación del IV Convenio de Ginebra, de las resoluciones de NN.UU, de la jurisprudencia de la UE, de la legalidad internacional. Y todo eso, en última instancia, sí que genera inestabilidad, inseguridad, desafección, odio y descrédito institucional. Como también es cierto que esas relaciones y esa política han sido de subordinación y sumisión de España a las exigencias del Majzén (“la otra rendición de Breda”): primero, se vendió al pueblo saharaui mediante los ilegales e ilegítimos “Acuerdos Tripartitos de Madrid” y, después, se le intenta utilizar descaradamente como moneda de cambio, para hacer buenos negocios, tapar las vergüenzas y humillaciones de los gobernantes españoles y procurar superar los chantajes alauitas. En cambio, lo que sí debiera ser una honesta ‘política de Estado’ es la definitiva, y de una vez por todas, descolonización del Sáhara Occidental -vergüenza pendiente de nuestra inacabada Transición-, que España, como potencia responsable de iure, debiera liderar, en lugar de mirar para otro lado como si nada hubiera sucedido.

Por su parte, la también muy influyente lobista, consejera estatal y ¡simultáneamente! también consejera de la empresa pública marroquí de fosfatos, OCP, Ana Palacio, parece haber abjurado hoy de su firme posición de antaño: “El Sáhara no es moneda de cambio. Nuestra postura sobre el Sáhara está fundada en muchísimas cosas, pero desde luego en ningún caso será moneda de cambio para mejorar nuestras relaciones con Marruecos” (El País, 26/09/2002). La carne es débil y el bolsillo también, pero el Sáhara Occidental y el Pueblo Saharaui no tienen por qué ser moneda de cambio de las intrigas y traiciones de nadie; y mucho menos para calmar las ambiciones expansionistas de la monarquía alauita.

Al rey marroquí –que siempre quiere más y más ‘pasta’ de la UE- le sobran dineros, palacios, lujos, propiedades y viajes de placer, que muy bien podría dedicar a mejorar la vida de su pueblo, en lugar de pedir dinero y chantajear al vecino y a Europa con el terrorismo, el narcotráfico y las pateras. Y lo mismo cabe decir del ingente gasto militar y de seguridad, y de la montaña de prebendas utilizadas para mantener la ocupación militar de la mayor parte del Sáhara Occidental usurpado, mientras un 91 por ciento de los jóvenes marroquíes manifiestan su deseo de abandonar su propio país, aunque sea jugándose la vida en patera (digital marroquí LesEco.ma).

Lo dice muy claro Ignacio Cembrero (elconfidencial.com): «Ese pavor a indisponer a Marruecos explica, entre otras muchas cosas, la doble vara de medir del Ejecutivo socialista, y también del PP, en relación a su defensa de los derechos humanos más allá de las fronteras de España. Hasta el 20 de enero el número de presos políticos, cerca de 500, según dos ONG locales, era muy superior en Marruecos al de Venezuela —273 según el Foro Penal Venezolano—. La gran mayoría de los marroquíes encarcelados no son islamistas, sino jóvenes activistas rifeños víctimas de la represión que padece la región desde mayo de 2017.» “Desde 2014, la inmigración, los problemas de Ceuta y Melilla y la fluidez de la relación política al más alto nivel han ido a peor,…—la económica va viento en popa—“. “La mayoría relativa (un 22%) de los [inmigrantes] que llegan por mar son marroquíes, muchos de ellos jóvenes rifeños. Algunos cuentan al desembarcar a la policía que no tuvieron ningún impedimento para zarpar de la costa del Rif, como si las autoridades de Rabat les quisieran facilitar la salida para rebajar así la presión social dentro del país.” “El 80% [de los menores no acompañados, MENA] son marroquíes que no pueden ser repatriados por la falta de colaboración de Rabat.” “Atenazado por la inmigración y la necesidad de contar con Marruecos en la lucha antiterrorista, el Gobierno español ha multiplicado los gestos hacia el vecino del sur. Se ha batido el cobre en Bruselas para conseguir los 140 millones de euros en ayudas o para que los nuevos acuerdos de asociación y pesca entre la UE y Marruecos incluyan al Sáhara Occidental. Gilles Devers, el abogado francés del Frente Polisario, ya ha anunciado que recurrirá los nuevos acuerdos y, según fuentes jurídicas, tiene todas las de ganar.”

Ese testimonio de un muy acreditado profesional de la información –y hay multitud de tales testimonios- desautoriza de plano las aduladoras lisonjas de los panegiristas del lobby, que no dicen ni una sola palabra de todo lo anterior, lo ocultan, silencian, mienten, intoxican o simplemente desinforman. Como ha señalado Javier Cercas en otro contexto (“El triunfo de los mentirosos”), hay que denunciar una y otra vez las mentiras y los silencios cómplices, la manipulación mediática e institucional, la ocultación interesada de la verdad; en nuestro caso, la responsabilidad de España y Marruecos en la tragedia saharaui. Sería inútil pedir a los cualificados miembros del lobby que no nos vendan las pretendidas bondades de Marruecos ni los suculentos negocios basados en ‘intereses mutuos’; pero ya que no tienen capacidad moral para defender los legítimos derechos del pueblo saharaui, al menos podrían limitarse a describir simplemente la realidad, no a ocultarla o tergiversarla. En palabras del senador Pablo Rodríguez Cejas: “no es admisible que las relaciones de España con Marruecos sean un pretexto para encubrir y silenciar una situación de injusticia, de ocupación por la fuerza, de intransigencia e impunidad por parte de Marruecos, que incumple sistemáticamente las normas básicas del derecho internacional”.

Fútbol y elecciones

Marruecos no puede ser admitido por la FIFA como país candidato para el Mundial de Fútbol 2030. El Mundial es un importante evento deportivo que representa un reconocimiento internacional y un honor –además de cuantiosos beneficios económicos- para el país finalmente designado. Ni Marruecos lo merece ni el mundo puede permitirlo. Marruecos debe ser excluido de ese honor y esos beneficios mientras sea un Estado gamberro que viola impunemente los derechos humanos y la legalidad internacional, persiste en la ocupación manu militari del Sáhara Occidental y en la represión del Pueblo Saharaui, mantiene en condiciones infrahumanas a los presos políticos, chantajea a los gobiernos europeos, impide el acceso al territorio no autónomo del Sáhara Occidental y, en definitiva, constituye un serio obstáculo para la paz en la región.

Quienes promuevan, permitan o autoricen, en su caso, la inmerecida candidatura de Marruecos, serían cómplices de la ilegal e ilegítima ocupación del Sáhara Occidental condenada por la comunidad internacional, de los crímenes que se perpetran cotidianamente por causa de dicha ocupación, y de obstaculizar una verdadera solución a la ilegal ocupación marroquí del territorio saharaui, la última colonia en África. Adicionalmente, aceptar arteramente la candidatura de Marruecos para ese evento deportivo, en su actual condición de potencia ocupante del Sáhara Occidental, podría suponer el desprestigio de la FIFA (respaldando la violación de la legalidad internacional por parte de Marruecos) y el boicot y una campaña mundial de protestas, como ya sucedió con el boicot internacional a la celebración del Mundial 1978 en Argentina bajo la dictadura de los generales, hoy juzgados y condenados.

