Con Bernardo Fuster: No se lo digas a nadie

Redacción. LQS. Diciembre 2018

Dígame como médico… de las dos dinastías que han gobernado este país, es decir, los Habsburgo o Austrias y los Borbones, ¿cuál es en su opinión la que ha tenido reyes con más porcentaje de masa testicular en el cerebro en lugar de sesos?

Tras la reorganización del registro catastral ordenado por el dictador Primo de Rivera en 1923, una serie de pueblos son olvidados por un error burocrático… con esta idea como base Bernardo Fuster nos presenta una novela cargada de ironía, irreverente, provocadora, ácrata, republicana y surrealista en el que se reivindica la clandestinidad frente al poder, el laicismo frente al dogmatismo religioso, y la imaginación y el ingenio frente a la incultura y la desidia. El autor consigue trasladarnos a una España de principios del siglo XX, que comienza a levantarse contra la injusticia social y la miseria.

¿Qué pasaría si uno de esos pueblos decide que no quiere vivir a las órdenes de un dictador militar que trabaja para un rey corrupto y putero, y decide desaparecer?

Hemos hablado de esta novela con él…

LoQueSomos: Desde sus primeras páginas, tu novela nos coge de la mano y nos envuelve con ambientaciones e imágenes corales, con una luz y color que parecen planificados por un director de fotografía, con un festivo desfile de personajes a cual más particular que parecen desplegarse ante nuestros ojos como en una pantalla. Al leer, tenemos la sensación de estar viendo una película. ¿Lo has hecho así intencionadamente?

Bernardo Fuster: El proceso de elaboración de esta novela ha sido largo. La primera idea se me ocurrió hace más de diez años. En este tiempo probé distintas maneras de contar la misma historia y al final decidí que la que más me facilitaba el desarrollo narrativo era escribirla como si se tratase del diario de una periodista que llega a este pueblo tan peculiar. A medida que la iba desarrollando me fui dando cuenta de que tenía una cierta similitud con la escritura de un guión. Esta conclusión a la que llegué sin proponérmelo, me gustó, me sentí a gusto y decidí seguir, ya conscientemente en esa línea. Incluso en muchos pasajes me planteaba mentalmente ese tipo de escritura y me imaginaba la situación antes de escribirla. Por ejemplo, exterior, noche, una sala con una mesa central y dos ventanales grandes que dan a la calle. Allí metía a los personajes y les dejaba que actuasen. Ha sido un proceso divertido, sobre todo cuando al escribir ves que la situación crea diálogos que no tenías previstos, ni individuos secundarios que no estaban en la primera idea.

LQS: Seguro que te han dicho más de una vez que Si me ves tiene un aire berlanguiano, de comedia trepidante, divertida, enormemente divertida, y disparatada. ¿Era ese el tono que buscabas?

BF: Fijate que tú me dices que tiene un aire berlanguiano y en alguna de las presentaciones me decía algún asistente que tenía un aire a José Luis Cuerda. Berlanga era valenciano, José Luis Cuerda, de Albacete y la historia se desarrolla en un pueblo que no se sabe si pertenece a Valencia o a Albacete. Es curioso que según quién, vea una influencia de dos zonas tan distintas. Pero como en el pueblo de la novela, coinciden las dos. Es cierto, es un homenaje a Berlanga con el que trabajé en las bandas sonoras de tres de sus películas y por otro lado a Cuerda, con el hice la banda sonora de la serie de televisión Makinavaja. Dos genios.

LQS: Hay novelas que hablan de soledades y otras que hablan de compañías. Las primeras suelen alimentar la melancolía. En el pueblo de tu novela nadie está solo.

BF: Es normal. Cuando un colectivo decide resolver un problema o plantearse una forma de vida que rompe con lo establecido, la soledad desaparece y nace la solidaridad.

LQS: La época de tu novela es poco visitada: la Dictadura de Primo de Rivera. Sin embargo a ti parece interesarte mucho ese periodo histórico; tu novela está cargada de ficción, pero también de personajes y situaciones reales, de la esfera del poder y de la de las revueltas populares.

BF: Si la historia transcurre durante la dictadura de Primo de Rivera es porque es precisamente en esa época cuando se produce un hecho histórico a nivel nacional, que no se produjo en ningún otro momento de la reciente historia de España. Eso me obligó a estudiar esa época y a buscar en esos años los momentos que me permitiesen colocar a los personajes de la novela. Por otro lado, debo decir que es una época tan interesante que no me costó demasiado hacerlo. Para darle más verosimilitud a esta narración, ya de por sí surrealista, introduje en el guion personajes reales de esos años y los relacioné directamente con los personajes inventados. Fue un juego muy divertido y sorprendente para mí, al comprobar cómo la historia real se volvía novela y la novela se convertía en un hecho real, es algo totalmente posible.

LQS: La historia que narras parte de un hecho real: en el registro catastral de 1923, una serie de pueblos no quedan registrados ni en una provincia ni en otra; es decir, desaparecen. Eso de hacer desaparecer todo un pueblo es el colmo de la incompetencia del poder burocrático, pero, visto desde otro ángulo, es el no va más de la clandestinidad rebelde…

BF: Exacto, ese es el hecho real que me obligó a situar la novela en tiempos de Primo de Rivera: la reorganización catastral del general que trajo consigo que un par de pueblos no fueran incluidos por error en la nueva organización del Estado. En la realidad, esos pueblos protestaron y el error fue subsanado, pero, y ahí está el tema central de mi novela, ¿qué pasaría si uno de esos pueblos decide que no quiere vivir a las órdenes de un dictador militar que trabaja para un rey corrupto y putero, y decide desaparecer? Dices que es el no va más de la clandestinidad rebelde… pues sí, estoy de acuerdo contigo: es la clandestinidad llevada a sus últimas consecuencias. Y eso puede provocar situaciones surrealistas, que son en definitiva las que dan cuerpo a la novela.

LQS: Lo cierto es que Apiora, nuestro pueblo desaparecido, es una especie de refugio irreverente, ácrata, republicano, surrealista, algo así como una isla pirata. Eso tiene que ver con tu primer libro publicado en El Garaje: Los Hermanos de la Costa. Pirateria libertaria en el Caribe. ¿Por qué te atraen los refugios piratas? ¿Sólo le cabe a la libertad atrincherarse en refugios?

BF: La libertad es como un rumor que hay que difundir para que la imaginación no tenga fronteras. El mar no tiene fronteras. Pero tiene islas en las que poder pararse a soñar con que esa libertad es posible, hasta que un día te das cuenta de que esa isla no es el fin del viaje y vuelves de nuevo a la mar. Imagínate esto pero en un barco en el que ondea una bandera negra, y viaja sin rumbo fijo, es decir, sin patria, sin rey y sin Dios.
La similitud con esta última novela es total. Imagínate ahora un pueblo que decide desaparecer frente al poder, tanto político como religioso. Es decir, sin patria, pues no existe; sin rey, porque se declaran republicanos; y sin Dios porque se sienten ateos… son como un barco pirata que se salta las lindes entre Valencia y Albacete.

LQS: Parece que todo periodo o intento de transformación progresista en España da a luz o bien situaciones sangrientas y personajes trágicos o bien situaciones cómicas y personajes disparatados. O negrura y tristeza o luz y risa: esa absoluta anormalidad es la normalidad de este país. ¿Es eso la marca España?

BF: Para mí la marca España que me gusta es la de la contradicción, la de la convivencia entre distintos. La que alimenta la imaginación y la creatividad. Fíjate, por ejemplo, el juego que puede dar desarrollar la historia real de los hermanos Pinzones. Fueron los primeros que vieron tierra antes que Colón. Eran unos mercenarios que “trabajaban” en Cádiz para los piratas del mediterráneo. Su padre fue quemado en la hoguera por la Inquisición por converso… Todo datos reales. Y que Colón fue un genocida como Pizarro y Cortés y sin embargo un día, todos ellos se convierten en insignes padres de la patria.
La marca España debería ser la literatura, historias que podrían dar pie a divertidas novelas o a trágicas narraciones. Lo irracional conviviendo con lo real. Esa es la marca que deberíamos exportar. Nos convertiríamos en los reyes de la imaginación, de la creatividad y del arte. Las demás marcas no sirven para nada. Nacen muertas.

LQS: Todos los lectores de tu novela con los que hemos podido hablar coinciden en lo deslumbrante que es el aire de libertad absoluta que se respira en ella, al margen de cualquier doctrina u ortodoxia… La libertad es el aire que respiran tus personajes. Y pareces decirnos que libertad e inteligencia van de la mano.

BF: Siempre van unidas porque no se puede dar una sin la otra. La inteligencia debe de ser tan libre como para poder matar su propia idea cuando ve que es errónea y así poder seguir buscando y buscando.

LQS: El escenario, Apiora, es un pequeño pueblo del interior, su retrato es absolutamente vívido, pero no hay costumbrismo alguno. No son las costumbres, roles y formas de vida tradicionales lo que se describe, sino precisamente lo que en aquella época, principios del XX, era más característico de lo nuevo y especialmente del movimiento libertario: igualdad, pedagogía, humanismo, ciencia, razón, lucha social.

