Sáhara Occidental: la ONU choca con la firmeza del Frente Polisario

Redacción. LQS. Abril 2019

Gracias a la presión de Francia sobre el Consejo de Seguridad, la ONU se ha convertido en una oficina bajo las órdenes de Marruecos

Durante los últimos años, el informe periódico presentado por el Secretario General de las Naciones Unidas al Consejo se ha convertido en un puñado de elogios y congratulaciones a las autoridades marroquíes al mismo tiempo que ignoraba los excesos y violaciones cometidos por Marruecos en el Sáhara Occidental.

Con respecto a las violaciones de derechos humanos, siempre bajo el dictado de París, el Consejo de Seguridad manda a los saharauis al Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH), una entidad títere rechazada y criticada incluso por activistas de derechos humanos marroquíes y conocida como un parachoques para los sobrepasamientos del régimen marroquí.

Desde 2007, Francia practica esta política de presión sobre los saharauis para imponer la pseudo autonomía como solución en el Sahara Occidental. El Consejo de Seguridad fue en la misma dirección. Engañados por los franceses, los norteamericanos se dejaron llevar por este peligroso juego, por lo que las resoluciones del Consejo de Seguridad se volvieron escandalosamente parciales convencidos de que los saharauis tirarían la toalla y se arrodillarían ante el chantaje de Francia.

Las autoridades de la ONU comenzaron a ver al Frente Polisario como la parte débil en esta disputa a la que podrían imponer las opciones de Marruecos y su mentor francés. Pero sus cálculos resultaron erróneos gracias a la firmeza de los responsables saharauis.

Ante la decisión franco-marroquí de restringir la libertad de movimiento a los saharauis en los territorios liberados, el Frente Polisario se negó a reunirse con los oficiales de la MINURSO fuera de estos territorios. Guterres habló de ello en su último informe sobre el Sahara Occidental.

« Las relaciones entre la MINURSO y las partes siguen siendo buenas a pesar de discrepancias sobre diversas cuestiones. No se han reanudado las reuniones entre los directivos de la MINURSO y del Frente POLISARIO en Rabuni (Argelia), como había sido la práctica de larga data. Se mantiene una comunicación periódica y contacto de trabajo diarios por medio de la oficina de enlace de la Misión en Tinduf y otros medios electrónicos. Siguieron realizándose sin obstáculos las visitas de mi Representante Especial a los campamentos de refugiados y el contacto con la sociedad civil y otros interlocutores pertinentes en la zona de Tinduf » , dijo en el párrafo 52 de su último informe.

« Como medida provisional, mi Representante Especial se reúne con el coordinador del Frente POLISARIO fuera de la zona de la Misión cuando surge la necesidad. Una reunión de esta naturaleza tuvo lugar el 28 de febrero. Esa práctica esimportante para mantener una comunicación eficaz y una buena relación de trabajo en el cumplimiento del mandato de la MINURSO y facilita directamente la función de la Misión en la prevención de los conflictos. Sin embargo, sigue siendo una medida provisional y todavía no se ha atendido mi anterior llamamiento de volver a la práctica establecida de reunirse en Rabuni. Marruecos ha indicado que se opone a la posición del Frente POLISARIO y a la solución provisional », añadió.

De esta manera y llevado por las viejas costumbres, Marruecos quiere dictar a la MINURSO dónde reunirse con las autoridades saharauis.

En este informe, los frutos de la firmeza saharaui son visibles. Se critica ampliamente a Marruecos al mismo tiempo que se felicita, por primera vez, al Polisario por su decisión de destruir su arsenal de minas antipersonales.

* El correo diplomático saharaui (Magazine)

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Sahara occidental: la ONU presiona para un compromiso en los próximos seis meses

Marie Bourreau*. LQS. Mayo 2018

La Minurso ha sido renovada por seis meses con el único fin de poner presión máxima sobre Marruecos y el Frente Polisario

Veintisiete años después de su creación, la misión de la ONU en el Sahara occidental es objeto de una renovación anual tormentosa entre los aliados de Marruecos, con Francia y Estados Unidos en primera línea, y los del Polisario

Antigua colonia española, el territorio del Sahara occidental es objeto de disputa entre los independentistas del Frente Polisario – apoyados por Argelia – y Marruecos, que controla el 80 % del territorio saharaui desde 1975. El Polisario reclama la celebración de un referéndum de autodeterminación, tal y como quedó fijado por las Naciones Unidas, mientras que Rabat considera que la zona forma parte íntegra de su territorio, y propone un estatuto de autonomía. Desde 1991, se decidió aplicar un alto al fuego y un área de amortiguación.

