Por qué caen los gobiernos populares…

Mikel Itulain*. LQS. Noviembre 2019

…. en Bolivia y Ecuador y no en Venezuela.

Además a este silencio ante la violencia promovida se une la mentira del fraude electoral, que no existió. Claro, como la OEA, siempre al servicio del dinero gringo, emitió uno de sus habituales falsos informes

Los medios de comunicación occidentales, como ya es costumbre, les habrán ocultado todo lo que han podido el motivo por el que el presidente legítimo de Bolivia ha tenido que dejar su cargo.

Que matones a sueldo fuesen dispuestos a sus anchas para ir a por la familia del presidente y a por él mismo fue convenientemente silenciado, pero es lo que propició el «abandono» que tanto comentan.

La acumulación de motines en los departamentos ya mencionados transfirió toda su carga a La Paz, consiguiendo replegar a las unidades policiales cerca del Palacio Quemado y obligando al presidente Evo Morales al abandono de su residencia para reguardar su vida. Este golpe de efecto fue simbólico pero también material: el principal símbolo de poder del gobierno boliviano quedaba a merced para la toma «épica» de los golpistas, mientras la población de La Paz y los dirigentes del Estado eran asediados, así como sus viviendas y familiares, con el objetivo de consolidar un estado de sitio y terror. (1)

Además a este silencio ante la violencia promovida se une la mentira del fraude electoral, que no existió. Claro, como la OEA, siempre al servicio del dinero gringo, emitió uno de sus habituales falsos informes, a ello se agarraron los mendaces mass media, y en esas continúan, aunque nada de válido y cierto haya en lo que digan.

Sin embargo, para la OEA en su informe, «resulta improbable estadísticamente que Morales haya obtenido el 10% de diferencia para evitar una segunda vuelta», una vez contabilizados los votos de las áreas rurales e indígenas, dada una tendencia arrojada en unas 588 mesas electorales, donde la votación a Evo Morales fue por el orden de más de 80%, cosechando 95.955 votos. Dicho de otra forma, la OEA cuestiona la posibilidad de que Evo Morales tenga tan alta preferencia en zonas indígenas y rurales, aunque los históricos en las elecciones bolivianas así lo afirmen. (2)

Una vez comentadas estas necesarias aclaraciones, creo que es necesario entender por qué han caído con cierta «facilidad» gobiernos populares como el comentado de Evo Morales o el que fuese de Rafael Correa en Ecuador.

Comenzando con Bolivia vemos cómo las fuerzas de seguridad del estado han traicionado al gobierno legítimo, porque realmente estaban en manos de los oligarcas y sentían poca unión o simpatía por el pueblo. Así, si les mandan actuar contra la gente o de no hacerlo cuando ésta es agredida por sicarios, lo hacen. Tenían y tienen l@s bolivian@s a un enemigo público que pagaban con sus propios impuestos. Esto había que haberlo cambiado y al militar se le debió formar y remunerar de forma que sus intereses y acciones estuviesen vinculados a los de la persona de la calle del campo y de la ciudad. Es un trabajo arduo que requiere tiempo y constancia, y sobre todo un cambio de mentalidad. Al militar no hay que verlo como enemigo, no se debe perpetuar el despectivo calificativo de «milicos» eternamente sin variar la situación, hay que convertirlo finalmente en aliado. Sin lo militar no es posible subsistir, en última instancia su fuerza impera e inclina la balanza. En Venezuela bien lo sabía Hugo Chávez y bien que lo aplicaron y pusieron en práctica. El resultado es que el movimiento bolivariano no ha podido ser derrocado mediante la violencia, continúa, sigue, no cayó como los otros mencionados.