Hay que seguir trabajando cada día en apoyo de la causa saharaui. Estamos ahora a las puertas de las elecciones generales en España, el 28 de abril; y de las autonómicas, locales y al Parlamento Europeo, el 26 de mayo. Podemos contribuir a solucionar el ‘conflicto saharaui’ votando a aquellos partidos y formaciones políticas que han demostrado su apoyo a la justa causa del pueblo saharaui y a su derecho a la autodeterminación, incluida la opción de la independencia, y que así lo lleven en sus respectivos programas electorales. De esta manera podremos aunar esfuerzos con nuestros representantes electos y reclamarles que cumplan y trabajen por lo que han prometido a sus electores: ¡Justicia y Libertad para el Pueblo Saharaui!

* Doctor en Ciencias Económicas, exprofesor de Estructura Económica Internacional en la Universidad Autónoma de Madrid

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Las cuatro empresas del Apocalipsis

Jorge Izquierdo*. LQS. Marzo 2019

  • ¿Se puede luchar contra el cambio climático con las herramientas que nos ofrece y de las que vive el capitalismo salvaje?

 

La moral estorba a los gobiernos, y debe suprimirse como un obstáculo inútil. Para un Estado no existe la verdad ni la mentira: sólo reconoce la conveniencia y la utilidad de las cosas. Julius von Hartrott en Los cuatro jinetes del Apocalipsis de Vicente Blasco Ibáñez

 

Hace catorce años comencé a escribir una serie de artículos sobre el impacto de las llamadas nuevas tecnologías en nuestras vidas. Tenían, y tienen, una mirada crítica pero no tanto hacía la tecnología sino hacia su uso. Terminaba concluyendo que eran los gobiernos los principales causantes de grandes problemas. Básicamente escribí sobre cuatro grandes cuestiones: la confusión interesada entre tecnología y producto tecnológico, la brecha digital, el spam y los virus informáticos. En pleno 2019 aparece el movimiento #15Mclimatico, un llamamiento a estudiantes de todo el mundo para secundar una huelga internacional contra el cambio climático Y aunque la campaña fundamentalmente se ha dado a conocer a través de Internet, y de esas nuevas tecnologías que en manos de nuestros jóvenes parecen convertirse en una poderosa arma, no puedo ocultar mi pesimismo frente a lo que nos espera. ¿Por qué?

Porque el bautizado como #15Mclimatico ya está infectado con el propio virus contra el que quiere luchar. Nuestros jóvenes estudiantes, son ante todo, nativos digitales, los nacidos en la era digital, y que por tanto se han criado junto a esos cuatro jinetes del apocalipsis que galopan por las autopistas de la información. Las armas de los nativos digitales son, evidentemente, el smartphone junto a su ordenador personal y videoconsola y montados sobre ellos, una retahíla del mejor software que la revolución digital ha conseguido desarrollar.

Nada nuevo. Al igual que sucedió con la televisión se trata de unos aparatos que sin conexión eléctrica no sirven absolutamente para nada y que sin conexión a una red de comunicaciones, la mayoría de los nativos no sabría o no querría utilizar. Yo me pregunto: ¿Cómo se puede luchar contra los mares de plástico y el cambio climático con aparatos que necesitan decenas de minerales para ser fabricados y que son prácticamente… plástico?

Difícil tarea tienen por delante. Acabar con el cambio climático con un armatoste que liberará 95 kilos de CO2, de media, durante su vida útil y que para su construcción necesita de los llamados minerales de sangre, unas materias primas como el Wolframio, el Oro, el Litio, el cobalto y un largo etcétera de materiales cuya extracción no hace más que deteriorar el medio ambiente, ése que tanto empeño ponen en proteger. Aunque siempre podrán aprender de sus padres y abuelos y decir aquello de que «el fin justifica los medios». Unos medios que se cuentan por miles de millones. Así, cualquier activista de salón haría, hoy, suya la frase de Ricardo III «Mi reino por un caballo», sustituyendo caballo por smartphone y asegurándose, mientras grita, de tener batería, conexión a Internet y estar al corriente de pago de la correspondiente cuota mensual de la compañia de turno.

Contar con un caballo en la antigüedad era la condición número uno para ser caballero. Algo que solamente se podían permitir unos pocos, pero hoy en día nuestros jóvenes son caballeros digitales que han tenido, tienen y tendrán un arsenal de artefactos tecnológicos que les confiere: lo que ellos entienden, como su identidad e independencia. Una independencia que no es tal pues se ha convertido en una necesidad, ficticia, creada. Nada nuevo nuevamente, todos sabemos lo que son las necesidades creadas pero en este caso afectan directamente a nuestros niños y jóvenes. Mientras tanto el romanticismo, en su peor acepción presenta a jóvenes estudiantes (me pregunto si el 30% que no termina sus estudios elementales está también incluido) dispuestos a luchar contra el cambio climático montados a lomos de sus flamantes aparatos valorados en cientos de euros. Quizás habría que recordar que la última carga de caballería de la historia se produjo en 1939 cuando el ejercito polaco se le lanzó a la desesperada contra las divisiones panzer que invadían Polonia. Caballos contra tanques. Una sangría humana. Jóvenes estudiantes contra las multinacionales y sus gobiernos…. Unas multinacionales, Google, Microsoft, Apple y Amazon, propietarias de las herramientas que hemos dejando a nuestros jóvenes jinetes en herencia , en sustitución de la Historia, la Filosofía, la Ética y la Ecología humana.

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– Miembro de la Asamblea de Redacción de LQSomos

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Bebés a cambio de una tregua en la aplicación del Apartheid Europeo

Cecilia Zamudio*. LQS. Marzo 2019

«Si nos das a tu hijos en adopción, no te echamos del país» Esta es la propuesta que el PP plantea a las inmigrantes sin papeles en su polémica ley de apoyo a la maternidad, que Casado presentó en la clausura de la Convención del PP sobre Familia e Igualdad

Extorsión contra las mujeres migrantes, esclavismo capitalista

La burguesía sigue saqueando hasta los últimos rincones de nuestra humanidad: ahora resulta que Europa piensa chantajear a las mujeres migrantes: «si nos regalas tus hijos, te damos una tregua en la aplicación del Apartheid Europeo (mientras gestas para nosotros)»…

La derecha propone una nueva extorsión contra las mujeres migrantes de la clase explotada: a las que entreguen a sus hijos en adopción (como si sus bebés fueran un mero pedazo de carne) les será acordada una tregua en cuanto a la persecución implacable de las leyes de inmigración europeas, de manera a que puedan ofertar el fruto de sus entrañas. ¿Alguien dijo Esclavismo? ¿Alguien dijo chantaje y saqueo de la vida humana?