BF: Cuando un pueblo decide desaparecer tiene que romper con todas las tradiciones y costumbres para no dejar huellas… hay que inventar otras formas de convivencia acordes con su nueva realidad.
Por otro lado, en la época en que se desarrolla mi novela se dan unos hechos que para mí son importantes a la hora de confeccionar un nuevo pensamiento. Surge un movimiento anarquista fuerte, liberador, el anticlericalismo se convierte en bandera en muchos lugares, se fortalece, la iglesia queda desenmascarada como una institución al servicio de los poderosos… Por eso en el pueblo no les resulta difícil buscar sus nuevas formas de vida. Ya se están produciendo en otros lugares; solo tienen que buscarlas, aceptarlas y tomar lo que gusta de cada sitio. Si además aparecen por allí personajes reales de gran importancia histórica, pues más fácil se lo ponen…

LQS: ¿Cómo han recibido tu novela los vecinos de tu pueblo, Ayora, el que sí se ve?

BF: Muy bien. Yo tenía un cierto miedo a que pusieran nombre real a algunos personajes, a que dijesen que tal sitio que describo no era así… pero no, han demostrado que tienen una imaginación y un sentido del humor a prueba de novelas…

LQS: Como toda novela está tiene principio y fin, pero es tan torrencial que acaba con muchos frentes abiertos, con muchas historias que parecen pedir continuación. ¿Has pensado en una segunda parte?

BF: Varios de los personajes tienen tal vida propia que ya de por sí están reclamando seguir vivos. En la presentación de la novela, en el pueblo, cuando me preguntaron eso, les dije que por qué no escriben ellos la continuación del personaje con el que más se sintieran identificados. Les gustó la idea. Quizá en unos meses me sorprendan. Yo por mi parte, sé que al menos uno de esos personajes aparecerá en mi próxima novela, que por supuesto no transcurrirá en ese pueblo, ni en esa época. No sé cómo lo voy a cuadrar, pero estoy en ello.

Si me ves, no se lo digas a nadie

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Si me ves, no se lo digas a nadie

Redacción. LQS. Febrero 2018

Una comunidad libertaria organiza su vida al margen del Estado, durante la dictadura de Primo de Rivera… Un pueblo legendario que decidió hacerse invisible a los ojos de la dictadura. Nueva novela de Bernardo Fuster

Tras la reorganización del registro catastral ordenado por el dictador Primo de Rivera en 1923, una serie de pueblos son olvidados por un error burocrático. A partir de este hecho histórico, Bernardo Fuster, en esta su primera novela, nos presenta a distintos personajes, reales unos y otros probablemente ficticios, en un texto divertido, irreverente, provocador, ácrata, republicano y surrealista en el que se reivindica la clandestinidad frente al poder, el laicismo frente al dogmatismo religioso, y la imaginación y el ingenio frente a la incultura y la desidia, en una España que, a principios del siglo XX, comienza a levantarse contra la injusticia social y la miseria.

Bernardo Fuster (Madrid 1951), músico y compositor, ha alternado su profesión con la faceta de escritor. Exiliado en 1975 por estar implicado en la resistencia contra la dictadura, y bajo el nombre de Pedro Faura, grabó dos discos. Ya en España, crea junto a Luis Mendo el grupo Suburbano, tras formar parte durante un año del grupo de teatro Tábano.
Como músico es autor de canciones tan populares como “La puerta de Alcalá”, “Arde París”, “Makinavaja” o “Me cago en su Excelencia” entre otras.
Ha compuesto música para películas y series de Luis García Berlanga, Fernando Trueba, Ricardo Franco, Gonzalo Suárez y Adolfo Aristarain entre otros.
Ha publicado “Los Hermanos de la Costa. Piratería libertaria en el Caribe” (El Garaje Ed.) y “El contador de abejas muertas” (Varasek Ed.).
Actualmente sigue trabajando con el grupo Suburbano, componiendo canciones y bandas sonoras, y preparando una autobiografía.

Este martes 27 de febrero, a las 19.30 horas, se presentara el libro en la librería Muga de Vallecas (Avda. Pablo Neruda, 89), que contará con el autor Bernardo Fuster, también conocido como Pedro Faura, y Manuel Blanco Chivite, editor, escritor e histórico activista contra la dictadura franquista y en favor de los derechos civiles y sociales durante la democracia.

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Otro montaje policial que se cae

operacion-pandpra-lqsRedacción. LQSomos. Junio 2016

Archivada la causa montada contra nueve anarquistas, a los que se acusaba de terrorismo

Con el archivo de la causa va también la critica de la juez Carmen Lamela hacia los Mossos por no haber aportado ningún indicio contra los detenidos en la ‘Operación Pandora II’.
Para su detención se monto un dispositivo policial de más de 500 Mossos, que intervinieron entre Barcelona y Manresa.

«Los investigados asisten a determinadas reuniones, que se reúnen en sitios públicos, y que mantienen conversaciones, sin que se refiera en ninguna de ellas hechos relacionados con actividades terroristas»

La Audiencia Nacional comunicaba este pasado miércoles el archivo de la causa abierta contra el movimiento libertario, lanzada por los Mossos d’Esquadra en la denominada segunda Operación Pandora, en octubre de 2015. En esta operación se produjeron nueve detenciones a las que se les colocaba el “San Benito” de TERRORISMO.

En un auto judicial de cuatro páginas, la magistrada de la Audiencia Nacional, Carmen Lamena, indica que del conjunto de pinchazos telefónicos y documentación incautada en los registros:

«El único resultado obtenido por los investigadores es la comprobación de que los investigados se relacionan con personas del colectivo anarquista. En los sucesivos oficios se han limitado a informar sobre sus reuniones, viajes y visitas a centros penitenciarios»

Como es normal en Españistán esta noticia pasara desapercibida, y ningún mass-media de los que en octubre de 2015 no dieron un hueco a la “presunción de inocencia” gritando desde sus cabeceras: anarquistas-terroristas, se harán ahora eco de este auto judicial.

#MarcaEspaña
@LQSomos

Nueva redada contra el movimiento libertario catalán

yo-también-soy-anarquista-lqsJavier Coria*. LQSomos. Octubre 2015

Por orden de la Audiencia Nacional y con un gran despliegue de los Mossos d’Esquadra, la mañana del miércoles 28 de octubre, amaneció con varios operativos policiales en los ateneos libertarios de los barrios barceloneses de Sans, Gràcia, Sant Andreu de Palomar, Clot y la ciudad de Manresa, entre otros.

Hace aproximadamente un año informábamos de la gran redada, con once detenidos, del movimiento anarquista de Catalunya. En aquella ocasión, la llamada Operación Pandora que dirigía el juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez de Bermúdez, buscaba pruebas de la existencia de un supuesto grupo terrorista responsable de varios incendios en cajeros automáticos. Fueron detenidas once personas, de las cuales siete fueron a prisión, pero que desde el pasado mes de enero están todos ellos en libertad, por lo que la existencia de ese “grupo criminal” quedó en entredicho, y más pareció todo un intento de criminalizar un movimiento social de protesta que en aquellos días se estaba dando alrededor de varias casas ocupadas, como la llamada “Kasa de la Montanya”,del barrio barcelonés de Gràcia y que llevaba 25 años de actividad social y vecinal.

Nueve detenidos

El miércoles, a las 06: 00 horas, una derivada de la citada Operación Pandora, llevó a la Brigada Móvil de los Mossos d’Esquadra a registrar los ateneos libertarios de los barrios de Barcelona de Sans, Clot, Gràcia, Sant Andreu…, y la ciudad de Manresa. Los registros también se realizaron en viviendas particulares, y como el año pasado, las fuentes policiales nos informan que buscan a los integrantes de la organización Grupos Anarquistas Coordinados (GAC), organización que las citadas fuentes policiales relacionan con atentados con artefactos incendiarios y explosivos ocurridos en los años 2012 y 2013 y dirigidos principalmente contra entidades bancarias. No se tuvo que lamentar daños personales, pero alguno de estos atentados puso en peligro la integridad física de algunas personas.

Hasta el momento hay nueve personas detenidas y se han efectuado diez registros. Varios centenares de personas se han concentrado en la calle de Sans parando el tráfico y con una pancarta en solidaridad con los detenidos. En la calle Peligro del barrio de Gràcia la policía autonómica cercó la calle para registrar un domicilio, y en la calle María Victòria de Sans, donde está el Ateneu Llibertari, diez furgonetas de la Brigada Móvil cortaron las calles adyacentes.

#YoTambienSoyAnarquista

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* LQSomos en Red

Operació dels Mossos d’Esquadra i l’Audiència Nacional espanyola contra el moviment llibertari

«Por tu negro verbo de Mateo Morral»

Mateo-Morral-loquesomosMaría Torres*. LQSomos. Mayo 2015

Mi patria no es el mundo,
mi patria no es Europa,
mi patria es de un almendro la dulce, fresca,
inolvidable sombra
Mateo Morral

Mateo Morral Roca es un joven de Sabadell de familia adinerada. Padre empresario textil y madre católica y conservadora. Estudiante brillante, con trece años es enviado por su familia a Francia y Alemania para ampliar sus estudios. Conoce el anarquismo y trabaja como obrero mientras estudia mecánica.

