Reseña de «Los sueños que nos prometimos»

LQS-sueños-que-nos-prometimosRicardo+PlouSilvia Delgado*. LQSomos. Abril 2016

La poesía es necesaria. Tan necesaria como una canción, un susurro o una caricia.
Creo que no podríamos sobrevivir al silencio sin sentir nostalgia de los versos, sin reconocer a los poetas que insisten en decir por ejemplo: “ciervo alado”, “muerte que no acaba” o “blasfemia arrinconada”.

La poesía es tan necesaria como el pan o las semillas, viaja quejumbrosa por los siglos. Va de mano en mano meciendo las cunas de los recién nacidos, va de voz en voz cantando hazañas de guerra, se muere de amor en cartas o llora interminable cuando se marcha el amigo o la madre…

La poesía está siempre aunque no la escuchemos y se hace más presente cuando la miseria recorre las casas. A veces recurrimos a ella para que nos explique qué está sucediendo, no sólo de puertas pa adentro, también y sobre todo, pa que nos explique porqué los corazones se alejan de las mujeres y de los hombres.

Es decir, la poesía es un manantial que quita la sed a los ávidos de paz, a los necesitados de nombre o a los torturados en mazmorras que nadie sabe.

Por eso celebro que lleguen a mis manos versos nuevos, paridos en los larguísimos pasillos de los aeropuertos. Versos nacidos a contramano, porque el poeta siente la náusea, el hartazgo de existir más cerca de las derrotas que de las victorias.

El libro del que estoy hablando es de Ricardo Plou y se titula “Los sueños que nos prometimos”. Primer libro del poeta.

Este poemario es como una radiografía furiosa, nos muestra infinitos huesos rotos, huesos partidos por los golpes, huesos que no han podido crecer por la guerra o por el hambre, huesos enfermos y anónimos, huesos que sostienen a duras penas un mundo cada vez más desahuciado.

Ricardo Plou, nos habla en definitiva de un cuerpo, el mundo, observado minuciosamente hasta conseguir de él quizá, fugaces estrellas que lo alumbran y lo sanan.

Ricardo Plou tiene miedo a decir de sí mismo que es un poeta. Pasa por alto que los poetas podemos ser poetas-carpinteros, poetas-amantes, poetas-dementes, poetas rebeldes, poetas nocturnos, malditos, inútiles, académicos, estúpidos, narcisistas, geniales o poetas a secas.

Y él es poeta que alumbra los pasillos desastrosos por donde caminamos todos. Su mirada es una antorcha, una luz que ilumina no sólo la muerte y sus sicarios, también, afortunadamente, el amor, las alcobas y los amaneceres.
Es necesario leer el poemario de Ricardo Plou, es la voz que llevamos a rastras. Aquí y ahora nos habla, terrible, del vértigo que da vivir con la humanidad a media asta.

Los sueños que nos prometimos. Edición de Artgerust. ISBN: 9788416514854

Ricardo Plou.
Cartagena, 1976. Ingeniero y cooperante internacional. He pasado la mitad de mi vida conviviendo con gente a la que la política expulsó de su tierra a base de bombardeos, torturas, desapariciones y presidios y que malviven en campamentos de refugiados esperando, desde posiciones pacíficas, a que la cordura se instale en la comunidad internacional y decidan darle una solución justa a su conflicto. Los sueños que nos prometimos son esas vías de escape que mis demonios buscan para evadirse de esta sociedad hipócrita e insolidaria en la que estamos atrapados y de la que todos acabamos siendo cómplices. Los sueños que nos prometimos es una invitación para ver mi particular forma de entender el mundo, para preguntarse qué hay de cierto en toda esa mierda que nos venden a diario con una desvergüenza insultante y por qué permanecemos impasibles ante las desigualdades que nos rodean.

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* LQSomos en Red

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