Dudas sobre Grecia

diana107El Financiero de El Garaje. LQSomos. Marzo 2015

La prorroga de cuatro meses acordada entre el gobierno griego y sus acreedores suscita una primera pregunta: ¿se trata de darse mutuamente cuatro meses para organizar el “default” de Grecia (que puede producirse aún manteniéndose en el euro)? O, por el contrario, ¿se tiene la intención de sentar las bases de unas reformas que permitirían el equilibrio de las cuentas griegas antes del pago de intereses por la deuda (superávit primario)? ¿Para qué exactamente se está ganando tiempo?

No lo sabemos.

Lo que sí sabemos es que la situación actual se puede resumir en: 1) que la deuda total –unos 323 mil millones de euros– es insostenible; y 2) que el próximo pago a realizar por Grecia (más de 53 mil millones) resulta imposible sin un nuevo rescate, que sería el tercero. Recuerden que el PIB griego es de unos 180 mil millones de euros.

También sabemos que la negociación se va saldando con la renuncia del gobierno griego a crear 300 mil nuevos puestos de trabajo (funcionarios), también se renuncia a aumentar el salario mínimo (de 580 a 751 euros). Las pensiones no subirán. Se acabaron las jubilaciones anticipadas (de funcionarios y empleados de banca principalmente). Se mantiene, en teoría, la “lucha contra la crisis humanitaria”, pero se subraya que se hará “sin coste fiscal”. Tampoco se cuestionarán las privatizaciones ya realizadas y se promete “aliviar las restricciones legislativas” a nuevas privatizaciones. En contrapartida, no se subirá (antes del verano) el IVA.

Por otra parte, el gobierno griego expone (en general) su disposición para una reforma fiscal, luchar contra la evasión fiscal, controlar el gasto público y fortalecer la banca. En estos temas no se entra en detalles… y, como todo el mundo sabe, la substancia está en los detalles.

La falta de confianza en las posibilidades de reequilibrio de las cuentas griegas se ha reflejado en la salida hasta febrero de 12.160 millones de euros de los depósitos bancarios, que quedan así en 155.366 millones. Esto quiere decir que los mismos depositantes griegos desconfían y temen un corralito que bloquee sus ahorros.

Y es que ese parece ser el problema. Por supuesto que los acreedores quieren recuperar al menos parte de lo prestado y que, sobre todo, para prestar más, exigen garantías. Pero el problema principal parece ser el de la viabilidad de un modelo basado en el endeudamiento y en el saqueo de un país por parte de sus élites y de los políticos que se han ido turnando en su gobierno.

¿Les suena?

La cuestión sería entonces si el pueblo griego está dispuesto o no a tomar su destino en sus manos, lo cual implicaría fuertes sacrificios, pero ¿es que la libertad ha sido alguna vez gratis?

Claro que, para los que quieren que esto continúe más o menos igual, gestionando mejor dicen, resulta más rentable, aquí como en Grecia, echar la culpa de todo a la señora Merkel.

Más artículos del autor

Grecia-LQSomos

Deja un comentario

Nos obligan a molestarte con las "galletitas informáticas". Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar