El genocida Trump lamenta los muertos de Manchester

Arturo del Villar*. LQSomos. Mayo 2017

Nadie se atreve a decirle al emperador Trump que es un farsante, por tener la desvergüenza de lamentar la muerte de unos muchachos en el atentado de Manchester, cuando él es el mayor terrorista que hay ahora en el mundo. En la ciudad de Belén declaró este 23 de mayo: “Muchos bellos e inocentes jóvenes que disfrutaban de la vida han sido asesinados por malvados perdedores. No los llamaré monstruos, porque a ellos les gustaría ese término, pensarían que es un gran nombre. A partir de ahora yo les llamaré perdedores, porque es lo que son.”

A Trump sí se le debe llamar monstruo, porque lo es, por ordenar el bombardeo de ciudades, utilizando incluso las más armas más sofisticadas en el arte de matar. Lo es, como antes lo fueron sus predecesores en la presidencia de los Estados Bandidos de América. Para no remontarnos demasiado, desde Harry S. Truman, que en agosto de 1945, cuando Japón estaba ya vencido, ordenó lanzar las dos primeras bombas atómicas de la historia contra otras tantas ciudades, nada más que para demostrar al mundo entero su poderío. Murieron muchos jóvenes, pero al ser japoneses no eran bellos, así que es asunto sin interés para Trump.

Hay unas fotografías históricas, tomadas en una carretera de Vietnam el 8 de junio de 1972, por un fotógrafo de la Agencia Reuters. Se ve a cinco niños vietnamitas corriendo llorosos, porque han sido bombardeados con napalm por aviones gringos. La niña desnuda, Kim Ful, grita porque tiene quemado su cuerpecito. Cuatro soldados gringos armados se ríen al ver esa escena terrorífica. El emperador gringo se llamaba entonces Richard M. Nixon. ¿Cuántos niños murieron en la guerra imperialista contra Vietnam? Como eran asiáticos, a Trump no le parecerían bellos, cualidad reservada para los arios, de modo que ese asunto no le importa.

Prohibición a otros países

Los Estados Bandidos son genocidas, pero al disponer del armamento nuclear más grande y potente ningún tribunal internacional de Justicia se atreve a expedientarlos. En cambio, el monstruo Trump prometió la víspera de hacer esas declaraciones en Belén que Irán nunca tendrá armas nucleares, porque su país agresor se lo impedirá por la fuerza. Y no pasa día sin que amenace a Corea del Norte con nuevas sanciones sobre las ya vigentes, si continúa experimentando con misiles, lo que debe hacer necesariamente para su defensa, ya que está rodeado de enemigos que buscan su destrucción. Los Estados Bandidos pueden poseer el mayor arsenal bélico de la historia, y por ello impedir a los países que no les gustan organizar su defensa, entre otros motivos contra las agresiones gringas.

No es una hipótesis teórica, puesto que los Estados Bandidos intervienen en todas las guerras en cualquier parte del planeta, por la necesidad de renovar su armamento bélico. Han desestabilizado a los países poseedores de petróleo y otras riquezas minerales. Empezó George H. W. Bush el 17 de enero de 1991, al ordenar la invasión de Kuwait. Su hijo George W. Bush invadió Afganistán el 7 de octubre de 2001, y el territorio sigue en armas; también invadió Iraq el 20 de marzo de 2003, para que sus tropas saquearan sus museos y dominaran los pozos petrolíferas, después de arrasar el país. Murieron miles de personas, entre ellas numerosos niños, pero como eran musulmanes serían muy feos, a Trump sólo le gustan los arios como él.

Otros genocidios gringos estuvieron ordenadOs por el emperador Barack Obama, el destructor de Libia desde que ordenó el inicio de los bombardeos el 19 de marzo de 2011. El país antes próspero y pacífico está aniquilado, dividido en tribus y empobrecido. Su patrimonio histórico fue saqueado por los soldados gringos y vendido en mercados internacionales. La población continúa marchándose de las ruinas y la miseria, con lo que se ha creado un grave problema para acoger a tantos fugitivos en Europa. Miles de niños murieron en los bombardeos, y hay fotografías espantosas. En una de ellas se refleja el dolor de una madre que lleva en brazos a su hija muerta, pero al ser libia no le dolió nada a Trump verla.

También Obama ordenó a las tropas imperiales intervenir en la guerra librada en Siria desde marzo de 2011. Su genocida sucesor Trump continúa ordenando bombardeos contra la población civil, en tres ocasiones con equivocaciones catastróficas, porque mataron a sus aliados. Es impredecible cómo terminará este conflicto, que suma miles de muertos, entre ellos muchos niños, que a Trump le parecen feos, por no ser arios como él.

Los Estados Bandidos participan ahora mismo en otras guerras, libradas en Yemen, Somalia y Pakistán. Qué número de niños estarán muriendo a consecuencia de estas acciones genocidas de los militares gringos, nunca lo sabremos con exactitud. Para Trump no es tema válido, por no ser arios.

La madre de todas las bombas

Desaparecido el loco genocida Hitler, sus discípulos son los emperadores gringos, con la circunstancia agravante de poseer armas nucleares suficientes para que el planeta desaparezca del sistema solar. Este Trump, que no se sabe si es imbécil o está loco, es un peligro planetario. El pasado 13 de abril ordenó lanzar sobre Afganistán la conocida como “madre de todas las bombas”, la GBU-43 por su nombre técnico, el mayor artefacto no nuclear existente. Con ese motivo el emperador felicitó a su ejército, del que dijo sentirse muy orgulloso, porque es capaz de matar a muchas personas.

Este monstruo llora por la muerte de una veintena de jóvenes británicos, lo que sin duda es lamentable, pero no puede ser él quien lo sienta, puesto que es un genocida, como sus predecesores, culpable de la muerte de millones de niños. Claro que no eran arios, como él, de modo que no le conmueven.

El padre de todos los crímenes contra la humanidad es ahora Donald Trump, que al saberse todopoderoso impone su voluntad sobre todo el mundo, amenazando a los dirigentes políticos que le molestan, como el presidente Nicolás Maduro, por osar oponerse al colonialismo gringo en Latinoamérica. Lleva tiempo advirtiendo sobre la necesidad de intervenir en Venezuela, para que cesen los disturbios callejeros organizados por agentes de la CIA con la misión de desestabilizar el país. Hasta ahora no se ha atrevido a hacerlo, por el rechazo internacional que obtendría esa acción, pero de un monstruo tontiloco nuclear hay que temer cualquier tontilocura nuclear. Mientras tanto, lloremos por los niños no arios asesinados por los soldados gringos, y sus compinches europeos, como el Reino Unido de la Gran Bretaña y el reino desunido de la pequeña España.

* Presidente del Colectivo Republicano Tercer Milenio

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