Vencimiento de seis meses

Tras varias semanas de negociaciones y de tres días de aplazamiento del voto, el viernes 27 de abril, las partes han acordado finalmente un texto que pone presión máxima a retomar negociaciones directas y llegar a un « compromiso justo y duradero » para el Sahara occidental.

Sin embargo, Rusia, China y Etiopía, y en menor medida Suecia, se han manifestado en contra de un texto que consideran demasiado favorable a Marruecos pero sin oponerse a la renovación de la Minurso (Misión de las Naciones Unidas para el referéndum del Sáhara Occidental), a la que han reconocido un « papel estabilizador ».
No obstante, por primera vez, el Consejo fija una fecha límite. El mandato sólo ha sido renovado por seis meses, hasta el 31 de octubre de 2018, en lugar de por un año. Esto debería permitir, según un diplomático, « poner presión » sobre las partes para volver lo antes posible a la mesa de negociaciones bajo los auspicios del nuevo enviado especial, el ex presidente alemán Horst Koehler.

De lo contrario, los americanos han avisado: «En caso de fracaso, deberemos asumir nuestras responsabilidades», tal ha sido la amenaza de Amy Tachco, coordinadora política de la misión americana. «Tras veintisiete años, el status quo ya no es aceptable. Estados Unidos quiere que por fin las cosas avancen».

Conflicto congelado

El texto solicita a las partes unirse a la mesa de negociaciones «sin condiciones y con buena fe» y reafirma la voluntad del Consejo de «ayudar a las partes a alcanzar un solución política realista, justa, duradera y mutuamente aceptable y que permita la autodeterminación del pueblo saharaui». Ahora falta un entendimiento en la semántica de la palabra «realista». Los americanos han indicado que el plan de autonomía propuesto por los marroquíes podía representar «un posible acercamiento que satisfaga las aspiraciones del pueblo saharaui». Una propuesta que rechaza categóricamente el Frente Polisario. Rusia ha objetado inmediatamente que «todo reglamento debía ser mutuamente aceptable».

El enviado especial Horst Koehler, que espera relanzar un quinto ciclo de negociaciones directas, se ha mantenido muy prudente hasta ahora, y ha indicado que las partes habían dado muestras de un «cierto deseo» de alcanzar una solución. Al finalizar la votación, la intensidad de este deseo parecía estar ya bastante mermado.

En un comunicado del Frente Polisario, Mahmed Khadad indicaba «no aceptar nada menos que [nuestro] derecho legal a la autodeterminación y a la independencia» pero «estar dispuesto a implicarse en las negociaciones». Por su parte, Omar Hilale, representante de Marruecos en la ONU, ha considerado «que no podría haber proceso político» si el Polisario no se conformaba con la resolución que le ordena retirarse de la zona de amortiguación de Guerguerat, escenario de tensiones entre Marruecos y el Polisario desde 2016.

Las partes disponen de seis meses para encontrar un terreno de entendimiento, de lo contrario Washington ha enviado una advertencia apenas velada lamentando que la Minurso «se haya convertido en el típico ejemplo de un conflicto congelado y de una misión que ya no sirve como objetivo político».

* Marie Bourreau, corresponsal de Le Monde en Nueva York, Naciones Unidas. Artículo original, clic aquí
Traducido para LoQueSomos por Mireille Tumba

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¿Abril, el mes de la guerra? Sáhara-Marruecos

Guadi Calvo*. LQS. Abril 2018

El próximo día 25 de abril, Francia deberá presentar el informe ante el Consejo de Seguridad de la ONU, en el que se cree se prorrogara hasta el 30 de abril de 2019, la presencia del MINURSO en espera que Marruecos y el RASD continúen las negociaciones y puedan detener la escalada de declaraciones amenazantes

Como cada abril, mes en que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), debe examinar el informe del Secretario General, tras lo que se deciden sobre la continuidad del mandato de la MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental), el reino marroquí denuncia actividad militar del Frente Polisario (Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro) en los territorios en disputa desde hace cuarenta tres años.

La República Árabe Saharaui Democrática (RASD), quien debía tomar el control tras el retiro de España de su territorio en 1976, todavía no ha podido hacerlo. Una espuria componenda entre la monarquía española y la marroquí, en que se han dividido las extraordinarias riquezas del pueblo saharaui, lo han impedido con guerras primero y arreglos políticos desde el alto el fuego de 1991.