Las mujeres migrantes «sin papeles» son víctimas de la persecución y de la precariedad más absoluta (al ser privadas de derechos laborales). Las mujeres más empobrecidas de la clase explotada son las más golpeadas por el esclavismo capitalista: mujeres migrantes presas de empresarios de toda laya, mujeres trabajadoras en situación de vulnerabilidad extrema, temporeras violadas por capataces y patronos, acosadas por caseros que se aprovechan de su condición de «ilegalidad administrativa», son abocadas a la explotación de la prostitución, etc. Y ahora, hasta se les propone aceptar que sus hijos sean secuestrados por este sistema criminal, a cambio de una tregua en la persecución que se perpetra contra ellas. Ahora, la burguesía trata de convertirlas en incubadoras. Podrán gestar bebés para que sean entregados en adopción a familias europeas (o «no ilegales»), y serán «blindadas» durante ese proceso (según la expresión de los representantes de tal iniciativa). Es el partido PP, de la derecha española, que en marzo 2019, en boca del señor Casado, propone esta medida profundamente misógina, colonialista y racista, una medida del esclavismo capitalista. Esta iniciativa tan macabra es presentada en el marco de la supuesta «Ley de apoyo a la maternidad»(1)… ¿De la maternidad de quién? si se separan a los hijos de sus madres y a estas últimas se las podrá hasta echar luego del país.

Los voceros del PP también aducen utilidad de la medida en el marco de la supuesta lucha contra el envejecimiento poblacional; cuando para luchar efectivamente contra el envejecimiento poblacional, habría que luchar contra la explotación laboral: ya que las mujeres trabajadoras se plantean cada vez menos tener hijos, debido a algo tan básico como no poder subvenir a sus necesidades con salarios pírricos y en medio de la precarización de los derechos sociales (privatización de la salud, educación, etc.). Pero la lógica de la burguesía es profundizar la explotación, y frente a los problemas sociales que de la explotación y la precariedad se desprenden, la burguesía no va nunca a atajar la explotación que es su fuente de enriquecimiento, sino que va a buscar mayor cantera de explotables. La «brecha salarial» (se le paga menos salario a las mujeres trabajadoras que a los hombres trabajadores) seguirá intocada por la burguesía. El robo de la plusvalía que los empresarios perpetran contra las y los trabajadores, no solamente seguirá intocado como mecanismo de explotación fundamental del capitalismo, sino que seguirá incrementándose. El Apartheid Europeo, que causa la marginación y precarización de las y los trabajadores inmigrantes seguirá imperando. Las invasiones imperialistas para saquear los recursos de África, Asia y América Latina seguirán siendo perpetradas por esos mismos que luego se quejan de que las personas de los países invadidos, intervenidos y saqueados tengan que migrar y sigan la misma ruta que previamente siguieron las riquezas succionadas de sus países por multinacionales de la UE, EEUU y demás metrópolis capitalistas. La explotación contra las y los trabajadores seguirá en alza para llenar los bolsillos de la clase explotadora. Apoderarse de los bebés de las mujeres más empobrecidas de la clase explotada es la «genial solución» de la burguesía europea frente al envejecimiento poblacional.

La Red de Mujeres Latinoamericanas y del Caribe en España expresa: «Proponer un supuesto “beneficio”, como la no expulsión temporal, a cambio de un bebé, es convertir a ambos seres humanos, la madre y el bebé, en meros objetos de intercambio bajo la misma lógica que la de la “domesticación del salvaje” o de “las disidentes”, que manejan el colonialismo y las dictaduras, como han puesto en evidencia diversos sucesos históricos» (2).
«Esta reforma es repugnante e inconstitucional (…) se enfrentará con la oposición del estamento jurídico», expresó el presidente de la Red Española de Inmigración y Ayuda al Refugiado, que ha instado al Gobierno a condenar y confirmar su ilegalidad «de forma inmediata»(3).

La burguesía está aupando su herramienta fascista en el mundo entero, ya que la necesita para incrementar los niveles de explotación y saqueo. Por eso la burguesía tomará cada día medidas más racistas, misóginas, clasistas y represivas. El partido PP salió en los días siguientes a sus primeras declaraciones, a intentar calmar a la parte más racista de la población española, explicando que, tampoco ese «blindaje» sería «para toda la vida». Algo tan descarnado, que podría parodiarse así: «No creáis, queridos electores racistas, que las vamos a ‘legalizar’ a ellas, solo nos quedaremos con su producto-bebé, por el bien de España».

Las personas migrantes son la parte más golpeada de la clase explotada. Millones de personas son empujadas a migrar por causa del saqueo capitalista de sus países, porque las transnacionales desvían ríos, pulverizan montañas y aridifican el suelo, explotan y empobrecen a la población. Millones de personas son empujadas a migrar por causa de las guerras imperialistas con las que las burguesías de la UE y EEUU se aseguran el saqueo más absoluto de los recursos naturales del mundo. Y una vez en las metrópolis capitalistas (cuando logran llegar sorteando trayectos de espanto) esas personas migrantes (su fuerza de trabajo y sus cuerpos) son saqueadas, molidas en la esclavitud moderna: en el agro-industrial, en fábricas de espanto, en semi-esclavitud. El esclavismo capitalista tiene para toda la clase explotada abismos abyectos que nacen de la codicia de un puñado de multimillonarios.

Y frente al trillado discurso de los medios masivos de alienación, de «si son pobres en esos países es porque no trabajan», o al discurso de «¿pero por qué no luchan esos pueblos?», Cabe tener muy presente que la situación de saqueo capitalista y empobrecimiento correlativo que padecen decenas de países de África, Asia y América Latina, es mantenida mediante el exterminio sistemático de toda reivindicación social y política, mediante la eliminación física de las mujeres y hombres revolucionarios que han emprendido la lucha por la emancipación de los pueblos (no es ninguna fatalidad): el imperialismo estadounidense y europeo implementa una sistemática injerencia contra los pueblos cuyos recursos son codiciados (golpes de Estado, exterminio político, guerra contrainsurgente); de esta manera instaura y perpetúa regímenes favorables al saqueo que perpetran sus multinacionales. El imperialismo recurre a la violencia y la invasión cuando el habitual mecanismo de sezgar las «elecciones» mediante multimillonarias campañas le falla a la burguesía transnacional. ¿Alguien dijo Dictadura del Capital?

Es saqueo tras saqueo. Para las mujeres que ya han sido forzadas al éxodo por causa del saqueo capitalista de sus países, la burguesía imperial tiene nuevos y jugosos planes de saqueo con sus cuerpos… ¿se les dirá acaso que ya no serán tratadas como seres humanos de segunda por el Apartheid Europeo, durante todo el período de gestación, si aceptan fungir de incubadoras? Por supuesto que los voceros de tal medida la adornarán con otras palabras, hablarán de una supuesta «libertad de elegir al dar el bebé» (elegir entre persecución, angustia y tortura o desgarrarse el alma entregando un hijo a desconocidos). «Una situación en la que la entrega de un bebé se dé en el contexto de una vulneración, solo podría ser calificada de ‘entrega coactiva'», expresó un comunicado de rechazo a tal medida (4). Los voceros de la burguesía maquillarán de «protección de la maternidad» a lo que no es otra cosa que expoliación de las madres más empobrecidas y amarradas por leyes de inmigración lesivas, hablarán de «darle una oportunidad a los bebés», cuando la mejor oportunidad para un bebé es estar con su madre en condiciones dignas; mirarán para otro lado acerca del drama que padece una no deleznable cantidad de niñas y niños adoptados, que son maltratados, agredidos con frases como «si no fuera por nosotros te pudrirías en tu país», abandonados emocionalmente, y en ocasiones hasta violados por sus adoptantes… La tasa de niños abusados entre los niños adoptados es escandalósamente alta: es una triste constatación (eso no quiere decir que toda adopción conduzca a un abuso, ese no es el tema en discusión).

