Residencia de Estudiantes… Patrimonio Europeo

arte11Cristina Calandre Hoenigsfeld. LQSomos. Marzo 2008

El reconocimiento de la categoría de “Patrimonio Europeo” recientemente otorgado a la Residencia de Estudiantes oculta al Hospital de Carabineros y a su refugio antiaéreo, dando una visión histórica incompleta, con un elevado sesgo fascista de dicho espacio de la memoria.

La Residencia de Estudiantes fue una de las más interesantes creaciones de la Junta para Ampliación de Estudios y una de las más influidas por las ideas pedagógicas de la Institución Libre de Enseñanza. Su actuación fue múltiple, pues por un lado era un lugar donde se alojaban estudiantes universitarios, además era un centro de enseñanza en  el que se impartían algunas asignaturas complementarias a la Universidad y en donde trabajaban algunos de los científicos más importantes españoles del momento (Pío del Río Hortega, Calandre, Negrín, Achúcharro, etc.) y finalmente fue un lugar de difusión de la cultura por medio de cursos y conferencias y ediciones de varias publicaciones. En la Residencia han vivido personalidades de la cultura española como Unamuno, Juan Ramón Jiménez, Ángel LLorca, Federico García Lorca, Federico de Onís, F.Jimenez de Asua, etc.

Una vez dadas unas pinceladas sobre la Residencia de Estudiantes histórica pasamos a mostrar un resumen del  formulario de solicitud de inscripción en la lista del programa “Patrimonio europeo”, preparado para acceder al sello de “Sitio español de patrimonio europeo” y que le fue concedido en el año 2007 a la Residencia de Estudiantes de Madrid.

1. Propietario y gestión delegada

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) es el propietario de los edificios de la Residencia de Estudiantes. El 4 de Septiembre de 1990, una vez constituida la Residencia como Fundación, el CSIC cede a esta la utilización de sus edificios e instalaciones. La Fundación Residencia hace uso de los edificios, gestionando su uso y conservación.

2. Descripción del bien cultural, monumento, etc.

La Fundación es presidida desde 1999 por SAR el Príncipe de Asturias.

Los pabellones de la Residencia fueron proyectados y construidos entre 1913 y 1915. La Residencia simbolizó hasta 1936 la conexión entre España y Europa. A partir del estallido de la guerra civil, los edificios de la Residencia fueron pasando por diferentes situaciones administrativas.

En Junio de 1986 el CSIC inicia el proyecto de recuperación.

3. Sistema de protección del bien de interés cultural, monumento.

El conjunto de la Residencia tiene incoado un expediente BIC concedido por el Ministerio de Cultura en la categoría de Monumento, con fecha del Boletín de 23-11-1978.

Además están protegidos los edificios por estar en el Catálogo de Edificios Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid de 1997, al igual que sus jardines.

4. Estado de conservación.

Comenzó su rehabilitación en 1987 y se concluyó el 2001. El proceso se inició con el encargo, por parte del CSIC, de la redacción de un Plan Director de la Colina de los Chopos, como marco general que define las bases para la intervención en los distintos edificios, por los arquitectos Pérez Pita y Jerónimo Junquera.

Seguidamente el proyecto de rehabilitación de los edificios fue redactado por los mismos arquitectos. Las obras se iniciaron en 1991 con el Pabellón Trasatlántico y en 1994 tras la firma del acuerdo entre la Residencia, el Ministerio de Economía y Hacienda (Dirección General del Patrimonio del Estado) y el CSIC, comenzaron la rehabilitación del Pabellón Central y en 1998 los Pabellones Gemelos.

5. Lista del Patrimonio europeo.

La iniciativa de crear una lista ha sido impulsada por algunos de los países de la Unión Europea, destacando Francia, España y Hungría. Los ministros de Cultura de estos países  concretaron su creación en los Encuentros europeos sobre diálogo intercultural que se celebraron en Granada en el año 2006. Finalmente fue proclamada dicha lista en marzo de 2007 en el Real Monasterio de Yuste, siendo cuatro los lugares seleccionados: Archivo de la Corona de Aragón, Cabo de Finisterre, Monasterio de Yuste y Residencia de Estudiantes.

Con todo ello, se pretende según sus promotores: “fomentar la difusión, protección y preservación del rico Patrimonio Europeo… para un mejor conocimiento de la historia del continente. El patrimonio cultural es uno de los elementos fundamentales de nuestra identidad y la Europa de hoy es el fruto del continuo intercambio y del diálogo… a lo largo de la historia”.

El sello es otorgado por el Comité de Patrimonio Europeo formado por los ministros de Cultura y Patrimonio y con la participación como observador de la Comunidad Europea.

Breve resúmen cronológico de las actuaciones en la Residencia de Estudiantes.

1978. Incoado expediente de Bien de Interés Cultural concedido por el Ministerio de Cultura con la categoría de monumento (23-11-1979) al conjunto de la Residencia (ministro de Cultura, Pío Cabanillas).

