Cecilia Zamudio. LQS. Marzo 2018

“El empobrecimiento, la barbarie, y la explotación de mujeres y niñas en la prostitución, son inherentes a un sistema en el que un puñado capitaliza sobre el saqueo de la naturaleza y sobre la sangre, sudor y lágrimas de las mayorías: ese mismo sistema que las ONGs apuntalan. En el reino del cinismo y la alienación, cuando se cae alguna máscara, causa espanto ver el rostro desnudo del capitalismo”

Hay un tema recientemente mediatizado por los medios dominantes, que pone de manifiesto la oposición entre Reforma y Revolución (que ya desarrollaba Rosa Luxemburgo, y que sigue siendo un nudo gordiano de los procesos históricos, particularmente acuciante hoy en día).

Se ha destapado que directivos y trabajadores de Oxfam Haití practicaron horrendas orgías aprovechándose de la miseria de las mujeres y niñas, abusándolas en la explotación aberrante que es la prostitución (1); frente a este hecho, hay personas que se preguntan: “¿cómo alguien que ‘lucha contra la pobreza'(sic.) puede ser putero y aprovecharse de la miseria para abusar mujeres?”… Los medios dominantes se llenan de tertulias de seudo expertos en “derechos humanos y cooperación internacional”, en las que aparentemente los tertulianos se desgastan el cerebro intentando resolver esa pregunta: representaciones destinadas a la alienación masiva. Y es que aquí, para comprender estas cuestiones, en apariencia incompatibles (solamente en apariencia), hay que comprender el papel del Reformismo en la perpetuación del sistema capitalista. La cuestión radica en que las ONGs, como Oxfam, no luchan realmente contra la pobreza: porque el empobrecimiento es causado por el saqueo y explotación que perpetran contra las mayorías y contra el planeta, un puñado de capitalistas: y las ONGs no cuestionan ni combaten al sistema. Ponen paños de agua, hacen informes que nos pueden resultar útiles como documentación (pero siempre teniendo presente su ideología), se reúnen en hoteles y gastan en Catering millonarios presupuestos, y, cómo no, perpetran orgías en países empobrecidos por una historia de saqueo colonial y de actual saqueo capitalista, como Haití (2) o Chad.

Por eso no es de extrañar que uno de los directivos de Oxfam, de los principales puteros implicados en el abuso contra mujeres en Haití, que ya había sido despedido en 2004 de otra ONG -por haberse destapado demasiado sus abusos similares en Liberia- fuera luego contratado por Oxfam, primero como Jefe de misión en Haití, y luego en Etiopía, y posteriormente por otra ONG francesa en Bangladesh (3). Ahora Oxfam anuncia que va a despedir a las“manzanas podridas”… (4) Lo mismo hacen las demás ONGs salpicadas por el escándalo de los abusos sexuales y ‘violaciones-contratadas’ bajo el eufemismo de “prostitución”(5): gritan a coro que castigarán a las “manzanas podridas”. Pero está claro que el problema no son solamente una decena, o centenar de manzanas: es todo el sistema capitalista. La explotación de la miseria ha llegado al punto de que miembros de la “cooperación internacional” y del sector ONG se han enriquecido hasta con el tráfico de órganos, usando y rajando a niñas y niños haitianos (6). Muchas ONGs son empresas que se lucran del “mercadeo sobre la miseria”. El capitalismo tiene sus válvulas de escape, tiene sus empresas de contención de rebeldía: y los que trabajan en esa tarea indispensable para el sistema, gozan de altísima tolerancia en pago por el gran favor que le hacen a la clase explotadora. No es de extrañar que las ONGs gocen de exenciones fiscales, al igual que otro rubro que le es también indispensable al sistema para su mantenimiento, dada su alta participación en la alienación hacia la sumisión: las instituciones religiosas.

