Antoni Puig Solé*. LQS. Abril 2018 Durante su inactividad, los medios de producción descansan en el mundo de los muertos a la espera de que el trabajo humano los transporte al de los vivos, pero su descanso no evita que las manecillas del reloj sigan girando Supongamos que un capitalista dispone de una cantidad de dinero y decide empezar un negocio. En sus bolsillos o cuenta corriente, este dinero no era capital monetario. Sólo era dinero, utilizable para varios fines. Pero cuando el dinero se destina a comprar capital productivo ya toma la forma de capital, pues su finalidad es…
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