La cuestión es saber si seguimos aceptando el saqueo a las mujeres más empobrecidas de la clase explotada, y saber hasta cuándo normalizaremos la explotación y el sufrimiento producto de un sistema heredero de la colonización y profundamente misógino, de un sistema, el capitalista, en el que el poder adquisitivo de una minoría llega a darse el lujo de «adquirir» los bebés de las mujeres más empobrecidas de la clase obrera.

Esta medida pone de manifiesto el cómo nos conceptualiza la burguesía: las y los proletarios estamos a su disposición, y con mayor énfasis si somos la parte más golpeada de la case explotada (migrantes y mujeres), a la burguesía poco le importa nuestra calidad de vida, de momento que nos puede sacar la plusvalía y hasta parte de nuestro ser. Aquí no cabe la estafa con la que la burguesía intenta vaciar al feminismo de su indispensable contenido de clase; no cabe la estafa de la supuesta «sororidad interclasista», porque las mujeres burguesas, las explotadoras, las imperialistas, no son nuestras hermanas… no son nuestras hermanas aquellas que precisamente también legislan en favor del Apartheid Europeo (junto a los hombres de la clase explotadora), no son nuestras hermanas aquellas mujeres burguesas que impulsan guerras imperialistas, ni las que explotan en fábricas de espanto a miles de mujeres y hombres de la clase explotada, ni son nuestras hermanas aquellas que impulsan esta nueva iniciativa de extorsión contra las mujeres más empobrecidas. No nos hermanamos con la burguesía, porque ésta nos explota. Nuestra Matria está en las y los que luchan contra el capitalismo y sus desmanes.

Apropiación de bebés… Se incrementa la barbarie de esa Europa que succiona las riquezas de África, Asia y América Latina, pero que rechaza cínicamente a los seres humanos empujados al éxodo por causa de ese saqueo constante. Es el sumum de la explotación capitalista, el sumum del colonialismo, el sumum de la misoginia. Frente a la barbarie en alza, urge profundizar, analizar y luchar contra este sistema putrefacto en el que un puñado de millonarios capitaliza sobre el saqueo de la naturaleza y sobre la explotación de las y los trabajadores.

Notas:
1.- El PP propone retrasar la expulsión de las mujeres simpapeles que entreguen a su hijo en adopción
2.- Comunicado de la Red de Mujeres Latinoamericanas y del Caribe en España
3.- «Esta reforma es repugnante e inconstitucional…»
4.- ‘Entrega coactiva’

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Madrid amanece ¡Gracias Cataluña!

Iñaki Alrui*. LQS. Marzo 2019

«Jamás nos van a confrontar, porque estamos tan orgullosos de la movilización permanente catalana como de la marea feminista del 8 de marzo. Ningún movimiento social puede ser perseguido por ejercer derechos fundamentales.» Carta de Jordi Cuixart

Este sábado 16 se celebro el mayor acto antimonárquico y republicano que se ha hecho en Madrid en más de 80 años. Gracias a Cataluña

“Madrid amanece” nos cantaba nuestro querido vecino Hilario Camacho, seguramente el mejor himno que ha podido tener esta ciudad.
Estamos a sábado 16 de marzo, desde primeras horas arrancan las “citas” de activistas para preparar lo que será un gran día, nos movemos, logísticas, organización y nervios.

Este meritorio que escribe acude a su quedada en Arganzuela. Ya ha pasado el mediodía y los autocares esperados llegan con retraso, en la ruta han sido parados decenas de ellos para supuestos controles rutinarios de la guardia civil, esperamos, tenemos todo preparado la comida, la sala para dejar bolsos , pancartas… y en la que poder descansar un poco.

Estamos un popurrí de activistas solidarios organizados por Madrileñ@s por el Derecho a Decidir, en el que hay gentes de la iniciativa de Acercar-Convivir, de la Consulta republica o monarquía del 2D, de Catalans a Madrid, o de Democracia en común, entre otros.

«Exigimos la libertad de todos los presos y exiliados. No renunciaremos nunca a seguir construyendo murallas humanas para acosar a este régimen» Jaime Pastor, portavoz de MDD

Llegan l@s compañer@s de Horta Guinardó, ya están los del colectivo Silenci, casi instalados en Madrid desde que empezó el juicio al procés, también una buena representación miembros de Kms per la Llibertat. ¡Estamos! y el primer contacto rezuma fraternidad envuelta en emociones, gritos solidarios, aplausos, abrazos y algunos ojos se humedecen. Hay abrazo entre pueblos, puentes que se construyen para que circulen las palabras con total libertad, sin distancias, ni barreras.

Comida compartida, conversaciones, presentaciones.

El tiempo acelera y partimos calles arriba dirección Atocha. Todavía falta una hora y la glorieta rebosa de gente venida de lugares de todo el estado, sin lugar a duda una mayoría desde Cataluña.
El Paseo del Prado rezuma republicanismo, es la hora de las republicas y ha llegado a Madrid. Aire fresco en un día de primavera, que expulsa los rancios aires que han pululado por esta zona, trifachitos apestosos a los que publicitan constantemente desde los medios de comunicación afines al estado-IBEX35.

Apenas se avanza desde Atocha hasta Cibeles se ha llenado el recorrido, estamos sin lugar a dudas ante el mayor acto antimonárquico y republicano que se ha hecho en Madrid en más de 80 años ¡Gracias Cataluña!

Esteladas, tricolores, banderas de diversos pueblos del estado o escocesas ondulan entre pancartas y carteles que llevan escrito Libertad, democracia, autodeterminación, de muchas formas, con distintas letras. Pero hoy estamos aquí entre esta marea de solidaridad compartida. Madrid se ha llenado de colores y de alegría. Un Madrid que hoy esta también presente, ese Madrid que se moviliza contra las injusticias ya sean en Cataluña, en Altsasu o en Andalucía.
Gritos por la libertad de l@s pres@s politic@s, por el derecho a decidir, por la autodeterminación y alguno como ¡Madrid está con el pueblo catalán!

Se necesitaba, era necesario tender puentes. Esto ya va en serio. Nadie va contra nadie, hay una puerta abierta para tod@s.

La manifestación transcurre, aunque a penas se mueve, no hay espacio, Cibeles con lleno total y ya suenan los mensajes desde el escenario donde saludan representantes de diversas entidades catalanas, madrileñas, del estado. La música cierra un acto que es una apertura compartida, el “Canto de la libertad”, “L’Estaca” suenan entre un coro inmenso de cientos de miles de manifestantes.

«A todos los demócratas del Estado: buscad la verdad de lo que ocurre en Cataluña. No os dejéis manipular por algunos partidos y medios que sólo buscan la confrontación. Sabemos que nuestro compromiso con la justicia universal es también vuestro compromiso.» Marcel Mauri, Omnium

Autodeterminación es democracia.
Amanecer: Alumbrar, iluminar, aparecer, empezar…

Madrid amanece
con ruido, con humo
y oscuros borrones flotando entre nubes
Madrid amanece
entre sueños perdidos
confusión y sorpresas latiendo en las venas
y entre tinieblas de fiebre
se abre paso la luz
es como una resaca contagiosa y común…

PDI: Gracias a tod@s los catalanes que portaban entre sus pines de lazo amarillo, estelada… el de la bandera tricolor. Fue un detalle para el Madrid republicano.