La funcionalidad de las ONGs en el mantenimiento del sistema capitalista (y la barbarie que le es inherente), abarca un amplio espectro: las ONGs son funcionales en la guerra conceptual e ideológica; son funcionales para quitar presión social (ofreciendo paliativos efímeros e insustanciales); son funcionales en labores de espionaje y desestabilización de gobiernos y procesos populares (7) (recordar el rol de ciertas ONGs funcionales a la desestabilización del gobierno de Venezuela, o las ONGs funcionales a la desactivación de las insurgencias populares en Colombia, y a la aceptación de las nociones de Pax Romana impuestas por años de martilleo conceptual, por citar sólo dos ejemplos paradigmáticos); las ONGs son funcionales en cuanto a apuntalar sectores específicos en desmedro de otros; son funcionales en desactivar la organización política revolucionaria; son funcionales en cuanto a la cooptación de potenciales revolucionarios (para adocenarlos) y en cuanto a la compra de consciencias; son funcionales en amarrar economías a modos de producción específicos que vulneran la soberanía alimentaria y política; son oficinas que preservan los intereses de sus principales financistas (USAID, UE, fondos privados de grandes capitalistas). La “cooperación internacional” es asimismo una herramienta del imperialismo, en su dimensión esencial. Otra normalización de la explotación que perpetran las ONGs, es el empleo del concepto de“voluntariado” con el que las ONGs explotan a miles de trabajadoras y trabajadores de base: vulnera gravemente los derechos laborales, dándose la mano, en una nubecita de tóxico rosado, con las “prácticas” no remuneradas con las que los grandes capitalistas logran otro incremento de acumulación de riqueza: acaparando poder sobre la explotación del trabajo ajeno.

La funcionalidad de las ONGs, como parte del arsenal dispuesto por la clase explotadora en su guerra contra la clase explotada, ha sido de alta capacidad de penetración y desactivación de la organización popular, con la consiguiente vulneración que esto significa para los procesos históricos de emancipación de los pueblos. En cuanto a la funcionalidad de las ONGs en la guerra ideológica y conceptual que adelanta la clase explotadora contra la clase explotada, sus efectos han sido más devastadores que las bombas: la organización social es sustituida por el caritativismo con toda su carga negativa y alienante; el concepto de Revolución es sustituido por el alienante concepto de Reforma, reducida la acción a la “donación caritativa”, a las cadenas de firmas electrónicas, encausada la acción en canales obedientes de unas reglas del juego amañadas por la misma clase opresora: las medidas cosméticas sustituyen las acciones verdaderamente transformadoras. Los conceptos revolucionarios y dignificantes de internacionalismo y de antiimperialismo, han sido reemplazados por los conceptos cancerígenos de “Caridad” y de la “cooperación internacional” con su carga paternalista e injerencista, en la que, desde los mismos centros capitalistas enriquecidos en base al saqueo del planeta, se otorgan limosnas a los pueblos saqueados, y además con condicionantes políticos y culturales, graves efectos de desarticulación social, e imposición de la hegemonía de los opresores sobre los oprimidos. James Petras denuncia, con meridiana claridad: “Las ONG son punta de lanza de la globalización capitalista. Son en su mayoría brazos de los poderes internacionales que buscan despolitizar el conflicto de clase, y estrangular el germen de la organización social de las bases, a fuerza de apoyar políticas asistencialistas y la filosofía de la microempresa y los microcréditos” (8).

La situación de empobrecimiento de los pueblos no es cuestionada en sus causas profundas, sino presentada como una especie de fatalidad, cuya ineluctabilidad espera ávida la limosna: se escupe sobre la dignidad de los pueblos al pretender reducirlos a pasivos receptores de “ayuda humanitaria”, cuando por detrás del telón se está masacrando y torturando a la parte de esos pueblos que intenta levantar cabeza y cuestionar las raíces mismas del empobrecimiento. El credo de la triada imperialista (intervención militar-paramilitar, ONGs, instituciones eclesiásticas) reza: “no se debe cuestionar las causas profundas del empobrecimiento (si no, serás castigado por tu osadía); se debe dócilmente extender la mano para suplicar limosna, y besarle las botas a los mismos que te masacran”.

