Escrito por Am@sandos*. LQSomos. Noviembre 2012
En primer lugar ¡precaución! Las setas son un alimento exquisito pero muy peligroso si no las distingues, llenas de aromas y texturas diferentes, hay que conocerlas y respetarlas. Lo mejor es cogerlas directamente del campo con sumo cuidado, cortando con una navaja afilada el hongo, no arrancarlas nunca y siempre cuidando el entorno. Para esto lo mejor es acudir con expertos que, aparte de conocerlas, nos enseñen como tratarlas. La otra alternativa es comprarlas. Hoy en día las hay casi todo el año (se importan, cultivan, etc.), aunque las épocas más propicias son el otoño y la primavera.
Repetimos, consultar siempre, no degustarlas a la ligera sin tener la seguridad de que conocemos perfectamente lo que comemos. Lo mejor es consumirlas en pequeñas cantidades, teniendo un especial cuidado los ancianos, las embarazadas y los niños.
Componentes
Las setas son muy bajas en calorías (25 a 35 Kcal./100 g.), ya que el 80 ó 90% de su contenido es agua; y son bajas en proteínas, con unos valores aproximados a las verduras. Su exquisito sabor se lo aportan los componentes nitrogenados, lo que las convierten en un alimento no apto para las personas que padecen gota, ácido úrico o tienen problemas de reuma. Su cantidad de grasa es mínima, contienen vitaminas del grupo B, niacina y ácido fólico, y minerales como fósforo, potasio, hierro, cobre y cinc. Su contenido en fibra (celulosa) es de un 2,5% y en hidratos de carbono un 4%.