PDII: Seria ridículo entrar en cifras, las imágenes siempre hablan y se pueden comparar con otras anteriores. Aparte hay programas informáticos que calculan por metro cuadrado la asistencia a manifestaciones.
Pero si quisiera recordar una simple operación aritmética: solo una simple multiplicación de los 520 autobuses y los 15 trenes de alta velocidad que si reconocen todos que vinieron. Dejamos aparte todas las iniciativas particulares de viaje y de asistentes madrileños…. ojeando periódicos sospechosos como el New York Times, Washinton Post, Spiegel… dan por buena la cifra de 120.000 manifestantes.

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La democracia atropellada

Pedro Casas*. LQS. Marzo 2019

El juicio que se desarrolla en el Tribunal Supremo no afecta sólo a las personas encausadas, sino al conjunto de la sociedad, pues los recortes empiezan por unos para terminar aplicándose a todos

Comenzó el juicio a los dirigentes políticos y sociales que cumplieron el mandato popular de organizar un referéndum en el que la ciudadanía catalana pudiera decidir cómo relacionarse con el resto del estado.

En Madrid somos muchas las personas y colectivos que queremos decidir sobre los aspectos importantes que afectan a nuestra vida y organización social, como así se demostró en las recientes consultas sobre la forma del estado. Y por ello apoyamos también que los pueblos puedan ejercer ese derecho a decidir, ya que se trata de uno de los derechos democráticos básicos. En Madrid este apoyo se hizo patente en el acto organizado en defensa del referéndum catalán, y que, pese a la prohibición judicial, pudo celebrarse con una participación multitudinaria. Y también ocurrió en la manifestación para reclamar la libertad de los presos políticos catalanes, que congregó a miles de personas frente al Ministerio de Justicia el 7 de abril de 2018.

El juicio que se desarrolla en el Tribunal Supremo no afecta sólo a las personas encausadas, sino al conjunto de la sociedad, pues los recortes empiezan por unos para terminar aplicándose a todos. Y eso lo sabemos también por aquí: Basta moverte un poco, o decir algo que no le gusta al sistema, para sentir el peso de la porra y la toga (que se lo digan a Alfon, los raperos, los del 15M, activistas antidesahucios, y un largo etcétera). Todo está relacionado, y eso lo sabe mucha gente, pese a que nos tengan secuestrada la información veraz, a la que todos tenemos derecho, y ello dificulte la comunicación y movilización.

El desprestigio de la justicia en este país es claro y manifiesto. Empezando por la acusación de rebelión que requiere ejercicio de violencia, que sólo se dio por parte del Estado. El Tribunal Supremo que juzga los hechos no tuvo reparo en enmendar una sentencia de una de sus salas, para no perjudicar los intereses de los bancos. La fiscalía duda de la imparcialidad de los tribunales catalanes, por la posible influencia del ambiente, obviando de manera burda la presión mediática madrileña que clama por un castigo ejemplar.

Estamos frente a un conflicto político, que sólo tendrá solución de carácter político en un marco democrático. Lo demás es represión, e instrumentalización de la justicia al servicio del poder. Sólo los del “¡a por ellos!”, que por cierto no son tantos (como pudimos ver en la plaza de Colón), rechazan cualquier salida política, incluida un referéndum, que sin embargo sería apoyado por la mitad, al menos, del conjunto del estado, según sondeos que raramente se publican.

Los diferentes pueblos y clases populares que conformamos el actual estado español tenemos que unir nuestras fuerzas para abrir el candado de este régimen cada vez más autoritario, que considera las urnas el elemento más subversivo y peligroso, y quizás no le falte razón. Recompongamos puentes destruidos, y caminemos de la mano hacia la o las repúblicas que permitan avanzar en el desarrollo de los derechos políticos y sociales que hoy nos niegan.

* Activista vecinal y miembro de la Asamblea de Redacción de LoQueSomos. Esta nota fue publicada en el diario Berria: Zapaldutako demokrazia
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La atractiva picadura del escorpión

Juan Gabalaui*. LQS. Marzo 2019

Nadie quiere parecerse a los culpables. Nos han convencido de que nos merecemos lo que tenemos y que la aspiración a algo más es a costa de medrar por encima de los demás, sin importar los cadáveres que dejemos a nuestro paso

En una época en la que se habla de revoluciones [las redes sociales están plagadas de revolucionarios], la revolución neoliberal se impone, prácticamente, sin ningún impedimento. Las medidas socialdemócratas de los años 60 o 70 son tachadas hoy de comunistas o propias de radicales izquierdistas. Podemos, un partido de naturaleza socialdemócrata, es demonizado con gran eficacia por los partidarios del neoliberalismo mientras el PSOE se ha diluido, ya a finales de los años 70, en la corriente neoliberal que ha arrastrado a los grandes partidos socialdemócratas de todo el mundo, hasta el punto de que referentes del socialismo español, como Felipe González, o del laborismo británico, como Tony Blair, apenas se distinguen de sus correligionarios neoliberales de la derecha. El propio sistema impuso un camino y en los países occidentales nadie fue capaz de dibujar una alternativa. La izquierda ha sido incapaz de ofrecer una, lo que ha llevado a la frustración y la apuesta por planteamientos imposibles de llevar a cabo, que beben más del pasado que del ajuste a una realidad donde los revolucionarios llevan traje y corbata y especulan en bolsa.

Han conseguido que todos pensemos en clave capitalista y, fundamentalmente, que no seamos capaces de imaginar un modelo alternativo

Gustav Landauer cuando disertaba de la revolución hacía mención a la unidad de acción de hombres que quieren el socialismo. Esto es lo que ha conseguido el neoliberalismo, la unidad de acción de hombres y mujeres que han asimilado los principios capitalistas radicales y perciben la realidad desde esa mirada, sin importarles las cesiones de derechos y libertades que el sistema les exige para disfrutar de exiguos beneficios o aceptar, paradójicamente, dramáticas realidades donde un juego de prestidigitación espectacular convierte a las víctimas en culpables y a sus verdugos en líderes reconocidos y admirados. Nadie quiere parecerse a los culpables. Nos han convencido de que nos merecemos lo que tenemos y que la aspiración a algo más es a costa de medrar por encima de los demás, sin importar los cadáveres que dejemos a nuestro paso. Nos han convencido de que los enemigos son los que tenemos a nuestro lado, nuestros vecinos inmigrantes que intentan sobrevivir entre nosotros, las mujeres que luchan por remover las estructuras que las aprisionan o los que luchan por la igualdad de oportunidades, por la ampliación de derechos laborales y el ejercicio pleno de la democracia, en clave de participación directa.

No solo nos convence de que necesitamos un coche para vivir sino que además nos obliga a vivir en lugares donde necesitamos el coche para trasladarnos

El gran éxito del capitalismo no es solo haber impuesto un sistema económico depredador, que busca la continua y creciente acumulación de capital y desarrollo económico ad infinitum. Su gloria recae en la colonización de las mentes. Ha conseguido que todos pensemos en clave capitalista y, fundamentalmente, que no seamos capaces de imaginar un modelo alternativo. No somos capaces de imaginarlo ni, por supuesto, somos capaces de construirlo. Ni hay una fuerza política y social que actúe de contrapeso real frente al modelo neoliberal. Valores propios del capitalismo, como la competencia extrema, la supervivencia del más fuerte y el individualismo, forman parte de la construcción del yo contemporáneo. De esta manera, el capitalismo se ha transformado en un modelo que transciende lo económico y penetra en el plano psicológico y emocional. Esta colonización mental se produce con el apoyo de los grandes grupos empresariales de comunicación y la publicidad de las grandes corporaciones, que hacen atractiva la picadura del escorpión. De este modo podemos comprar dispositivos de Apple sin que nos remuerda la conciencia por las condiciones laborales de los trabajadores chinos que elaboran sus productos.

Miramos el mundo desde lo que necesitamos individualmente y despreciamos las necesidades colectivas

Aún así el modelo neoliberal es más complejo que las cuestiones morales que nos pueda provocar participar en el mismo. Es un sistema que convierte en imprescindible, lo que es prescindible, en necesario, lo que es innecesario. No solo nos convence de que necesitamos un coche para vivir sino que además nos obliga a vivir en lugares donde necesitamos el coche para trasladarnos. En muchas ciudades de EE.UU el sistema público de transporte es precario e inseguro lo cual provoca que muchas personas se muevan en coche, cuya compra tiene un peso en el producto interior bruto, en este país y en cualquier país occidental, mucho mayor que cualquier otro medio de transporte colectivo de carácter público. Para el sistema, lo público rima con gasto y la compra de un coche con beneficio para las empresas automovilísticas. Las repercusiones medioambientales del capitalismo depredador es traducido por el neoliberalismo en una oportunidad de hacer negocio. No es que tengamos que priorizar las políticas medioambientales frente a cualquier interés por acumular capital sino que la ecología es un nicho de mercado a explotar.

Esta capacidad para convertir cualquier cosa en una caja registradora pervierte la relación que tenemos con el mundo. Somos incapaces de diferenciar lo necesario de lo superfluo, lo importante de lo intranscendente. Miramos el mundo desde lo que necesitamos individualmente y despreciamos las necesidades colectivas. Para qué necesitamos lo comunitario si podemos conectarnos a nuestros dispositivos y hablar con quien queramos, cuando queramos. Nuestra comunidad es nuestro móvil. Esta perfecta sincronía entre sistema económico y colonización mental, convierte al neoliberalismo en la gran revolución de las últimas décadas del siglo 20 y principios del 21. Y frente a esta revolución, poca cosa. No hay una sola fuerza política y social capaz de plantear un plan para demoler este modelo y para construir un modelo económico, social y psicológico alternativo. La inexistencia de lo alternativo, abre la posibilidad de crearlo y esta posibilidad es lo más cerca del optimismo que podemos estar. Y la unidad de acción de hombres y mujeres que quieren algo diferente a lo que vivimos y sufrimos.

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Altsasu, final de trayecto en Estrasburgo

Germán Gorraiz López. LQS. Marzo 2019

El caso Altsasu será un proceso judicial de largo recorrido (recursos al Tribunal Supremo y Constitucional) que terminará indefectiblemente en el Tribunal Europeo de Estrasburgo quien volverá a dar un tirón de orejas a la Justicia española

Descartado el “delito de terrorismo” solicitado por el Fiscal, la Sala de Apelaciones de la Audiencia Nacional resuelve mantener la condena fijada por la Sección Primera de dicho Tribunal a los 7 jóvenes de la localidad navarra de Alsasua ( penas que oscilan de los 2 a los 13 años de prisión) tras serles aplicado el agravante de “discriminación ideológica”, lo que según fuentes jurídicas “podría indicar el camino a seguir en casos de ataques a juristas o políticos en Cataluña” . En la actualidad, 3 de ellos llevan ya más de 2 años en prisión incondicional sin sentencia firme tras un altercado con dos miembros de la Guardia Civil y sus parejas que derivó en un parte médico de “lesiones menores” y que en su día fue calificado por el Coronel Jefe de la Guardia Civil de Navarra como “delitos de odio”, por lo que la reciente sentencia sería según las mismas fuentes “un auténtico dislate jurídico”, no siendo descartable una nueva reacción de repulsa popular e institucional.

Para entender la sentencia contra los jóvenes de Altsasu habría que recurrir a la Doctrina Aznar que tendría como ejes principales la culminación de la “derrota institucional de ETA para impedir que el terrorismo encuentre en sus socios políticos el oxígeno que le permita sobrevivir a su derrota operativa” con el objetivo último de criminalizar a grupos y entidades díscolos y refractarios al mensaje del establishment dominante del Estado español y que serían elementos constituyentes de la llamada “ perfección negativa”, término empleado por el novelista Martín Amis para designar “la obscena justificación del uso de la crueldad extrema, masiva y premeditada por un supuesto Estado ideal”.

El atestado policial de la noche de autos fue redactado por la Guardia Civil y comunicado simultáneamente a todos los medios de comunicación del status quo del Estado español y amparado por la “espiral del silencio” de los medios de comunicación de masas del establishment (PRISA, Vocento, Grupo Planeta, Grupo Godó, Grupo Zeta, Editorial Prensa Ibérica, Unidad Editorial, TVE y Mediaset España) consiguió su objetivo de transmitir a la opinión pública la idea de “la pervivencia de ETA en el territorio comanche de Altsasu”.

Dicha teoría fue formulada por la politóloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann en su libro “La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social” (1977) y simbolizaría “la fórmula de solapamiento cognitivo que instaura la censura a través de una deliberada y sofocante acumulación de mensajes de un solo signo”, (los jóvenes de Alsasua son cachorros de ETA”), con lo que se produciría un proceso en espiral o bucle de retroalimentación positiva y se conseguiría fijar en el subconsciente colectivo la idea de que “el caso Altsasu es terrorismo”.

¿Final del trayecto en el Tribunal de Estrasburgo?

El caso Altsasu será un proceso judicial de largo recorrido (recursos al Tribunal Supremo y Constitucional) que terminará indefectiblemente en el Tribunal Europeo de Estrasburgo quien volverá a dar un tirón de orejas a la Justicia española. Así, la definición de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (resolución 1.900) , afirma que “se considerará que existen presos políticos en el caso de que “por motivos políticos, la duración de la detención o sus condiciones sean manifiestamente desproporcionadas con respecto del delito del que la persona ha sido declarada culpable o de la que se sospecha”, supuestos que se podrían aplicar al caso de los 7 jóvenes de Alsasua.

Asimismo, es de aplicación el supuesto IV de la citada resolución 1900 del Consejo de Europa, que señala que existirían presos políticos si “por motivos políticos, la detención e ingreso en prisión se produzca de manera discriminatoria en comparación con otras personas”, premisas que se cumplirían tras el auto firmado por la Sala 2ª de la Audiencia de Navarra.

Dicho auto resuelve mantener en libertad a los 5 miembros de la Manada (condenados a 9 años de prisión y sin sentencia firme) al argumentar que “lo que en ningún caso puede perseguirse con la prisión provisional son fines punitivos o de anticipación de la pena con el atenuante de haber pasado en prisión provisional cerca de 2 años” y concluye con “la aplicación del principio “favor libertatis” ( a favor de la libertad) que ” impele a la elección y aplicación de la norma menos restrictiva de la libertad”, lo que confirmaría el aforismo de Blaise Pascal: “La Justicia sin la fuerza es impotente; la fuerza sin justicia es tiranía”.

