Dickens vuelve: racismo y esclavismo en España

ago37Nònimo Lustre. LQSomos. Septiembre 206

España es famosa en el mundo entero no sólo por ser el país con mayor número de desaparecidos -después de Camboya- sino también porque es líder en el robo de bebés (entre 30.000 y 300.000), una faceta de la política de exterminio inaugurada por el franquismo. Una conjura contra los Santos Inocentes que, a la vista de los acontecimientos comentados más abajo, se perpetúa en el neo franquismo dizque ‘democrático’.

Hechos probados. Una niña española de once años se pelea con su madre y tiene la peor idea de su vida: para mitigar su rabieta, acude al cuartelillo de la Guardia Civil. Automáticamente es hecha presa por los Guardianes de la Moral y de la Infancia y, ese mismo día, es arrojada a una cárcel de menores. Tres años después, en el mismo Centro de Acogida, es violada -probablemente por un funcionario de esa cárcel-, se queda embarazada y da a luz. Inmediatamente después del parto, le arrebatan al bebé. Escribe la niña-madre en una memorable Carta Abierta:

“Ni siquiera nos dejaron estar juntos. Me programaron unas visitas un día a la semana durante una hora, y aunque mi madre el día 22 de junio empezó a iniciar acciones legales (el niño había nacido 18 días antes), yo me sentía sumamente desprotegida por la Administración, que precisamente era quien debía protegerme. A los seis meses me redujeron las visitas, a una hora al mes, y a los tres meses suspendieron todas las visitas”.

No tendrá propiamente a su hijo hasta que éste cumpla los cuatro años porque la Administración del Estado español, propietaria del bebé, le venderá en pública subasta siéndole adjudicado en régimen de acogida -no de adopción- a Albert Bordes y Noelia Estornell (en adelante AN), un matrimonio valenciano.

La niña-madre, cumple la mayoría de edad. No bebe ni fuma -caso insólito entre las jóvenes españolas- sino que estudia en Asturias y se dedica en cuerpo y alma a recuperar a su hijo. Pero AN se niegan a devolvérselo. Al fin, los tribunales asturianos dictan sentencia en justicia: el niño debe volver inmediatamente con su madre. ¿Asunto resuelto? Para nada.

En los protocolos de devolución se sugiere con harto sentido común que debe haber un corto período de transición durante el cual la madre vea esporádicamente a su hijo. Pues bien, en uno de sus muchos rasgos de crueldad excesiva, AN obligan a la madre a que viaje de Asturias a Sueca (Valencia)… pero la siguen ocultando al niño. El juzgado ha de intervenir de nuevo, ahora para exigir a AN que entreguen ¡ya! al secuestradito a su madre, directamente, sin período de transición. Pero AN siguen empeñados en quedarse con su “príncipe de caramelo” (así lo define N) y simula que no están en Sueca, que se han ido de vacaciones -¿en plena batalla?- y que no han recibido orden judicial alguna. El juez les pone en busca y captura.

Finalmente, los secuestradores-por-subasta se ven obligados a entregar al niño en el cuartelillo de la Guardia Civil. Eso sí, lo hacen entre llanto y crujir de dientes, arropados por medio pueblo y con la complicidad absoluta de la bazofia mediática. Por primera vez, la madre recoge a su retoño y vuelve con él a Asturias. ¿Asunto resuelto? Para nada. Ahora comienza la segunda fase de la manipulación mediática más racista, sexista y esclavista que los plumillas nos han dado en esta semana miserable.
Ah!, se me olvidaba un pequeño detalle. Antes de seguir, quizá conviene saber que la madre es española… pero de raza negra. Y no es millonaria. Que cada cual ponga como guste el orden de los factores.

Comentario. ¿Estamos ante la sinopsis de una novela de Dickens? No, estamos ante la enésima prueba de que el sistema esclavista implantado por el franquismo prospera y sobrevive durante este canalla neo franquismo –-explicaremos qué entendemos por sistema esclavista-. Porque sólo desde esa perspectiva se puede entender el sufrimiento de una niña-madre, la avaricia ilegal y psicopática de AN y, no menos, la impunidad de la Administración y la irresponsabilidad de unos medios de manipulación a los que, por supuesto, se les llena la bocaza proclamando que “el niño es lo primero”.

Aquí hay muchos delitos, la mayoría perpetrados por la Administración pero también por los psicópatas de acogida quienes han cometido reiteradamente un delito de obstrucción a la justicia -por lo menos-. Pero vayamos por partes:

La Administración, en sus facetas benemérita y de protección de la infancia, han secuestrado a una menor y, por si ello fuera poco, han permitido que fuera violada allá donde estaba bajo la responsabilidad del Estado y donde se supone que debía estar a salvo -el Centro de Acogida-. Y la han secuestrado con agravantes porque, en aquel aciago día en el que la niña tuvo la nefasta idea de confiar en la Benemérita, su deber era haberla devuelto instantáneamente a la casa de su madre y de su abuela.

Además, ¿qué delito cometió la niña para ser condenada a varios años de cárcel?, ¿ser negra y no millonaria?, ¿discutir con su madre? Menos mal que las españolitas de once años no se quejan en el cuartelillo cada vez que se pelean con sus madres porque, visto lo visto, de hacerlo no habría en todo el Estado suficientes Centros de Menores -ni siquiera para todas las niñas de raza negra-.
Otrosí, la madre de la niña-madre (abuela, por tanto, del secuestradito) también es víctima porque, no encontrándose ni por asomo en situación de miseria extrema, tenía todo el derecho a seguir con su hija y así lo manifestó en su día. Pero, claro, ella es tan negra como su hija…

Sin embargo, cuando la niña-madre fue preñada, ¿qué hizo el organismo protector de menores bajo cuya responsabilidad se encontraba la secuestrada? Nada de nada. maria-jose-abeng-ayang-loquesomos¿Investigó quién era el violador? Para nada. Aquí, hasta el más lego en jurisprudencias observa varios delitos, desde negligencia hasta complicidad en estupro. Mejor dicho, algo sí hizo la Administración: robar al niño con la peor saña -la recién parida no pudo darle ni la primera tetada- y mantener presa a su madrecita, como si su integración fuera imposible porque su ‘delito’ era genético. No quiero dar ideas pero algo hay de esto último -Hitler y Vallejo Nájera, estaréis contentos-.

Ello explicaría por qué la Consejería de-no-sé-qué del pomposo Principado ha recurrido ante el Supremo la sentencia del juzgado asturiano. ¿A quién se le habrá ocurrido semejante villanía?, ¿es que todavía no están satisfechos con el sufrimiento infligido a la madre?, ¿quieren acaso que nunca pueda disfrutar de su hijo recién recuperado?, ¿o también quieren arruinarla económicamente a fuerza de pleitos? Obviamente se le ha ocurrido a un cerebrito sádico perteneciente a quien -sostenella y no enmendalla- no quiere que salgan a relucir sus delitos primigenios sino que sueña con que los señores de acogida conserven al secuestradito en la seguridad de que, allá en el Lejano Levante, AN enterrarán esta ignominia como primeros beneficiarios que resultan de esta sarta delincuencial.
En estos días, la prensa digital informa de una sentencia que obliga al Colegio Sagrado Corazón de Jesús (en Chamartín, Madrid) a pagar 10.000 euros de indemnización a una madre cuya hija o hijo mantuvo ‘contactos sexuales’ con alguien de su curso mientras que ambos menores, disminuidos en algo, estaban en una clase de “educación especial”. Vista esta decisión judicial, ¿ha pensado la Administración en que, con mayor motivo, debe una indemnización a la madre y a la abuela del secuestradito? Claro que lo ha pensado… y lo que ha decidido es ir contra las víctimas hasta el Supremo calculando que la mejor defensa es un ataque. Maquiavelitos de la administración asturiana, ¿es cierto que vuestro Presidente es socialista? Pues no lo parece -o sí-.

Ítem más, la Administración asturiana entregó al niño a un matrimonio al que consideró idóneo para el régimen de acogida. Pero los hechos indican que AN no eran idóneos puesto que se saltaron a la torera la abrumadora diferencia que hay entre acogida y adopción. Lo proclama un fanfarrón A (a quien los medios siempre llaman ‘padre adoptivo’) cuando escribe: “Joan entró en nuestras vidas para quedarse para siempre» (13.IX.2016, mis cursivas) ¿Habrá que denunciar a la Administración por la incompetencia de sus técnicos; por ejemplo, los psicólogos y educadores sociales responsables inmediatos de este atropello?, ¿habrá que explicarles a AN que la acogida es un régimen provisional y que la adopción depende del consentimiento materno?, ¿habrá que recordarles que la madre ha escrito con insuperable claridad “No me quitaron a mi hijo por tener mala vida. Me lo arrebataron”?.

