Nueva condena judicial contra el SAT

Iñaki Alrui*. LQS. Febrero 2020

Lejos nos quedan esas épicas frases de admiración hacia Robin Hood, como justiciero, el que robaba a los ricos para dárselo a los pobres. Por lo menos en el estado español

Castigando la desobediencia civil

El Juzgado de lo Penal número 2 de Sevilla ha condenado a seis meses de prisión a cinco militantes del Sindicato Andaluz de Trabajador@s (SAT), por la expropiación de alimentos básicos, que sacaron por la puerta sin pagar y fueron entregados a colectivos necesitados; esto fue en un supermercado de Écija en el verano de 2012.

La jueza considera que su comportamiento «fue dirigido más a favorecer y propiciar una situación de confusión que de violencia en sí» y estima las atenuantes de reparación del daño y dilaciones indebidas.
De este modo, la magistrada aplica la pena mínima para el delito de robo con violencia e intimidación, por el que la Fiscalía y la cadena Mercadona pedían un año y medio de prisión. La sentencia será recurrida en apelación por los cinco condenados,

La jueza también ratifica el acuerdo de ¿conformidad? (1) respecto a quince encausados, todos pertenecientes al SAT, que pagarán multas de 720 euros a cambio de eludir la cárcel, y condena a otros tres procesados a distintas multas por causar lesiones leves a varios empleados del supermercado.

2012 en Andalucía

La sentencia, fechada el 20 de febrero, considera probado que el 7 de agosto de 2012, dentro de «una importante campaña de movilizaciones y acciones sociales», los veinte acusados entraron en el Mercadona de la avenida de Blas Infante, en Écija, «con la intención de sustraer mercancía sin abonar su importe».
«Tras cargar una veintena de carros, se dispusieron a salir sin pagar», pero algunos empleados les pidieron el abono de la compra, por lo que, «determinados en la voluntad de apropiarse de los efectos y de forma tumultuaria», los procesados los «acometieron y consiguieron huir con el género».

Respuesta rápida: ¡es 2012, estamos en plena crisis y hay hambre física! Un millón y medio de personas en paro, 300.000 familias sin ningún tipo de ingreso, decenas de desahucios todos los días, largas colas en comedores sociales que no dan abasto, se estima que un 30% de la infancia no podía tener la alimentación adecuada…

Mentiras, manipulación

La sentencia dice que, aunque el SAT afirma haber entregado los alimentos en una corrala en Sevilla, «se desconoce el destino de la mercancía», valorada en 1.400 euros.

Cuando la verdad es que estos alimentos de primera necesidad, fueron entregados con luz y taquígrafos, con los medios de comunicación delante, en La Corrala Utopía (2), un bloque de viviendas que recibió la solidaridad desde todos los puntos del estado, ocupado durante meses por familias sin hogar y sin recursos.

Esta condena se suma a la represión hacia la disidencia política, algo que sanamente practica el Sindicato Andaluz de Trabajador@s, las acciones pueden ser ilegales, pero la situación política y social de los momentos las hacen legitimas.

Notas:
1.- ¿Conformidad?… más bien una sibilina extorsión del Ministerio fiscal, una maniobra política que al conseguir la autoinculpación, aplica el relato de la propiedad privada y del estado, creando la falsa moralina de “somos la justicia”. La desobediencia civil queda así autocastigada. Y ¡ojo! que este tipo de acuerdos sean tremendamente inmorales, por parte del estado, no quita para dejar claro que por lo menos no entran activistas en la cárcel.
2.- Corrala Utopía

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