Colombia, aliado no OTAN de EEUU, gendarme para la región

Por Álvaro Verzi Rangel*. LQSomos.

Bogotá es una pieza clave en la política diseñada durante la administración de Donald Trump para el cambio de gobierno en Venezuela, que conjuga sanciones, poder dual y presión militar desde el flanco fronterizo

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, informó a su homólogo colombiano Iván Duque su intención de convertir a Colombia en aliado principal no OTAN (MNNA, por sus siglas en inglés) un estatus especial que conlleva privilegios económicos y militares para Colombia y la posibilidad y amenaza de intervenir en cualquier incidente fronterizo con Venezuela.

Con esta designación oficial, Colombia, socio global de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) desde 2017 y principal aliado de Estados Unidos en la América Latina, reforzará su asociación bilateral y multilateral con Washington. En Colombia, principal productor mundial de coca, operan siete bases militares estadounidenses. De acuerdo con una ley de mediados de los años 80, el presidente debe informar al Congreso 30 días antes de formalizar la decisión.

La presencia en Bogotá de Victoria Nuland, subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos de Estados Unidos -junto a los altos funcionarios del Pentágono y de la Dirección Nacional Inteligencia, Daniel Erikson y Jon Stainbrook-, reveló pocos días atrás la preocupación de Washington por el anunciado triunfo de la centroizquierda.

Un triunfo de la coalición que lidera Gustavo Petro, en las sucesivas elecciones legislativas y presidenciales pondría en problemas el apoyo recibido hasta ahora por los gobiernos derechistas y ultraderechistas a las políticas y planes de Washington en América Latina.

“Estamos preocupados donde quiera que Rusia apoye a regímenes autoritarios y lo están haciendo en muchas partes de este hemisferio, no solo en Venezuela, sino también en Cuba y Nicaragua. Estamos particularmente preocupados por el aumento de la influencia rusa a lo largo de la frontera y el potencial que podría estar alimentando a actores malignos y otros que no solo están activos en Venezuela, sino que tal vez intentan socavar la soberanía e independencia de Colombia”, dijo Nuland en Bogotá.

¿Qué está haciendo exactamente Rusia allí y, lo que es más importante, qué puede hacer Estados Unidos junto con Colombia para endurecer esas fronteras y garantizar que cualquier actividad negativa permanezca del lado venezolano?”, enfatizó.

El ultraderechista presidente Iván Duque –que perdió toda popularidad pero no la vergüenza- anunció entonces que compartirán con el gobierno estadounidense la información de seguridad nacional “donde se pueda identificar cualquier influencia o intento de influencia extranjera en el proceso electoral».

Bogotá es una pieza clave en la política diseñada durante la administración de Donald Trump para el cambio de gobierno en Venezuela, que conjuga sanciones, poder dual y presión militar desde el flanco fronterizo.

En medio del eventual inicio de una nueva guerra fría y la amenaza permanente de una tercera guerra mundial se vio como la injerencia de la OTAN fue aumentando a medida que los términos iniciales del ingreso eran ampliados en 2021 para el entrenamiento militar, la interoperabilidad y la seguridad marítima, mientras Colombia ofrecía su experiencia en “contrainsurgencia” y desminado, vínculos que han permitido que en el país sudamericano prosperen las empresas privadas militares y de mercenarios.

Aunque el MNNA no contempla una cláusula de defensa mutua como sucede con los miembros de la OTAN, sí otorga al país designado una serie de ventajas militares y financieras que no poseen otros países. Pero, sobre todo, representa un claro signo de cercanía en las relaciones bilaterales y de dependencia en lo militar.

“Me enorgullece anunciar que vamos a declarar a Colombia como uno de los principales aliados no miembros de la OTAN. Este es el reconocimiento de la estrecha relación que existe entre nuestros países y somos muy afortunados de estar aquí reunidos hablando de diferentes temas”, dijo Biden al cierre del primer encuentro formal que sostuvo con Duque.

“Es histórico para nosotros la declaratoria de Colombia como país aliado estratégico no miembro de la OTAN. Esto significa celebrar este bicentenario de relación bilateral llevándola al punto mas alto de nuestra historia”, comentó el aún presidente colombiano.

