Palabreo con el otro

… converso con el hombre que siempre va conmigo…
Antonio Machado
Los instantes vividos ya pasaron tenaces, imprevistos y furtivos; tras la lluvia que enjuaga la ventana y añoranzas que el tiempo nos dejó camino arriba .Con gorriones quebrando el aire de una tarde lejana y el sol febril curtiendo la sangre adolescente, tal vez cada futuro es otra ausencia. De regusto a nostalgia  y horas que se irán sin fulgor ni destino. ¿Y entonces, todavía..?
Y suspendió el escriba por atender al Otro, su pertinaz ladero.
– Al enigma ‘entonces todavía’ vale agregar ‘sólo un hilo de luz luce el ramaje, al fragor del jardín cubre la sombra y un pájaro retorna a su misterio’ – propuso el duende.
– Eso ya lo suprimí; el ‘infinito’ aleja toda imagen y si algo se le niega al autor, adiós fraseo y punto aparte.
– Es cierto, la inspiración es amante liviana y si anda en otro destino, que se vaya. Al fin para la vanidad palabrera ya existen el discurso político y los homenajes póstumos; engendros donde la palabra deja de arrastrar su  propia memoria.
– Eso es sabido; pronunciar madre, niñez, maestra o amor adolescente nos retrae hacia imágenes y añoranzas de su índole. Como una exhibición de foto antigua, y ante eso el término ‘escritor’ es noble calificativo.
– Porque después de todo, a quien sólo lo alumbra su vanidosa estética lo descubre cualquier lector atento. Y quienes resisten el trivial ornato y que voces sanguinarias lo esclavicen, saben que abundan los ‘acusados de escritor’ pero al leerlos se los descubre ‘inocentes’.
– Pero ojo que suprimir palabras por verlas enemigas nos cargaría de sombras y de acaso. Por más que las voces sean invenciones del Poder y el mismo Napoléon Bonaparte repitiera ‘un idioma es sólo un dialecto con un ejército detrás’, la pelea se debe dar jugando limpio.
– Muy cierto, que para reprimir están ‘esos tipos de enfrente’…
– Y por reafirmar que cada lenguaje lo impone algún Poder, la propia ‘hispanidad’ hace siglos compite con voces eclesiásticas. Perdonar por disculpar, suplicar por pedir, bendecir como algo salvador y  santificar por ungirnos con premios que nadie sabe. Y por ‘pecar’ nos pregonan temores que suponen los curas de los dioses.
– Más una lista de castigos a los pecadores no bautizados por no creer en el cielo. ¿Es eso imperdonable?
– Pareciera. Qué gente extraña la castigadora, ¿no?.
– Si, muy extraña.
– Como negar por `voluntad divina´ si un ser humano gratifica su deseo sexual y se ‘va tan feliz al infierno’. ¿O no hay derecho a compartir un apareo tierno y divertido?
– No digamos canónico, pero sí legítimo derecho…
– A propósito, desde un alto púlpito casi se sugiere que ‘el mejor negocio de los ricos es una pelea entre los pobres’. Por supuesto, sin pronunciar eso avalado por siglos de injusticia y de hambre.
– Pero cuando mejor comprenden a los homosexuales, es algo loable…
– Sin duda, pero de los pedófilos cualquier porteño diría ‘uy, qué gil de cuarta, ¿cómo no me avivé antes de tanta hijadeputez?
– … y al apagarse la tarde y el escriba sea más cauteloso, te diré con perdón de la palabra que tu ‘estilo’ hoy resulta más perdonable que lo habitual.
– Gracias.
– ¿ Es verdad que ciertas voces se suicidan por depresión?
– Por supuesto, Virginidad sería una de ellas. Adolescente y saltarina, un atardecer la Virginidad se soltó de una flor al saberse olvidada. Y no se suicidó desde un arbusto: esa palabra juvenil pero aburrida se tiró desde un melancólico malvón, optando por la penumbra de la Nada- por dentro se sonrió el escriba.
– Es que siendo una virtud fuera de tiempo y persistir sin ser ya ni consultada, emprendió su vuelo hacia la Nada. Pobrecita.
– Un suicidio sin tristeza pero anotado por las viejas diccionaristas.
– Sí, eso lo recuerdo. Esas chismosas de biblioteca y por no ser consultadas, a la Virginidad ignorada y condenada por encubrir diez letras sin mínima alegría, la quitarían por siempre de los textos.
– Una brillante idea. Y también es desusada Fidelidad, una voz sospechada de  ser mantenida por los seguidores del Fidel Castro.
– /Qué increible/ Pero persisten varios términos inmundos como hambre, esclavitud, aristocracia y otras bajezas. ¿No deberíamos ya sanear el diccionario? .
– Difícil pero posible; evitar cada enigma algebraico del lenguaje mientras ‘maestra’ siga siendo segunda madre sabedora de todo. Y ‘escuela’ resuene a patio con gritos de recreo; más otras voces que por siempre han de servirle al hombre.
– ¿Aunque persistan otras que castigan nuestro mundo y nos enturbian disfrutar de los pájaros yéndose cuando atardece? Así que hablemos seriamente y no jodamos; cada hora es más obligatorio producir hechos con palabras en serio y verdaderas.
– ¿Y si un escriba miente y él lo sabe?
– Eso siempre fue actitud de mala gente – quizá arguyera el Otro y prosiguió el escriba trajinando en lo suyo.

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