Encarcelar a Billy

Pablo Mayoral Rueda*. LQSomos. Junio 2017

Este miércoles 21 de junio se ha presentado en rueda de prensa la primera querella contra Antonio González Pacheco, conocido torturador con el alias de “Billy el Niño”, de triste recuerdo entre los luchadores antifranquistas.

Algunas cuestiones planteadas en la rueda de prensa:

– La querella de Luis Suárez contra el torturador franquista Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño es una de las primeras que se hace en España contra uno de los principales responsables de la B.P.S. (Brigada Político Social) odiada policía represiva de la Dictadura Franquista. Y se hace en paralelo a la causa que se sigue en Argentina contra los principales responsables de la Dictadura Franquista.

– Es la primera querella de más de una decena de ellas que se preparan contra este odiado torturador. Se hace individualmente porque los abogados entienden que es la mejor manera de llevar a buen término el proceso judicial contra estos torturadores.

– Uno de los argumentos que han esgrimido los abogados para que sea admitida a trámite la querella presentada, es que al haber negado la extradición solicitada por la juez María Servini de los inculpados en la Querella Argentina, el Gobierno del Estado Español está más obligado si cabe a investigar en sede judicial los hechos denunciados.

– Así mismo en esta querella presentada se ha incluido un Informe de Contexto Histórico elaborado por cinco historiadores, en el que se ponen de manifiesto los crímenes de Lesa Humanidad producidos durante la Dictadura y en particular en los años 70, fechas en las que Luis Suárez fue repetidamente torturado, en especial por Billy el Niño.

– A preguntas de los periodistas, los abogados (Jacinto Lara y Manuel Ollé) insistieron en que La Ley de Amnistía en ningún caso se puede contraponer a la Justicia Internacional que claramente excluye de cualquier prescripción los crímenes de Lesa Humanidad, e inhabilita cualquier decisión judicial local que se oponga al enjuiciamiento de esos crímenes.

– Algún periodista calificó esta querella como un hecho histórico, ante lo que los abogados denunciaron que desgraciadamente es un hecho extraordinario, pues lo normal habría sido que miles de estas denuncias contra los crímenes de la Dictadura Franquista se hubieran presentado y los fiscales y jueces democráticos se hubieran puesto a ello hace muchos años.

– Luis Suárez denunció de hecho que muchos de los torturados por este despreciable individuo hoy no pueden presentar ninguna querella porque ya han muerto. En concreto se refirió a Enrique Aguilar Benítez de Lugo, catedrático de la Universidad de Córdoba, recientemente fallecido y que tras las torturas recibidas en 1973, pasó 38 días en el Hospital y nunca se repuso del todo de las atroces secuelas de aquellas salvajes y científicas torturas.

Seguimos Billy, seguimos…

#EncarceladaBilly

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* Militante antifranquista, Condenado en los procesos del 27 de septiembre de 1975. Miembro de La Comuna, Presxs del Franquismo

Un comentario sobre “Encarcelar a Billy

  • el 22 junio, 2017 a las 18:30
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    De cómo Espejel protegió a Billy el Niño
    La presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional liberó al torturador e impidió su extradición, a la que luego se opuso también el PSOE
    Por CRISTINA FALLARÁS

    Se llama Antonio González Pacheco (Aldea del Cano, Cáceres, 1946). Se apoda Billy El Niño y es un conocido torturador que gozaba aplicando sus tormentos en la Dirección General de Seguridad franquista. Los relatos de sus víctimas son sobrecogedores y de dominio público. Con la Transición se convirtió en inspector del Cuerpo Superior de Policía y en 1977, Rodolfo Martín Villa le concedió la Medalla al Mérito Policial.
    Martín Villa fue presidente de Endesa antes de que José María Aznar lo pusiera al frente de la gestión del Prestige (2003), antes de que Jesús de Polanco lo nombrara presidente de Sogecable (2004), antes de que Luis de Guindos lo designara consejero del Sareb, el Banco malo (2012). Pero antes, mucho antes de todos esos democráticos nombramientos, fue uno de los responsables de la Matanza del 3 de marzo (1976) en Vitoria, donde murieron cinco trabajadores y más de 150 resultaron heridos. O sea, responsable de la mayor carnicería de la Transición. Pero eso fue antes de tanto nombramiento.
    De hecho, un año antes de condecorar al sanguinario torturador conocido como Billy El Niño.
    Y todo lo anterior contribuye a entender el papel de la recién nombrada presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Concepción García Espejel –’Concha’, amiga de María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP–, su responsabilidad en el hecho de que el torturador siga en la calle con todos sus derechos intactos, protegido además.

    Los autos de Espejel
    El 18 de septiembre de 2013, la jueza argentina María Servini de Cubría dictó orden de busca y captura, a través de Interpol, contra cuatro torturadores franquistas: Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño; José Ignacio Giralte González, Celso Galván Abascal, y contra el guardia civil Jesús Muñecas Aguilar, por torturas y crímenes de lesa humanidad perpetrados durante la dictadura.
    Concepción García Espejel presidió el tribunal de la Audiencia Nacional que no solo consideró que no se trataba exactamente de torturas, sino que, si había algún delito, ya había prescrito. Además, dictó un auto previo prohibiendo a los medios de comunicación fotografiar la cara del “reclamado” y suspendió las medidas cautelares ordenadas por el juez Pablo Ruz: retirada del pasaporte, obligación de comparecer semanalmente en el juzgado y de facilitar un teléfono de contacto en el que estar permanentemente localizable.
    Para prohibir la fotografía o grabación de Billy El Niño, el tribunal de Espejel argumentaba que era “esencial destacar que el reclamado ha mostrado su oposición clara y contundente a que su imagen sea grabada en la vista y posteriormente reproducida por los medios de comunicación”. Se sumaban a la petición del torturador la defensa y el Ministerio Fiscal. Asimismo, el Tribunal presidido por Espejel argumentaba que entre los derechos de Billy El Niño, “cuyo conflicto con el de información habrá de resolverse en cada caso concreto conforme a las exigencias del principio de proporcionalidad y ponderación, se encuentra el derecho a la propia imagen”. Finalizaba el auto: “Atendidas la ausencia de consentimiento del afectado y las razones invocadas por su defensa, en aras a salvaguardar su integridad física, se autoriza exclusivamente un barrido posterior desde el fondo de la Sala”. O sea, el cogote.