Regresa a Sabadell a los veinte años para asumir responsabilidades en el negocio ante la enfermedad del hermano mayor. Dos años después viaja por Europa como representante de la empresa familiar y entabla contacto con Malasteta. Se convierte en un importante empresario y a la vez en un activista destacado del anarquismo, cuya intención era socializar la fábrica familiar en cuanto pasara a su poder. Enseña a los obreros solidaridad, organización y sistema de lucha obrera. Ante esta situación el padre lo aparta de la empresa y de la familia. Le entrega dinero para que se establezca por su cuenta y Mateo decide marchar a Barcelona.

Es un joven culto y reservado que asiste como oyente a las clases de Odón de Buén. Colabora en la Cooperativa anarquista barcelonesa y consigue un empleo como traductor y bibliotecario en la Escuela Moderna de Francisco Ferrer Guardia. Escribe Pensamientos revolucionarios de Nicolás Estévanez. Pío Baroja apuntó en sus memorias que fue Estévanez, un republicano federal, quien se ocupó de transportar desde Francia a Barcelona, envuelta en una bandera francesa, la bomba que usaría Mateo Morral el 31 de mayo de 1906.

Odón de Buen lo define así: «Tenía más el aspecto de un místico, reservado, impenetrable, pero nada sombrío, respetuoso hasta el extremo que en alguna excursión a que se asoció, jamás se sentaba en la mesa ni comenzaba a comer antes que los demás lo hicieran. (…) Atendía a las explicaciones con fervor y nadie podía imaginar que un hombre así fuera capaz de preparar fríamente, y realizar después, un acto terrorista».

20 de mayo de 1906

Mateo Morral, de 26 años, delgado, moreno, con bigote poblado, de aspecto humilde y mal vestido, parte hacia Madrid. Porta una lujosa maleta de cuero inglés en la que esconde una bomba. A su paso por Zaragoza adquiere productos químicos y dos cajas de caudales para aumentar su poder destructivo.

A pesar de que nunca llegó a probarse, todo apunta a que el artefacto lo pagó Francisco Ferrer Guardia, quien sería fusilado el 13 de octubre de 1909, acusado de dirigir la revuelta de la Semana Trágica de Barcelona, en la que ni siquiera participó.

21 de mayo de 1906

Mateo Morral se aloja en la Fonda Iberia en el número 2 de la calle Arenal de Madrid. También alquila una habitación exterior en la cuarta planta de una pensión de la Calle Mayor número 88. En ambas se registra con su nombre y paga cuatro días por adelantado con sendos billetes de quinientas pesetas.

Cada día encarga un ramo de flores que conserva en agua. Declara a los dueños de la pensión que es monárquico y comparte su deseo de arrojar flores a la comitiva real a su paso por la calle de la pensión.

En la habitación de la calle Mayor termina de preparar la bomba que transportaba en su maleta y la esconde bajo la cama. Se trata de una bomba tipo Orsini que explota al impacto porque carece de dispositivo de tiempo o de espoleta.

Tiempo antes Mateo Morral había escrito una descripción minuciosa de cómo debía fabricarse un explosivo en un libro titulado Pensamiento revolucionario.

Cada día sale a las diez de la mañana y regresa a su cuarto de cuatro a seis de la tarde. Frecuenta la imprenta de “El Motín”, que dirige José Nakens, quien se jactaba tener a 47 redactores excomulgados por la iglesia de Roma.

También acude con frecuencia a la horchatería Candelas en la calle de Alcalá, situada en el edificio de La Equitativa, frente a la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, punto de reunión de escritores y artistas modernistas. Allí es conocido por los hermanos Pío y Ricardo Baroja, así como por Valle Inclán y Ramón Gómez de la Serna.

arbol-retiro-ABC-mmorral-lqs26 de mayo de 1906

A las seis de la tarde Mateo Morral se encuentra en el Paseo de Coches de El Retiro junto a otro hombre. Cubre su cabeza con un Frégoli. Mateo y su acompañante desplazan uno de los bancos frente a un árbol y se sientan en él de espaldas al paseo. Unidos como si estuvieran atados por los codos, se entretienen en grabar algo sobre la corteza del árbol.

Un hombre les observa desde cierta distancia. Cuando comienza a echarse la noche se aproxima, pero Mateo Morral, ocultando el tronco del árbol con su cuerpo, le increpa: «¿A usted qué le importa lo que estemos haciendo?»

Un día después. Vicente García Ruipérez, el curioso viandante, regresa al Parque y se acerca al árbol, descubriendo que a la altura del suelo y en el tronco del mismo se encuentra tallado el siguiente mensaje: «Ejecutado será Alfonso XIII el día de su enlace. Un irredento»

Junto a la firma se observa la palabra «Dinamita». Todo el texto se encuentra dentro de una calavera con dos tibias cruzadas rodeadas por un círculo.

Detalla este suceso el ABC del 15 de junio de 1906, fecha en que se hace pública la imagen del árbol tallado con la amenaza.

30 de mayo de 1906

Mateo Morral pasa la mañana lanzando naranjas desde la ventana de la habitación alquilada en la calle Mayor. Intenta aproximarse a un blanco que alberga en su imaginación. Unos guardias le llaman al orden y abandona el ensayo.

Se dirige a la horchatería Candelas con dos compañeros anarquistas, Francisco Iribarne, alias Ibarra y el polaco Dutrem Semovich. Se encuentran con el pintor Leandro Oroz con quien tienen un altercado, al asegurarles el pintor que los anarquistas dejaban de serlo cuando juntaban cinco duros.

31 de mayo de 1906

Mateo Morral se encierra en su habitación. Pone como excusa un dolor de estómago y pide que no se le moleste.

El pueblo de Madrid desconoce que él es un anarquista de acción, partidario del uso de la violencia terrorista como medio para propagar sus ideas libertarias y de lucha contra el capitalismo.

lqs-mmorral-31-mayo-1906Es jueves y la ciudad es un hervidero. Desde primeras horas de la mañana la gente se arremolina en las calles, impidiendo incluso la circulación de los tranvías que tuvo que ser cortada.

La comitiva nupcial, que rinde el trayecto entre la Iglesia de los Jerónimos y el Palacio hace su entrada por la calle Mayor bajo los aplausos de la multitud. En ese momento a la altura del número 88 se escucha una fuerte explosión.

A las 13,55 horas Mateo Morral lanza la bomba envuelta en un ramo de pálidas flores. Un regalo mortal cuya trayectoria es desviada al tropezar con los cables del tranvía o por una de las pancartas desplegadas en la zona. El artefacto en lugar de caer contra la carroza real lo hace contra la calzada matando a 24 personas e hiriendo a un centenar, entre las que se encuentra el cochero que cae herido desde el pescante, así como varios soldados de la escolta.

Pilar de Baviera, una de los testigos, describe que: «Cayó en la calzada, con un ruido espantoso, un gran ramo de flores; hubo una explosión como el disparo de un cañón grande, un olor nauseabundo, una llamarada; y el coche real se bamboleó y se inclinó, envuelto en una nube de humo negro, tan espesa que el Rey no pudo ver a la Reina, quien se había echado hacia atrás con los ojos cerrados, de manera que, por el momento el Rey creyó que había muerto. (…) Seguidamente [el Rey] se apeó y ayudó a la Reina a salir del coche. Estaba conmovida, pero también era dueña de sí. En el acto de bajar se mancharon de sangre sus zapatos y su traje. Abrazando a la Reina, el Rey intentó evitar que viera a los muertos y heridos mientras la conducía al coche de respeto. (…) El ejemplo del soberano y de su séquito calmó en cierta medida a la muchedumbre horrorizada. Antes de seguir a la Reina dentro del coche de respeto, se volvió el Rey hacia su cuñado, el infante don Carlos de Borbón-Sicilia, y los oficiales apiñados alrededor del carruaje y dijo en voz alta, clara y deliberada: «¡Despacio, muy despacio, a Palacio!».

El satén blanco bordado en plata y salpicado de azucenas y azahares del traje de la reina Victoria Eugenia quedó manchado de sangre plebeya.

Tras consumar el atentado, Mateo Morral huye por la escalera perdiéndose entre la multitud que corre aterrorizada y se dirige a la redacción de El Motín. Acude junto a José Nakens, confiado por su papel protector con Angiolillo, el ejecutor de Cánovas del Castillo nueve años antes. Nakens consigue esconderlo esa noche en el barrio de las Ventas y de madrugada parte a pie por la carretera de Aragón.

2 de junio de 1906

Hacia el mediodía llega a la estación de Torrejón de Ardoz con la intención de comprar un billete de tren, pero huye al descubrir que ha sido identificado. En un cartel observa su descripción y la recompensa de 25.000 pesetas por su captura.

MMorral-disparopecho-lqsTras vagar sin rumbo fijo se dirige a cenar a la Venta de los Jaireces, próxima a la estación. Fructuoso Vega, guarda de una finca le reconoce y pretende llevarlo ante la Guardia civil. Mateo Morral le dispara con la pistola Browning que lleva oculta y acaba con su vida. Después se dispara a sí mismo en el pecho, falleciendo en el acto.

La versión oficial facilitada por el Conde de Romanones es la que sigue: «Un guarda de Aldovea, finca cercana a Madrid, sospechando, al cruzarse con un desconocido, que pudiera ser el autor del atentado, le dio el alto; al conducirlo camino del vecino pueblo de Torrejón para entregarlo a la Guardia Civil, Morral, al verse perdido, se revolvió contra él, matándolo de un tiro; y, después, apoyando rápidamente el arma bajo la tetilla izquierda, disparó, atravesándole el corazón y cayendo muerto».