Sus ricas canteras de fosfatos, como la de Bu Craa, un yacimiento de 250 kilómetros cuadrados, la explotación más grande del mundo de este mineral, hoy es usurpada por compañías españolas, francesas, israelitas y la alemana Krupp; otra empresa alemana la emblemática Siemens construye con empresas de la familia real marroquí varios parques eólicos, lo que podría explicar la razón por la que ha sido designado como enviado personal del secretario general de ONU, el portugués António Guterres, para el Sáhara Occidental, el ex presidente alemán Horst Koeler. Además existen firmes indicios que el subsuelo saharaui guarda importantes reservas de gas y petróleo por la que entre otras empresas la francesa Total, ha iniciado hace varios años una intensa campaña de búsqueda. A este panorama de la riqueza saharaui hay que sumarle uno de los bancos de pesca más ricos del mundo, a la que la RASD podría acceder desde sus potenciales 1200 kilómetros de costas sobre el Atlántico. Estas riquezas que son explotadas por consorcios fundamentalmente españoles, de los que el ex rey Juan Carlos sería un afanoso accionista, negándole al pueblo saharaui el derecho a acceder a sus ricos recursos mientras se hacina en campamentos de refugiados instalados en la provincia de Tinduf, al sudeste de Argelia.

Tras la retirada española y mientras Franco agonizaba, el rey Hasán II de Marruecos en contubernio con el Borbón, daban lugar a la invasión de la ex colonia española lo que se conoció como “La Marcha Verde”, donde unos 300 mil ciudadanos marroquíes fueron obligados a ocuparlos, al tiempo que los saharauis eran aniquilados por la aviación de Hasán II, iniciado el conflicto que dura hasta hoy.

En 1975, tras el “Acuerdo tripartito de Madrid” España, Marruecos y Mauritania, liquidaron los derechos saharauis a su territorio, 266 000 km², un poco mayor que el Reino Unido, del que Marruecos controla el 80%, mientras que el Frente Polisario solo accede a un poco menos del 20%, ya que los cascos azules administra una zona conocida por los marroquíes como de “amortiguación”, mientras que el Polisario ni duda en denominarla como Territorios Saharauis Liberados.

La zona fronteriza de Guergarat, una tierra de nadie en el extremo sur de la frontera con Mauritania, es donde según Rabat, registró el nuevo “atropello” del Polisario. Con movimiento de tropas en cercanías de la frontera, aunque las investigaciones de ONU, aseguró que no había detectado ninguna incursiones.

Marruecos ha advertido que actuará militarmente en la región si las fuerzas del Polisario no se retiran de la frontera donde se eleva un muro de arena y piedra, de unos 1560 kilómetros de extensión. Además en noviembre último Marruecos ha puesto en funcionamiento un satélite, que le permite monitorear los movimientos del Frente Polisario en las áreas restringidas de Mahbes, Tifariti, Guerguerat y Bir Lahlou.

Según fuentes prooccidentales el Polisario habría amenazado con trasladar sus instalaciones, incluido el Ministerio de Defensa a Bir Lahlou, a unos 250 kilómetros de Es-Semara, una de las áreas reclamadas por los saharauis.
La localidad de Bir Lahlou, tiene un gran valor simbólico para los saharauis ya que allí fue declarada la RASD en 27 de febrero de 1976 y allí también descansas los restos Mohamed Abdelaziz (1947-2016) líder histórico de su pueblo, ex secretario general del Polisario y primer presidente de la República Árabe Saharaui y Democrática.
El actual presidente, Brahim Gali, habría ordenado al Ministerio de Defensa, cambiar sus posiciones y restablecer la artillería pesada para situarse en posición de combate, con la orden de abrir fuego contra quien intente cruzar el muro.

El próximo día 25 de abril, Francia deberá presentar el informe ante el Consejo de Seguridad de la ONU, en el que se cree se prorrogara hasta el 30 de abril de 2019, la presencia del MINURSO en espera que Marruecos y el RASD continúen las negociaciones y puedan detener la escalada de declaraciones amenazantes. La Republica Saharaui espera desde hace años llegar al referéndum en la región que podría cambiar radicalmente su posición en el conflicto, mientras que Marruecos con el apoyo de las potencias occidentales, consigue postergarlo año tras año.