El proceso de descolonización fue producto de necesarias y valientes luchas de los pueblos por su emancipación; pero la descolonización fue mutada en neocolonialismo por la injerencia sistemática y violenta de Europa y EEUU. Por recordar solamente algunos casos: la injerencia de los servicios secretos Belgas y estadounidenses contra el pueblo del Congo (9), con el asesinato de Patrice Lumumba y miles de revolucionarias y revolucionarios más, para instalar en su lugar en el Congo a una dictadura funcional al saqueo capitalista, descabezando el proceso histórico de emancipación, y desestructurando de manera sistemática y recurrente toda organización revolucionaria, mediante la introducción de mercenariato y la implantación de un caos controlado que permite, hasta hoy, el saqueo capitalista de las riquísimas minas del Congo. Para viabilizar el saqueo capitalista, el imperialismo ha causado más de 10 millones de muertos en el Congo. Otro ejemplo paradigmático del intervencionismo depredador de Europa y EEUU en la región, es el asesinato de Thomas Sankara y el Golpe de Estado en Burkina Faso: sumiendo también a ese país en el empobrecimiento por saqueo. En cuanto a la sistemática injerencia imperialista en América Latina, perpetrada en aras de garantizar el saqueo capitalista, citaré dos ejemplos: el golpe de Estado contra el gobierno de Salvador Allende en Chile, y la dictadura impuesta por planificación de la CIA, para exterminar a toda una generación de revolucionarios; y el asesinato de Gaitán en Colombia, seguido del Plan LASSO (Latin American Security Operation) para exterminar a la Comuna de Marquetalia (10), injerencia seguida por una serie de planes de intervención y Exterminio contra toda reivindicación social y política en Colombia, como el Plan Baile Rojo, que consistió en el Exterminio sistemático de comunistas y de todo un partido político (la UP), con más de 5000 asesinados por las herramientas paramilitares y militares del régimen colombiano, en obediencia directa a EEUU. Para perpetrar el Exterminio masivo e inyectar Terror paralizante en la población, fue creada a gran escala la Herramienta Paramilitar preconizada desde 1962 por directrices del general estadounidense Yarbourough, contemplada en manuales militares, articulada al mismo Estado colombiano, financiada por los dineros del Narco y del gran capital: esta herramienta del Terrorismo de Estado perpetra masacres con motosierra, empalamientos, cremaciones en hornos crematorios, torturas y desapariciones forzadas. El Exterminio contra todo aquel o aquella que alce una reivindicación social y política prosigue hasta nuestros días, de manera sistemática, con más de 150.000 mujeres y hombres desaparecidos, amputados a la historia de Colombia, para frenar su emancipación y perpetuar así los niveles de saqueo y explotación en base a los cuales el capitalismo transnacional practica una acumulación de capital descomunal. En Asia recordaré el Exterminio de entre 500.000 y 2 millones de comunistas en Indonesia, asesinados por injerencia directa de EEUU (11): el imperialismo estadounidense impulsó el derrocamiento del gobierno progresista de Sukarno, la instauración de la dictadura de Suharto, y la implementación de una herramienta paramilitar, de manera a cortocircuitar todo eventual levantamiento popular con consciencia de clase. El segundo mayor partido comunista de Asia, con 3,5 millones de miembros, fue liquidado. Los ejemplos de la sistemática injerencia imperialista, abundan por todo el Orbe (me fusionaría a la silla de escribirlos todos): no es que los pueblos que hoy se encuentran empobrecidos lo estén por tener un carácter “particularmente corrupto”, como pretende hacernos creer la Falsimedia; es que la clase explotadora, el gran capital transnacional, practica exterminio sistemático contra todo proceso de emancipación de los pueblos. Por un lado los capitalistas europeos y estadounidenses descabezan sistemáticamente los procesos revolucionarios, y por otro lado fomentan la aberrante y cínica caridad para garantizar “sacarle presión a la olla” de espanto en la que convierten a países enteros…

