Rock Radical Vasco: La caza de Brujas

La-caza-de-brujas-Censura-Mariano-Muniesa-LoQueSomosCensura y persecución contra el rock vasco

Iñaki Alrui. LQSomos. Abril 2015

La manipulación, en la teoría de la acción antidialógica,
como la conquista a que sirve,
tiene que anestesiar a las masas con el objeto de que éstas no piensen.
Paulo Freire

Rock and roll… Dicho así, parece solo el fulgor de unos ritmos cambiantes, pegadizos, para contar batallitas de un concierto de no sé cuando… o para cuando los rockeros eran malos, muy malos.

Pero no, esa es otra historia.
Vamos a la que nos cuenta Mariano Muniesa en su libro “La caza de brujas. Censura y persecución contra el rock vasco”, un condensado trabajo de investigación sobre una época (que no sabemos si ha terminado) de censura y prohibición hacia algunos grupos de lo que se denominó el R.R.V. (Rock Radical Vasco)
Siguiendo el ritmo del libro, hablamos un poco de aquellos años en los que nació este movimiento musical.

Aquellos años 80

Años de reconversiones industriales, en los que silenciosamente se empezaba a revender todo este país malamente. En el caso vasco se daba una respuesta intensa a esta reconversión industrial. Todas las manifestaciones en defensa de la industria y los puestos de trabajo eran brutalmente reprimidas por las fuerzas de seguridad del estado.

En Euskal Herria hay una juventud de origen obrero que es combativa, que toma la calle y que tiene conciencia política. Una juventud que lucha, principalmente en las barriadas industriales, contra la marginalidad a la que se la condena desde la política liquidadora del Estado.
Y si a eso le sumamos el “Conflicto” tenemos un cóctel explosivo: ETA mantiene su lucha armada, aparece el terrorismo de Estado a través del Batallón Vasco Español o los “GAL”. Para echar más leña al fuego, el gobierno de Felipe González crea el Plan especial Z.E.N. (que considera como sujetos potencialmente peligrosos a los jóvenes), la ley antiterrorista y toda una estrategia de represión. (1)

El rock es una expresión con la que se identifica la gente joven: letras de denuncia, estribillos inconformistas, música, estética y actitud contra el sistema que oprime, reprime y ahoga en la nada a las jóvenes generaciones. Rock que toma el relevo de forma provocadora a la “canción protesta” de épocas anteriores (Urko, Benito Lertxundi, Mikel Laboa, Xabier Lete…)

Crítica social desde el rock, grupos punk, hardcore, ska, sonando en su rechazo al sistema capitalista y la represión policial en la que se vive día a día. Grupos que rápidamente se hacen populares, no solamente en Euskal Herria, sino en todo el estado español gracias a la contundencia de sus letras y a sus contagiosos ritmos. Crece una red musical y social alrededor de estos grupos, las emisoras de “radio libres” (como la inolvidable “Radio Paraíso” de Iruña, en la que tuve la suerte de participar) fanzines, festivales, Gaztetxes y un sector musical que creaba sellos discográficos, distribuidoras independientes y estudios de grabación.

Los ochenta, época para cambios que nunca llegaron, de mentiras, de trapicheo de fachadas, de traiciones. Década también en lo musical para la denominada “Movida”, con canciones y músicas irreverentes, provocadoras, pero, salvo excepciones, poco combativas.

Los ochenta, años del «caballo»… heroína, ese polvo que apareció ¿por arte de magia? (2) en los barrios obreros, y que además venía acompañado de enfermedades epidémicas (VIH-Sida, entre otras) para aquellos nuevos consumidores de heroína falseada (con todo tipo de sutancias y venenos)  jeringuillas compartidas, dulces inyecciones de muerte que arrasaron a toda una generación rebelde. Una significativa cifra de la generación de los 60 y 70 murieron en la “puta” calle, encerrados como ratas en las cárceles y en las salas de “apestados” de los hospitales. (3)

Como ejemplo: todos los componentes del grupo “Cicatriz” terminaron así, víctimas del Sida o por sobredosis… ¡Utopías rotas!