#AltsasukoakAske #Altsasu

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República feminista: hablamos con ellas

Redacción. LQS. Marzo 2019

Ya solo faltan horas para el 8 de Marzo, un día que promete ser histórico en la lucha por los derechos de las mujeres y contra el patriarcado. Huelga feminista y gran movilización por todos los puntos del Estado español. Hemos hablado con Marta Dávila y Cristina Ridruejo, participantes del Grupo de Mujeres por la República surgido de la Consulta Popular sobre la forma de Estado que se celebró el pasado 2 de diciembre, y que acudirán a la manifestación con una pancarta reclamando la república.

Muchas reivindicaciones, muchos colectivos, muchos frentes ¿Qué apoyan, qué defienden las republicanas este 8 de marzo?

Apoyamos todas las reivindicaciones del movimiento feminista, por descontado. Al llevar una pancarta propia no pretendemos para nada desmarcarnos, sino sumar un concepto. No restamos, sumamos: puesto que el feminismo es transversal, es decir, se aplica a todas las esferas de la vida social, laboral, económica y política, creemos que se debe orientar tanto a los pequeños detalles como a los más grandes: la desigualdad política y económica en que vivimos, y por supuesto la forma de Estado.

Si hay algo en lo que cada vez coincide más la sociedad es en el sentimiento antimonárquico pero, ¿qué relación tiene con el feminismo?

En pleno siglo XXI, la monarquía es un sistema anacrónico que tiene los días contados. Pero la monarquía española, en particular, contribuye a sustentar todo un sistema de poder político y económico determinado, lo cual ya es nocivo de por sí, pero es que además ese poder está en manos de hombres. Al 99%. Especialmente el poder económico, para el que trabaja el rey en sus visitas oficiales a Arabia Saudí, por ejemplo. Nos cuentan que va a defender los “intereses españoles”. No: lo que va a defender son los intereses de las grandes fortunas que se llevan las contratas, y que resultan ser esos señores conservadores, cazadores, taurinos, misóginos, los mismos que están satisfechos de que la Manada esté en la calle. ¿Cuántas empresas del IBEX están dirigidas por mujeres? Ese poder económico rancio, machista, opaco, es lo que queremos que se tambalee con el cambio de forma de Estado.

¿Se puede ser feminista sin ser republicana? o ¿Se puede ser republicana sin ser feminista?

Una feminista no puede apoyar la monarquía de nuestro Estado, ya que el sistema monárquico que tenemos, hasta este momento, ha dejado totalmente de lado a las mujeres Borbón para heredar la corona que actualmente ocupa el hombre Felipe VI. Por otra parte, cuando las republicanas hablamos de República, no solo nos planteamos un Estado sin rey, vamos más allá. ¿Qué República queremos?, queremos una República que defienda los derechos sociales, que promueva un verdadero derecho a la educación, a la sanidad, el antifascismo… un Estado republicano que promueva la libertad y la igualdad, el derecho a la seguridad, leyes efectivas e inversiones en materia de violencia de género (porque es violencia de género y no doméstica)… Un sinfín de anhelos y deseos que el próximo viernes 8 de marzo reclamaremos en la manifestación feminista. Por eso creemos que, en el fondo, todas las feministas somos republicanas.

¿Cómo se define una República feminista?

Abogamos por una república feminista por un motivo muy sencillo: la república es un sistema democrático e igualitario. No queremos simplemente una república: queremos que tod@s participemos en su configuración, de manera que podamos crear un Estado igualitario. La Constitución solo tiene padres, y nosotras queremos ser las madres de la nueva democracia.

Nos contáis un poco como habéis surgido ¿Cómo ha nacido este movimiento?

Nos reunimos el otoño pasado varias mujeres que estábamos trabajando a través de nuestras asambleas en la organización de la Consulta Popular Monarquía o República, que fue todo un éxito de participación: ¡la gente está deseando que le pregunten su opinión sobre este tema! A estas alturas, ya se han realizado consultas sobre la forma de Estado en muchísimos puntos de todo el país, y otras más se están organizando. ¡Esto es imparable!

¿El día 8 convocáis solo a mujeres?

La manifestación del 8M es feminista, no femenina. Hay que acabar con la idea de que solo las mujeres pueden ser feministas, pues lo que busca el feminismo es la igualdad. El día 8 iremos mujeres y hombres, porque el futuro igualitario solo lo podemos crear tod@s junt@s. La diferencia es que en este caso –y esperando que sirva de precedente– nosotras llevamos la batuta. Nos hemos citado en el P. de las Delicias esquina Bustamante a las 17h para ir juntas desde allí hasta Atocha, donde nos fundiremos con la manifestación, que seguro será tan inmensa como el año pasado.

#HuelgaFeminista2019 #SiempreAdelante #RepublicAxOvarios #8Marzo

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Greta Thunberg, el futuro que nos mira a los ojos

Carlos Olalla*. LQS. Marzo 2019

Reino Unido, Francia, Alemania, Estados Unidos, Australia o Suiza fueron los primeros países donde prendió la llama de esta protesta

Que una adolescente de 16 años, sola, haya sido capaz de poner el cambio climático en la agenda de políticos y en primera plana de medios de todo el mundo es una noticia esperanzadora. Que, además, su ejemplo haya prendido en jóvenes de todo el mundo que se han unido a su huelga escolar por el cambio climático es algo que nos indica que, quizá, no todo está perdido. Esa joven, esos jóvenes, son un espejo al que no tenemos más remedio que enfrentarnos, un espejo que muestra de forma inexorable el rostro de quienes, por activa o por pasiva, les estamos robando el mundo que merecen y al que tienen todo el derecho. Esa chica es sueca, se llama Greta, tiene síndrome de Asperger y, sin el apoyo de nadie, se declaró en huelga escolar para ir a protestar en horas de clase frente al parlamento de su país con un simple cartel pintado a mano que decía: “Huelga escolar por el clima” Empezó a hacerlo a finales de agosto del año pasado con motivo de la campaña electoral que se vivía en Suecia. Una vez realizadas las elecciones, ella siguió con su huelga y su protesta frente al parlamento sueco todos los viernes, y lo seguirá haciendo hasta que los políticos tomen medidas concretas para solucionar el mayor problema al que se enfrenta la humanidad y que nos empeñamos en no abordar. Greta colgó en redes sociales imágenes de su protesta, imágenes que pronto prendieron la mecha de muchos otros jóvenes en todo el mundo. Que una niña, porque prácticamente es lo que es, sola, tuviera esa determinación llamó la atención de los medios de comunicación que acudieron a interesarse por su acción. Les sorprendió la determinación que tenía y la coherencia de lo que decía con lo que vivía: es vegana, no toma aviones, cuida el medio ambiente, y ha hecho que su familia también adopte ese modo de vida. No hay ninguna grieta entre lo que dice y lo que hace. No hay ninguna fisura en su potente discurso. No hay ninguna duda de que mantendrá su protesta hasta conseguir sus objetivos porque, como ella dice cuando le preguntan, la cuestión no es cuándo acabaré mi protesta sino cuándo empezarán los políticos a hacer algo para frenar el calentamiento global e invertir la tendencia que nos lleva a la destrucción del planeta. Greta ha sufrido ataques personales que la califican de marioneta al servicio de no se sabe qué oscuros intereses, de ella han dicho que ha sido manipulada por sus padres, e incluso han llegado a decir que podría ser una “espía rusa”, y, cómo no, los políticos de los grupos popular, liberal y de extrema derecha en el parlamento europeo han prohibido que hable a la cámara diciendo que lo que tiene que hacer es ir al colegio y dejarse de protestas. Pero Greta no ha caído en esas fake news y provocaciones y su respuesta ha sido tremendamente pausada y razonada: “Quienes dicen esas cosas solo pretenden desviar el foco de atención para no tratar el tema que de verdad importa: el cambio climático” Como también lo ha sido la que ha dado a los políticos que han dicho que no querían hablar con ella ni con los miles de jóvenes que la siguen en todo el mundo: “No pasa nada, nosotros tampoco queremos hablar con ellos, lo que queremos es que los políticos hablen con los científicos que llevan décadas advirtiendo inútilmente de lo que nosotros estamos diciendo”