1987. El CSIC inicia el proyecto de recuperación de la Residencia, solicitando la redacción de un Plan Director de la Colina de los Chopos, como marco general a los arquitectos Estanislao Pérez Pita y Jerónimo Junquera.

1988. Se publica el libro “La Junta para Ampliación de Estudios 80 años después”, resultado del Simposium Internacional que sobre la JAE tuvo lugar en diciembre de 1987 en el CSIC, coordinado por el catedrático y académico de la Lengua, José Manuel Sánchez Ron.

1990. Se constituye la Residencia como Fundación y el CSIC cede a ésta la utilización de sus edificios e instalaciones, que la Residencia se compromete a conservar.

1991. Se inicia la rehabilitación de las obras en el Pabellón Trasatlántico, que es el que estaba más deteriorado. Actualmente allí se encuentra la Biblioteca, el Centro de Documentación y las oficinas.

1994. Tras la firma con el Ministerio de Economía y el CSIC, se comienzan la rehabilitación del Pabellón Central. Actualmente esta ubicado el comedor, cafetería,sala de exposiciones y los dormitorios de los residentes.

1997. Protección de los edificios a través de su inclusión en el Catálogo de Edificios Protegidos del Plan General de ordenación Urbana de Madrid (alcalde de Madrid, Alvarez del Manzano).

1998. Comienza la rehabilitación de los Pabellones Gemelos, donde actualmente estan los dormitorios de los residentes.

1999. Comienza la Presidencia de Honor en el Patronato de la Fundación S.A.R el Príncipe de Asturias.

Además se publica el libro “Un siglo de ciencia en España”, editado por la Residencia de Estudiantes, a partir de la exposición que tuvo lugar en la Residencia en 1998-99 y coordinado por el profesor Sánchez Ron.

2001. Se concluye la rehabilitación de los edificios.

2007. En marzo se le otorga a la Residencia de Estudiantes el sello o label de “sitio español del patrimonio europeo”.

2008. Tiene lugar, con motivo del Centenario de la Junta para Ampliación de Estudios, una exposición en la Residencia de Estudiantes, que incluye la publicación de un catálogo y posteriormente tiene lugar el II Congreso Internacional de la JAE, en la Residencia de Estudiantes y en el Edificio Rocasolano (antiguo Instituto de Física y química). Ambos eventos tienen como coordinador principal al catedrático de Historia de la Ciencia y académico de la Lengua J. M. Sánchez Ron.

La Comunidad de Madrid, a través de su Dirección General de Patrimonio Histórico, emite informe negativo de la existencia del Refugio, a pesar de mis investigaciones publicadas y presentadas como pruebas.

Comentario

Desde que en 1978 el Ministerio de Cultura otorgara el BIC (Bien de Interés Cultural) en la categoría de Monumento a la Residencia de Estudiantes, hasta hoy en día (30 años), no se ha reconocido la existencia de un refugio antiaéreo, construido por el Gobierno de la República entre 1937-39, en el subsuelo de la “Colina de los Chopos“ como parte integrante de su patrimonio y su cultura. Tanto el Ministerio de Cultura, como el Ayuntamiento de Madrid y el sello patrimonio europeo, es decir la UE, con sus diferentes protecciones dadas a la Residencia, ignoran el Refugio.

En los libros y exposiciones que se citan en la cronología, tampoco se hacen eco de este importante vestigio de la República los investigadores implicados.

Durante la guerra española, la Residencia de Estudiantes se convirtió en un importantísimo Hospital del Cuerpo de Carabineros (cuerpo de élite dependiente del Mº de Hacienda y organizado por el que fuera presidente del Gobierno, Juan Negrín) dedicado a salvar a cientos de milicianos republicanos enfermos de una epidemia de malaria, contraída en los Frentes de la Defensa de Madrid.

Estuvo dirigido dicho Hospital de Carabineros por el eminente cardiólogo Luis Calandre Ibáñez, discípulo del premio nobel de medicina, don Ramón y Cajal.

Además, Luis Calandre había estado vinculado durante 22 años a la Residencia como médico de dicha institución (1914-1936) y como investigador y docente en uno de sus Laboratorios, el de Anatomía Microscópica (1914-1931). Por su importante labor en la Residencia durante la guerra y por lo bien que estuvo cuidada, fue nombrado por el gobierno legítimo de la República española subdelegado de la Junta para Ampliación de Estudios, institución muy relacionada con Europa por su importantísimo programa de becas en el exterior y sus investigaciones científicas, que situó a España a nivel de los países europeos más avanzados. Durante todos esos años y debido al carácter científico de su director adquiridas en la Junta para Ampliación de Estudios, en el Hospital se llevaron a cabo actividades científicas, como las sesiones clínicas que además se publicaban en un boletín y todo esto en plena guerra.

Para los solicitantes del ”sello sitio patrimonio europeo“ todo vale, ya que en el apartado de “descripción en el formulario de solicitud“ no tienen el mínimo reparo en poner que “a partir del estallido de la guerra civil los edificios fueron pasando por diferentes situaciones administrativas”, equiparando unos cuantos meses que estuvo la Residencia en manos de los guardias de asalto, que por cierto la descuidaron, a los más de dos años desde febrero de 1937 a marzo de 1939, que fue convertida en un Hospital ejemplar y en donde fueron cuidados y mejoradas sus instalaciones y jardines.