Los cadáveres de Fructuoso Vega y Mateo Morral fueron expuestos en el Ayuntamiento de Torrejón.

Durante más de un siglo esta ha sido la versión de la muerte de Mateo Morral que figura en los libros de Historia.

3 de junio de 1906

Mateo Morral es conducido a Madrid y depositado en la cripta del Hospital del Buen Suceso.

Allí acude Ricardo Baroja, que elabora un aguafuerte del cadáver del anarquista, su hermano Pío y Valle Inclán.

En el prólogo de La dama errante (1908), cuenta Pío Baroja: «Yo no creo que hablé nunca con Morral (sic). El hombre era oscuro y silencioso; formaba parte del corro de oyentes que, todavía hace años, tenían las mesas de los cafés donde charlaban los literatos. (…). Después de cometido el atentado y encontrado a Morral muerto cerca de Torrejón de Ardoz, quise ir al hospital del Buen Suceso a ver su cadáver; pero no me dejaron pasar. En cambio, mi hermano Ricardo pasó e hizo un dibujo y luego un aguafuerte del anarquista en la cripta del Buen Suceso. Mi hermano se había acercado al médico militar que estaba de guardia a solicitar el paso, y le vio leyendo una novela mía, también de anarquistas, Aurora Roja. Hablaron los dos con este motivo, y el médico le acompañó a ver a Mateo Morral muerto.»

En 1924, Valle Inclán prologa la novela “El pedigree” de Ricardo Baroja, y también comenta su presencia en la cripta del Buen Suceso: «En aquellas ramplonas postrimerías, trabé conocimiento con Ricardo Baroja. Treinta años hace que somos amigos. Juntos y fraternos, conversando todas las noches en el rincón de un café, hemos pasado de jóvenes a viejos. Juntos y diletantes asistimos al barnizaje de las exposiciones y a los teatros, a las revueltas populares y a las verbenas: Par a par, hemos sido mirones en bodas reales y fusilamientos. Mateo Morral, pasajero hacia su fin, estuvo en nuestra tertulia la última noche. Le conocimos juntos, y juntos fuimos a verle muerto. Ricardo Baroja hizo entonces una bella aguafuerte: Yo guardo la primera prueba.»

4 de junio de 1906

A Mateo Morral se le realiza la autopsia el Hospital del Buen Suceso.

El conde de Romanones describe que: «La bala le había dejado un pequeño orificio perfectamente limpio en el pecho; su rostro juvenil y exento de los estigmas del criminal nato, mostraba completa placidez; sus manos cuidadas y pulidas denotaban al hombre de condición acomodada.»

El dictamen del médico que hizo el reconocimiento del cadáver señala: «Cadáver de hombre que representa tener de 24 a 26 años, moreno, con el pelo negro, formando en la región frontal un tupé de grandes dimensiones, con la barba crecida y el bigote al parecer recientemente cortado con tijeras. Viste traje de tela azul, teniendo desabrochada la blusa. Lleva puestos calcetines color café y alpargatas nuevas, de tela verde, ojetes dorados y planta de cáñamo. En el centro del tórax presenta una herida penetrante, al parecer de arma de fuego, con orificio de entrada de centímetro y medio aproximadamente de diámetro. Los bordes de un color negruzco como de quemadura de pólvora. De esta herida se desprende pequeña cantidad de sangre ya coagulada que corre a lo largo del pecho. La camisa está manchada de sangre. En el dedo medio de la mano derecha y en la parte izquierda de la primera falange, hay una pequeña erosión, al parecer no reciente. En el pómulo puede verse una equimosis; en la frente una pequeña erosión; otra de mayores dimensiones en el labio inferior, próxima a la barbilla. Los ojos los tiene entreabiertos.»

Y: «En los órganos genitales manifiesta padecer blenorragia y con un suspensorio como preservativo de la orquitis.»

En la bolsa de viaje de Morral se encontró medicación para tratar la sífilis.

El sumario 220/1906

En el sumario 220/1906 existen cuatro fotografías que tras un estudio científico llevado a cabo por un comité de expertos encabezado por la doctora en Medicina Legal y Forense María del Mar Robledo Acinas, por el criminalista Javier Durán, por José Romero Tamaral, un experto investigador criminal, y por Ioannis Koutsourais, criminalista de reconocido prestigio internacional, demuestran que Morral no se suicidó con la citada pistola Browning. Este arma no se acredita en el sumario, tan solo se menciona. El calibre de la Browning puede ser de 7,65 o de 9 milímetros. El orificio en el pecho de Mateo Morral tenía un agujero de un centímetro y medio de diámetro. Se descarta el suicidio, que el disparo fuera hecho a bocajarro o a quemarropa ya que el disparo mortal se realizó a más de metro y medio de distancia.

MMorral-depósito-lqsomosEl sumario llevado a cabo por el juzgado especial del distrito de Buenavista, bajo la dirección del Juez Manuel del Valle y Llano está lleno de irregularidades. A lo largo de muchos de sus folios al anarquista se le llama Moral, Morrals o Morán, no señalando su nombre exacto hasta muy avanzado el procedimiento.

Tras el atentado se inicia una investigación en busca de cómplices. Ferrer Guardia es encausado acusado de enviar dinero en un cheque a Nakens para sufragar los gastos de Mateo Morral, pero nunca se pudo probar este hecho y es absuelto. José Nakens es condenado a nueve años por el delito de colaborar en la huida de Mateo Morral. Aunque durante el proceso no pudo demostrarse relación entre ellos, se tuvo en cuenta la manifestación que hizo en su diario «que llegaba a considerar de más baja condición moral al delator que al asesino.» Cumplió dos años de encarcelamiento, siendo indultado durante el gobierno de Maura.

No se investigó a un hombre que hizo una oferta de diez mil pesetas a una mujer para que entregara en mano el ramo mortal a Alfonso XIII y la posibilidad de que el atentado obedeciera a un plan elaborado entre varias personas. Nunca se pudo probar que Mateo Morral actuara en compañía de otros.

La repercusión mediática

Tras su muerte, Mateo Morral se convierte en un mártir de la causa anarquista. El periódico Les Temps Nouveaux, en un artículo de redacción anónima justifica el atentado y catologa su resultado de éxito: «Nadie pensaba que a la inmensa bacanal de un pueblo ebrio de sumisión, pudiera alguien juntar su estrofa de rebeldía. Nadie absolutamente dudaba ante la algazara general que un descontento turbara la fiesta, cambiando las risotadas en temblor de espanto. Nosotros no dormíamos, esperando burlar todas las previsiones […] Se trataba sirviéndonos de un lugar común de aguar la fiesta y fue ensangrentada sobrepasando toda esperanza. Contra toda la fanfarronada desplegada ese día, nuestra acción se afirma valiente y épica.»

Para Pío Baroja Mateo Morral era «el único joven que existía en España». Esta afirmación le supone al autor varias acusaciones de apología del terrorismo. Aún así, la historia del anarquista le inspira el personaje de Nilo Brull en la novela La dama errante (1908): «España hoy es un cuarto oscuro que huele mal; pero la pobre juventud de los rincones españoles quiere salir del ahogo y, como no puede, de cuando en cuando se entrega a la desesperación. Ahí está Mateo Morral: rabioso, enfermo, furioso, pero joven, el único joven que ha habido en España desde hace tiempo.»

Años más tarde, en Desde la última vuelta del camino, escribe: «El año 1906 fue el atentado de Mateo Morral en la calle Mayor contra los reyes. Este atentado nos produjo una impresión extraordinaria. Creo que también la produjo en Madrid y en España. Todo el mundo se preguntó qué objeto podía tener aquello. Por lo que nos dijeron, Mateo Morral, el autor del atentado, solía ir a la cervecería de la calle de Alcalá donde nos reuníamos por entonces varios escritores. Parece que le acompañaban Francisco Iribarne, un tal Ibarra, ex empleado del tranvía y luego tabernero, y un polaco Dutrem Semovich, viajante o corredor de un producto farmacéutico llamado la Lecitina Billón. Ibarra estuvo preso después del crimen. El polaco e Ibarra recuerdo que tuvieron una noche un gran altercado con el pintor Leandro Oroz, que dijo que los anarquistas dejaban de serlo en cuanto tenían cinco duros en el bolsillo.»

Ramón del Valle Inclán publica en Los Aliados en 1918 el poema Rosa de Llamas, reivindicando la figura de Mateo Morral.

Claras lejanías… Dunas escampadas…
La luz y la sombra gladiando en el monte.
Tragedia divina de rojas espadas
y alados mancebos, sobre el horizonte.

El camino blanco, el herrén barroso,
la sombra lejana de uno que camina,
y en medio del yermo, el perro rabioso,
terrible el gañido de su sed canina.

…¡No muerdan los canes de la duna ascética
la sombra sombría del que va sin bienes,
el alma en combate, la expresión frenética,
y el ramo de venas saltante en las sienes!…

En mi senda estabas, mendigo escotero,
con tu torbellino de acciones y ciencias:
Las rojas blasfemias por pan justiciero,
y las utopías de nuevas conciencias.

