Manual práctico de seguridad y actuación para los días convulsos

Pere Cardús*. LQSomos. Septiembre 2017

“Si sabemos cómo nos tenemos que comportar, cómo podemos actuar más seguros y cuáles son nuestros derechos, estaremos más preparados para encarar todo lo que esté dispuesto a hacer el Estado autoritario”

Vivimos días intensos y, en cierto modo, convulsos en el camino hacia el ejercicio de la autodeterminación de Cataluña. El Estado español ha puesto la directa sin contemplaciones para intentar impedir el referéndum del 1 de octubre. Aun así, el gobierno, el Parlamento, setecientos cincuenta alcaldes y las entidades más fuertes del país están determinados a hacerlo y a implementar el resultado a continuación. Por lo tanto, si la presión internacional sobre Rajoy no empieza a hacer efecto, pueden venir jornadas todavía más intensas. Es en este sentido que me permito compartir unas cuántas recomendaciones prácticas para demócratas para ayudar a garantizar el ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades más básicas de cualquier democracia. Manos a la obra.

Combatir los rumores

Los rumores son una de las armas más efectivas en situaciones de conflicto. La apariencia de veracidad y la sensación de dar a conocer informaciones secretas y trascendentales favorecen mucho su propagación. Como cualquier fenómeno viral, los rumores se esparcen muy fácilmente porque las víctimas son los primeros que contribuyen a hacerlos circular. En la Segunda Guerra Mundial –el auténtico laboratorio de pruebas de las fábricas de rumores– el boca-oreja funcionaba de fábula y las radios oficiales y clandestinas ayudaban a rematar el trabajo. Actualmente, los circuitos de los rumores son más potentes y más eficientes porque aprovechan las redes sociales y los chats de amistad y familia a un ritmo vertiginoso.

Los rumores son el resultado de dos situaciones: una información parcial de alguien que pone más pan que queso para impresionar a los de su entorno o una creación pensada y diseñada para despistar, atemorizar, confundir, intoxicar, desinformar, desmovilizar… El único consejo que se puede dar contra los rumores es no convertirse en promotor y difusor de mensajes de los cuales no se tiene la seguridad de certeza. También es importante que cuando recibamos un mensaje de este tipo –’un amigo que trabaja en tal lugar’, ‘un familiar mío que es mosso de escuadra dice…’– aviséis a la persona que lo ha enviado del riesgo y el error que comete. Si se actúa así de manera intensiva unos cuántos días, se puede cortar buena parte de la rumorología nociva en poco tiempo. Hay que ser muy activos en esta cuestión porque los rumores causan mucho efecto entre las personas menos movilizadas y sin contacto habitual con el activismo más consciente.

Detectar y desactivar a los infiltrados

Estos días, en las movilizaciones que se han hecho ante el Departament de Economía, en la sede de la CUP y en el paseo de Lluís Companys, hemos detectado la presencia de agentes de los cuerpos de seguridad españoles infiltrados entre el público. Bajo una apariencia de normalidad, vestidos con ropa de calle y sin ninguna identificación de su condición, observan y buscan la oportunidad para crear disturbios. El Estado español desea poder ofrecer al mundo una imagen de violencia y de caos de las movilizaciones catalanas. Por lo tanto, harán todo el posible para hacer descarrilar la Revuelta de las Sonrisas.

Es importante no ver fantasmas donde no los hay, ni pasar el rato sospechando de la persona que tenéis al lado. Pero sí que se puede evitar que consigan aquello que buscan frenando a los elementos que presentan comportamientos exaltados o que invitan a tenerlos. Infiltrados hay de todo tipo y de todas las edades. La mejor profilaxis contra su actividad es aislar a los elementos que se presentan conflictivos y expulsarlos serenamente y pacíficamente de la concentración.

Otra cosa que se puede hacer para interceptar su actividad es no responder preguntas extrañas e insistentes de nadie que no conozcáis. Además de crear disturbios, la función de los infiltrados es también obtener información y trazar relaciones para estar al corriente de las intenciones del grupo. Como hemos dicho antes, no hay que desconfiar de todo y de todo el mundo, pero el sentido común puede orientar a cualquiera a detectar preguntas capciosas, especialmente de carácter personal.

Llegan los tanques

Ya hace tiempo que el ejército español saca a pasear algunos blindados por las carreteras de Cataluña. Los 4×4 de camuflaje impresionan mucho a la gente, que les hace fotografías y las hace circular entre sus contactos. El desembarco de furgonetas de la Guardia Civil y de la policía española también están a la orden del día. Todo ello es una estrategia más del miedo. También lo son las maniobras de los soldados en las montañas y llanuras del país. La intervención armada o militar de Cataluña es un riesgo que el Estado español no puede asumir. Si lo intentara, decantaría definitivamente a la comunidad internacional a favor de la causa de los catalanes. Por lo tanto, todo indica que son maniobras orientadas a asustar.

Así pues, ¿cuál es la mejor ayuda que pueden obtener estos incentivadores del miedo españoles? Evidentemente, que les hacemos fotografías y las esparcimos por todos los Whatsapps y Twitters y Facebooks del país. Actualmente, los mejores ayudantes de la estrategia del miedo somos nosotros mismos cuando hacemos circular las imágenes que ellos quieren que circulen. Como pasa con los rumores, hay que cortar esta actividad en red y avisar a las personas que participan. ¿Qué se puede hacer si presencias un movimiento de tropas o de vehículos? Enviar las imágenes a los medios de confianza. Por ejemplo, al correo de la redacción de VilaWeb: redaccio@vilaweb.cat.

Fuentes fiables

En contraposición con el punto anterior, hay que hacer un esfuerzo de ser disciplinados en el consumo de información porque hay muchas fuentes que juegan a despistar, desinformar o, simplemente, engañar. Todo aquello que haga referencia a la logística del referéndum es competencia del gobierno de la Generalitat. No hay ningún canal de información seguro en relación con las cuestiones prácticas de la convocatoria de votación más allá de los canales oficiales del gobierno. La Generalitat no esconde que organiza el referéndum. Por lo tanto, los lugares de votación, la validez de los boletines, los horarios, etc., son informaciones que tan sólo puede dar el gobierno.

En relación a las movilizaciones ciudadanas de estos días y de la jornada del referéndum, las fuentes fiables son las entidades que han promovido las convocatorias más grandes: Òmnium, ANC y AMI. También hay entidades de referencia a escala comarcal o local. Es muy importante que se sigan tan sólo las indicaciones oficiales de estas entidades. Por eso, la mejor manera es tener activado un canal directo con las entidades. Por ejemplo, los sistemas de alertas de Whatsapp y Telegram que han activado las grandes entidades. Òmnium abrió el servicio de alertas de Crida per la democràcia. También los partidos políticos comprometidos con el referéndum son una fuente fiable para la movilización y la convocatoria de actividades de todo tipo.

Sentido crítico en el consumo informativo

Informativamente, es más necesario que nunca consumir los medios de confianza de cada cual. No hay que decir cuáles son las intenciones de determinados medios de orientación españolista (de aquí y de fuera de Cataluña). Comprobad qué medios informan sin crear alarmismos innecesarios y sin añadir más dramatismo para obtener más visitas. En un momento como el actual, los medios tienen que ser más exigentes con su manera de informar que nunca. Y algunos medios que pueden tener el sello de compromiso con el referéndum no se privan de engordar las informaciones para aprovechar el ambiente en beneficio propio. En el consumo informativo, el ciudadano tiene que activar ahora más que nunca el sentido crítico y no tragárselo todo de entrada. En momentos de tensión, medios de confianza.

Cómo salir de casa

Aunque parezca una obviedad, el Departamento de Salud hizo bien el pasado miércoles cuando dio consejos para las personas que preveían pasar muchas horas en la calle lejos de casa. He aquí el consejo que dio: ‘Si tienes que estar muchas horas de pie, procura hacer paseos y descansos para promover una correcta circulación sanguínea en las piernas. Si tienes que pasar muchas horas en la calle, acuérdate de llevar calzado cómodo, ropa adecuada y una botella de agua.’ Si contáis que pasaréis muchas horas movilizados, equipaos con una mochila con comida, agua y ropa para añadir capas de abrigo por si se hace tarde.

Avisar como mínimo a una persona de confianza

Cuando decidís asistir a las convocatorias de estos días, es importante que lo comuniquéis a una persona de vuestra confianza. Es bueno que alguien esté informado de vuestros planes siempre que sea posible. En caso de detención o de cualquiera otro imprevisto, conviene que alguien sepa donde teníais que estar y que pueda alertar si no tiene noticias vuestras. Tened también memorizado el número de teléfono de una persona a quién podáis llamar en caso de necesidad si os habéis quedado sin vuestro móvil.

Saber tus derechos ante la policía y la justicia

La Asociación Drets ha preparado muy buen material estos últimos meses para que la población esté bien informada de sus derechos en caso de conflicto con la policía o la justicia. Es importante que todo el mundo que quiera implicarse en la defensa de la democracia, el referéndum y las instituciones lea el documento ‘Conocer los propios derechos‘. Son tan sólo seis páginas con información muy didáctica para saber como hay que actuar en cada situación. Si recibimos una citación de un juez, un fiscal o un cuerpo policial o si hemos sido detenidos, hay que ponerse en contacto con el equipo creado por esta asociación para obtener asesoramiento o asistencia legal gratuita. El número es el 697 83 29 11.