Fermín Muguruza, Negu Gorriak ¡a por ellos!

Rock and roll! que dicho así parece divertido…
Después de estos preliminares, de dónde, cómo y cuándo nació el rock vasco, el libro nos lleva directamente al mundo de la censura y la prohibición.
Bienvenid@s a la década de los 90, el estado español es un escaparate, en el que se expone y vende todo.

En 1990, se plasma un proyecto musical bajo el nombre de Negu Gorriak, compuesto inicialmente por Fermín e Iñigo Muguruza y Kaki Arkarazo, con un álbum del mismo nombre. Ese mismo año lo presentaron en un único concierto, coincidiendo con la marcha anual que las Gestoras Pro Amnistía organizaban cada año a la cárcel de Herrera de la Mancha, en la provincia de Ciudad Real. Acudieron más de diez mil personas, no solamente de Euskal Herria, también de diferentes puntos de Celtiberia. En ese concierto se uniría a la formación el bajista Mikel “Anestesia”.

En su día Fermín declararía: “Lo creativo y lo político es muy difícil de separar”.

Negu Gorriak siempre asumió una postura clara y abierta de defensa del derecho a decidir de Euskal Herria, lo que les situaba cerca de la izquierda abertzale, y también mantenían una filosofía de solidaridad con el internacionalismo de los pueblos y las causas sociales de emancipación, desde el apoyo a la revolución cubana al compromiso con el movimiento de objeción de conciencia, por ejemplo.

¿Comprometerse es delito?

El grupo recibe un reconocimiento por parte de los críticos musicales, comentaristas y prensa, que exalta la mezcolanza de sonidos y ritmos que incorporan en su repertorio. El álbum del 91 “Gure Jarrea” (Nuestra Posición) obtendrá casi unanimidad en parabienes de toda la critica musical; Radio 3 les otorga el premio de “Mejor Banda en Directo”; en las columnas temáticas de “El País” o “El Independiente” clasifican el álbum con la máxima puntuación; Rockdelux, la revista, lo elige como álbum del año, etc. Y además, entre 1991 y 1992, protagonizan unas exitosas giras por Europa, América Latina y Estados Unidos.

Todo parece ir bien ¿no?

A algunos en este país la música les importa muy poco -en los 90 y ahora- y deciden poner el famoso sello de “todo es ETA”. El posicionamiento y compromiso de Negu Gorriak los sitúa en el punto de mira de la derecha nacionalista española, que con su armada mediática, jurídica y técnica inicia la Caza de Brujas.

En mayo de 1993, el corrupto, torturador, asesino y condenado posteriormente, general de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo, denuncia a Negu Gorriak, a la productora, al técnico de sonido y al “sursuncorda” por daños al “honor y difamación del buen nombre”, todo en torno a la interpretación de la canción Ustelkeria (4)

Y a partir de aquí se iniciaría un calvario judicial de desestimaciones, nuevos trámites, multas, sentencias… y también un camino de solidaridades por la Libertad de Expresión. Macro conciertos como el de Oiartzun en octubre del 95 agotan las entradas en la venta anticipada, nada menos que 16.000. En Francia, un sello independiente editaba un single para dedicar solidariamente la recaudación al pago de la multa a Negu Gorriak. La banda, además, participa en diversos foros de debates defendiendo la Libertad de Expresión… Con la banda ya disuelta (en octubre del 96), el Tribunal Supremo absolvía a Negu Gorriak de todos los cargos presentados por el Ministerio Fiscal, un 7 de junio de 2000, lo que sería motivo para que la banda volviera a juntarse en dos conciertos de despedida final y agradecimiento al apoyo recibido.

Fermín Muguruza seguirá su actividad musical. En 2011 unos terroristas de extrema derecha intentarán atentar con explosivos contra concierto del intérprete en Sants, Barcelona, algo que no conseguirán, pero que deja claro que el músico sigue en el punto de mira de la derecha nacionalista española.

En 2003 el cantautor Manu Chao será censurado por los ayuntamientos de Málaga y Murcia. Motivo: le acompaña Fermín Muguruza, “músico cercano a la ilegalizada coalición independentista radical vasca Batasuna”.