El ejemplo de Greta ha llegado a jóvenes de todo el mundo que se han unido a su huelga escolar por el clima. Bélgica es uno de los países en los que se han mostrado más activos y donde ha aparecido otra líder, Anuna de Wever, de 17 años, que, con un discurso muy similar al de Greta, encabeza uno de los movimientos más importantes que ha vivido ese país y que ha provocado ya la dimisión de la ministra de medio ambiente. No es casualidad que hayan tenido que ser precisamente dos chicas quienes hayan dado el primer paso y abanderen un movimiento no ya necesario, sino imprescindible como éste.

Reino Unido, Francia, Alemania, Estados Unidos, Australia o Suiza fueron los primeros países donde prendió la llama de esta protesta. Aquí también ha llegado. Entró por Girona y Barcelona donde jóvenes estudiantes se unieron en esta campaña de desobediencia civil que está resultando imparable. El viernes pasado realizaron una sentada frente al Congreso y el 15 de marzo se unirán en una huelga multitudinaria a escala mundial que han convocado las diferentes plataformas y movimientos que se han unido en esta protesta que bajo el lema Fridays For Future ha hecho que miles de estudiantes en todo el mundo falten a clase todos los viernes para ir a protestar frente a sus respectivos parlamentos para exigir acción climática a los políticos.
Estas son las palabras que Greta dijo a finales del año pasado ante la cumbre del clima de Naciones Unidas: “Mi nombre es Greta Thunberg. Tengo 15 años. Soy de Suecia. Hablo en nombre de Climate Justice Now (…) Ustedes solo hablan del crecimiento económico verde y eterno, porque tienen demasiado miedo de ser impopulares. Solo hablan sobre seguir adelante con las mismas malas ideas que nos metieron en este desastre, incluso cuando lo único sensato que pueden hacer es poner el freno de emergencia. No son lo suficientemente maduros para decir las cosas como son. Incluso esa carga nos la dejan a nosotros los niños. Pero a mí no me importa ser popular. Me preocupo por la justicia climática y por el planeta (…) Nuestra biósfera se está sacrificando para que las personas ricas en países como el mío puedan vivir de lujo. Son los sufrimientos de muchos los que pagan por el lujo de unos pocos (…) Ustedes dicen que aman a sus hijos por encima de todo, pero les están robando su futuro ante sus propios ojos (…) Necesitamos mantener los combustibles fósiles en el suelo y debemos centrarnos en la equidad. Y si las soluciones dentro del sistema son tan imposibles de encontrar, tal vez deberíamos cambiar el sistema en sí mismo. No hemos venido aquí a rogar a los líderes mundiales que se preocupen. Nos han ignorado en el pasado y nos volverán a ignorar. Nos hemos quedado sin excusas y nos estamos quedando sin tiempo. Hemos venido aquí para hacerles saber que el cambio está llegando, les guste o no. El verdadero poder pertenece a la gente. Gracias.”

“Si las soluciones dentro del sistema son tan imposibles de encontrar, tal vez deberíamos cambiar el sistema en sí mismo… El verdadero poder pertenece a la gente” Es difícil poder decir más con menos. Los mensajes de Greta, como sus frases, son contundentes y directos, llegan a cualquiera que tenga dos dedos de frente y esté dispuesto a ver la realidad a la que nos enfrentamos: que quizá aún estamos a tiempo, aunque por poco ya, de evitar la peor catástrofe que ha vivido este planeta y que puede dar al traste con todo lo que conocemos. Los científicos llevan décadas avisándonos de que tenemos que reaccionar, nos advierten de que nos enfrentamos a un fenómeno de dimensiones desconocidas que, una vez iniciado, ya no tendrá vuelta atrás, una y mil veces nos han avisado de que todavía estamos a tiempo, si actuamos rápido y decididamente, de evitarlo… Pero nuestros políticos, elegidos por nosotros, y eso es lo más grave, no han querido escuchar. Han negado la evidencia o se han contentado con poner paños calientes que, en el mejor de los casos, solo retrasarán la debacle. Perece que nos empeñamos en no querer ver la realidad, en no admitir la evidencia. Que tengamos una visión temporal que no sobrepasa nuestro horizonte de vida contribuye a que nos dejemos cegar por nuestros problemas para llegar a fin de mes, por esa absurda y peligrosa querencia que tenemos a pensar que es un problema muy complejo que deben solucionar los políticos o por las falsas promesas que queremos escuchar de que lo solucionarán.

El cambio climático es responsabilidad de todos y cada uno de los seres que habitamos este planeta. A nuestra pequeña escala también podemos contribuir utilizando el transporte público, consumiendo productos de cercanía, disminuyendo o eliminando la carne de nuestra dieta, hablándolo con nuestros familiares, amigos o vecinos, votando a partidos que se comprometan de verdad a actuar… Son muchas las cosas que podemos, y debemos hacer. Abrir los ojos y mirar de frente al problema es la primera. Cuestionarnos por qué los informativos nos dan imágenes de bañistas en la playa en febrero como si fuera algo positivo porque atraerá a más turistas que consolidarán nuestro imparable crecimiento, en lugar contarnos que en realidad esa imagen no es más que un síntoma de que cada día estamos más cerca del punto de no retorno del cambio climático.
Greta es un verdadero ejemplo porque lo tiene muy claro: ella renuncia a dar charlas y conferencias en medio mundo porque para desplazarse tendría que coger un avión, el medio de transporte mas contaminante. A Davos y Polonia, donde habló ante los gerifaltes del mundo, se desplazó en tren desde Suecia. Su madre, reputada cantante de ópera, siguiendo el ejemplo de su hija, ha renunciado a dar conciertos y recitales que la obligaran a coger un avión. En su casa ya nadie come alimento de origen animal porque son los que más contaminan el medio ambiente. Es toda una lección de generosidad y filosofía de vida ya que no solo lo hacen por su propia salud, sino para preservar la de nuestro planeta.
Soy, o me empeño en ser, optimista por naturaleza y que sean ahora Greta y miles y miles de jóvenes quienes nos miren a los ojos para decirnos que no quieren que les robemos su futuro quizá pueda convencernos y conseguir lo que los científicos no han conseguido durante décadas. Solo de nosotras y nosotros depende. Sin duda voy a apoyar en todo lo que pueda esta llama que acaba de encenderse y que puede curar nuestra ceguera.

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