La pandemia mata: ¿Qué hacer?

Acacio Puig. LQS. Noviembre 2020

A grandes males, grandes remedios. No es suficiente esperar curas y vacunas. Tampoco basta el adaptarse a las recomendaciones sanitarias. Mientras tanto mueren personas o se recuperan inmersas en la discapacidad. Es un alevoso despilfarro de energía (un veneno, más bien) las algarabías que surgen aquí y allá infiltradas por negacionistas y provocadores. La lucha de clases no debe permanecer congelada. Parar los contagios y las muertes pide el recurso a la Huelga General Socio-sindical Prologada. No existe otro punto de partida para frenar esto y cambiar la situación.

1.- El “Factor K”

No es preciso recordar la avalancha de informaciones disponibles porque están bien a la vista. Pero sí procede retomar un artículo tan prometedor como fallido, publicado por el medio social liberal por excelencia el pasado 27 de octubre (1) titulado “El factor K: Porqué importa el lugar de infección”.

Si bien la tesis enunciada era “ir al origen del contagio para cortar la cadena de infecciones” su desarrollo apuntaba solo a los lugares comunes ya bien difundidos, es decir “los eventos” y la detección de los grupos en que se originan los contagios (los clústers): los lugares cerrados en que se reúne mucha gente. El artículo concluía animando a ir al origen del brote –es decir ir hacia atrás- y no hacia el entorno de los contagios posibles de cada positivo, en horizontal: pero no lo hace.

Ir hacia atrás requiere profundizar en hipótesis plausibles, pero solo se refuerza la idea contraria: son las fiestas y las reuniones familiares las responsables (y esa hipótesis es la única aquí y en todo el occidente desarrollado). Los autores renuncian pues a buscar otros epicentros de contagios.

2. ¿Serán los centros de trabajo los lugares más seguros?

Quedan muy lejos las noticias que aquí, en el inicio de Covid-19 señalaron problemas serios en algunos mataderos y explotaciones de trabajo agrícola. No hay ninguna noticia posterior que explore y detecte orígenes de contagio en los centros productivos y sin embargo, el periódico Norte de Castilla destacaba en primera plana del 30 de octubre que “el 69% no sabe dónde ni como se contagió”. Debería hacer pensar… pero ¡no es así!

Los medios de comunicación ponen el micro ante hosteleros, cadenas turísticas…portavoces de la CEOE y la PYMES, poco más y para recoger sus quejas porque… sus economías se hunden, pero con escrupulosa exclusión de los que creo fundamentales epicentros existentes en la estructura productiva para saber qué está ocurriendo allí desde el pasado mes de marzo. Una autentica conspiración de silencio.

3. ¿Espacios excepcionalmente limpios?

Se detectan peligros en reuniones familiares botellones, también se determina el cierre de centros educativos y de vez en cuando, vuelven a primer plano residencias de mayores… ¿Cómo es posible que eso sea todo? Porque los Centros de trabajo son evidentemente “lugares cerrados en los que se reúne mucha gente” –condición apuntada en el artículo sobre el Factor K… Pero ¿Están quizá, “excepcionalmente bien ventilados”? ¿Se mantienen allí todas y cada una de las medidas de seguridad conocidas (higiene, distancias, mascarillas)?

Extrema opacidad de la incidencia en un mercado de trabajo en que pesa mucho la precariedad y el relajamiento empresarial de las políticas de seguridad e higiene, simplemente porque esas políticas reducen beneficios, tienen “costes improductivos”.

En un país que –excluyendo el sector primario- contaba en diciembre de 2019 con 3.36 millones de empresas activas (2) – en industria, construcción, comercio, servicios- y con unos cientos de miles de las mismas que concentran a más de 10 asalariados (legalmente reconocidos)… Preguntamos ¿qué pasa en ellas, que todo parece tan saludable y tan sanísimo?

