La importancia del Jazz. Dr. Martin Luther King

Recientemente, se han celebrado las bodas de oro de un genial discurso pronunciado por Martin Luther King (MLK). Del ORADOR se puede decir poco, o mucho, pero el calificativo que personalmente le pondría y que sirve para hacernos una idea de su línea vital, sería el de  bueno” – no confundir con tonto –.

En mi opinión, no hay mejor apelativo para una persona. Por encima de todas las cosas, el doctor King era una persona buena, cualidad que entonces (1963) vista hoy en día brilla por su ausencia. A este “buenísimo”, Martin le añadiría mucho inconformismo, emergido gracias a la realidad social de la época y a la ubicación geográfica en la que se encontraba, ni más ni menos que EE.UU. El DISCURSO al que me refiero es el famoso “Yo tengo un sueño”, que pronunciaría en Washington en pro de los derechos civiles.

 

Pero nos vamos a centrar en OTRO DISCURSO atribuido a Luther King, y digo bien, atribuido, porque investigaciones recientes han puesto en duda algunos parámetros del genial “speech”.

Su título nos hace abrir los ojos como platos a los aficionados al jazz: LA IMPORTANCIA DEL JAZZ. Supuestamente, fue declamado por el Doctor como prédica de inauguración del Festival de Jazz de Berlín de 1964, que por cierto, se puso en marcha ese mismo año. Lo que sí parece claro es que de ninguna de las maneras, el activista pronunció el famoso discurso en Berlín.

Pero antes, expongamos la materia del debate, el discurso en su versión castellana y el programa del Festival del 64:

La importancia del Jazz

Dr. Martin Luther King Jr.

Discurso de apertura del Festival de Jazz de Berlín en 1964.

Dios ha hecho muchas cosas para salir de la opresión. Ha dotado a sus criaturas con la capacidad de crear, y de esta capacidad han fluido las dulces canciones de tristeza y alegría que han permitido al hombre hacer frente a su medio y a muchas situaciones diferentes.

El Jazz habla de la vida. Los blues cuentan la historia de las dificultades de la vida, y si usted piensa por un momento, se darán cuenta de que toman las realidades más duras de la vida y las ponen en la música, sólo para salir con una nueva esperanza  o sensación de triunfo.

Esta es la música triunfal.

El Jazz moderno ha continuado con esta tradición, cantando las canciones de una vida urbana más complicada. Cuando la vida misma no ofrece ninguna orden y significado, el músico lo hace a partir de los sonidos de la tierra, que fluyen a través de su instrumento.

No es de extrañar que gran parte de la búsqueda de la identidad entre los negros norteamericanos fuese defendida por los músicos de jazz. Mucho antes que los ensayistas modernos y eruditos, los músicos de jazz escribieron de la identidad racial como un problema    para un mundo multirracial, los músicos estaban regresando a sus raíces para afirmar que lo que se movía dentro de sus almas.

Gran parte del poder de nuestro Movimiento por la Libertad de los Estados Unidos ha venido de esta música. Nos ha fortalecido con sus ritmos dulces cuando el valor comenzó a fallar. Nos ha tranquilizado con sus ricas armonías cuando los espíritus estaban abajo.

Y ahora, el Jazz se exporta al mundo. En particular, en la lucha de los negros en Estados Unidos hay algo parecido a la lucha universal del hombre moderno. Todo el mundo tiene el Blues. Todo el mundo anhela un significado. Todo el mundo necesita amar y ser amado. Todo el    mundo tiene que aplaudir y ser feliz. Todo el mundo anhela la fe.

En la música, sobre todo en esta amplia categoría denominada Jazz, hay un escalón hacia todos ellos.

(Traducción de Juanma Castro Medina)

El contexto en el que se inició el Festival de Jazz de Berlín en 1964, no hace falta comentarlo mucho, aunque sí son necesarios algunos datos. Alemania, había sido dividida en 1949, creando así la República Federal Alemana (Occidental o capitalista) y la República Democrática Alemana (Oriental o socialista). Berlín se convertirá posteriormente en una ciudad partida por la mitad, a causa del odiado Muro de la Vergüenza, vergüenza acrecentada por la situación de Guerra Fría que se respiraba.

En este ambiente tan “cordial” se desarrolló la primera edición del Festival de Jazz de Berlín, evidentemente llevado a cabo en la Alemania Occidental. A la primera edición se le dio un enfoque bastante impactante, teniendo en cuenta la historia reciente del país y las atrocidades raciales llevadas a cabo durante la II Guerra Mundial, quizá un poco

para resarcirse o para comenzar a pasar página de lo sucedido, sin faltar el anhelo y las ganas de abrirse al mundo de nuevo. El tema en torno al cual versaba el festival fue: El negro en el mundo moderno, para lo cual invitaron al evento a la crème de la crème del jazz de la época en los días 24, 25, 26 y 27 de septiembre:

DONNERSTAG 24. SEPTEMBER
JAZZ IN EUROPE

– Polen: Zbigniew Namyslowski Quartet.
– Ungarn: Aladar Pege Trio.
– Holland: Rita Reys und das Pim Jacobs Trio.
– Frankreich: Les Swingle Singers.
– Deutschland: Max Greger und sein Orchester feat. Albert Mangelsdorff.
– Benny Bailey – Don Menza Combo.