Durante los 30 años que han pasado desde la primera figura de protección otorgada en 1978 hasta ahora, se ha obviado totalmente la importante labor de dicho Hospital de Carabineros y del Refugio relacionado con el, no interesándose en investigar la documentación que sobre dicho Refugio existe en el Archivo histórico de la Guardia Civil de Madrid y sobre el Hospital de Carabineros en al Archivo de la Residencia.

Además, no cabe duda que durante las obras de rehabilitación debieron verse en el  ubsuelo las galerías, aunque niega haberlas visto el arquitecto responsable, Jerónimo Junquera (según el informe de la Comunidad de Madrid).

Tanto el Ministerio de Cultura, CSIC, Ayuntamiento de Madrid, el  equipo arquitecto redactor y ejecutor de los proyectos de rehabilitación, la Comunidad de Madrid, todos los investigadores implicados en las diferentes publicaciones y exposiciones y por supuesto el Patronato de la Fundación  Residencia, son “cómplices y responsables” de esta ocultación histórica republicana y europea.

Desgraciadamente para todos ellos y dado que estaba investigando la vida de mi abuelo, Luis Calandre Ibáñez, he publicado, sobre dicho Hospital y refugio relacionado con él, dos artículos en la revista Gefrema, nº 10 de julio de 2007, nº 11 de noviembre del 2007 y en el diario El País (9-Agosto 2007). No obstante, parece que no sirvió de nada dicha información, pues la Comunidad de Madrid, a través de la Dirección General de Patrimonio Artístico, me contestó negativamente el 18 de febrero de 2008 a mi solicitud de agosto de 2007, en donde pedía que se inventariara, estudiara y protegiera dicho vestigio  epublicano de la guerra civil.

Todavía queda una esperanza para conseguir la protección del Refugio antiaéreo unido al recuerdo del Hospital de Carabineros y a la memoria del Dr. Luis Calandre y a la de la República y es la siguiente:

Al haber sido otorgado el sello de “sitio español de patrimonio europeo”, esto incluiría al subsuelo de dicha Residencia, lo que implicaría integrar al Refugio en dicha protección,  pues se trata de proteger, difundir y preservar el rico patrimonio europeo, según consta en los requisitos de dicho programa europeo.

Perteneciendo el Hospital y la Residencia a la memoria colectiva de la Defensa de Madrid, es uno de los referentes de la conciencia europea en una retaguardia donde la  esperanza revolucionaria, la defensa de la República y la lucha antifascista se confunden en una legitimidad histórica.

Incluir el Refugio y el recuerdo del Hospital de Carabineros agrandaría dicha historia europea de la Residencia  y por ello debería, el actual Patronato de la Fundación Residencia, presidido por SAR el Príncipe de Asturias, haberlo promovido y no ocultado a la hora de solicitar el “sello”. Todavía no se ha dado cuenta dicho Patronato, que es un honor tener dicho refugio, que agranda la historia de la Colina de los Chopos, la de Madrid, la de España y la de Europa.

El director del Hospital, el Dr. Calandre fue uno de esos hombres europeístas de la Institución Libre de Enseñanza y de la Junta para Ampliación de Estudios y que ostentó además el cargo de subdelegado de la Junta para Ampliación de Estudios durante ese durísimo periodo de la guerra. Y si buscamos más vínculos con Europa para reforzar el argumento necesario para conseguir dicho “sello”, podemos incluir que sirvió para curar y proteger a los republicanos de los ataques que en el frente y en la retaguardia les hacían los fascistas europeos, alemanes e italianos (esos nazis que unos años después asesinarían a 20 familiares míos, judíos polacos).

Estos pueden ser buenos motivos, pero que han sido intencionadamente olvidados a la hora de cumplimentar el formulario de solicitud de inscripción por las autoridades españolas competentes y que tendrán que rectificarlo, en honor de la verdad.

No reconocer dicho Refugio antiaéreo, relacionado con el Hospital de Carabineros y con su director, el  Dr. Luis Calandre, puede ser un delito, pues ignoraría a la reciente Ley de la Memoria Histórica aprobada por el Parlamento que dice “hay que honrar y recuperar a los que lucharon por los valores democráticos, como los integrantes del Cuerpo de Carabineros..” y otro delito sería no tener en cuenta que Luis Calandre fue condenado por los diferentes Tribunales franquistas a no ejercer la medicina por cinco años y a la cárcel, especialmente por “haber dirigido el Hospital de Carabineros, curando demasiado rápido a los enfermos“.  En definitiva, todo esta relacionado, por lo que no aceptar la existencia del Refugio es quitar importancia al Hospital de Carabineros al que servía y a la labor de su director y por tanto a su honor, contradiciendo a los propios tribunales franquistas que si reconocieron la importante labor de dicho Hospital, situado en la Residencia de Estudiantes, en apoyo de la República y que por ello condenaron a Luis Calandre.

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