El cinismo de las ONGs es tal, que las mismas ONGs que han participado de avalar las intervenciones imperialistas contra países que antaño eran laicos, y que gozaban de un índice de desarrollo humano alto, como era el caso de Libia (por ejemplo) (12); hoy pretenden vendernos la fábula de que es mediante donación a sus arcas que ellas, las ONGs, “trabajarán por los derechos de la mujer”… cuando precisamente apoyaron los “bombardeos humanitarios” de la OTAN, y a los mercenarios que fueron aupados al poder de una Libia devastada: mercenarios que ni bien llegar al poder decretaron la ley de la Sharía, que significó para las mujeres de Libia un retroceso dramático en cuanto a derechos. Pretenden hacernos creer que la cosmética cura la gangrena; cuando está claro que la misoginia es inyectada a diario por todo el aparato cultural capitalista: porque el machismo, como el racismo, es funcional a la clase explotadora en su necesidad de jerarquizar y dividir a la clase explotada (13).

Comprendiendo la realidad y razón de ser de las ONGs, se entiende que no existe contradicción alguna entre el daño que las ONGs causan contra los procesos de emancipación de los pueblos, por un lado; y la utilización de los más empobrecidos en explotaciones aberrantes, por otro lado. Una de las grandes mentiras que nos inyecta el aparato de alienación masiva del capitalismo es la falacia de: “las ONGs son instituciones de bondad que luchan contra la pobreza”; nada más cínico y alejado de la realidad. El empobrecimiento, la barbarie, y la explotación de mujeres y niñas en la prostitución, son inherentes a un sistema en el que un puñado capitaliza sobre el saqueo de la naturaleza y sobre la sangre, sudor y lágrimas de las mayorías: ese mismo sistema que las ONGs apuntalan. En el reino del cinismo y la alienación, cuando se cae alguna máscara, causa espanto ver el rostro desnudo del capitalismo.

El grave problema que representa el Reformismo y sus aparatos, es que perpetúan la Barbarie capitalista. El rol nefasto del Reformismo ha sido determinante para la perpetuación del poder de la clase explotadora: porque ha servido de barrera de contención a los procesos revolucionarios, socavando el cuestionamiento político más profundo. El Reformismo ha participado de la guerra que adelanta la clase explotadora contra la clase explotada, alistando un arsenal de conceptos que buscan confundir a la clase explotada: tales como el concepto de “ciudadano”, que engloba tanto a los burgueses como a los trabajadores y trabajadoras, tanto a la clase explotadora, como a la clase explotada. El Reformismo trabaja la alienación en contra de la consciencia. Se trata, para la clase explotadora, de asesinar todo proceso revolucionario desde su misma gestación: agrediendo la consciencia misma, eliminando la capacidad de percepción de los mecanismos fundamentales determinantes de las relaciones de poder en el capitalismo. Así, el Reformismo ha logrado introducir, y hacer aceptar por parte importante de la “izquierda”, la falacia de la “reconciliación interclasista”: y no hay posibilidad de reconciliación entre la clase explotadora y la clase explotada, por la sencilla razón de que la clase explotadora capitaliza en base a la explotación de la clase explotada, se enriquece en base al robo de la plusvalía producida por el trabajo de todas y todos los trabajadores (robo legal en la Dictadura del Capital, que algunos se empeñan en llamar abusivamente “democracia”). Otra de las falacias introducidas por el Reformismo es la noción de un supuesto “capitalismo sostenible”: y aquí también hay una contradicción sustancial, porque la acumulación capitalista se perpetra en base no solamente a la explotación de las mayorías, sino también en base al saqueo de la naturaleza. Marx ya apuntaba: “El Capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y los seres humanos”. Hay una guerra que se desarrolla en el plano cultural e ideológico, que atenta contra la capacidad de percepción de la realidad: las ONGs son tanques en esa guerra, afectan de manera decisiva a la organización social y sus definiciones de acción o inacción contra la opresión.