¡Tú fuiste en mi vida una llamarada
por tu negro verbo de Mateo Morral!
¡Por su dolor negro! ¡Por su alma enconada,
que estalló en las ruedas del Carro Real!…

En Luces de Bohemia añade una escena en 1924, homenajeando de nuevo a Mateo Morral, con el personaje de Mateo, un anarquista catalán que dialoga con Max Estrella.

Años después

Con la proclamación de la II República española en 1931, el nombre de varias calles es sustituido por el de Mateo Morral.

Al finalizar la Guerra española, la figura de Mateo Morral vuelve a ser denostada incluso por quienes anteriormente le habían ensalzado.

¿Cómo hubiera sido la historia del Estado español si el ramo de flores que lanzó Mateo Morral no llega a desviar su trayectoria?

* María Torres, nieta de un republicano español, es la editora del blog “Búscame en el ciclo de la vida” Un espacio de resistencia contra el olvido y un cofre donde se guarda la Memoria de los defensor@s de la libertad.

Casas Viejas 1933. El hambre se puso de pie

Casas_Viejas+loquesomosMaría Torres*. LQSomos. Enero 2015

Ochenta y dos años ya…

Para los que somos republicanos y defendemos la verdad, la justicia y la libertad por encima de otros muchos preceptos, lo ocurrido en el municipio gaditano de Casas Viejas los días 10, 11 y 12 de enero de 1933, no responde al ideal de República que votó el pueblo español en 1931 y que aún hoy, transcurridos casi 84 años, anhelamos una gran parte de los ciudadanos de este Estado.

La II República española hizo elevar al infinito las ilusiones del proletariado español, que depositó su confianza en un régimen que no quiso, no pudo o no supo responder en la medida esperada. Tras los trágicos sucesos de Casas Viejas, ya nada sería igual. La República comenzó a tambalearse y lo ocurrido en Casas Viejas, silenciado al igual que se pretendió eliminar de la geografía andaluza a este pueblo, seña de identidad del movimiento campesino y anarquista, llegando incluso a rebautizarse con el nombre de Benalup de Sidonia tras finalizar la Guerra española.

Recordemos que en 1933 el Jefe del Gobierno era Manuel Azaña («No ha ocurrido sino lo que tenía que ocurrir»), el Ministro de Gobernación era Casares Quiroga («Doy a las fuerzas media hora para que sofoquen el movimiento») y el Director de Orden Público era Arturo Menéndez («No quiero heridos ni prisioneros»). A esto deberíamos sumarle el lema de la Guardia Civil de aquellos años: «Paso corto, vista larga y mala intención.»

Si algo sobraba en el pueblo de Casas Viejas era el hambre y la miseria. Contaba con 600 jornaleros de los que apenas cien tenían trabajo durante unos meses al año. El resto malvivía de un subsidio que otorgaba el Ayuntamiento. Los solteros cobraban una peseta, y los casados dos. La esperada reforma agraria, que habría de dotar de tierras a los campesinos sin propiedad, se hacía esperar. No se contaba con fondos suficientes para indemnizar a los latifundistas y la tierra seguía en manos de señores feudales como el duque de Medinaceli, que disponía de más de setenta mil hectáreas. Muchos jornaleros, decepcionados con las promesas electorales incumplidas, se dieron de baja del Partido socialista y se afiliaron a la CNT.

Y como no podía ser de otro modo, los esclavos, a veces, tienen tan poco que perder que deciden levantarse. El gobierno lo esperaba. El 8 de enero de 1933, Manuel Azaña escribía: «Esta mañana, a las once, me telefoneó Casares para comunicarme que, según todos los indicios, el movimiento anarquista que estamos esperando estallaría hoy, al caer la tarde. En el programa figuraba el asalto a los cuarteles de Barcelona, Zaragoza, Sevilla y Bilbao y otros puntos. También se esperaba algo en Madrid, aunque de menos importancia. Envío instrucciones a los generales de las divisiones.»

Tres días después, el hambre endémica del pequeño pueblo andaluz de Casas Viejas se puso en pie. A la orden de la FAI de unirse al movimiento revolucionario se sumaron los braceros de Casas Viejas. Tomaron sus viejas escopetas, cortaron las líneas telefónicas, la carretera, destituyeron al alcalde, («vete a decirle a la Guardia Civil que se ha proclamado el comunismo libertario y que todos somos iguales») y se encaminaron al cuartel de la Guardia Civil, al frente del cual se encontraba el sargento Manuel García Álvarez («He jurado fidelidad a la República y la defenderé hasta morir»). Así comenzó a gestarse la tragedia. Un intercambio de disparos acabó con la vida de dos de los cuatro guardias, entre ellos el sargento.

Y llegaron los refuerzos desde Madrid y Cádiz, enviados por la República. El teniente Gregorio Fernández Artal, comandante del puesto de Alcalá de los Gazules, al mando de doce Guardias de Asalto, el teniente Cayetano García al mando de cuatro guardias civiles, y al finalizar el día, al mando del capitán de Asalto Manuel Rojas, noventa guardias más. Señalar que el capitán Rojas, tan leal a la República en 1933, se convertía en 1936 en jefe de las milicias falangistas de Granada, continuando con su carrera de represor, tan solo interrumpida por apenas dos años de prisión. Salió en libertad en enero de 1936 al aplicarle el Tribunal Supremo la eximente incompleta de obediencia debida y calificar los asesinatos de simples homicidios. Tras la sublevación militar de julio de 1936 sería admitido en el ejército rebelde con el grado de capitán.

«Es orden terminante del ministro de la Gobernación se arrasen las casas donde se han hecho fuertes los revoltosos.» Esta era la orden del mensaje que portaba el delegado del gobierno en Cádiz, Fernando Arruinaga cuando hizo su aparición en Casas Viejas.

Muchos hombres huyeron a la sierra. Francisco Cruz Gutiérrez, Seisdedos, el líder jornalero de setenta años, se había refugiado en su choza en compañía de su familia. Desde fuera se les conmina a rendirse. Ante la negativa, el capitán Rojas prende fuego a la vivienda de paja y las llamas, el humo y los disparos convirtieron la humilde vivienda de Seisdedos en un escenario de muerte. Acorralados, tiroteados, bombardeados y quemados hasta carbonizarse fallecieron Francisco Cruz, y dos de sus hijos, Pedro y Francisco, además de Manuel Quijada Pino, Josefa Franca Moya y su hijo Francisco, Jerónimo Silva González, Manuela Lago Estudillo, así como el Guardia de Asalto Ignacio Martín Díaz, que se encontraba en la misma como rehén. Logró escapar la nieta de Seisdedos, María Cruz Silva y un niño. María, la que sería llamada La Libertaria y que entonces tenía 16 años, sería asesinada por los golpistas en 1936.

Al amanecer del 12 de enero, el capitán Manuel Rojas, se dirigió a sus fuerzas: «Es preciso que ahora mismo, en media hora, hagáis una razzia, sin contemplaciones.» —«¿Qué es una razzia?»— preguntó uno de los guardias. —«Que hay que cargarse a María Santísima»—, respondió otro.

Catorce hombres fueron sacados por la fuerza de sus casas, esposados y conducidos a la montaña de rescoldos en que quedó convertida la casa de Seisdedos. Una vez allí una sola palabra: «¡Fuego!» y una interminable ráfaga de disparos acabaron con su vida. Los asesinados fueron: Salvador Barbarán Castellet, Manuel Benítez Sánchez, Andrés Montiano Cruz, Juan García Franco, José Utrera Toro, Juan García Benítez, Juan Villanueva Garcés, Juan Silva González, Balbino Zumaquero Montiano, Manuel Pinto González, Juan Galindo González, Cristóbal Fernández Expósito, Manuel García Benítez, Rafael Mateo Vela y Fernando Lago Gutiérrez. De todos ellos, tan solo Fernando Lago había participado en la «rebelión». Sus cuerpos serían amontonados junto a los cadáveres humeantes de Seisdedos y su familia.

«Habéis cumplido con vuestro deber. El Gobierno por mi conducto os felicita. Gracias a vosotros, a vuestro valor, a vuestra energía y disciplina, a vuestra obediencia a las órdenes de vuestros jefes, la República ha podido vencer un grave peligro y puede seguir el camino triunfal y glorioso abierto el 14 de abril. Vuestra magnífica conducta merece bien de la Patria y de la República. ¡Viva la República!» Estas fueron las palabras con las que Fernando Arruinaga, delegado del Gobierno, despidió a las fuerzas represoras antes de abandonar Casas Viejas.

El Gobierno de la República intentó impedir la investigación de lo ocurrido y no admitió su responsabilidad: «No se encontrará un atisbo de responsabilidad en el gobierno. En Casas Viejas no ha ocurrido, que sepamos, sino lo que tenía que ocurrir. Se produce un alzamiento en Casas Viejas, con el emblema que han llevado al cerebro de la clase trabajadora española de los pueblos sin instrucción y sin trabajo, con el emblema del comunismo libertario, y se levantan unas docenas de hombres enarbolando esa bandera del comunismo libertario, y se hacen fuertes, y agreden a la Guardia Civil, y causan víctimas a la Guardia Civil. ¿Qué iba a hacer el Gobierno?».

