| Freírse al sol Esto va sobre el pueblo saharaui: Resumen histórico del tema, a manera de introducción: “La República Árabe Saharaui Democrática (RASD), también conocida como "Sahara Occidental", está ubicada en el noreste de África, al sur de España y Portugal. Es un estado no reconocido por la ONU pero sí por unos 66 países, la mayoría africanos o latinoamericanos. Durante la mayor parte del siglo XX, Saharaui estuvo ocupada por España. Hubo intentos independistas, como el del Movimiento para la Liberación del Sahara de los años 1960, dirigido por Bassiri. Pero las tropas del dictador español Francisco Franco reprimieron el movimiento en 1973, haciendo desaparecer a su dirigente. Ese año surge el Frente Polisario para continuar la labor del Movimiento para la Liberación del Sahara. En 1979, Mauritania cede su parte del Sahara Occidental al Frente Polisario, pero esto no fue reconocido por Marruecos, que se anexionó esa zona. Los combates siguieron hasta el 6 de septiembre de 1991, en el que se acordó un alto el fuego tras la creación de los "muros marroquíes", que separan al territorio conquistado por los marroquíes (al oeste, donde se hallan las minas de fosfatos así como la zona costera que posee una importante zona pesquera) del oriental, ocupado por el Frente Polisario (zona prácticamente desierta y sin importancia económica). Los marroquíes ocupan dos terceras partes del territorio de Sahara Occidental. O sea, que durante más de medio siglo, la parte más dura del desierto del Sahara es su morada. En verano, más de doscientos mil saharauis se asfixian de día al sol, con una temperatura media de 50º grados a la sombra, para pasar de noche a una temperatura media de 20º grados, en un campamento carente de lo más básico. Claro que, entre estar todos agrupaditos y cuidados por ACNUR en esos campamentos, y estar arriesgando sus vidas por la guerra, mejor lo primero… Y esto desde 1975, fecha en la que España entregó –porque literalmente así fue- la suerte del pueblo saharaui al capricho del monarca marroquí de turno Y mientras tanto, a Marruecos se le van ocurriendo mil ideas sobre el pueblo saharaui -la última la de la autonomía-, pero no la única válida: la del referéndum de autodeterminación; y España juega con Marruecos a su acuñada ambigüedad político-diplomática de no sabe no contesta, dije sí, pero menos, le digo no, pero poco…”, lo que sí tiene claro el estado español es que de poner en un brete de una vez al monarca alauita, para que se haga el referéndum de determinación, que es lo que correspondería hacer ya, de eso nada; no vaya a ser que le corte de nuevo el paso a los caladeros de pescado o le invada Ceuta y melilla… Así que a bailar al son de la flauta encantada de Marruecos y a aparentar que no se abandona el tema para contentar a Naciones Unidas; aunque ya sabemos que Naciones Unidas se suele contentar con poco, máxime cuando a la pobre organización no le hace caso ni Dios. Y el pueblo, como siempre, a sufrir. Como sufren todos los pueblos sumidos en la indefensión, en el abandono, en la vulneración y conculcación de sus derechos fundamentales, por Estados para los que lo único que cuenta es el interés mercantilista de cada momento, pero nunca las personas. Esta es la triste realidad y lo demás son cuentos. Cuentos son las engañosas palabras del gobierno español –de este y de los que le precedieron-; cuentos las resoluciones y moratorias de la ONU; cuentos las declaraciones de “ayuda”… Cuentos y más cuentos llenos de palabras huecas y ausentes de verdaderas soluciones para el pueblo doliente, en este caso, el pueblo el saharaui que fenece “tostándose al sol”. ¿Hasta cuando? Carmen Moreno Martín (1) Autoría desconocida, emitido por radio Venezuela. |
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La Calle
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| Año V. / | |||||