Duque se abstuvo de opinar sobre la reciente reunión entre alto funcionarios de Estados Unidos y Venezuela, y solo dijo que la posición de Colombia es la de apoyar la transición democrática del país vecino, una reafirmación, entre líneas, del rompimiento de relaciones entre Colombia y Venezuela.

Pero afirmó que Colombia actualmente tiene más capacidad de suministrar hidrocarburos a los Estados Unidos, de lo que tiene hoy Venezuela.

Hoy nosotros estamos produciendo más de 890.000 barriles y podemos -muy prontamente- llegar a un millón de barriles día”, manifestó el mandatario. Explicó que el país ha logrado desarrollar nuevos proyectos off shore “donde hay una inversión importante con Occidental Petroleum Corporation, en la cuenca Permian (Texas), donde estamos produciendo un cerca de los 50,000 barriles al día y lo podemos elevar a 150,000; todo esto para decir que Colombia es un actor que puede contribuir mucho más y puede estar representando el 3% del petróleo que importan los Estados Unidos y lo que se pueda aumentar, lo mataremos”.

Queremos reiterar que la próxima Cumbre de las Américas será una oportunidad para celebrar la iniciativa de construir un mundo mejor, para generar mayor inversión y empleo que ayude a disuadir las presiones migratorias en el hemisferio. Nosotros queremos ser una referencia para otros países de América Latina”, añadió Duque.

El miércoles los senadores demócratas Bob Menéndez y Tim Kaine presentaron un proyecto de ley para designar a Colombia como aliado principal no OTAN. Hasta ahora, Estados Unidos contaba con 17 países considerados aliados principales no OTAN, entre los que figuran Brasil y Argentina.

Durante el encuentro también hablaron de los retos migratorios, un asunto que Biden consideró que no puede resolver una sola nación ni solucionarse en una sola frontera: “Tenemos que trabajar juntos”. EEUU quiere firmar una declaración regional sobre protección de la migración el próximo mes de junio en Los Ángeles durante la Cumbre de las Américas.

Sobre dicha cumbre, Duque consideró que va a ser “una gran oportunidad para abrazar la causa ‘Reconstruir un mundo mejor”, parafraseando el lema de la agenda doméstica de Biden, Build back better (Reconstruir mejor). Duque recordó que esa causa está diseñada para “aumentar la inversión, las oportunidades de trabajo y para permitir el comercio y la inversión para generar empleos”.

En cuanto a la relación entre Colombia y los países miembros de la OTAN, comentó que se ofreció para prestar asesoría, especialmente a las naciones fronterizas con Ucrania, sobre gestión de migración, teniendo como base la experiencia para atender a los más de 1.8 millones de venezolanos.

Respecto a la pandemia, Duque agradeció la donación por parte de EEUU de dos millones de vacunas adicionales a su país, que “serán empleadas para responder a las necesidades de muchos de los migrantes en su país”.

¿Qué significa ser aliado no miembro?

Son 17 países en el mundo que han obtenido el estatus de aliado-no miembro, lo que muestra la solidez en las relaciones de esas naciones con las políticas e intereses de Estados Unidos. Los aliados extra-OTAN, como Israel, han sido beneficiarios del acceso privilegiado al material bélico estadounidense y a la transferencia de tecnología. Catar fue el decimosexto país incluido a comienzos de este año por el presidente Biden.

Los aliados extra-OTAN pueden participar de los proyectos cooperativos del Departamento de Defensa de Estados Unidos como los programas antiterrorismo, acceder al material bélico estadounidense, obtener préstamos de equipos y materiales para investigación, contar con privilegios en los trámites de compra de tecnología espacial y de equipos de defensa.

Asímismo, la participación en programas antiterrorismo, prioridad en la entrega de excedentes militares de EE. UU. que adquiera el país, préstamos de equipos y materiales para proyectos de investigación acceso a tecnología aéreo espacial y entrenamiento recíproco. Da la potestad, además, para que el país pueda almacenar elementos militares de EEUU, que son parte de su reserva de guerra.

Además pueden acceder a permisos para que las corporaciones nacionales oferten en determinados contratos del Departamento de Defensa de para la reparación y mantenimiento de equipos estadounidenses fuera del territorio estadounidense.

* Sociólogo venezolano, Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)
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