El pan nuestro

Acaba de recogerse la cosecha de trigo en Castilla y otros campos de la España seca, aunque fértil a duras penas. Las rubias eras brillan bajo un sol desértico, sin sombrero, que agosta hasta las raíces de la razón. Qué puedes esperar de un país donde toda harina deriva en engrudo. Y donde el pan no es pan, sino corteza de timo.

 

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