La canalla mediática. Distinguir entre la Administración y los ‘mass media’ es puro bizantinismo desde el momento en el que ambas son hermanas siamesas: una vive de la otra y viceversa porque la política vive de la economía y viceversa -por ello, es absurdo tildar de corrupto al poderoso, sea éste rico en imagen pública o lo sea en dinero-. Sin embargo, por pura manía analítica y porque el grueso del personal ha sido despistado por la manipulación inherente a las primeras noticias, vamos a enumerar algunas de las perlas de la campaña de propaganda de AN y de acoso y derribo (shock & awe) contra la madre.

Por centrarnos en la figura de uno de los principales villanos, vamos a destacar la figura de F. Onega. Este plumilla eterno ha sido de los primeros en arremeter contra la mártir. Por ello, la víctima escribe en su Carta Abierta: “¿Y sale en Televisión Española, el Sr. Fernando Onega, suplicando justicia, en una televisión que pagamos todos los españoles? ¿Justicia para quién?”

Pues bien, sepamos quién es este ciego abanderado de la justicia tuerta: Onega fue Jefe Nacional de los Servicios de la Guardia de Franco, subdirector del diario hiper-falangista Arriba y jefe de prensa de Adolfo Suárez. Cuando murió Franco, escribió una lacrimógena crónica de la que, por mor de la brevedad y para reducir el azúcar, seleccionamos estos párrafos:

“Eran kilómetros de españoles ante su Capitán muerto, que había muerto ejemplarmente, como nunca habían muerto los dictadores… las famosas, como Lola Flores: “Ya que él ha hecho tanto por nosotros, lo menos que podemos hacer es molestarnos un poco por él”… O aquel otro, que después de la espera y el cansancio, cayó muerto en el instante en que saludaba de la forma más sincera que había aprendido: con el brazo en alto… El pueblo de Madrid recibió en aquellas fechas el certificado de ese tópico político que se llama la “mayoría de edad”… el Madrid de las estampas modernas, del nivel de vida alto, de unos centros de formación superior que durante su mandato se habían terminado” (Diario Arriba, 21.XI.1975)

Con estos antecedentes, en los famosos “países de nuestro entorno” Onega estaría como mucho en un call center -después de haber penado algunos añitos-. Sin embargo, sigue siendo un ‘creador de opinión’. O lo que ahora es lo mismo: un aprovechategui especializado en criminalizar a la víctima y en glorificar al pillo.

Si así es el Capitán, imaginemos a la tropa mediática. Les ha faltado tiempo para dar por bueno y hasta científico un reciente Informe veraniego alegado por AN en el que se insinúa que la madre es una borracha “semidesnuda” (¿también en invierno?) a la que maltrata su… ¿chulo?, no, a tanto no se han atrevido, por ahora. Ahora bien, ¿quién firma ese Informe? Porque, con dinero, cualquiera puede obtener un informe a placer firmado por prestigiosos pillines -sí, los científicos se rebuscan como pueden-. Más importante es saber qué credibilidad le han concedido los jueces asturianos: gracias al Altísimo Misericordioso, ninguna.

Pero hay una tergiversación mediática que me irrita particularmente: esa consigna de denominar a AN como “padres pre-adoptivos”. Se creerá muy sutil quien la haya dictado pero todos sabemos que “pre-adoptivo” es una categoría que no existe puesto que sólo puede hablarse de acogida o de adopción. Cualquiera, usted mismo, puede decir que es padre/madre pre-adoptivo aunque no tenga la menor intención de adoptar a nadie. Más aún, por la misma razón cualquiera puede decir que está pensando en pre-acoger. La intención es gratis.

