Llueve

¿Y qué?. Que llueva se ha convertido en una noticia. Y que haga sol también. O si nieva. Es alucinante que la noticia sea la noticia. Por tal motivo ya no impactan las cifras del paro, las guerras… son una noticia más. La noticia por la noticia. Por ejemplo que llueve.

Aumentan los programas de la televisión que hacen de la pobreza y la mísera un espectáculo, una noticia con la que juegan. Ya no habrá necesidades sociales mientras que no sean noticia. Mientras tanto las redes sociales salpican, pero sólo salpican.

Entra en quiebra el imperio económico y es una noticia más, sin análisis de consecuencias, ni de sus causas, sin hablar de la onda expansiva que supone. Se hacen debates triviales sobre la noticia, no sobre el hecho. Nos están robando (y reconstruyendo a la vez de la manera que desean quienes controlan la riqueza del mundo)la realidad.

Y mientras tanto la noticia espectáculo se ceba con asesinatos, muertes, secuestros, el morbo de buscar un cadáver, ¿qué noticia es?. Se quiere presionar para llevarnos a una especie de necrofilia social, para la sustitución de la adoración al cuerpo crucificado que todavía hoy se exhibe en juzgados, colegios, hospitales. El objetivo es lo que Freud estudió sobre cómo hacer que thanatos gobierne nuestro inconsciente y eliminar a Eros de nuestra conciencia. El espectáculo del erotismo y la pornografía forma parte de esta estrategia.

Se quiere acabar con la Historia, para entrar en un pasado de noticias nada más, anulando de esta manera a las personas que han construido el mundo, a todas. Hoy una noticia para serlo ha de impactar, se acabó el pensamiento, porque no sirve para nada. Quizá escribir sea lanzar una botella conun mensaje en el naufragio. No lo sé.

Llueve y escuchar la lluvia parece que molesta, pero anuncian a bombo y platillo que llueve, entrevistan a un señor que dice que llueve mucho, sale la imagen de una señora con paraguas, los niños corren en la pantalla de televisión, la radio anuncia que seguirá lloviendo. Un artista de cine se ha mojado los zapatos al salir del coche…

¡Mandemos a este mundo de la información banal a la mierda!, nos están convirtiendo en unos gilipollas. Tiene razón Alfredo Mine cuando platea que los programas de televisión, en especial los de máxima audiencia, perjudican seriamente la salud  (mental y física) y además mata (neuronas a tope)… Se pregunta: ¿porqué hay que ver eso escrito en los paquetes de tabaco y no se lo advierten al pobre público, paupérrimo e indefenso consumidor de ese veneno?. OK.

Como dice una canción: “parece que va a llover, el cielo se está nublando, ¡ay, mamá! que me estoy mojando…”.

* Ramiro Pinto

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