Los paniaguados de la Real Academia de la Historia

lqs-academia-de-la-historiaCristina Calandre Hoenigsfeld. LQSomos. Diciembre 2016

De nuevo, la Real Academia de la Historia (RAH), consigue que la Mutua Madrileña Automovilística, les dé alas y financiación, para que puedan dar conferencias, donde tergiversan a su antojo, la Guerra Civil Española, la Dictadura y ahora la Transición (1).

Nos dice la Mutua en su introducción:
“… La Fundación Mutua quiere hacer mas accesible la historia de España a nuestros mutualistas…”

Pero será la Historia, versión RAH, que ha perdido todo prestigio, desde que publicara su Diccionario Biográfico (siendo entonces su director, Gonzalo Anes, Marqués de Castrillón) que fue duramente rebatido por muchos competentes historiadores.

Coordina las tres conferencias de este ciclo sobre la “Transición de la Dictadura a la Democracia”, el académico Juan Pablo Fusi, que no duda en decirnos lo maravillosa que fue dicha Transición, y cómo se pudo alcanzar un consenso para hacerla sin rupturas.

Sin duda el profesor Fusi, como perteneciente al Patronato de la Fundación Residencia de Estudiantes, participó en la tergiversación de la Historia de dicha Institución, teniendo pleno conocimiento de que durante la Guerra Civil española fue un Hospital de Carabineros, dirigido por mi abuelo, el Dr. Luis Calandre Ibáñez, y que se curaron a cientos de milicianos de una epidemia de malaria. Caían tantas bombas que se hizo un refugio antiaéreo debajo, que fue medio destruido durante la rehabilitación (1990-2001). Por lo bien que cuidó de los edificios, la JAE le nombró subdelegado en 1938.

La primera participante es Carmen Iglesias (directora RAH), el segundo José Antonio Escudero director de la Real Academia de Jurisprudencia y vicepresidente del Instituto de España) y finalmente Juan Francisco Fuentes, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid.

De las tres conferencias de este ciclo sobre la Transición, podemos decir que los tres coinciden en los mismos planteamientos:

Alabanzas al papel del Rey Juan Carlos.
Alabanzas al papel de Adolfo Suárez.
Alabanzas al papel de Torcuato Fernández de Miranda (Ley de la Reforma Política, BOE de 5 de enero 1977).
Alabanzas al papel de los padres de la Constitución de 1978 (Fraga, etc.)

Alabar la Ley de reforma política (2), dándole un protagonismo principal en la Transición, pero sin decirnos que se nos hurtó a la Ciudadanía la posibilidad de hacer un referéndum entre monarquía República, como hace poco salió a la luz, en un reportaje en la Sexta TV, sobre una entrevista de la periodista Victoria Prego a Adolfo Suárez.

También coinciden estos tres conferenciantes en ignorar a las víctimas del franquismo, millones (asesinados, presos, torturados, robados, exiliados, etc.) aunque Carmen Iglesias (nombrada por el Rey Condesa de Gisber desde 2000) directora de la RAH, se digna nombrar el asesinato de cinco personas del dictador Franco, justo antes de morir.

Hace años, cuando estaba yo de cooperante en Uruguay, a finales de los años 80, todavía estaba muy reciente la cruel dictadura militar que padecieron (1973-85). Recuerdo que desde España la Agencia de Cooperación del Ministerio de Asuntos Exteriores (AECI), enviaba a técnicos de los ministerios de Trabajo, para que explicaran en Uruguay “el éxito de la Transición de la dictadura franquista a la democracia monárquica”. Este mito también lo llevaron de paseo después a otros muchos países del Cono Sur.

Pero estos países, como Argentina, Uruguay, Chile, han sabido reaccionar rápidamente contra las leyes de “punto final” y la impunidad (no como España con la Ley de Amnistía de 1977), y luchar contra el olvido de los crímenes contra la Humanidad que se cometieron, y son ellos los que pueden enseñar a España cómo se hace una Transición, sin olvidarse de la Verdad, Justicia y Reparación a las víctimas de esas dictaduras .

Entre las muchas acciones contra la impunidad de esos países, por ejemplo la reciente película de Manane Rodríguez “Migas de pan” de la directora de cine uruguaya, que trata de la dictadura del Uruguay (1973-85), y de cómo fueron las mujeres víctimas de las torturas sexuales, como la violaciones continuas en los centros de detención. Con ello se pretende que se sepa la verdad y que estas torturas a la mujeres sean incluidas como Crímenes contra la Humanidad (3).

Creo que la Real Academia de la Historia tiene mucho que aprender de estos países, de cómo se hace una verdadera Transición, con Verdad, Justicia y Reparación, sin que pasen cuarenta años.

Tampoco tuvo reparo esta RAH en tergiversar en su libro sobre la historia de la gran institución científica, la JAE, y coordinado por la académica, catedrática y Consejera de Estado, Josefina Gómez Mendoza (4) y con la participación de José Antonio Escudero (uno de los tres conferenciantes participantes en el reciente acto de la Mutua, y también Consejero de Estado) dando por legal al franquismo y a su decreto de disolución, desde Burgos el 19 de mayo de 1938. Y eso cuando dicha JAE estuvo activa hasta el final de la GCE, bajo la legalidad de la Constitución de 1931, con la derrota de la II Republica, en marzo de 1939. Recientemente, hasta el propio CSIC (Miguel Ángel Puig Samper) ha reconocido la ilegalidad de dicho decreto y del gobierno franquista que la promulgó.

La transición de la Dictadura a la Democracia, solo finalizará en España cuando restituyamos la legalidad republicana, con la III República, que espero sea pronto.

Notas:
1.- Hacemos más accesible la historia a nuestros mutualistas…
2.- B.O.E. 5 de enero de 1977
3.- Migas de pan, trailer
4.- La Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas y los académicos de la Historia

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Un comentario sobre “Los paniaguados de la Real Academia de la Historia

  • el 13 diciembre, 2016 a las 19:14
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    La burricie de esos 40 años de historia de represión fascista quedó sellada con el lacre de la «modélica Transición de 1978» (modélica para todos aquellos que participaron en la represión y se libraron de ser juzgados por sus crímenes).

    Llevamos 80 años desde que terratenientes, eclesiásticos, monárquicos de toda laya, contrabandistas, organizaciones fascistas, decidieron, con su brazo armado militar, acabar con la legalidad republicana. Desde entonces, los defensores de la Transición, han escamoteado, tergiversado y mentido sobre la auténtica verdad de ese período.

    Cuando hablan de la II República lo hacen para achacarle todos los males y ser la responsable de ese levantamiento militar. La tratan como si a ésta sólo la defendieron los parias, esos que nada tenían que perder. También la hicieron suya enormes talentos de la medicina, las artes, las letras, en definitiva, el Siglo de Oro de la época. Por ser ésta la que podía terminar con siglos de oscurantismo, superstición e injusticia.

    Por eso la Real Academia de la Historia tiene mucho interés en defender la mediocridad de la Transición tergiversando la verdad histórica, ensalzando a reyes impunes e inmunes de sus actos, facistoides y tipos que participaron en la represión

    La historia real de esos 80 años se tendrá que tener como asignatura obligada en la enseñanza cuando alcancemos la III República. Será la mejor manera de desasnarnos.

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