En todo caso, es preocupante la deriva que está tomando la Cosa Mediática. Hasta ahora, acusar a la madre de “negra y puta” sólo se hacía en los tugurios pero cada día que pasa, la canalla neo franquista se ensoberbece de manera que ya tiene pocos reparos en dejar constancia documental y delictuosa de su racismo. Último ejemplo: Inés Ballester, presentadora de la cadena oficial TVE, entrevista a AN –es un decir, les hace propaganda gratuita- mientras se permite comentar sobre la madre mártir: “Negra, además… esta mujer que a los 14 años tuvo un bebé… una mujer negra. El niño es de color” (TVE, 14.IX.2016) Por ello, conviene preguntarnos, ¿cuánto tardará la Acorazada Mediática en propalar que la madre firmó en barbecho y hasta que vendió a su hijo por dinero?
Para cuando eso ocurra, recordemos que, en su Carta Abierta, la madre escribe con ecos martiriales: “Nunca he bebido, como se ha atrevido a decir el Sr. Vila (abogado de AN), nunca he fumado, nunca me he drogado, ni nunca me han maltratado. Aquí está mi cuerpo para hacerme las pruebas que consideren”.

“Aquí está mi cuerpo”… Turbador. Imposible evitar un retumbe bíblico: “Tomad, comed; este es mi cuerpo” (Mateo: 26, 26) No pasa de ser un recurso retórico en la misma onda evangélica pero ha llegado el momento de asegurar a la madre que, de continuar el martirio, para muchos “Todo tu cuerpo estará lleno de luz” (Mateo: 6,22).

maria-jose-abeng-loquesomosÚltimos acontecimientos. La presión mediática ha conseguido que la madre -hoy sólo tiene 19 años- proponga una medida indeciblemente magnánima: que AN puedan visitar al niño, queremos creer que de tarde en tarde. ¿Para qué?, ¿para mantener la ficción de que el secuestradito tiene dos familias?, ¿para que el niño escoja entre una que le soborna con montañas de regalos y otra que, juiciosamente, le controla el consumismo?

Me asombra la infinita generosidad de una madre a la que AN, rácanos hasta llegar a la ilegalidad, han negado el pan y la sal e incluso han difamado durante años y lo siguen haciendo. Pero creo que no debería ser tan caritativa, en primer lugar por la confusión que ese tejemaneje creará en el niño; en segundo lugar, porque no está obligada por ley -nadie se lo agradecerá y la Mediática lo tergiversará- y, en tercer lugar porque AN no se lo merecen sino todo lo contrario. Lisa y llanamente.

Finalmente, fuera del tiempo, del espacio y de la menor intención de encontrar respuesta, debemos preguntarnos: ¿quién fue el violador de la niña-madre? Especulación inane a efectos prácticos pero nada gratuita porque nos recuerda que un delincuente de la peor calaña anda suelto… y, asimismo, que es digno de una tragedia clásica que no podamos buscarle. Para no añadir más sufrimiento a la entonces menor violada y al niño, hemos de callar. Pero sí podemos añadir este agravio a la injuria vomitada por la Administración. Incluso podemos concluir que, por enésima vez, el Estado propicia la inmunidad de los violadores de menores siempre que pertenezcan a la jauría de sus perros guardianes.

Resumiendo que es gerundio: podemos decir que España ha estado a punto de aumentar la cifra de sus bebés robados, de 30.000 (o 300.000) a 30.001 (o 300.001) Durante el primer franquismo, a los niños se les fusilaba –y no es panfleto, continuamente aparecen en las fosas comunes-. En el neo franquismo, se les encarcela y se les subasta porque sobrevivimos entre los mefíticos detritus de un régimen arcaizante caracterizado ahora por la permanencia de las castas y este caso demuestra que los españoles de raza negra están clasificados en la casta de los esclavos por lo que sus hijos también son esclavos –de ahí el régimen esclavista que mencionábamos en los primeros párrafos-. Un incremento de un individuo en su cantidad no es un aumento notable pero significa que el esclavismo sigue vivo. Nada más y nada menos.

NB. Para mayor información, ver en internet “María José Abeng Ayang”. Muy en especial, recomiendo leer la estremecedora Carta Abierta que firma la madre, única pieza en la que se puede ver su versión de los hechos puesto que el resto de la bazofia mediática está volcada en la propaganda de la ‘versión valenciana’. Después de felicitar a doña Nieves Ibáñez Mora, la abogada de la señora Abeng, y a la pareja de doña Mª José -¡ánimo campeón o campeona!-, sólo quiero subrayar dos frases de esa Carta Abierta: la primera es una síntesis de las causas de su martirio: “Me creí europea”. Y la segunda es un sapientísimo consejo: “Oíganme… no lo hagan nunca. No molesten a la Administración Pública”.

Notas:
Carta íntegra de María José Abeng Ayang
El gobierno de Asturias se niega a que el niño adoptado en Sueca vuelva a Oviedo

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