Iñaki Alrui*. LQS. Mayo 2018

Una interpelación abierta en busca de respuestas

¿Dónde están los bebés robados? Pedir respuestas en esta España forzadamente desmemoriada parece parecer un esfuerzo inútil, una estúpida e ingenua ilusión, pero es algo obligatorio, necesario, cuestión de salud cívica, ética y mental.

A estas alturas, nadie puede dudar, salvo ignorancia cómplice o interesada, de que en 1936 hubo una rebelión militar, un golpe de estado que se “legitimó” a sangre y fuego. Nadie puede dudar de que se ha vivido una dictadura asesina de lo “otro”, de que se torturó hasta la muerte en cuartelillos y comisarías, de que se estableció el saqueo de lo público como forma de gobierno… Y de que se robaron bebés desde el minuto cero del alzamiento fascista de julio de 1936, un crimen atroz alentado desde el poder económico-militar, con la entusiasta complicidad de la Iglesia y al amparo de teorías raciales pseudocientíficas, antidemocráticas y de inspiración nazi.

Hoy, en 2018, la acumulación de voces de denuncia ha servido para colocar más explícitamente sobre la mesa el interrogante que abre esta nota. El trabajo militante de las asociaciones memorialistas, con familiares afectados por estos robos a la cabeza, ha conseguido, al menos, algún espacio en los mass-media, unos documentados trabajos de investigación reflejada en diversos ensayos, y abrir algo más los ojos a una sociedad excesivamente aletargada, aunque nos duela reconocerlo y tendamos a negarlo.

Hay cientos, miles (¿?) de personas que hoy viven en nuestro país bajo una identidad que no les corresponde, nacida de un acto terrible e inhumano. Ell@s son l@s primer@s en tener el derecho a conocer sus verdaderos orígenes. Y lo mismo las familias biológicas, robadas primero y abandonadas después por un Estado que debería protegerlas. Este drama no es cosa del pasado, sigue vivo cada día en cada familia a la que se le arrebató un hijo o un hermano, en cada mujer y hombre con falsa identidad.

Esta es una realidad de hoy día en nuestro país. Fue así en el franquismo y continúa siendo así en la “democracia”. Los sucesivos gobiernos que ha habido desde las elecciones de 1977 han hecho oídos sordos a las continuas peticiones de ayuda que las víctimas les han dirigido. Ayuda para conocer la verdad y para obtener justicia, no otra cosa. El Estado no respeta ni obedece al Derecho internacional y con tal desobediencia protege la impunidad de los culpables de estos robos de niñ@s que duraron hasta bien entrada la monarquía parlamentaria (1).

En un anterior párrafo mencionaba “teorías raciales pseudocientíficas, antidemocráticas y de inspiración nazi”. Tales fueron las elaboradas por el psiquiatra del Ejército franquista Vallejo Nágera, conocido como el “Mengele español”.

Este falso psiquiatra teorizó, por encargo del Régimen del 36, la existencia de un “gen rojo”, un “virus democrático” contagioso que entrañaba la degeneración de la raza y con el que sólo se podía acabar impidiendo la procreación de quien lo portase o arrebatándoles de inmediato a sus hijos para colocarlos lejos de ellos. El rapto se convirtió en ‘legal’ por la Orden de 30 de marzo de 1940 que daba la patria potestad al Estado. Robados o secuestrados sin miramientos, el régimen franquista les cambió la identidad a golpe de decreto y registro civil. El 4 de diciembre de 1941, una ley autorizó cambiarles los apellidos, y que fueran luego entregados clandestinamente en adopción a familias afines, “profundamente católicas y adictas al régimen”.

El derecho a saber la verdad y a obtener justicia.
Madrid, calles, memoria

Y todo lo anterior nos convoca a una cita, un humilde homenaje (2), que se celebrará este sábado 5 en el llamado, tristemente, Paseo del Doctor Vallejo Nágera, una vergüenza más para la ciudad de Madrid, en donde la recuperación de la verdad sigue topando con las versiones oficiales impuestas por la justicia militar de la dictadura franquista y renovadas por un revisionismo servil al que no se pone fin. Prueba de ello es la cobardía y torpeza del denominado Comisionado de la Memoria (3), que está sirviendo para ofender más a l@s represaliad@s del franquismo, al equiparar la legitimidad republicana y a quienes la defendieron con los criminales ejecutores de la sublevación militar fascista contra dicha legitimidad democrática. Una nueva/vieja prostitución de nuestra historia. ¡Disuélvanlo, por favor!

Repetimos: tenemos una convocatoria, un humilde homenaje a todas las mujeres a las que arrebataron sus hij@s, un recuerdo a tod@s l@s niñ@s robados, con la exigencia de una investigación judicial efectiva de todos esos robos desde 1936 hasta la “democracia”. Y también una denuncia, una petición contra el Paseo dedicado a tan infame personaje… Y si lo llamamos Paseo de los Bebés Robados…

Día de la madre: un año más sin saber dónde están sus hijos. ¿Hasta cuando? Verdad, Justicia, Reparación.

El robo de niños no prescribe, es un delito de lesa humanidad

Notas:
1.- José Gordillo: “Ninguna institución oficial está buscando a los bebés robados”
2.- Sábado 5 de mayo (víspera de Día de la madre)
Acto-homenaje y recuerdo a los Bebés robados.
12:00 horas Paseo del Doctor Vallejo Nágera, esquina con Plaza de Peñuelas.
Intervenciones de asociaciones memorialistas y actuaciones musicales.
¡Rebautizo del Paseo! por Paseo de los Bebés Robados.
3.- Madrid: Comisionado de Memoria Histórica ¡Disolución!

#DondeEstaMiBebe

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