Honduras. La “larga mano” de Fyffes

asamblea-en-fyffes-honduras-lqsomosGiorgio Trucchi*. LQSomos. Noviembre 2016

Lo bajan de cargo por denunciar violación de derechos en meloneras

Durante siete años, Eder Chavarría desempeñó el cargo de jefe de inspectores en la Oficina Regional del Trabajo de Choluteca. En los próximos días, desde la oficina central de Tegucigalpa le comunicarán que pasará a ser un simple inspector. Su delito fue cumplir con su deber, señalando todas las violaciones a los derechos laborales y sindicales cometidas en las meloneras propiedad de la transnacional irlandesa Fyffes.

El 10 de diciembre del 2015, la Oficina Regional del Trabajo de Choluteca llevó a cabo una inspección de oficio en las empresas Melon Export S.A. (MELEXSA) y Sur Agrícola de Honduras S.A. (SURAGROH), ambas subsidiarias en Honduras de Fyffes.

En más de una ocasión, el Sindicato de Trabajadores de la Agroindustria y Similares (STAS) ha creado subseccionales en dichas empresas, desencadenando la violenta reacción de la patronal que no titubeó en despedir a todos los directivos y crear listas negras para las y los afiliados.

Cientos de personas, en su mayoría mujeres y madres solteras, quedarán sin trabajo. Las condiciones en las comunidades donde viven son difíciles y la represión laboral agudizará aún más esta situación.

Violación de derechos. Colusión estatal

Tras constatar un sinnúmero de violaciones a los derechos laborales y sindicales, la Oficina Regional envió tres actas a la central del Ministerio del Trabajo en Tegucigalpa.

Entre otros puntos, los inspectores denunciaron la violación del fuero sindical y el despido ilegal de decenas de trabajadoras, así como el irrespeto del pago del salario mínimo. Por eso, recomendaban obligar a las empresas a pagar un millonario ajuste salarial.

En repetidas ocasiones, el STAS denunció también que las trabajadoras jamás cotizaron al Seguro Social, y han quedado durante décadas sin acceso a la atención médica ni la jubilación.

Ante el recurso presentado por las empresas, el Ministerio del Trabajo decidió sorprendentemente desechar todo lo señalado por los inspectores regionales, avalando también la tesis patronal de que por ser trabajadoras temporales no pueden ser parte de un sindicato ni gozar de fuero sindical.

El desaire se convirtió pronto en represalia.

Reunido con una delegación de organizaciones nacionales e internacionales, de la cual formó parte la Rel-UITA, que visitó a las mujeres trabajadoras de las comunidades de Permuta y Chagüites para corroborar las violaciones cometidas por las subsidiarias de Fyffes, el todavía jefe de inspectores Eder Chavarría denunció fuertes presiones y hasta amenazas.

Con esta condenable decisión queda aún más evidenciada la aberrante complicidad del Estado con el capital transnacional, a costa de los derechos que se encuentran plasmados en la legislación laboral nacional y los convenios internacionales ratificados por Honduras.

Pese a la difícil situación, Chavarría accedió a brindar una entrevista a La Rel.

-¿Cuáles son las principales violaciones que detectaron en las meloneras propiedad de SURAGROH y MELEXSA?
-No pago del salario mínimo, del treceavo y decimocuarto mes, de las horas extras y las vacaciones. Tampoco se respeta el pago del bono educativo y el séptimo día. Notificamos todas estas infracciones para que se pudieran corregir y enviamos las actas a Tegucigalpa.

-¿Podríamos decir que las dos empresas meloneras violentan derechos?
-Podríamos definirlo de esta manera, porque sí hay violaciones de derechos laborales.

-¿Qué pasó después?
-Me estoy dando cuenta hoy que las actuaciones que se hicieron pertinentemente en estas inspecciones quedaron sin valor y efecto. En pocas palabras quiere decir que aceptaron las pruebas de descargo presentadas por la empresa.

-Ahora pasará a ser un simple inspector. ¿Cree que eso tiene que ver con los señalamientos hechos a las empresas?
-Lo siento así. Tengo siete años en este cargo y nunca se ha presentado un caso similar. Recursos Humanos me comunicó que voy a ser un simple inspector y que ya no voy a tomar decisiones dentro de la jefatura.

* Rel-UITA
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Un comentario sobre “Honduras. La “larga mano” de Fyffes

  • el 4 noviembre, 2016 a las 00:59
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    “Fyffes nos está matando de hambre”
    Trabajadora despedida denuncia atropellos de meloneras

    Por Giorgio Trucchi

    María Gómez tiene 65 años. Durante casi tres décadas se ha desempeñado como “caporala”* en las meloneras propiedad de la transnacional frutera irlandesa Fyffes. Su larga trayectoria laboral y su profesionalismo no la salvaron de la embestida antisindical de la patronal, que nunca le perdonó el atrevimiento de haberse organizado.

    Todas las mañanas, durante 28 años, María se levantaba de madrugada y salía de la casa a las 5 de la mañana. La empresa nunca garantizó el transporte, así que le tocaba caminar casi hora y media para estar puntual a las 7 a la entrada de la finca. Salía a las 4 de la tarde y de vuelta a caminar hasta su casa, donde llegaba cuando ya estaba oscuro.

    “Las condiciones de trabajo siempre han sido duras, igual nunca me pagaron el salario mínimo, ni las horas extras y el décimo tercer mes. Tampoco pagaban el séptimo día, así que me tocaba trabajar porque necesitaba el dinero.

    Jamás aportaron al seguro social y ahora no podré jubilarme, ni finalmente descansar después de tantos años pasados en las plantaciones. Me toca seguir buscando trabajo para sobrevivir, aunque ni eso quieren darme ahora”, dijo María Gómez.

    Se quedó sin trabajo hace seis meses. Junto a otras mujeres afiliadas a la subseccional del Sindicato de Trabajadores/as de la Agroindustria y Similares (STAS) en la empresa Melón Export S.A., propiedad de Fyffes, fueron “despachadas” antes que terminara la temporada.

    “Nos dijeron que ya no había trabajo, pero sabemos que fue una represalia. Ahora no quieren contratarnos porque dicen que andamos con esta locura del sindicato. Ya no sé qué hacer”, manifestó preocupada Gómez.

    Peligro de hambruna
    Fyffes inconsciente

    Las difíciles condiciones climáticas vinieron a empeorar una situación ya de por sí dramática.

    “Se nos está perdiendo la cosecha de maíz, no vamos a tener ni para comer. Está duro esto. Esperamos que la presión de las organizaciones nacionales e internacionales que nos apoyan genere un cambio en la actitud de la empresa”, concluyó la trabajadora.

    Próximamente, la Federación de Sindicatos de Trabajadores de la Agroindustria (Festagro) y el STAS visitarán nuevamente las comunidades de Permuta y Chagüites, para entregar ayuda alimentaria a las trabajadoras de las meloneras víctima de la arremetida patronal.

    Paralelamente, las organizaciones nacionales e internacionales que integraron la delegación que en los días pasados visitó las comunidades, entre ellas la Rel-UITA, desarrollarán diferentes formas de denuncia y de presión hacia Melón Export y Suragroh.

    92 trabajadores y trabajadoras mantienen su demanda judicial contra la empresa por el no pago de las prestaciones sociales adquiridas.
    Fuente: Rel-UITA

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