Y aquí una contundente verdad que es preciso atender si quieren entender el mundo que parecen habitar:

¿Qué es exactamente lo que sabía Cristina Fernández cuando hizo su apuesta por Milani en el Ejército argentino? Pues que, en última instancia, lo que asegura la continuidad o determina la ruptura de un proyecto político es la fuerza brutal de la pólvora. Cristina sabía y lógicamente sigue sabiendo lo que Fidel Castro y Hugo Chávez supieron desde siempre: cuando un proyecto político de tipo nacional-popular avanza sobre los privilegios de las clases dominantes en un país o cuando los intereses de las corporaciones entran en conflicto con los de los pueblos, son las armas las que van a dirimir finalmente esas contradicciones en ese país. En una palabra, cuando un gobierno se encuentra con la encrucijada de pisarles los callos a los ricos y hacer las transformaciones de fondo, ese gobierno y esas transformaciones van a existir o van a perecer según quien tenga la hegemonía en la institución militar. (3)

Lo de Bolivia falló en algo tan importante, de ahí lo que vemos hoy. Pero hay algo más en lo que diferencia a Hugo Chávez o su sucesor Nicolás Maduro respecto a Evo Morales y también de Rafael Correa. Los primeros tenían o tiene discernimiento político, producto de un bagaje histórico que les ha hecho saber distinguir y captar el significado de cada suceso o de un conjunto de sucesos interpretándolos correctamente, con criterio. El antropólogo Maximiliam Forte vio clara esta enorme cualidad del líder venezolano y que se debe fundamentalmente a una correlación de coherencia, honestidad, valentía y aprendizaje de los hechos históricos.

Lo fundamental es que individuos como Chávez estaban bien «entrenados» para reconocer patrones, para juntar diferentes elementos de información, para analizar críticamente acontecimientos sobre el terreno en el contexto de acciones y proclamaciones pasadas, y para situar acontecimientos aparentemente azarosos en una imagen coherente. En el caso de Libia Chávez estuvo acertado en ver que EE.UU. buscó la primera oportunidad para intervenir militarmente, y él correctamente se opuso a eso y fue consistente sobre ello desde el principio. Chávez estuvo acertado incluso cuando aquellos que debían haberlo sabido mejor afirmaron que los EE.UU. no iban a intervenir militarmente. (4)

De este modo Chávez interpretaba correctamente lo que sucedía en el mundo y lo hacen hoy también sus seguidores. Morales en cambio, por ejemplo, no apoyaba al pueblo catalán en su derecho a decidir, confundiéndolo con movimientos de ruptura artificiales promovidos por Estados Unidos en Bolivia, como el de Santa Cruz, y sin embargo Maduro no cometía tal error. Y es que nadie que defienda la libertad y la solidaridad debió arremeter contra este sentimiento tan arraigado en Cataluña. En este artículo expresaba cómo una izquierda con coherencia no podía oponerse, como lo hizo en la misma España: El derecho de autodeterminación y la izquierda.

En Rafael Correa podemos apreciar en similar manera notorias fallas. Hugo Chávez no se equivocó con su sucesor, sigue su proyecto firme. El heredero de Correa lo traicionó a la primera ocasión y siguió dirección opuesta a la de su predecesor. Lo que demuestra una muy notoria falta de criterio en Rafael Correa, que no era algo tampoco nuevo. Recuerdo que en más de una ocasión le oí comentar críticas a los sectores más próximos a la izquierda en política, a los que consideraba dogmáticos. Decía que la solución o respuesta a tal problema no se puede ir a buscar a esta o aquella página de este o aquel libro. Se refería a problemas políticos y económicos, y en los libros aludía a las obras de Marx, Lenin o Engels. Olvidaba que los estudios de estos autores tienen en realidad poco de dogmáticos y que están basados fundamentalmente en la observación de hechos durante mucho tiempo de las sociedades humanas, tomando información aportada por expertos conocedores en cada materia. Lo que dice Lenin no hay que creerlo porque lo diga él, sino básicamente porque sus palabras están muy ligadas a la realidad de los sucesos, tanto pasados como presentes. De ahí que yo les recomendase la necesaria lectura de los clásicos. No hacerlo comporta seguir con una peligrosa ignorancia, que en el caso de un dirigente político supone llevar a tu gente a la desesperación o a la miseria, como ya ocurre en Ecuador y en Bolivia.

Referencias-Notas:
1.- La cadena de eventos que consumaron el golpe en Bolivia. Misión Verdad. 11.11.2019.
2.- Franco Vielma. Una auditoría a la medida del golpe: todas las inconsistencias de la OEA explicadas. Misión Verdad. 12.11.2019.
3.- A punta de pistola.
4.- Maximilian Forte. Getting it right: Hugo Chávez and the «Arab spring». Zero Anthropology, 14.4.2013.

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