Gardel, el tanguero más flamenco

carlos-gardel-lqs-muralbaAlfredo Grimaldos*. LQSomos. Julio 2015

En el 80 aniversario de su muerte en Medellín

Carlos Gardel es el cantor popular más grande de la historia. Y lo dice un flamenco, enamorado del arte de Antonio Mairena, Terremoto de Jerez y Tomás Pavón. Gardel creó el tango-canción cuando grabó, en 1917, “Mi noche triste”: “Percanta que me amuraste, en lo mejor de mi vida, dejándome el alma herida y espina en el corazón…”

Hasta entonces, el tango era solo instrumental y bailable. El genio nacido en la ciudad francesa de Toulouse y criado en la porteña Buenos Aires inventó el fraseo y la dicción de un género musical que acabaría convirtiéndose en universal. Él lo sacó del arrabal, sin perder su sabor más genuino, y lo llevo a los escenarios de todo el mundo.

Desde que llegó a España en los años 20 del pasado siglo, antes de su imparable éxito en París, Gardel fue una referencia para muchos flamencos. El jienense de Andújar Rafael Romero “El Gallina” llevaba una foto de él en la cartera y no perdía ocasión de mostrarla. Siempre decía: “Nos enseñó a estar en un escenario y a posar para los retratos”.

Los flamencos, que toda la vida han mamado de otras músicas, de forma natural, para enriquecer su propio patrimonio, único, tuvieron en el “francesito” del barrio de El Abasto una importante referencia. Quien mejor cultivó la herencia de Gardel con soniquete flamenco fue el gaditano Chano Lobato. En una de sus giras por Latinoamérica, conoció en Argentina a Hugo del Carril, cantor y actor de cine que interpretaba al propio Gardel en alguna película. Chano nos contó que tuvo muy buena relación con él, quien, además de su dedicación artística, tenía un criadero de nutrias.

Con la gracia gaditana que le caracterizaba, un día en Sevilla, en su casa, junto al estadio del Betis, me dijo: “Fíjate si a mí me gusta Gardel, que tengo todas sus películas desde hace años y me las sé de memoria, pero, de vez en cuando, voy al Corte Inglés y las vuelvo a comprar. Para ver si encuentro alguna escena nueva”.

En su disco “Que veinte años no es nada”, grabado en 1980 con la guitarra magistral del sevillano Manuel Domínguez, Chano hizo una inolvidable versión de “Volver”, una de las obras más inmortales de Carlos, por bulerías. Una genialidad. Después se la han intentado copiar, incluso para la banda sonora de una película, pero con poca fortuna.

Gardel murió hace ochenta años, cuando aún no había cumplido los cuarenta y cinco, y dejó grabados más de mil quinientos tangos, milongas y canciones criollas, muchos de esos temas con música escrita –en realidad, silbada- por él mismo. Además, interpretó varias películas con guión de Alfredo Le Pera, su letrista de los últimos años, que falleció junto a él en el accidente de Medellín de junio de 1935. Carlitos, los flamencos te queremos y te debemos mucho.

* Periodista de investigación y critico musical. Autor de varios trabajos sobre la falsa «Transición» y la actualidad política:
– La sombra de Franco en la Transición. Madrid: Editorial Oberón. 2004.
– La CIA en España: espionaje, intrigas y política al servicio de Washington. Barcelona: Editorial Debate. 2006.
– Zaplana, el brazo incorrupto del PP. Tres Cantos: Editorial Foca. 2007.
– La Iglesia en España: 1977-2008. Barcelona: Ediciones Península. 2008.
– Esperanza Aguirre, la lideresa. Tres Cantos: Editorial Foca. 2009.
– Historia social del flamenco. Barcelona: Ediciones Península. 2010.
– Claves de la Transición 1973-1986 (para adultos): de la muerte de Carrero Blanco al referéndum de la OTAN. Barcelona: Ediciones Península. 2013.

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