Los detenidos tienen derecho a saber qué hechos delictivos les atribuyen; a no declarar ni a hacer ningún tipo de manifestación; a no declararse culpables; a ser asistidos por un abogado; que la detención y el lugar de custodia sea comunicado a la persona que ellos elijan; a hacer una llamada a la persona que quieran; a ser asistidos por un intérprete si son extranjeros y no hablan castellano; a ser visitados por un médico; y a conservar una copia de la relación de derechos de los cuales son titulares. La policía tiene la obligación de ponerse en contacto con el abogado designado por el detenido. El abogado puede entrevistarse con los detenidos solicitando a la policía que le facilite un espacio para una conversación reservada. El abogado tiene derecho de hacer consignar en el acta de declaración de su cliente cualquier incidencia que crea que puede ser relevante.

Ante un intento de registro

Si la policía quiere registrar a una persona, un inmueble o un vehículo, hay que tener en cuenta algunos derechos del ciudadano. Por ejemplo, que tan sólo pueden entrar en nuestra casa o a la oficina si damos el consentimiento o si la policía obtiene una autorización judicial. También tenemos derecho a estar presentes en el registro de nuestra casa. Además, podemos pedir a los agentes el motivo del registro. Podemos pedir que los agentes se identifiquen. Si van uniformados, tienen que llevar visible la placa con el número de agente, que tenemos derecho a apuntar. Si no van uniformados, tienen que identificarse con su credencial donde consta el número de agente. Si hacen un cacheo corporal, lo tienen que hacer con el máximo respeto y tienen que informar del motivo. Si cogen algún objeto personal, hará falta que hagan una acta y que nos den una copia. La podemos firmar o nos podemos negar. En el caso de las empresas, hay que saber que los agentes pueden acceder a todas las dependencias abiertas al público, y también a los talleres y almacenes. Sólo necesitan una autorización judicial para entrar en las oficinas de administración y dirección y a los archivos.

Seguridad tecnológica

Para perseguir a los activistas independentistas, la policía puede intervenir las comunicaciones de un investigado si obtiene una orden judicial. Aun así, se han dado casos de escuchas telefónicas y de interceptación de la correspondencia privada sin que hubiera ninguna orden. La diferencia entre una y otra es que la intervención sin orden judicial no tiene ningún valor en un juicio. Con todo, las consideraciones de limitación legal en una situación de Estado de excepción de facto como la que vivimos en Cataluña tienen poca validez. Por eso hay que intensificar la vigilancia sobre el uso de los aparatos tecnológicos que usamos para comunicarnos para cuestiones relacionadas con las movilizaciones y las actividades de preparación del referéndum.

En este sentido, es recomendable el uso de aplicaciones de mensajería con sistema de encriptación. El WhatsApp es una aplicación poco segura para comunicaciones reservadas. Hace unos años que se utiliza el Telegram como un servicio con más garantías. Aun así, el servicio más seguro en este momento se llama Signal. Por ejemplo, es la aplicación que recomienda el ex-analista de la NSA Edward Snowden porque utiliza el protocolo ZRTP, que permite cifrar los mensajes de manera segura. La aplicación también tiene la capacidad de avisar si detecta un intento de penetración externo.

Los ocho consejos de Snowden

Hace poco más de un año que Snowden dio ocho consejos de seguridad para el uso de teléfonos móviles. Son estos: tener el móvil siempre controlado y no dejarlo sobre ninguna mesa de un lugar público ni en manos de un desconocido porque pueden instalar programas espía; desactivar las conexiones siempre que no se usen (red Wi-Fin, localización, Bluetooth…); no usar redes de Wi-Fi públicas porque no son seguras (pueden robar contraseñas, datos y comunicaciones de todo tipo); tapar la cámara (se puede hacer con fundas que no tengan el agujero habitual) para evitar un disgusto si pinchan el móvil y graban lo que haces; alejar el móvil de las conversaciones importantes para que no utilicen el micrófono que trae incorporado para escucharla; restaurar el móvil periódicamente para deshacerse de los programas espías que puedan haberte instalado; apagar el móvil y extraer la batería, que es más seguro que no dejarlo en modo avión; y usar contraseñas seguras que alternen letras, símbolos y números con un mínimo de ocho caracteres.

Todo ello son recomendaciones para unos días que serán decisivos para el futuro de todo el país. La mayoría de personas que se movilizan estos días no tienen nada que esconder. Por lo tanto, no hay que obsesionarse excesivamente con el espionaje. Los máximos dirigentes del independentismo ya tienen incorporadas muchas de estas prácticas. Pero hay cuestiones que es bueno que las sepa todo el mundo. Si sabemos cómo nos tenemos que comportar, cómo podemos actuar más seguros y cuáles son nuestros derechos, estaremos más preparados para encarar todo lo que esté dispuesto a hacer el Estado autoritario que queremos abandonar cuanto antes mejor.

* Publicado en Vilaweb, vía Kaos en la Red
@PereCardus

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