FREITAG 25. SEPTEMBER

– Coleman Hawkins – Harry Edison Swing Group.
– Spirituals und Gospels: Sister Rosetta Tharpe.
– The George Russell Group.
– Joe Turner, Harlem-Piano.
– The Miles Davis Quintet.

SAMSTAG 26. SEPTEMBER

– Ein Abend des West Deutschen Rundfunks Köln.
– Pee Wee Russell – Bud Freeman Chicagoans.
– Champion Jack Dupree.
– In Memorian Charlie Parker: J.J. Johnson, Howard McGhee, Sonny Stitt, Tommy Porter,Walter Bishop, Kenny Clarke.
– Roland Kirk.
– Dave Brubeck Quartet.

SONNTAG 27. SEPTEMBER

– Jazz-Ball.
– Benny Bailey – Don Menza Combo.
– Zbigniew Namyslowski´s Rhytm and Blues Group.
– Sistet Rosetta Tharpe.
– Coleman Hawkins und Bud Freeman.
– J.J. Johnson und Coleman Hawkins.
– Klus Doldinger Quartet.
– Roland Kirk und Sonny Stitt.
– Original Tuxedo Jass Band.
– Kleiner Saal.
– Pee Wee Russell – Bud Freeman Chicagoans.
– Champion Jack Dupree.
– Klaus Doldinger Quartet.
– Howard McGhee.
– Rita Reys und das Pim Jacobs Trio.
– Sir Charles Thompson.
– Pee Wee Russell und die Thad Jones Combo.
– Zbigniew Namyslowski´s Rythm and Blues Group.

Retomando el hilo entre toda esta trama políticomusicosocial, si hay algo claro es que King nunca estuvo en el festival de Berlín y por ende, nunca pronunció ningún discurso. La CONFUSIÓN viene dada por varios motivos:

1) Por la visita del doctor King a Berlín en los días 12, 13 y 14 de septiembre (pocos días antes de la celebración del festival) invitado por Willy Brandt, para conmemorar la famosa asistencia de John F. Kennedy, justo un año antes, donde el malogrado presidente pronunció el popular discurso “Yo también soy berlinés”.

2) Por la estancia en Europa del líder negro durante el mes de diciembre, para recoger el Premio Nobel de la Paz.

3) Por la edición de cientos de programas del festival del 64 con el texto de King impreso como prólogo al festival. El texto que conocemos todos fue requerido al doctor King por carta, y remitido por éste a Berlín igualmente por vía epistolar.

Teniendo en cuenta estos factores, todo hace indicar que el subconsciente colectivo fue desfigurando la historia real hasta formar algo totalmente diferente a lo ocurrido, debido a la fuerza de las palabras del doctor King y al poder casi divino que tiene Internet para expandir información sin filtro por todo el mundo.

Todos estos nuevos hallazgos, se los debemos a David Demsey y a Bruce Jackson, de la Universidad William Peterson, ambos músicos. Todo comenzó con un pensamiento en voz alta de uno de ellos: “¿No sería emocionante escuchar el discurso de King en el festival de jazz de Berlín?”. Se pusieron manos a la obra y buscaron y buscaron el documento sonoro por todos los archivos conocidos, tanto en Estados Unidos como en Europa, pero sin resultado. Tras dos años de investigación, la solución fue cuestión de suerte. Una casa de subastas sacó a la venta un pequeño grupo de escritos de MLK. Entre estos documentos se encontraba una pequeña carta, con fecha de 29 de julio de 1964, recibida por el doctor King, en la que el remitente, un representante del festival, le pide cordialmente “… encontrar unos pocos minutos de su ocupado día, para escribir algunos párrafos que sirvan de prólogo al folleto del programa del festival de jazz. “. En la parte superior de la carta también podemos encontrar una nota manuscrita del mismo King que dice: “Escribir prólogo.” .

Recapitulando, MARTIN LUTHER KING NUNCA PRONUNCIÓ ESTE DISCURSO, pero sí lo escribió. Es más, el doctor King, nunca concibió el discurso para ser pronunciado por él, ni por nadie, sino para ser plasmado en el folleto del programa del festival de jazz como prólogo. Por distintos motivos, expuestos anteriormente, se fue creando una realidad paralela nutrida por el tiempo y últimamente por la red de redes. Todo ello, no debe quitar ni un ápice de interés a lo escrito por King, ni a la fuerza y vigor de sus palabras, que en mi opinión, deben estar más en boga que nunca.

Por último, agradecer a Ihno Von Hasselt, gerente del Festival de Jazz de Berlín en la actualidad, su tiempo, y a los investigadores Bruce Jackson y David Demsey, sobre todo a este último, por facilitarme su gran artículo, de donde he extraído la mayor parte de las ideas.

Bibliografía :

Demsey, David and Jackson, Bruce.
SOURCE UNCOVERED FOR MARTIN KUTHER KING JR.
JAZZ QUOTE. Downbeat Magazine, January, 2011.

Enlaces de Interés :

www.berlinerfestspiele.de

www.northjersey.com

http://wayne.patch.com

www.german-way.com

www.aacvr-germany.org

Publicado en Zonadejazz

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