Romance de la manifa de Estado

Micer Nònimo, hijo de Pero*. LQSomos. Agosto 2017
Leía yo esta mañana / a la lumbre de mi hogar
viejas consejas que enseñan / sobre la vida real.
Real de reyes y condes / y arzobispos del lugar
de esos que nunca terminan / de agotar su crueldad
de rotunda que la tienen / y aún alargado que la han
cual demostraron hogaño / en manifa estatal.

Desde el Medioevo se sabe / con prístina claridad
que los reyes son malvados / de insoportable maldad,
que la llevan en los genes / cual su mejor heredad
y en efecto que lo es / pues guarda su propiedad.
Que ésta sea arrebatada / a tiros y sin piedad,
eso al rey nada le importa, / lo suyo es acumular
millones y corrupciones, / son su oficio terrenal.

Mucho se acuerda Felipe / del problema catalán,
ahora que a la Diada / ya se la oye tronar.
Pero más que a Barcelona / ha viajado a Riad,
a besarse con los jeques / y entre risas negociar
las mismas bombas que / sobre Yemen caerán
y sobre Atocha y Somalia / y también en Alcanar.
Y hablamos solo de moros / que sufren perfidia tal,
no de mujeres que quieran / por las Ramblas pasear.
Si no me creen en la Corte / que hagan prueba singular:
Que acompañe la Letizia /a su cónyuge real
Una de las veces que / donde los sauditas van
y que pruebe a pasearse / sin la cabeza velar,
o que intente conducir / un coche por la ciudad.

Más de mil millones son / los creyentes del Islam
y qué puntería tienen / los de la Casa Real
pues sólo tienen amigos / en la Capital del Mal,
en esa Riad maldita / adicta a decapitar,
a besarse con los gringos / y a mujeres lapidar.
Los sobrecostes del tren / de alta velocidad
no son los que las empresas / de Spain Transnacional
dicen ahora que esperan / tras pleitos recuperar:
son los niños de Ripoll / que se quieren suicidar
olvidando que el suicidio / es problema personal
y nadie ha de pagarlo / salvo, si acaso, su imán.
Y decimos “si acaso” / porque la pura verdad
es que llegando a / la mayoría de edad,
se termina eso que llaman / el lavado cerebral
(salvo que estés enganchado / a la religiosidad
en cuyo caso el lavado / dura una eternidad)

Ayer zancadilleando / todo anhelo catalán
llegando al saboteo / a la hora de informar
a la Europol y a otros / centros de seguridad.
Ahora vuelan presurosos / a invadir y dialogar
Y si se tercia dejando / una lágrima real.
Esa ruin cantinela / de llorar y dialogar
hogaño busca refugio / bajo palio popular
(un apoyo que, / espero, jamás tendrán
pues lo menos que merece / tantísima Autoridad
es que sea deportada / a la Camboya oriental,
que también es monarquía / y en materia de ocultar
memoria, precariedad y / víctimas sin enterrar,
el verdadero país / de nuestro entorno veraz.)

Ya estamos finalizando / es hora de terminar
este romance heredero / de aquella calamidad
que se atribuyó a ETA / y hoy se le carga al imán:
Felipe y compañía / van por pura vanidad
a tomar la calle que / no es de su propiedad,
vienen a pavonearse / y así sus culpas lavar,
aunque se vistan de sport / a nadie van a engañar,
que les absuelva su obispo / y al rey su Cardenal
porque no tienen remedio / pues su pecado es mortal :

Han matado en Barcino / el respeto de verdá,
el que se debe a los muertos / del atentado fatal,
el respeto a sus creencias / en lo que habrá más allá,
sea edén con mil huríes, / o ataraxia oriental,
de esa que promete Buda / a sus creyentes de acá,
sea la casa de Pedro, / sea la del buen Judá,
o la que el fiero Lutero / pregonaba sin cesar,
sin olvidarnos tampoco / del vacío y nada más,
pues agnósticos y ateos / también muertos han
que de creencias no entiende / el ingenio criminal.

Infamia mayor ha sido / que desde la catedral
o iglesuela de Barcino, / con gran catolicidad,
se haya rezado por todas / las víctimas del lugar,
como si solo contaran / los muertos de una fé tal
que injuria con suma pompa / y desdén constitucional
aprovechando de paso / que una gran publicidad
recaiga en la realeza / lagrimeando sin cesar
lágrimas de cocodrilo / ¿para los muertos?: que vá,
para la televisión / que es su única deidad.

* Petrus y Paulus ante los leones

Nota de Redacción:
El rey manifa…
Hace siglos, allá por el Pleistoceno del 2004, hubo un atentado en Mandril que fue seguido por un funeral de Estado. Este sábado 26, «si el tiempo no lo impide y con el permiso de la autoridad correspondiente», Filipón de Iberia -y quién sabe si la sórdida Laetitia-, hollará de nuevo las calles de Barcino, esta vez de manifestante vulgar…

Deja un comentario

Nos obligan a molestarte con las "galletitas informáticas". Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar