Marruecos: el periodista Soulaiman Raissouni agoniza en prisión

Por Nadjib Touaibia*. l’Humanité.
Traducido por Cristina Ridruejo. LQSomos.

El periodista marroquí Soulaiman Raissouni se está jugando la vida… En prisión provisional desde el 22 de mayo de 2020, lleva 85 días sin ingerir alimentos. Una huelga de hambre en el régimen de aislamiento en que se encuentra en la cárcel para reclamar su derecho a permanecer en libertad mientras dure el juicio. «En este momento, su cuerpo ya no responde con normalidad. Por suerte, ha aceptado ingerir un poco de miel y dátiles. Parece que esta vez estaba dispuesto a acudir a la vista oral frente a su acusador, pero no le han llevado al tribunal.
Sus abogados están indignados», explica Anthony Bellanger, secretario general de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), que se reunió con sus defensores, su padre y su esposa, con ocasión de la última vista, el 29 de junio. Su juicio se retomará este martes. «Ahora corresponde a la administración penitenciaria y las autoridades judiciales decidir si Soulaiman Raissouni es capaz de comparecer ante el tribunal, sin tener en cuenta la opinión médica o los deseos del interesado», afirman fuentes cercanas al mismo.

Una maquinaria judicial infernal

Soulaiman Raissouni, redactor jefe del diario Akhbar Al Youm, comparecía en primera instancia ante la sala de lo Penal del Tribunal de Apelación de Casablanca, acusado de «agresión indecente con violencia y confinamiento». En teoría, debería poder defenderse con luz y taquígrafos, sus abogados presentar sus alegatos, citar testigos a declarar, trabajar tranquilamente para demostrar su inocencia. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Sus catorce solicitudes de libertad provisional han sido denegadas.

Al igual que su compañero de profesión, el periodista y activista pro derechos humanos, que por su parte fue acusado de «violación», Soulaiman Raissouni se enfrenta a una maquinaria judicial infernal que va avanza implacable sin esperar a que estén en libertad. Ambos se encuentran en prisión provisional de duración indeterminada, que se va prolongando al hilo de comparecencias expeditivas. Prácticamente, están condenados antes de haber sido juzgados. Su comité de apoyo denuncia que «los escritos de acusación se basan en montajes, que se les niega la posibilidad de llamar a testigos de la defensa, la ausencia de demandantes»… Los abogados de Omar Radi solicitan un reconocimiento médico de la demandante. Reclaman en vano los testimonios de las personas citadas en los atestados. A su defensor, Christophe Marchand, se le impidió la entrada a Marruecos el día de la vista oral de su cliente, el 29 de junio.

Silenciar las voces disidentes

Omar Radi y Soulaiman Raissouni

«Omar Radi está enfermo y Soulaiman Raissouni corre grave peligro. […] Si acaba ocurriendo lo irremediable, eso mancharía la imagen de Marruecos», considera Christophe Deloire, secretario general de Reporteros Sin Fronteras. ¿Un juicio justo? Ahora hay muy pocas probabilidades de que sea así, pues el montaje parece cada vez más evidente. La capacidad de defensa de Soulaiman Raissouni y Omar Radi se topan con un gran muro, y es probable que todo el pescado esté vendido. El ruido mediático que acompañó los arrestos, el eco que se dio a las denuncias, los encarcelamientos inmediatos… todo parece destinado a manchar la imagen de los dos periodistas de cara a la opinión pública, a inculparlos y a preparar el terreno para sus condenas definitivas. «Me preocupa bastante el futuro», reconoce Anthony Bellanger.

El periodista marroquí exiliado en España, Ali Lmrabet, habla de su propia experiencia: «las denuncias descabelladas de agresiones sexuales son el modus operandi para silenciar cualquier voz disidente». Fue condenado en 2005 a diez años de inhabilitación para ejercer su profesión después de haberse expresado sobre el conflicto en el Sáhara occidental. En su opinión, sin «presentar pruebas tangibles e irrefutables, la tentativa del poder marroquí de hacer pasar a todos los periodistas libres por violadores ya no convence a nadie, ni en el interior, ni mucho menos en el exterior. Sino, ¿por qué motivo las autoridades impidieron en el aeropuerto la entrada al país al abogado belga de Omar Radi? ». Quienes apoyan a Soulaiman Raissouni invocan ahora la «omisión de asistencia a una persona en peligro». Desde su punto de vista, «su vida pende de un hilo, y si consigue superar semejante prueba, es de temer que quede con secuelas físicas». Por su parte, él afirma estar dispuesto a ir directo «de la cárcel a la tumba».

Traducción para LoQueSomos de Cristina Ridruejo
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3 comentarios en «Marruecos: el periodista Soulaiman Raissouni agoniza en prisión»

  • el 10 julio, 2021 a las 10:12
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    En el fondo del actual conflicto con Marruecos está que éste no es un Estado democrático, y que su insaciable apetito imperialista -como en el caso del Estado de Israel- le lleva a esa audacia, bendecida desde lejos por EE.UU.

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