    De nada sirvió que las asociaciones de víctimas denunciaran dicha decisión. El 10 de abril de 2014, la hoy presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional prohibió a los medios de comunicación difundir cualquier imagen de la cara del torturador.
    Veinte días después, el 30 de abril de 2014, Espejel presidió el tribunal que tenía que conceder o no la extradición de Billy El Niño a Argentina “para ser juzgado por delitos de torturas constitutivas de delito de lesa humanidad”. Se denegó la extradición, para empezar, “al estar prescritos los hechos conforme a la legislación española del delito por el que se le reclama”.
    Pero, además, añadía: “No todo delito de tortura es, per se, delito de lesa humanidad, porque tales delitos conllevan necesariamente como presupuesto inexcusable que los mismos ‘se cometan como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil’, lo que no se aprecia en el caso”.

    Y, finalmente, el tribunal presidido por Espejel ofrecía una singular clasificación de las torturas sobre la que basaba la negativa de extradición del torturador: “Algunas de las denuncias narran detenciones por motivos políticos, por manifestarse las víctimas contra hechos cometidos por la dictadura franquista en cuanto tal, y otras, por el contrario, son víctimas ajenas a la reivindicación política, tratándose de torturas perpetradas tras detenciones verificadas en una manifestación contra la carestía de la vida; otras, finalmente, en relación con personas a las que se consideraba próximas a organizaciones terroristas”. No se indicaba cuál de ellas, si es que había alguna, era considerada delito por el tribunal.
    El papel del PSOE
    Además de la extradición de los agentes torturadores, la jueza Servini, en el marco de la llamada Querella Argentina, solicitaba a España la de tres ministros franquistas: Alfonso Osorio, Rodolfo Martín Villa y José Utrera Molina, acusados de crímenes contra la humanidad cometidos durante la dictadura de Franco.
    En aquel momento, exactamente el 29 de abril de 2015, el PSOE se unió al ministro Rafael Catalá y rechazó la extradición. Entre otros argumentos de difícil defensa, el diputado socialista José Ignacio Sánchez Amor declaró en el Congreso de los Diputados que “en una democracia, los verdugos también tienen derechos, nosotros se los hemos dado”.
    La decisión del PSOE no sorprendió a las asociaciones pro derechos humanos ni a las víctimas. Sólo cuatro meses antes, todos los damnificados habían celebrado en el Congreso un acto por los Derechos Humanos para pedir a la Cámara que colaborara con la Querella Argentina. El 10 de diciembre de 2014, ante dicha delegación, el 90% de los diputados decidió no acudir a la Cámara. Exactamente los pertenecientes a PP, PSOE, UPyD y CiU.
    Por parte del PSOE sólo acudieron Odón Elorza e Ignacio Sánchez Amor, en calidad de “público”.

    Los torturadores y asesinos de la dictadura franquista jamás han sido juzgados, ya que se beneficiaron de la Ley de Amnistía aprobada en 1977. Dicha estratagema, una ley de punto final encubierta, consiguió dejar impunes todos los delitos del franquismo.
    En diciembre de 2016, Podemos presentó una Proposición no de Ley para que se modificara la Ley de Amnistía y se añadiera un artículo estableciendo que no se aplicaría en los casos “de torturas, desapariciones forzadas, crímenes de genocidio o de lesa humanidad”. La coalición morada se amparaba en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas, que España suscribió en abril de 1977. De hecho, el relator especial de la ONU del Consejo de Derechos Humanos, Pablo De Greiff, ya había instado al Gobierno español a dejar sin efecto la Ley de Amnistía, y denunciado su uso como herramienta política.
    El 20 de diciembre de 2016, el PSOE, junto con PP y Ciudadanos, vetaron dicha modificación.
    Decenas de denuncias
    Esta semana, decenas de víctimas de los suplicios de Billy el Niño acudirán a los tribunales españoles a denunciar al torturador franquista. Consideran que se trata de crímenes de lesa humanidad, y por lo tanto deben ser juzgados y no prescriben. Además, opinan que, mientras no se condene a los torturadores de la dictadura, no estará completa la Transición.
    Teniendo en cuenta la premiada trayectoria política y empresarial de Rodolfo Martín Villa, uno de los reclamados por la jueza Servini por crímenes contra la Humanidad, se hace difícil contemplar la posibilidad de éxito de su empeño. Más, considerando que han pasado solo dos años desde que el PSOE se unió al rechazo de su extradición, algo que al PP se le suponía.
    Si además se observa que la presidenta del tribunal que lo dejó en libertad es la misma que acaba de ser nombrada presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, el retrato que arrojan las mayorías políticas de este país es la cara de la cruz de dichas víctimas.

    AUTOR Cristina Fallarás
    @LAFALLARAS
    http://ctxt.es/es/20170621/Politica/13436/ctxt-espejel-billy-el-niño-franquismo-martin-villa.htm

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