4. Consume -y produce- hasta morir

Consume hasta morir fue el lema de una campaña vertebrada hace unos años por Ecologistas en Acción, en ella se apuntaba a la transformación de un modelo productivo depredador y que profundizaba la brecha social.

La crisis global hecha visible por la pandemia, pone de actualidad aquello con la ampliación (“produce”) con que titulamos este apartado. Se abrió una excepcional oportunidad de ajustar, reorientar, relocalizar y renacionalizar sectores estratégicos, eliminar actividades nocivas –armamento y otras- recentrar el sector primario en detrimento de la agroindustria… ¡y planificar! (al menos retomando con radicalidad la olvidada “planificación indicativa” capitalista de antaño) junto a otros asuntos que apuntaba en mi reciente “A la mierda este modelo productivo”. (3)

Frente a esa posibilidad encontramos la pervivencia del crimen neoliberal. El capitalismo globalizado de este siglo -y en el antecedente anterior- se atiene a un catecismo que como sabemos fue enunciado por la “escuela de Chicago” y que usado por valedores de la dictadura de Pinochet como Milton Friedman y Hayek, les premió con sendos Premios Nobel de Economía en la década de los 70.

El dogma neoliberal lo sintetizó perfectamente –entre muchos otr@s- Ignacio Ramonet en su libro “La catástrofe perfecta” (4) de modo que renunciando a recordarlo, nos limitaremos a rescatar de su pág. 39 el Tercer Mandamiento de la Religión Liberal: Podrás venerar a todos los ídolos que elijas siempre y cuando adores al dios supremo, el Mercado. Es un mandamiento de amplio alcance, porque sirve aquí a los neo franquistas españoles y a social liberales de derecha y centro.

Para todo ese espectro lo fundamental es “salvar la economía” (el beneficio, caiga quien caiga) y la “salud” es solo un adorno inevitable. Cuando “el yacimiento de mano de obra” es tan inmenso (precari@s, parad@s, jóvenes, mujeres, inmigrantes…) no hay problema: no se van a achicar ante la muerte de unas decenas de miles.

Y a propósito de lo dicho, resulta obsceno que “el trabajo” sea contemplado también por los social-liberales (el centro-izquierda) como “la excepcionalidad- la causa mayor”, en todas las situaciones en que se definen medidas preventivas para la supuesta salvaguarda de la salud. En ese asunto se aproximan peligrosamente neoliberales y social liberales del gobierno de unidad-progresista. El trabajo no es “causa mayor” sino obligación impuesta para el salvamento del sistema tal y como existe… y eso, digámoslo rotundamente, es una brutalidad contraria a los elementales derechos humanos.

Cuando se habla de Reforma Fiscal, suenan todas las alarmas. Las “familias españolas” son el pretexto que sirve para obviar tanto los 14 puntos por debajo en España de la recaudación fiscal media en la UE, como las grandes fortunas –“tan españolas”- destacadas en la lista FORBES (Inditex y anexos familiares, Mercadona… ¿pagan lo que debieran?) ¿y las Gurtel y sus catacumbas reticulares? ¿y las tarjetas black de la familia real? Mejor que no nos sigan “tomando el pelo”.

5. Descongelemos la lucha de clases

La catástrofe pandémica cortó en seco primero las tractoradas de las protestas agrícolas (parece que fueron en otro siglo) y apenas han emergido las luchas en Nissan, Alcoa y algunas expresiones de malestar social y laboral –huelga de médicos y sanitarios…- pero con escaso eco. La acción socio-sindical parece (¿o está?) sustituida por los debates parlamentarios que ocupan todo el espacio mediático. En definitiva, una latencia en la que lucha de clases está encerrada en el congelador del frigo.

Estos días el gobierno de Asturias solicitaba al gobierno central el confinamiento completo de su comunidad durante dos semanas. Por el momento su demanda no ha sido aceptada porque “se espera a medir los resultados de las medidas ya tomadas” (¿Dónde queda la cogobernanza? ¿no es causa de excepción la mortandad?). La impresión es que el gobierno de Asturias… ¡nos adelanta por la izquierda y precisamente, para defender la salud!

