El miedo

Ya que si no se protesta en masa y no se hace saber al PP que éste no es el camino, seguirán imponiendo sus medidas neoliberales. Y es que nos guste o no, esto sí que es una lucha de clases en toda regla, sólo que esta vez no la ha empezado la mayoría social.

España en la periferia de Europa…

 
“entre la violencia y la cobardía prefiero la violencia”  Ghandi
 
La tragedia de estos últimos años para millones de personas en el estado español y otros países de la periferia europea está siendo, lo que los expertos han dado en llamar crisis…, y es una tragedia porque está dejando a miles en la calle. Sin embargo dar por cierto la crisis por sí sola empuja a millones a la miseria estaríamos faltando a la realidad y estaríamos dando una “verdad a medias” ya que no es sólo la crisis. Quien está dejando en la calle a miles de ciudadanos además de la crisis, es principalmente el gobierno que con la excusa de la “crisis” ha impuesto, entre otras cosas, una reforma laboral que permite a las empresas, despedir cuando quieran y como quieran al trabajador.
 
Esto no sólo es una tragedia que deja a miles en la calle y los empuja a la pobreza, este es un tipo de violencia que ejercen las empresas y que el gobierno de forma institucional y solapada consciente. Esta tragedia también está dejando vidas por el camino y ya van unos cuantos que, por culpa de esta “crisis” se han quitado la vida. No sabemos el número exacto de personas que se han quitado la vida por culpa de los desahucios y no lo sabemos porque quien se encarga de ocultar este tipo noticias es el gobierno y los medios de comunicación cercanos a los poderes fácticos que tras bambalinas dirigen tanto al gobierno como a los medios. Saben que estas noticias provocarían más indignación, si cabe, en la población.
 
El año empieza aún peor que el que termina. Ya son dos personas que se han intentado quitar la vida a lo bonzo. Dos personas que sus intentos de suicidio no han provocado la respuesta social en las calles. Se supone que en Túnez el inicio de las protestas – que recorrió el norte de áfrica – fue algo parecido a estas dos últimas víctimas de la crisis.  Aquí sin embargo, la respuesta ha sido nimia en comparación con el caso de Túnez…, manifestaciones y protestas en la calle, quema de contenedores, etc. No han sido la respuestas. La rabia en estos casos es lícita y las acciones cualquiera que éstas sean, están justificadas desde todos los puntos de vista. Ya que si no se protesta en masa y no se hace saber al PP que éste no es el camino, seguirán imponiendo sus medidas neoliberales. Y es que nos guste o no, esto sí que es una lucha de clases en toda regla, sólo que esta vez no la ha empezado la mayoría social.
 
Acaso cargarse el estado del bienestar con sus reformas, recortes, e imposiciones ¿no es violencia?. Sin lugar a dudas, lo es, y es una violencia mucho más “violenta” que la que puedan generar – y ejercer – los movimientos sociales. Y si los movimientos sociales y organizados la ejercieran, estarían en su legítimo derecho. La violencia institucional e institucionalizada, sin embargo, es la más dañina que la que puedan ejercer los ciudadanos en su cabreo. La violencia institucional e institucionaliza se ejerce desde el poder y sin que el ciudadano se percate de ello. Acaso el gobierno cuenta con expertos en sicología social y de masas para ejercer en la población ¿miedos indescriptibles?. Perder el trabajo en tiempos de crisis y azuzar a la población metiéndole miedo a diario ¿no es violencia psicológica?. 
 
A estas alturas ya sabemos lo que significa perderlo todo y ante eso, la reacción muchas veces es no hacer nada por el miedo que la violencia institucional e institucionalizada nos inyecta por los medios. No somos capaces de reaccionar precisamente porque el miedo se ha apoderado del ciudadano y les hace ser hasta impotentes peor aún los hace inmóviles y no son capaces de reaccionar. El miedo es lícito siempre y cuando ese miedo no nos convierta en cómplices de barbaries como las que estamos viendo – y viviendo –  a diario en cualquier barrio  y/o ciudad en la que uno vive.
 
Recientemente leía unas declaraciones de Susan George en la entrevista decía que España y Grecia estaban siendo los conejillos de indias y añadía entre otras cosas que:
 
“Yo comprendo ese miedo, porque el miedo es la disciplina de una sociedad capitalista, que usa el miedo individual para disciplinar y calmar la población con el objetivo de que acepte lo que le digan. De hecho, creo que los griegos y los españoles son como ratas de laboratorio para ver qué nivel de castigo y sufrimiento puede ser aceptado por esta sociedad sin que la gente se rebele. Eso puede alentar al fascismo.”
 
Qué más tenemos que soportar para reaccionar no aisladamente si no más bien en grupo y si estamos organizados mejor porque cuanto más grande y masivo sea, será más contundente nuestra lucha. Es la única forma que nos queda ante la violencia institucional e institucionalizada que ejerce el estado porque a estas alturas, lo de la crisis, no es más que una lucha de clases y ésta en este momento la están ganando, ellos, la burguesía que con su partidos políticos nos están imponiendo además del miedo, miseria en nuestros bolsillos…, Susan George concluía ante la pregunta:
 
– Si Karl Marx resucitara y viera esta Europa, ¿qué pensaría?
 
– Él pensaría que la guerra de clases está acabando y que los ricos la están ganando. De eso trata mi próximo libro(…) El Informe Lugano 2. Cómo ganar la guerra de clases. El subtítulo procede de una frase de Warren Buffet, la tercera fortuna del mundo, que escribió: 'Hay una guerra de clases, pero es mi clase, la de los ricos, la que está haciendo la guerra, y la estamos ganando'.
 
 
 

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