Carlos Olalla*. LQS. Enero 2019 De la ácida critica de Cuerda no se salva ni Dios. No hay institución que salga indemne. La única esperanza está en la lucidez de la locura que nos empuja a romper con todo esto Porque todos somos vendedores de limonada Estamos en el año 9177, mil arriba o mil abajo. Las cosas no han cambiado. Los ricos siguen ricos y los pobres cada vez más pobres, más parias, más nadies. Los ricos viven al amparo de su riqueza, los pobres abandonados a las manos de un dios manco. Ellos viven en el único edificio…
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