Homenaje a los doce. «Cerro Moreno»

Adolfo Pastor Monleón*. LQSomos. Noviembre 2017

Cuatro de noviembre. Es la fecha más cercana, en fin de semana, al siete de este mes. Como cada año, nos hemos reunido, en Santa Cruz de Moya, un grupo entusiasta de antiguos amigos y nuevos, de Madrid, Barcelona, Valencia, Toledo, Castellón…

A las nueve y media de la mañana hemos salido del pueblo en diferentes coches dirección Orchova, el antiguo “rento” en la orilla derecha del río de Arcos, donde los guerrilleros del AGLA recibían ayuda y refugio durante el tiempo en que tenían los campamente por las montañas de los alrededores, «Peña de Chiva», «Peña del Enjambre», «el Vago del Centeno», «el Rodeno» y el más famoso de todos y último, el campamento de «Cerro Moreno»…

Llegados a «la Casa del Amo», hemos continuado con coches todoterreno y los más atrevidos caminando, siguiendo, a ratos, el sendero señalizado con rayas blancas y amarillas, y a ratos por el carril de difícil acceso para los coches normales.

Final del trayecto con coches todoterreno. Mochilas, bastones… «la bandera que no se olvide». El último tramo sólo se puede hacer a pie, siguiendo el tramo final del sendero. Vamos alegres y deseosos de llegar a la cima.

El día es propio del otoño. El cielo con alguna nube y temperatura agradable. Desde la cima se divisa el monumento a los guerrilleros allá lejos, entre el mar de verdor y se adivina el pueblo escondido entre colinas. El mástil sigue firme ligado al pino detrás la placa que nos recuerda los doce asesinados. Hacemos un trago de la bota «guerrillera» y preparamos la tricolor. Llegan los amigos que han hecho el camino a pie desde la Casa del Amo.

Hacemos la ofrenda de la corona confeccionada con ramitas de sabina, izamos la bandera y cantamos el himno guerrillero con emoción.

«Por banderas y montañas,
guerrilleros libres van,
los mejores luchadores
del campo y de la ciudad… «

Unas palabras recordando los doce …

«Era la madrugada del día 7 de noviembre de 1949. El rumbo que había tomado la situación de la guerrilla era negro, muy negro. Sin la ayuda prevista por parte de las potencias aliadas no se veía futuro. Los guerrilleros se sentían abandonados, los anhelos a partir de la entrada desde Francia, se habían esfumado… Fuerte represión hacia ellos y hacia las personas humildes de aquellos pueblos que compartían sus exiguos comestibles con aquellos luchadores que prometían un futuro democrático con libertad y justicia… Encarcelamientos, torturas, muertes… obligación de abandonar las masías, ley de fugas…

Unos días antes, había llegado desde Francia un grupo de guerrilleros con nuevas directrices que compartieron con los responsables de todos los grupos de la AGLA. La nueva táctica marcaba el camino que debían seguir en adelante, adoctrinar a la gente de los pueblos, abandonar las montañas e irse introduciendo en las fabricas, industrias y puestos de trabajo… en definitiva, seguir luchando contra la dictadura de manera diferente. Aunque tarde, seguramente la alternativa era la única viable.

Terminadas las reuniones volvieron hacia sus campamentos los responsables de los grupos y parte de los venidos de Francia, de nuevo hacia el exilio.

En el Cerro Moreno quedaban trece guerrilleros más cinco que se fueron a la búsqueda de comida pues las reuniones habían agotado las existencias… Aquella noche del seis al siete, dormían bajo las tiendas camufladas entre matorrales y pinos, cuatro de los recién llegados de Francia, entre ellos, Miguel Soriano Muñoz, «Andrés» que debía ser el nuevo responsable de la AGLA, cinco jóvenes incorporados recientemente de un pueblo cercano, huyendo de la guardia civil y tres, sólo tres eran guerrilleros que ya estaban en el campamento. Esto explica que los trece estuvieran durmiendo, tranquilos, sin pensar en el peligro… ni guardias tenían durante la noche…

