Españoles, ARCO ha vuelto

Por Cecilia Remis. LQSomos.

La pasada semana volvió ARCO y su normalización, después de la cita veraniega y en formato reducido de 2022. “ARCOmadrid: Asómate al talento. Personas, espacios y momentos generando oportunidades. Vive conectado a la inspiración” solamente con este eslogan de los organizadores daría para escribir de largo, sobre todo con las palabras “talento” y “oportunidades”

40+1

La Feria de Arte Contemporáneo (ARCO) ha cerrado su 41 edición, un año más a transcurrido entre lo que podemos entender como el mercado del arte y arte en sí… Y después de la tontería anterior tengo la intención de dejar unas breves trazas e impresiones con el fin de crear desconocimiento en el lector al compartir mi resignada rusticidad, puro arte.

La polémica

Como todos los años la critica a buscado la obra controvertida, que en esta ocasión ha sido la obra de Wynnie Mynerva, con su Cerrar para abrir, un montaje que lleva un vídeo con una operación frente a un cuadro de colores llamativos. Si el lector esta interesado en saber más puede darle al clic en cualquier buscador, y después de introducir el titulo de la creadora y la obra, verá toda la tinta que le han dedicado durante la pasada semana. Yo por mi parte solo diré que todas las creaciones que necesitan casi de un manual de explicaciones tienen que ver poco con mis ideas de sensaciones, provocación, emoción, equilibrio, tristeza, alegría, placidez, rechazo, reflexión, comunicación… decenas de razones, en las que no entra que me expliquen lo que estoy viendo, y mucho menos a la artista diciéndome lo que ha querido representar.

Esos precios desorbitados

¡Critiquemos! la mercadería en el arte, tan habitual como su hipocresía, entre el precio y el prestigio, entre el valor real y la efímera fama.
La artista alemana Karin Sander, es impactante en mostrarnos la cotidianeidad del arte y de paso hacer una crítica al mercado, Kitchen Pieces, directamente nos planta fruta y verdura real y la cuelga en la pared, resultado: el frescor a la maduración, de apto para el mercado a la basura, arte. ¡Un bodegón del siglo XXI!

Santiago Sierra, perenne amotinado, desde otra perspectiva ¿Irónica-cruel-dramática? expone una serie de doce fotografías tomadas de una performance en el año 2005 en un antiguo palacio de Ceacescu: las filas del hambre a las colas de un museo de arte moderno. Finas líneas en la vida para delimitar las realidades.

Frente al ¡critiquemos! la prostitución del mercado o los artistas consagrados, por la feria también andan Tàpies (con Matalás, ¡cuantas historias dentro!), Eduardo Arroyo, Canogar, Chagall o un Miró que pone el precio más alto: Vol d’oiseaux entoruant le jaune d’un éclair ¿El valor del arte? O ¿El arte como valor?

Colón sin Colón

¡Critiquemos más! Eugenio Merino, agitador de conciencias, expone una mano, realizada con el molde de un represaliado español en el franquismo, una mano que señala, apunta, acusa, e impacta. Aunque también podría ser el dedo del colonizador que señala al continente americano, y es que al lado de la mano hay un amplio mosaico de postales procedentes de España y América con los principales monumentos dedicados a Cristóbal Colón, pero todas con la figura de Colón recortada ¡Puro decolonialismo!

Políticamente incorrecto

El artista finlandés Riiko Sakkinen, nos deja “Mis lideres favoritos de extrema izquierda” con un dibujo de Pedro Sánchez rodeado de nombres de mandatarios o mandones de la zurda del pasado y actual ¡Provocador!. Justo al lado, Esto es España, una colección de bufandas, en horizontal, con los colores de España que alude a la Guardia Civil, la legión, Gibraltar, Blas de Lezo, Cataluña ¡Agitador!. El artista finlandés también firma un retrato con la imagen del Rey Emérito afirmando que ahora es un fugitivo, Todos somos reyes en exilio ¡Insurrecto!

El arte ¿político? también estuvo presente en la reflexión sobre la industria alimentaria de Tania Blanco, en las lonas pop de mujeres víctimas de violencia que firma María Acha-Kutscher, en las pancartas hidrofeministas de Cecilia Bengolea, en los burkas de la nueva serie de Cristina de Middel.

Terminando

Y hasta aquí sin más comentarios, de manera obligada el punto final lo pongo en el espacio de la galería José de la Mano, con la obras de Ramón Bilbao, que no se habían expuesto en público desde 1977. El artista vasco realizó un enorme lienzo al óleo con las caras de los últimos fusilados por el dictador, el 27 de septiembre de 1975. Aparecen los retratos de los dos militantes de ETA, Txiqui y Otaegui, y otros tres miembros del Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico (FRAP), Humberto Baena, Sánchez Bravo y García Sanz. Sobre sus rostros, una gran equis negra… ¡Crónica visual del franquismo!

Para NO saber nada más, se puede consultar la página oficial de ARCOmadrid 22, un clic

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