Las peticiones de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) surten efecto.
Y la censura seguirá (sigue), la presión de la A.V.T. consigue suspender varios conciertos y no hay actuación prevista en la que no se presione para suspenderla. Sabotajes, chantajes, insultos, calumnias, coacciones… O estás con el PP o eres “ETA”.

La jauría sedienta…

Este caso concreto de Fermín Muguruza y Negu Gorriak es un ejemplo muy ilustrativo, pero hay muchos más en el libro de Mariano Muniesa, como “la caza de brujas contra Soziedad Alkoholika”, grupo gasteiztarra, al que un comentarista “sabe-lo-todo” desde un programa de radio les coloca la etiqueta de “apología de terrorismo”, sobre la base de un batiburrillo de mentiras y letras y estrofas manipuladas. Ese comentarista es el oscuro personaje Alfonso Rojo (que, ¡sorpresa!, sigue siendo habitual en tertulias de radio y TV). Una vez tirada la piedra se abría la veda para las prohibiciones, los insultos, las falsedades. Confundir, desinformar. La censura cabalgaba de nuevo.

Y también meterán en el mismo saco al eibarrés grupo de heavy metal “Su Ta Gar”. La campaña de censura y criminalización está a pleno rendimiento, y además no les basta con la prohibición de los conciertos. Se intenta demostrar que todo el que acude a oírlos es despreciable, colaborador, terrorista. Sirva como ejemplo la nota que publicaba un innombrable aristócrata al que llaman periodista (5).

Y el libro prosigue con casos y más casos, todos ellos narrados con precisión y detalle, acompañados de sentencias judiciales, recursos, declaraciones, recortes de prensa, imágenes y anexos muy esclarecedores de lo que ha sido la A.V.T. Un trabajo completo.

En suma, la labor de Mariano Muniesa en este libro es una denuncia contra la censura, pero sobre todo es un alegato por la Libertad de Expresión. Una llamada a la reflexión individual y colectiva sobre la manipulación mediática manejada desde el poder político de turno. Una apelación a buscar la verdad, a conocer por nosotros mismos, a cuestionarnos, a preguntarnos.
Un libro en el que el autor refleja su valentía, objetividad y compromiso con la música y la libertad.
Rock and roll para tocar el viento… la verdad no puede ser tapada con la mentira.

Y algo sobre el autorHistoria-del-Heavy-Metal-LoQueSomos

Mariano Muniesa, escritor y periodista. Especializado en música, sus trabajos principalmente se centran en el mundo del heavy metal y del rock en general. Ha colaborado en diversas revistas especializadas, como Kerrang!, Rolling Stone, Heavy Rock, Popular 1, Pack de So o Rock Hard en sus franquicias españolas, realizando diferentes tareas como la de editor, director, crónica de conciertos, críticas de discos o trabajos de documentación. Cuenta con una larga trayectoria en programas radiofónicos y en la actualidad conduce su programa Rock Star (6), uno de los espacios rockeros más longevos y recomendable de la radio española. También ha realizado diversos trabajos para el medio televisivo.

Como escritor es autor de varios libros relacionados con el mundo musical, biografías de los Rolling Stones, Led Zeppelin, Barón Rojo, Jimi Hendrix, o Janis Joplin entre otras. Monografías sobre estilos musicales: Historia del Heavy Metal (ed. VOSA) o Punk Rock, historia de 30 años de subversión (T&B editores). Libros relacionados con sociología: Cadena Perpetua, la historia de Charles Manson (Quarentena Ediciones).

Mariano Muniesa: auténticas raíces rockeras y talento creativo e incombustible.

Notas:
1.- El “Plan ZEN” y sus enanos: las escuchas ilegales del CESID y el caso GAL
2.- El ‘informe Navajas’ sobre supuesta corrupción de guardias civiles de Intxaurrondo, nunca fue investigado por los jueces
3.- Para que no me olvides
4.- Informe Ustelkeria
5.- Hijos de puta
6.- Mariscal Rock

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En Twitter: @IkaiAlo

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