Cristina Ridruejo*. LQS. Noviembre 2018

No hay madres de la constitución, solo hay padres. Ni una sola mujer participó en su redacción. En su época el feminismo la calificó de machista y patriarcal y animó a votar en contra. Las mujeres queremos ser madres de la democracia del siglo XXI

Todas las iniciativas que nos reunimos hoy aquí estamos dando los primeros pasos de un camino que no tiene marcha atrás.

Lo novedoso de nuestra propuesta es que nos centramos en el derecho de las personas a decidir cómo debe ser su país. No reclamamos simplemente la república, sino que la gente pueda decidir lo que quiere. Nuestras armas son las urnas. Y nos hemos dado cuenta de que las urnas dan mucho miedo a quienes retienen el poder.

Monarquía y democracia son antónimos

No puede ser democrático un sistema en el que no todos somos iguales ante la ley, en el que la soberanía no reside en el pueblo pues no tenemos opción de decidir sobre el jefe de Estado. Pero la diferencia entre monarquía o república no es solo rey o presidente, va mucho más allá. La institución monárquica sostiene y refuerza todo un oscuro sistema de corrupción y privilegios del poder económico, que a su vez maneja al político y al judicial, y mantiene silenciada la voz de la ciudadanía, que se limita a votar cada 4 años.

Queremos darle la vuelta a la tortilla. Queremos que la política esté al servicio de la ciudadanía, no de los poderosos que tienen sus fortunas en Panamá, que se pagan sueldos de escándalo y jubilaciones de infarto, mientras recortan las pensiones o claman contra la subida del salario mínimo sin ningún pudor. Queremos que la sociedad civil y las personas de a pie sean no solo parte activa, sino protagonista de las decisiones políticas. Y esto es un clamor popular que se está extendiendo como la pólvora por todas partes, en movimientos ciudadanos y en las universidades. Por ello exigimos que las instituciones convoquen un referéndum vinculante, con todas las garantías, sobre la forma de Estado.

En breve se va a celebrar el aniversario de la constitución.

Se usa ese término, “transición”, para indicar algo suave, por oposición a “ruptura”. Y durante muchos años ha habido un gran orgullo en este país por no haber roto con el franquismo. Me parece bastante cuestionable enorgullecerse de no haber roto con una dictadura. Pero sí, en efecto, la constitución del 78 no fue una ruptura.

Se contrató a Cruz Novillo para diseñar nuevo logo y uniformes de la policía: así los grises pasaron a ser azules, pero eran las mismas personas bajo un color distinto. Se cambio el nombre al Tribunal de Orden Público por Audiencia Nacional, pero eran los mismos jueces. Se cambiaron las leyes fundamentales por la constitución, pero eran los mismos legisladores y políticos. Por el contrario, con la monarquía ni siquiera hubo necesidad de fingir un cambio: simplemente se mantuvo al pie de la letra lo que había dictado Franco: que su sucesor en la jefatura de Estado fuera Juan Carlos I.

No hay madres de la constitución, solo hay padres

Ni una sola mujer participó en su redacción. En su época el feminismo la calificó de machista y patriarcal y animó a votar en contra. Las mujeres queremos ser madres de la democracia del siglo XXI, queremos participar también en la modelación de nuestro país. Todos los españoles de menos de 58 años no habían nacido o no tenían edad legal para votar en el referéndum del 78: casi 35 millones de españoles no hemos tenido jamás la oportunidad de opinar sobre cómo queremos que sea nuestro país.

Y ya va siendo hora de que tomemos la palabra.

Para cambiar este sistema corrupto y patriarcal que se descompone, este domingo 2 de diciembre, llamamos a votar a mujeres, hombres, mayores y jóvenes. Desplegaremos unas 100 mesas de votación por todo Madrid y varios pueblos. Lo haremos posible unas 500 personas, vecinos de a pie organizados en asambleas de barrio independientes y diversas, que compartimos la ilusión de mejorar la sociedad en que vivimos, de convertir nuestro país en una democracia participativa.

Queremos decidir cómo debe ser nuestro Estado. Y el momento es AHORA.

* Cristina Ridruejo es miembro de la “Consulta popular monarquía o república”
Esta nota es su intervención en la Rueda de prensa de l@s estudiantes de la Universidad Autónoma, celebrada este martes en el Teatro del Barrio para presentar la consulta que realizaran mañana jueves 29.

#QueremosDecidir #Madrid2Dic #ReferendumUAM

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