Notas:
1.- Oxfam encubrió a altos cargos en sus orgías con mujeres prostituídas
2.- Historia colonial y neocolonial de Haití. “Empobrecimiento criminal encuentra terremoto”
“(…) el cambio de modelo de desarrollo no está planteado en la “reconstrucción” necesitada por EEUU, UE, FMI, el Banco Mundial, y las mega-ONG’s: dado que los unos se lucran de la vulnerabilidad social que les permite saquear recursos y mano de obra a saciedad, mientras los otros necesitan el humanitarismo criminal, por encima de la noción de soberanía de los pueblos, soberanía alimentaria, reforma agraria, y gestión popular de los recursos (…)”
3.- “Roland van Hauwermeiren, jefe de misión en Haití, había cometido abusos similares en Liberia como empleado de Merlín en 2004, por lo que fue despedido. Sin embargo, fue contratado en Oxfam, Haití. Posteriormente trabajó para la francesa Acción contra el Hambre en Bangladesh. Esta ONG aseguna que Oxfam no le comunicó el motivo de su dimisión.”
4.- “Los delitos no tuvieron repercusiones, los responsables tuvieron la oportunidad de seguir trabajando en el sector de la ayuda humanitaria permaneciendo ocultos sus crímenes. En su encubrimiento tuvieron un papel preponderante los responsables ejecutivos de Oxfam. El mayor encubridor y perpetrador de los terribles actos acaecidos en Haití es Roland van Hauwermeiren, director de la organización en Haití. De acuerdo a las investigaciones, consintió y promovió la prostitución de menores en su residencia personal, y sus jefes permitieron una salida digna de la ONG a tres trabajadores implicados, tapando el escándalo”.
5.- La noción de “violaciones-contratadas” para referirse a la prostitución, toma en consideración el hecho de que las mujeres son empujadas a prostituirse por un sistema de saqueo y explotación que las arrincona a la miseria: tomando en consideración esta realidad social del empobrecimiento extremo de la mayoría de las mujeres arrinconadas a la prostitución, difícilmente se puede aducir el concepto de “libre elección”.
6.- Tráfico de órganos y niños haitianos
7.- ONG: funcionales en labores de espionaje y desestabilización de gobiernos y procesos populares.
“Las ONG bajo control del departamento de Estado tenían que desestabilizar los gobiernos no afines a la política norteamericana, encubriendo sus propósitos con programas como la lucha contra la pobreza. Fue la USAID que envió al especialista en tortura Dan Mitrione a Brasil 1960-1967, República Dominicana 1965 y a Uruguay en 1969-1970. También la USAID participó activamente en todos los golpes de Estado e intentos de golpes que tuvieron lugar en África, Asia y Latinoamérica desde 1961 hasta ahora, en estrecha colaboración con la CIA, FBI, DEA, NSA, etc.”
8.- James Petras
ONGs: el mercado de la compasión
9.- La injerencia de los servicios secretos Belgas y estadounidenses contra el pueblo del Congo.
10.- Plan LASSO (Latin American Security Operation)
11.- Exterminio de entre 500.000 y 2 millones de comunistas, asesinados por injerencia de EEUU en el apuntalamiento de la dictadura de Suharto, tras tumbar a Sukarno, y fortalecimiento, también mediando injerencia de EEUU, de una herramienta paramilitar, de manera a cortocircuitar todo eventual levantamiento popular con consciencia de clase.
“Octubre1965: inicio de una represión brutal contra las masas indonesias y el Partido Comunista indonesio (PKI). Se ignora la cifra exacta; de 500.000 a 2 millones de muertos, pero el PKI, el mayor partido comunista de Asia después del partido chino, fue liquidado con sus 3,5 millones de miembros. Todos sus dirigentes fueron asesinados”.
12.- Libia
13.- Apuntes sobre el Feminicidio

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