La prensa difundió los hechos y las conciencias de muchos republicanos comenzaron a agitarse al mismo tiempo que los débiles cimientos de la República. Las Cortes aprobaron la creación de una Comisión de investigación sobre los sucesos que aportó un informe reconociendo la existencia de las víctimas y exculpando al Gobierno. Más tarde se iniciaría un proceso judicial que condenó como responsable directo de la muerte de catorce personas «diez de ellas esposadas, cuatro inermes y todas ellas impotentes ante un pelotón de hombres armados» al Capitán Manuel Rojas. La pena de 98 años de prisión, por un límite legal se redujo a 21 años, de los que solo cumplió dos. También debía indemnizar con quince mil pesetas a los herederos de cada una de las víctimas.

El director general de Seguridad, Arturo Menéndez, fue destituido. El 19 de julio de 1936 sería fusilado en Pamplona por los militares sublevados.

Los jornaleros de Casas Viejas fueron juzgados por delitos de posesión de armas y ejecución de actos contra las fuerzas armadas. De los 26 imputados, diez fueron absueltos, y el resto condenados a prisión.

Diecinueve hombres, dos mujeres y un niño murieron en Casas Viejas. Tres guardias corrieron la misma suerte.

El gobierno de Manuel Azaña ya estaba herido de muerte.

* María Torres, es la editora del blog “Búscame en el ciclo de la vida”  Un espacio de resistencia contra el olvido y un cofre donde se guarda la Memoria de los defensor@s de la libertad.

El anarco naturismo, doble camino a la libertad

nat23Redacción*. LQSomos. Enero 2015

«(…) para mí no es naturismo aquel que no se preocupa de la vida integral del individuo y como ésta solo puede desarrollarse dentro de una sociedad igualitaria, sin leyes ni gobiernos, sin explotadores ni explotados, deduzco de aquí la consecuencia de que las ideas naturismo y anarquismo van tan íntimamente unidas, que no pueden separarse sin que a cada una de ellas les falte algo para ser completa».

«¿Qué ley natural marca la explotación del hombre por el hombre? ¿Puede ser naturista una colectividad donde exista esta anomalía? Cualquier hombre libre al contestar a estas preguntas, habrá de unir los dos ideales tan íntimamente, que forzosamente se verán unidos, sin que puedan separarse uno de otro».
Antonia Maymó

El anarco naturismo

No recuerdo cuando vi esta foto por primera vez.
Se trata de un grupo de presos anarquistas haciendo ejercicios naturistas en el patio de la cárcel Modelo de Barcelona en el año 1933. Recuerdo que me impresionó sobremanera; no por el hecho en sí, unos cuantos hombres «en pelotas», ni que sea haciendo una especie de pirámide o «castell», sino por el hecho de estar realizando esos ejercicios en el patio de la prisión -probablemente condenados por la República y la Generalitat de Catalunya- después de la fracasada insurrección revolucionaria, quizás de enero de 1933.

Que en el movimiento anarquista de los años 20 y 30 del siglo pasado bullían cientos de iniciativas heterogéneas, todas ellas conducentes a la emancipación integral del ser humano, es algo que todos los que nos hemos acercado a él con la mirada atenta, hemos podido descubrir.

El esperantismo, el naturismo, el vegetarianismo, el feminismo, el desnudismo, junto al no menos impresionante -amor libre- no son más que algunos de estos «ismos» de los que el anarquismo ni supo, ni pudo, ni quiso desprenderse y que hoy, casi un siglo después, nos ayudan a entender la grandeza de aquel movimiento que a punto estuvo de conseguir instaurar un nuevo mundo mucho más justo, libre e igualitario del que nos ha tocado, nos toca y, mucho me temo, nos seguirá tocando vivir.

Hace unos años, en 2005, «Solidaridad Obrera» publicó un interesante Cuaderno de pensamiento con el título de El Naturismo libertario, firmado por J.M. Rosselló, del que me gustaría entresacaros algunos párrafos:

Naturismo y anarquismo: el naturismo libertario (I)nat24

El estudio del naturismo libertario es más complejo que el del resto de corrientes, pues se da tanto en el movimiento anarquista como en el propiamente naturista. Por eso es necesario analizar las diferentes perspectivas de relación entre las dos corrientes de pensamiento y, a la vez, hablar de Reclus y de Tolstoi precursores, ambos, de lo que poco después se denominaría naturismo libertario. Eliseo Reclus (1830-1905), geógrafo y teórico del anarquismo, es muy influyente en el movimiento ibérico por la rapidez con que son traducidas sus obras, tal como ocurre con su gran estudio de geografía social El Hombre y la Tierra (1905-1908), material didáctico en la Escuela Moderna de Ferrer i Guardia.

En el volumen VI de este estudio se encuentran elementos de los cuales se nutre el naturismo libertario. Reclus, vegetariano, defiende, como un gran acontecimiento revolucionario, recuperar el derecho de los antiguos griegos a ir desnudos a la luz del sol, pasando a ser la ropa una cuestión exclusivamente climatológica. Si fuese necesario recomendar una obra del sabio geógrafo, breve, bella y didáctica de la interrelación entre naturaleza y sociedad sería, sin duda, El arroyo (1864).

También es pronto conocido en la Península el escritor, pedagogo y revolucionario ruso León Tolstoi (1828-1910), promotor de un anarquismo basado en el mensaje social de la palabra de Cristo una vez desprovisto de todo aspecto religioso.

Tolstoi, vegetariano y esperantista como Reclus, escribe en su postrer libro Últimas palabras (1909) que vivamos según la ley de Cristo: amándonos los unos a los otros, siendo vegetarianos y trabajando la tierra con nuestras propias manos.

A pesar de que no lo parezca, el naturismo y el anarquismo ibérico tienen los mismos puntos básicos en común: la idea de un orden natural del cual nos aleja el artificialismo, razón de la necesidad de retornar desde el individuo. Sin embargo esto no es motivo para que no se den más interpretaciones, pues también, por ejemplo, se puede considerar un retorno a la sociedad natural -naturaleza- la insurrección para la instauración del comunismo libertario. Otra visión que no pasa por el naturismo libertario, así como tampoco guarda una relación necesariamente directa con él, son las prácticas de los primeros anarquistas de la segunda mitad del siglo XIX, motivadas quizá por querer dar ejemplo de austeridad y de higiene social al no comer carne o no beber vino ni jugarse el sueldo a las cartas.

El naturismo libertario en su momento de más gran esplendor -los años veinte y treinta como el resto del movimiento naturista- tiene diferentes perspectivas:

• El naturismo y el anarquismo, dos puertas que dan al mismo lugar.
• El naturismo y el anarquismo, dos sistemas filosóficos diferentes pero obligadamente complementarios.
• El individualismo libertario.
• Los anarquistas no naturistas

Dos maestros racionalistas, la madrileña Antonia Maymón y el sabadellense Albano Rosell, junto al barcelonés Adrián del Valle, son los partidarios más representativos de los que consideran naturismo y anarquismo un mismo ideal con dos entradas.

Antonia Maymon (1881-1959) es una destacada militante que se orienta en cuatro ejes: anarquismo, naturismo, liberación de la mujer y pedagogía racionalista. En el terreno del naturismo Maymon participa en el Congreso de Bilbao (1925), preside el de Málaga (1927), además de colaborar durante diez años en la revista Helios, hasta 1931, y seis, hasta 1932, en la revista Naturismo (1920-1934), es decir, es muy conocida y valorada tanto en el movimiento naturista como en el anarquista, con la visión que ella misma refleja, entre otros, en Anarquismo y naturismo (1925):

nat25«(…) para mi no es naturismo aquel que no se preocupa de la vida integral del individuo y como ésta solo puede desarrollarse dentro de una sociedad igualitaria, sin leyes ni gobiernos, sin explotadores ni explotados, deduzco de aquí la consecuencia de que las ideas naturismo y anarquismo van tan íntimamente unidas, que no pueden separarse sin que a cada una de ellas les falte algo para ser completa» (pág. 12).

Y por si no ha quedado suficiente claro: «¿Qué ley natural marca la explotación del hombre por el hombre? ¿Puede ser naturista una colectividad donde exista esta anomalía? Cualquier hombre libre al contestar a estas preguntas, habrá de unir los dos ideales tan íntimamente, que forzosamente se verán unidos, sin que puedan separarse uno de otro» (pág. 12).

El pionero del anarquismo en Catalunya, Albano Rosell (1888-1964), es también un activo naturista que a pesar de sus dos exilios en Montevideo, la capital uruguaya, uno a consecuencia de la Semana Trágica (1909) y otro, el definitivo, a causa de la represión previa a la dictadura de Primo de Rivera, participa muy activamente en los primeros años de la revista Helios. Igualmente, acude como delegado al no llegado a celebrar Congreso Naturista Ibérico de Lisboa y edita, posteriormente, El Naturista (1922-1923) donde expone sus opiniones durante los años de definición del movimiento naturista.

Su obra Naturismo en Acción (1922), es una crítica a la visión exclusivamente terapéutica sin una base filosófico social la cual desarrolla en El Naturismo Integral y el Hombre Libre (1918): «(…) el Naturismo no es solamente un problema de higiene, de mesa, de terapia; (…) no son más que aspectos que estudia y razona el Naturismo; pero, además de estos aspectos estudia sus complementos que tienen relación con el medio social y económico vigente, con las necesidades de raza, de clima, de ambiente, con los sentimientos y lo que el hombre ha creado como ciencias, artes, lazos autóctonos, tradiciones modificables, afectos sanguíneos, bondades humanas (…)» (pág. 69).

Rosell ve el naturismo integral o libertario como la ciencia del vivir felices que supera dogmas e «ismos», al ser producto del estudio de las leyes naturales. El naturismo integral abarca el aspecto físico-vital, el ético, el social, el artístico emotivo y el científico. La idea básica del aspecto social consiste no en resolver los efectos de la decadencia sino sus causas viendo cómo afrontar la resistencia del capital a la solución. Rosell, en su utopía naturista, En el país de Macrobia (1929), da un ejemplo de la importancia del aspecto artístico-emotivo, el sentido estético, el cual nos lleva a la identificación con las cosas y seres de la naturaleza.

Adrián del Valle (1872-?), periodista y escritor, nace en Barcelona pero se instala definitivamente en la capital cubana después de la independencia de la isla, formando parte de la Sociedad Naturista «Pro-Vida». Su pluma, orientada por el anarquismo y el naturismo, escribe la novela Náufragos (1926) que aún sigue siendo la mejor descripción del naturismo libertario, a través de las vivencias del médico Octavio Alvar tanto ante las injusticias del mundo colonial como ante el retorno al orden natural que borra las clases sociales en la isla desierta que da título a la novela. En Naturismo (1931) expone su visión del naturismo a partir del aspecto sociológico y del filosófico: «El objetivo del Naturismo sociológico es observar los obstáculos que ofrece la sociedad al desenvolvimiento natural del individuo y a la vez estudiar el modo de ir eliminándolos, hasta alcanzar un medio social que no esté en pugna con dicho desenvolvimiento» (pág. 24).

«El Naturismo filosófico debe proponerse únicamente el conocimiento de la naturaleza que circunda al hombre, la que constituye su medio. Estudiar al ser humano, en su naturaleza propia (constitucional) y con sus relaciones con el medio social (agregados humanos) y el medio natural (terrestre y cósmico). Y de semejante estudio deducir las reglas físicas, morales, sociales y naturales, más convenientes a la vida normal y armónica de los hombres» (pág. 27).
La Sociedad Naturista Cultural de Alcoy publica esta obra del escritor naturista, una muestra de que a pesar de vivir en la isla gran parte de su literatura se edita también en la península.

Diferentes pero complementarios

El Dr. Puente y el sindicalista montañés González Malo son dos ejemplos de considerar el anarquismo y el naturismo como dos sistemas filosóficos completos pero necesariamente complementarios.

Isaac Puente (1896-1936) nace en la población vizcaína de Las Carreras, se doctora en Medicina en 1918 y ejerce prácticamente toda su carrera en el municipio alavés de Maeztu. Puente es uno de los grandes difusores del naturismo libertario y el principal en dar a conocer la medicina naturista dentro del movimiento anarquista.
El médico libertario opina que anarquismo y naturismo son dos ideales diferentes que vistos como soluciones últimas crean dogmatismos -especialismos, dice él- en lugar de desarrollar nuestra libertad camino de la perfección humana. A pesar de todo, los considera compatibles y complementarios. Compatibles, por su idéntica finalidad de suprimir el dolor humano y su parentesco ideológico de encontrar la raíz del sufrimiento en el apartarse de la naturaleza.

Complementarios, al ocuparse de aspectos diferentes, el anarquismo libera el ser social y el naturismo libera el ser vivo. En Generación Consciente (1924), sigue esta exposición dando a ambos ideales una superioridad respecto al resto por: la disciplina a que someten los actos sociales y corporales.

• El entrenamiento consciente que esta produce en quien los realiza.
• La amplitud de miras que tienen a pesar de su especialismo.
• La exaltación del humanismo.

Jesús González Malo, sindicalista portuario, funda en 1930 un Grupo Naturista en el Ateneo Obrero de Santander, afín a la C.N.T. Un año antes había dado respuesta con el artículo «¿El Naturismo integral se basta a sí solo?», a otro de Silvestre del Campo partidario de las de un mismo ideal. González Malo pone el ejemplo de los tres brazos del mismo cuerpo, es decir, la anarquía es la meta -el comunismo libertario-, el sindicalismo es el medio colectivo para alcanzar dicho objetivo y el naturismo es el medio de perfección individual indisoluble del avance hacia la sociedad comunista libertaria.

El individualismo libertarionat26

Costa Iscar, individualista libertario, realiza en su ensayo Crítica y concepto libertario del Naturismo (1923), una crítica al vegetarianismo naturista al relativizar el valor de la alimentación y de la medicina naturista, haciéndose partidario de la sobriedad más que de cualquier exclusivismo, a la vez que también critica la poca profundidad o el marcado conservadurismo de sus planteamientos sociales. En esta línea, el concepto de naturismo libertario es un ideal de transformación social aunque, como buen individualista, le prevé un futuro de pequeñas colectividades agrícolas de afines, pues ningún ideal puede alcanzar servir para todo el mundo y para todo momento.

Mientras que Costa Iscar no es naturista, el colectivo de la revista Iniciales (1929-1937) con sede en la barriada barcelonesa de Sants y, a su vez, heredera de Ética (1927-1929), sí que lo es, pero siempre con la idea de que es un empezar, no una finalidad, tal como simboliza su título y expone su primera editorial.
Para acabar este apartado es necesario referirse a la familia Montseny y la segunda época de su publicación La Revista Blanca (1923-1936). Los Montseny consideran el individualismo como la interpretación más refinada de la anarquía siempre, eso sí, que no quiera imponerse en ella. Federica Montseny (1905-1994) ilustra bien el paso de «naturista» a «naturalista», máxime cuando el naturismo es uno de los ejes editoriales iniciales de su revista.

En El Naturismo (1923), Federica escribe que éste necesita del anarquismo para tener un carácter transformador, mientras se decepciona por el auge, dentro del movimiento naturista, de posiciones más terapéuticas que sociales, lo cual la conduce a denominarse «naturalista» y a distanciarse, en la práctica, de los planteamientos naturistas, aunque no dé esta sensación en Naturismo y naturalismo (1927).

Anarquistas no naturistas

En el seno del movimiento libertario, no todos los anarquistas tienen la misma opinión. Los hay como Fortunato Barthe, maestro que coincide en las escuelas racionalistas de Alacant con Antonia Maymón, que afirma en Cómo veo yo el naturismo (1927) que un anarquista, a pesar de no ser naturista, nunca puede estar en su contra. Otros, sin embargo, le ven como una dispersión de las fuerzas o un retardar el objetivo principal de la revolución social que, una vez alcanzada, traerá consigo todo el resto añadido. Y, otros, hasta llegan a ridiculizarlo diciendo que es un querer hacer la revolución con coliflores y alcachofas.

La respuesta de los naturistas libertarios también es clara como se puede ver en Algo sobre Naturismo de Silvestre del Campo o Se ríen de nosotros de Julio Enrique, ambos de 1927. Tanto uno como otro, ven en el naturismo libertario un enriquecimiento del anarquismo y no ven en el hecho de que el capitalismo no permite serlo al cien por cien una justificación para dejar de intentar acercarnos a la naturaleza. Silvestre del Campo, añade que dado que ningún capitalista pide al obrero, para darle trabajo, la condición de alcohólico o de fumar tabaco, si uno no es capaz de afrontar sus propias debilidades o vicios difícilmente puede buscar la emancipación social.

Vegetarianismo y desnudismo

A diferencia del resto de corrientes, el naturismo libertario une ambos caminos. Del vegetarianismo no es necesario añadir nada a lo dicho en otros apartados, pero del desnudismo sí.
El naturismo libertario no comparte la idea de la librecultura de que el estado natural de la humanidad es la desnudez. El escritor Laura Brunet en la muy conocida Desnudismo Integral. Una nueva visión de la vida (1931), manifiesta la postura libertaria en tres aspectos: constata la existencia regulada de cuándo ir vestido y cuándo no en todas las sociedades, sitúa el problema en la transformación de una cuestión de abrigo en un tema de orden moral -el vestidismo- y muestra la simpatía hacia la librecultura por su carácter progresista.

Esta perspectiva está reflejada también en la encuesta de la revista Iniciales con colaboraciones desde septiembre de 1929 hasta abril de 1931. La encuesta recoge la crítica del vestidismo y su simbología clasista, defiende las ventajas higiénicas de la desnudez, su estética, su belleza como ejemplo de salud y combate guiada por la evolución contra el menosprecio del cuerpo por parte de la moral cristiana. Colaboran, entre otros, Puente, Maymón, Martínez Novella, Augusto Moisés Alcrudo y Pierre Vachet.