El peligro acechaba. Por las montañas del contorno, rondaba un personaje nefasto para la guerrilla… el General Pizarro… Desde su llegada a Teruel, la agresividad en la represión había aumentado ferozmente contra la guerrilla y contra los puntos de apoyo… ley de fugas, desalojo de las masías, incendios de las montañas, el someten… «o acabaré con los bandoleros o termino yo con vosotros», dicen que les dijo a los guardias civiles…

La noche del seis al siete, camiones camuflados llenos de guardias civiles habían llegado a tres aldeas cercanas, desde Valencia, Cuenca y Teruel. Poco a poco, lentamente, se fueron acercando al pie del «Cerro», en un círculo que abarcaba todo el perímetro… Dicen que eran un millar… La tragedia se acercaba mientras aquellos inocentes dormían bajo las lonas que no les dejaban contemplar el cielo rojizo del amanecer ni el vuelo de los pájaros madrugadores ni los gritos de los zorros que los querían avisar del peligro…

A las siete de la mañana llegaban los primeros guardias cerca del campamento escondido entre matorrales y pinos… difícil de encontrar. Ya se disponían a dar marcha atrás, pensando que habían huido, cuando el movimiento nervioso de un joven que había salido de la zona del inodoro, los puso en alerta… Y aquí comenzó y terminó la tragedia… Tal como salían los guerrilleros eran abatidos por ráfagas de las armas de los guardias… incluso el joven «Fermín» de dieciocho años, el primero que salió…

* Oficina de Desaparecidos, La Gavilla Verde

Una fecha decisiva para la Agrupación Guerrillera de Levante. Cerro Moreno, 7 de noviembre de 1949: asalto al campamento

2 comentarios sobre “Homenaje a los doce. «Cerro Moreno»

  • el 11 noviembre, 2017 a las 01:17
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    Año 1947.
    Fuerte represión contra los puntos de Apoyo.
    En Santa Cruz de Moya…torturas y muertes…Joaquín, Teófilo, Adolfo, Hilario, Crescencio…

    11-11-1947…Hoy hace 70 años: De madrugada sacan de la cárcel de Alcañiz el grupo de amigas, amigos y familiares de los guerrilleros.
    Los asesinan cerca del mas de la Serra y los llevan al cementerio de Monroyo.
    Sus restos todavía no los hemos encontrado. Quizá, con la misma nocturnidad, los robaron y los llevaron al Valle de la vergüenza….los hicieron desaparecer con saña…
    En este aniversario os recordamos con respeto.
    Ojalá pudiéramos seguir vuestro ejemplo de lucha contra la corrupción y la mentira.

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  • el 10 noviembre, 2017 a las 21:41
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    Este domingo 12 de noviembre entre 9 y 10,30 de la mañana se emite el primer episodio de Vidas Enterradas en A vivir que son dos días de la Cadena Ser, dirigido por Javier del Pino.

    Recuperamos la vida y la muerte de Manuel España, ejecutado en la guerra civil español, y enterrado en una fosa del cementerio de La Puebla de Cazalla, a 60 kilómetros de Sevilla.

    La primera parte es un fantástico reportaje que ha realizado Conchi Cejudo con la colaboración inagotable de Mari Carmen España, nieta de Manuel, y que creo va a sorprender a muchos. Serán 55 minutos de pura emoción.

    Una vez le pregunté al juez Juan Guzmán, que encarceló a Augusto Pinochet, cómo se comportaba cuando escuchaba los testimonios de los familiares de los desaparecidos: “Me paso el tiempo lagrimeando”, me dijo emocionado.

    Les aseguro que lagrimearán con este reportaje.

    La segunda parte (entre 10,05 y 10,30) será una charla con la propia Mari Carmen España, a la que conocí y fotografié en la fosa de la Puebla de Cazalla, y con el psiquiatra Pau Pérez, Director del Centro SIRA de atención a víctimas de tortura y coordinador, junto a Susana Navarro, del Consenso Mundial de principios y normas mínimas sobre trabajo psicosocial en procesos de búsqueda forense para casos de desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales, al que conocí a pie de una fosa de mujeres, niños y bebés en Rabinal (Guatemala).

    Os adjunto dos fotografías, una de la fosa de La Puebla de Cazalla de dónde fueron sacados 77 cadáveres en varias fases entre 2006 y 2014, y otra de Mari Carmen España, mostrando el retrato de su padre.

    Os ruego que compartáis esta información.

    Muchas gracias

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