La beneficencia como negocio y expresión de la insolidaridad de los más ricos

Hay gente que quiere ayudar a los demás y eso es positivo. Lo que pasa es que, en un mundo capitalista como el nuestro, a veces la caridad se transforma en un negocio que permite recaudar fondos a través de las donaciones desinteresadas de la gente de la calle, mientras los más ricos sólo hacen donaciones cuando, a cambio, se les permite pagar menos impuestos. Las donaciones de caridad arrancadas gracias las exenciones fiscales permiten atender selectivamente las necesidades sociales más urgentes en función de los caprichos de los ricos. Son los donantes individuales los que tienen la posibilidad de decidir quién recibe y quién no recibe ayuda, mientras que los gobiernos democráticos ven reducidos sus recursos, ya que la donación supone que los donantes paguen menos al fisco. De hecho, sabemos por las encuestas que, proporcionalmente, los ricos pagan menos impuestos que el resto. En general, los pobres ayudan a sus iguales de manera solidaria, los ricos, en cambio, sólo lo hacen si obtienen algo a cambio. Esto no evita que en las campañas solidarias, gracias a los medios de comunicación, los ricos aparezcan como filántropos.

Paradójicamente, los que proporcionalmente pagan menos, los que exigen contrapartidas cuando dan alguna ayuda, consiguen que el público los aplauda y los admire. Esto es precisamente lo que me lleva a decir que a veces la caridad se convierte en un negocio para los opulentos.

Una sociedad democrática y solidaria debería dotarse de un sistema fiscal progresivo basado en el principio de que los ricos deben pagar proporcionalmente más que el resto. Esto es mucho mejor que un sistema de donaciones de caridad sustentado con exenciones fiscales. Los pobres, los discapacitados, los enfermos y los que atraviesan dificultades, no deberían depender de los caprichos benefactores de los ricos. Cada uno debería aportar en función de sus posibilidades para que luego los gobiernos democráticos distribuyeran de acuerdo con las necesidades.

* http://apuigsole.blogspot.com/

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