Se suceden algarabías vandálicas sin perspectivas; se mezclan en ellas colorinches diversos con peso del pardusco-facha. `Precisamente en Gamonal-Burgos, el intento de follón callejero ha sido contundentemente denunciado por el propio vecindario de la barriada, el mismo que en su día participó activamente en la lucha social de barricadas contra el diseño especulativo del anterior gobierno municipal del PP. También, a pesar del esfuerzo del fétido Diario de Burgos por endosar el vandalismo a radicales de izquierda

Entiendo que esta sí es una “ventana de oportunidad” para frenar la pandemia y transformar situaciones, tanto sanitarias en sentido amplio como muchas otras necesarias que busquen imponer la modificación del modelo productivo y desbordar la lógica de “reparaciones mínimas” destinadas a que todo siga fundamentalmente igual, es decir, MAL.

La situación es excepcional y como en otros momentos históricos, parece muy necesario el acordar y organizar con audacia la mayor organización unitaria y plural capaz de vertebrar una Huelga General Social y Prolongada.

Una Huelga General no surge solo porque se convoque, pero tampoco surgirá si ni tan siquiera se contempla, se valora y se organiza. ¿Estaremos a la altura de semejante tarea? Deberíamos estarlo, porque nos va mucho en ello.

Notas:
1.- El Factor K: porqué importa el lugar de infección (Varios)/El País, 27-10-2020
2.- Nota de prensa del INE del 20-XII-2019
3.- A la mierda este modelo productivo
4.- La catástrofe perfecta (I. Ramonet). Ed. Diario Púbico 2010

– Ilustración de Acacio Puig
* Artista plástico. Militante de la izquierda revolucionaria, represaliado por el franquismo, activista memorialista de la asociación «En Medio de Abril». Miembro del Colectivo LoQueSomos

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4 comentarios en “La pandemia mata: ¿Qué hacer?

  • el 8 noviembre, 2020 a las 11:43
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    Compañero Maximilien.
    Nos conocimos hace años en una manifa en Madrid (el mejor sitio) .
    Seguí algunos de tus artículos entonces y agradezco mucho tu envío de artículo en CTX.
    Vamos a ver si animamos análisis y despertares.
    Hace mucha falta y cualquier «tanteo» en esa dirección merece (o debe merecer) la mayor atención.
    Salud y Amistad y Adelante!

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  • el 7 noviembre, 2020 a las 17:35
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    En el siguiente artículo creo que se aportan muchos detalles del porqué de la inanición de la izquierda…

    En defensa de la organización social y las protestas
    Si actos como el aniversario de un medio de comunicación son legales por constituir “actividad institucional” no restringida por el estado de alarma, es lógico considerar que las reuniones de movimientos sociales, AMPAS, sindicatos… lo sean también
    https://ctxt.es/es/20201001/Firmas/33925/Nuria-Alabao-Pastora-Filigrana-organizacion-protestas-estado-alarma.htm

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  • el 7 noviembre, 2020 a las 11:35
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    Desafortunadamente creo que tienes razón Paula.
    Pero lo terrible -LO MÁS TERRIBLE- es que ni siquiera pensemos en ella, CON TODA SU COMPLEJIDAD, como vía de salir de la derrota global que padecemos y empezar a caminar en otra dirección.
    Gracias por lectura y comentario.
    Salud y Amistad.

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  • el 6 noviembre, 2020 a las 17:36
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    Ni en las mejores utopías podemos aspirar a una huelga. Otro resultado de la pandemia es el silencio de la izquierda, que ha asumido su renuncia al activismo como algo normal. Mientras enfermamos en los trabajos, en el transporte, y sin centros de salud normalizados, y sin utopías…

    Respuesta

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