Como no podía ser de otra manera en una publicación individualista no deja de señalar que, mientras que tomar el sol es saludable, el hecho de estar moreno no te hace ni mejor ni peor, por esto, en primer lugar es preciso despertar el espíritu de libertad del individuo el cual ya encontrará su propio camino para desarrollarlo.

nat27La pedagogía naturista libertaria

La pedagogía libertaria también recibe aportaciones de Rosell y de Maymón, ambos pedagogos y maestros como ya se ha dicho. Rosell no cree, debido a la degeneración de la especie, que se venga a este mundo como una página en blanco donde el resultado final es debido a lo que en ella se escriba. Él propone, en cambio, una reeducación de la infancia para devolverlos a la armonía con la naturaleza. En esta forma no es necesaria ninguna acumulación de materias o instrucción precisándose, en cambio, un sistema educativo mixto diferente donde el maestro es una especie de hermano mayor -iniciador- en una escuela al aire libre, sin vacunas y con una alimentación vegetariana, donde lejos de castigos y de premios, se potencia el darse cuenta de la trascendencia, en relación a los demás, de las propias acciones y su incidencia en la mencionada armonía. El pedagogo sabadellense, utiliza narraciones de otras experiencias educativas suyas, Albores (1932) -la más conocida- como medio de fomento y percepción de dicha trascendencia.

Su pensamiento queda expuesto en Naturismo y Educación de la Infancia (1918): «Nuestra finalidad es dejar obrar a la Naturaleza, amortiguar en la infancia todo lo que de ilógico y pernicioso aparezca, todo lo absurdo y violento que se presente, (…)» (pág. 6).
En 1912 se constituye en Vitoria-Gasteiz la primera tropa de la Asociación Nacional de los Exploradores de España (boy scouts españoles). Promotores de esta asociación paramilitar son el capitán de Caballería, Teodoro Iridier, y el periodista y escritor barcelonés Arthur Cuyàs afincado en Madrid y director de la revista El Hogar Español, el cual, tres años después es nombrado su comisario general. Rosell, consciente de la incidencia de la educación en el pacifismo o belicismo de los pueblos, señala y denuncia la presencia de los valores y la organización militar en el asociacionismo de Exploradores detrás de una fachada de camaradería y contacto con la naturaleza.

Maymón, cree que la educación es cosa de las mujeres y tiene de estar dentro del naturismo pues la salud física lleva al desarrollo de la inteligencia y la educación de los sentimientos. Esto representa una autoeducación de las mujeres adultas en el naturismo por su propia salud y el ejemplo que tienen de dar a los hijos, mientras que a las niñas les es necesaria una asignatura específica, maternología, capaz de desarrollar el amor de madre. Maymón escribe gran cantidad de artículos tanto en la prensa anarquista como en la naturista aunque su pensamiento educativo de escuela única para niños y niñas sin distinción de clases sociales se recoge en Esbozo Racionalista (1932).
Entre el naturismo libertario también es reconocida la obra del maestro de Azuaga (Badajoz), Daniel L. Coello, titulada El Naturismo y la educación (1924), mucho más cercana a los postulados vegetariano naturistas en cuestiones como que la finalidad propia de la mujer es la maternidad.

Ecologistas, veganos y anarcoprimitivistas

Independientemente del interés de todo lo expuesto referente al naturismo libertario, éste desapareció como corriente en 1939. La dictadura franquista ya se preocupa lo suficiente de que sea así. Por ejemplo, la sociedad naturista de la población alicantina de Alcoy no puede legalizarse hasta los años setenta, casi veinte años más tarde que el resto, debido al recuerdo de la tradición libertaria de la Sociedad Naturista Cultural, ejemplo de asociación naturista harto reconocida en su momento.
A finales de los setenta se da alguna reanimación: aumenta la presencia libertaria dentro de las asociaciones naturistas y se publican boletines de algún colectivo vinculado a C.N.T. o a C.G.T., como el del Colectivo Naturismo y Ecología del Ateneo Libertario Carabanchel (Madrid) próximo a ésta última. De hecho son intentos basados en el pasado, mientras las jóvenes generaciones que despiertan socialmente en los años setenta u ochenta andan por otros caminos considerados parciales por la C.N.T. debido, según ella, a que el ecologismo o el feminismo no tienen una alternativa global.

El espíritu que en una época se manifiesta como naturismo libertario, está presente -no digo continúa-, por ejemplo, en marzo de 1989, en la VI Asamblea de la Coordinadora Asamblearia del Movimiento Ecologista (CAME) cuando se adhiere a los doce puntos del Manifiesto de Daimiel. El quinto, extraído de un estudio del autor (1989), es lo suficiente elocuente: «Rechazamos, por tanto, el modelo de producción capitalista, y consideramos insatisfactorio todo socialismo burocrático y, en general, cualquier fórmula socio-económica basada en el productivismo y en la acumulación de poder» (págs.13-14).

Está presente, también, en toda la red vegana que desde la liberación animal aporta un vegetalismo de cariz social, muy relacionado con sectores del movimiento okupa: comedores, fanzines, música…

Y claro, no deja de estarlo, pero de otra manera, en la actual corriente anarcoprimitivista, la del Futuro Primitivo (1994) de John Zerzan que, desde los últimos estudios de antropología y arqueología, revitaliza la idea de la civilización como una degeneración portadora de estados y jerarquías. Pero todo esto, realmente, ya es otro tema. Josep María Roselló. «La ropa representa la esclavitud en unos y tiranía en otros; solo el desnudo representa al hombre anárquico rebelde a todas las normas, desligado a los prejuicios de atavío de la sociedad del dinero. Esta relación se traduce en julio de 1928 en la constitución de la Federación Naturista, y en septiembre de 1929 en la celebración del IV Congreso Naturalista Español, apoyados ambos por el movimiento libertario».

Breve cronología del naturismo anarquistanat28

1895
-La Idea Libre de Madrid, alaba el aspecto terapéutico pero critica el conservadurismo del kneippismo, movimiento antecedente y originario del naturismo.

-Según Díaz del Moral en Historia de las agitaciones campesinas andaluzas (1928), los anarquistas andaluces no consumen alcohol, tabaco ni carne aunque puedan y abrazan el naturismo al cambio de siglo.

1922
-Albano Rosell impulsa un debate de base para definir y señalar los objetivos del naturismo en un futuro Certamen Naturista. Mediante El Naturista, propone como temas de debate: la dignificación humana por el naturismo integral, filosofía naturista, el naturismo ante los problemas sociales, relación e importancia como ideales dignificadores de acracia y naturismo, el naturismo y la humanidad.

-Asamblea Naturista de Valencia. Iniciativa opuesta a la del Certamen, donde se consensua una definición de naturismo sin dimensión social, se acuerda crear una futura federación naturista española y se marcan como objetivos: una universidad naturista, sanatorios naturistas, escuelas regidas según principios naturistas y colonias agrícolas naturistas.

-Constitución de la Sociedad Naturista Cultural en la población alicantina de Alcoy.

1926
-Constitución del Ateneo Naturista Ecléctico (ANE) en Barcelona.

-Carta-circular de la Sociedad Vegetariana Madrileña, mediante la cual se pretende excluir del movimiento naturista a quienes pretenden un cambio social para su consecución. Respuesta contundente de Maymón y de Puente.

1927
-Congreso Naturista de Málaga. Presidido por dos anarquistas, Maymón e Hipólito.

1929
-Congreso Naturista de Barcelona. Es el último conjunto de todas las corrientes, solo los naturistas libertarios quieren mantener una unidad en la diversidad.

1936
-En el dictamen Concepto confederal del comunismo libertario del Segundo Congreso Extraordinario de la CNT, se señalan específicamente las comunas naturistas y su relación con el resto de comunas.

-Acuerdo unánime del Pleno Regional de Sindicatos Campesinos de la CNT de ceder tierras confiscadas para la formación de comunas naturistas.

-Durante el período ministerial de Federica Montseny, la Federación Naturista Española abre un Hospital Naturista para heridos y convalecientes del frente.

* Publicado en “Terra de Somnis”

Homenaje a Buenaventura Durruti en el aniversario de su muerte

Tomas F. Ruiz. LQSomos. Noviembre 2014

«No nos asustan las ruinas…
Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones».

Buenaventura Durruti murió el 20 de noviembre de 1936 en la Ciudad Universitaria de Madrid, mientras plantaba cara a los militares asesinos que se habían levantado en armas contra el pueblo.

durruti-homenaje-LQSomos

Fuiste rayo cegador,
impulso vigoroso,
huracán incontenible,
coraje libertario…

Fuiste ráfaga de luz
en la noche oscura,
roca firme y segura
ante el azote de la tormenta.

Con tu puño de hierro,
con tu voz de fuego,
abriste los ojos a un pueblo
condenado a vivir mudo y ciego.

Hoy queremos rescatarte
de las garras de la Parca;
hoy necesitamos de nuevo
tu arrojo,
tu decisión,
tu firmeza…

Hoy queremos que tu voz se alce de nuevo,
sobre las calles y las plazas turbulentas.
Hoy requerimos tu fuerza
para enfrentar a las alimañas
que desde sus escaños de mierda
roban al pueblo el pan,
condenan al obrero a la miseria.

Hoy, más que nunca,
necesitamos tu coraje,
compañero Buenaventura;
hoy que los colmillos del fascismo,
las fauces babeantes de las bestias,
vuelven a imponen sus monstruosas pautas;
hoy que las hienas aúllan
desde el fondo de las cloacas;
hoy que una pus roca
quiere enterrar para siempre la esperanza…
Hoy queremos tenerte
otra vez junto a nosotros,
codo a codo en las barricadas.

El fuego que encendiste,
la llama de la esperanza,
vuelve a crepitar con furia
sobre los yermos páramos
de esta tierra maltratada.

Hoy, compañero Durruti,
la lucha obrera te reclama.