La Corchuela: campo de trabajos forzados

Maryssa Ruiz*. LQSomos. Julio 2017

La Corchuela: campo de trabajos forzados para presos del régimen franquista

La Corchuela es un parque periurbano de Andalucía creado en torno a un pinar centenario y que ocupa 85 hectáreas de los municipios de Dos Hermanas y Los Palacios y Villafranca, en la provincia de Sevilla. Este lugar se encuentra acondicionado para el disfrute del área metropolitana de Sevilla capital accediendo a dicho lugar por la carretera de Dos Hermanas a la Isla Menor, en las proximidades del Polígono Industrial Carretera de la Isla y por la Carretera de El Monte, desde Los Palacios y Villafranca.

Una vez acabada la guerra civil y entre 1940 y 1962 este lugar se convirtió en un campo de trabajos forzados para presos políticos republicanos a los que trataron como verdaderos esclavos construyendo sin ningún tipo de maquinaria los 159 kilómetros del canal de riego del bajo Guadalquivir, más conocido como el Canal de Los Presos, que supuso un avance de vital importancia en cuanto a regadío se refiere para los terratenientes sevillanos.

Por este lugar llegaron a pasar más de 1.500 hombres que fueron brutalmente torturados y tratados como a escoria, hombre inocentes que solo luchaban por la libertad y la democracia, hombres nobles que tuvieron la mala suerte de caer en las garras del franquismo y vivieron una nefasta experiencia perdiendo muchos la vida a manos de verdaderos psicópatas, hombres luchadores a los que se obligaba a trabajar en unas pésimas condiciones y sin ni siquiera otorgarles los alimentos que merecían.

En 1942 dos presos intentaron escapar de esta cárcel infernal para poder obtener la libertad que tanto anhelaban pero fueron descubiertos y los fusilaron sin piedad haciendo a todos sus compañeros desfilar delante de ellos cantando el `cara al sol´ para que viesen lo que les podía ocurrir si intentaban huir.

En 1943 se abriría el campo de concentración de Los Merinales, localizado en Dos Hermanas, siendo el lugar de destino para estos presos junto con otros que por órdenes de Franco serían encerrados por mantenerse fieles al gobierno de la república. Unos 10.000 prisioneros fueron testigos de la maldad y las humillaciones constantes en este lugar, de la tortura y el dolor que un régimen provocó en personas inocentes que solo deseaban igualdad y justicia.

Los presos que habían sido encerrados en este campo fueron víctimas de la política conocida como `Redención de penas por el trabajo´, que era un sistema creado por el franquismo para ofrecer mano de obra gratuita a las empresas que pretendían crear construcciones que suponían importantes costes en mano de obra, y que Franco accedería a cambio de una considerable remuneración económica para el Régimen.

Para muchos ignorantes la dictadura supuso un avance importante en cuanto a construcciones e infraestructuras que se realizaron en España pero la verdad es que fue la época en la que se inició la esclavitud que aun nos acontece. Durante estos años se obligó a miles de personas inocentes a realizar trabajos verdaderamente denigrantes en los que multitud de ellas perdían la vida sin ni siquiera importar y que a fecha de hoy muchos de los cuerpos de los fallecidos no sabemos ni donde se encuentran. ¿Evolución? No hay evolución cuando se trata de esclavitud, cuando se trata de tortura y muerte, no hay evolución cuando se trata de humillar y degradar a alguien hasta el punto de darle un tiro por no cumplir una estúpida orden.

Desgraciadamente no hay justicia tan grande para condenar a tanto asesino ni para reemplazar el dolor que se causó en el pasado, no hay justicia tan grande para otorgar la dignidad que merecen los verdaderos héroes de este país, aquellos que levantaron todo lo que hoy dicen que es mérito de un genocida, no hay justicia para reparar el daño de todos los que dieron su vida y su salud por defender la democracia, aquella que murió a manos de un verdugo y sus secuaces y cuya esencia se encuentra enterrada y repartida por todas las cunetas, fosas comunes y construcciones donde perdieron la vida los únicos guerreros valientes de esta nación.

¡Ni olvido ni perdón!

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