Por su parte Argelia, prácticamente el único aliado del Polisario tras la caída del Coronel Gadaffi, y que históricamente ha respaldado su lucha, permitiendo la instalación de campamentos de refugiados y asistiendo al Frente política y militarmente, no se ha implicado en estas nuevas acusaciones, y prefirió mantenerse al margen del conflicto ya que, Argel y Rabat, mantiene una vieja disputa fronteriza que los llevado enfrentarse en dos guerras la primera en 1963, conocida como la Guerre des sables (la guerra de la arena) y la segunda en 1976, tras el reconocimiento argelino de la independencia de RASD.

Una guerra posible

Mohamed VI en una seguidilla de declaraciones y amenazas, que se prolongó a lo largo de la última semana dejó en claro que estaría dispuesto a ir a la guerra no solo contra los saharauis, sino contra la propia Argelia, un país con el que comparte una frontera cerrada de 1560 kilómetros, y militarmente mucho más poderoso. El autócrata alauita dijo que no se quedará de “brazos cruzados” mientras que continuará estimulando el desarrollo de “las provincias del sur”.
La diplomacia marroquí denunció este último domingo al Consejo de Seguridad de la ONU que los combatientes del Frente Polisario habían entrado en la ciudad nororiental de Mahbes en vehículos militares, donde levantaron tiendas de campaña, cavaron trincheras y han fortificado posiciones con sacos de arena, violando el acuerdo de 1991.
Nasser Bourita, ministro de asuntos exteriores y cooperación del reino, adelantó que su país podría volver a la guerra contra el Frente Polisario, para “defender sus legítimos derechos Nacionales con todos los medios a su disposición, incluida una guerra relámpago para desalojar al Frente Polisario de la zona de amortiguación.
Mientras que Brahim Ghali, el presidente saharaui, declaró que el Ejército de Liberación del Pueblo Saharaui (SPLA) estaba listo para responder con firmeza a cualquier intento de la ocupación marroquí de los territorios liberados.

Marruecos además ha informado a Argelia, que está listo para intervenir militarmente si el Polisario continúa en su postura. Amenazas a las que Argel, respondió que estudian todas las posibilidades, lo que incluye un enfrentamiento entre las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos (FAR) y las fuerzas del Frente Polisario, que sin duda involucrara a Argelia. Tanto Marruecos como Argelia cuentan con el mismo número de hombres, unos 150 mil, aunque se cree el ejército argelino está mejor preparado y mejor armado.

Por otra parte la diplomacia saharaui, sufrió un duro golpe este último martes tres, al conocerse la muerte, tras una larga enfermedad, del veterano diplomático Ahmed Boukhari, representante permanente en las Naciones Unidas, quien por estos días tendría que desarrollar funciones claves para la RASD.
Nadie sabe con certeza si la escalada de declaraciones bélicas, es solo para posicionarse diplomáticamente o podría pasar a los hechos, como ya se ha dicho, en cualquier momento, por lo que solo queda preguntarse ¿si será abril el mes de la guerra?

* Escritor y periodista argentino. Publicado en Línea Internacional
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El Guerguerat: «La niña de mis ojos»

Bachir Lahbad Dadda*. LQSomos. Marzo 2017

A estas alturas, todo el mundo conoce el territorio del Sahara Occidental, liberado y bajo control del Frente Polisario desde mucho antes del día 9 de septiembre, fecha de la firma del alto el fuego, auspiciado por la ONU, entre Marruecos y el Frente Polisario. Se llama Algargarat y está situado en el extremo sudoeste del Sahara Occidental, pegado a la gloriosa güera y constituye el punto fronterizo de la R.A.S.D. con la hermana República Islámica de Mauritania.

Desde la firma del alto el fuego hasta el pasado 14 de agosto del año 2016, Marruecos transgrede el alto el fuego, sobrepasando la zona de contención o de seguridad, llegando a Algargarat, con unidades militares (camufladas por supuesto, salvo una que se suponía de seguridad para los obreros) para asfaltar la pista que desemboca en la frontera mauritana. Este acto tiene nombre: infligir el alto el fuego.

Algargarat está fuera del muro de la vergüenza, y lejos del corredor de contención y no es un pequeño trozo de terreno, no. Su extensión es mayor que la de varios países miembros de Naciones Unidas y es, por tanto, territorio liberado bajo control del Ejército de Liberación Popular Saharaui.

Es sabido también que desde el alto el fuego decretado por la ONU, entre el Frente Polisario y el Reino de Marruecos, Algargarat ha servido como paso de “mercancías” mayoritariamente de Marruecos hacia Mauritania y mas allá de la misma, aunque la viceversa, también. Mercancías sospechosas.

Transportadas en tráilers y otros tipos de vehículos, que nada tienen que ver con un intercambio comercial en toda regla entre dos países. Esta zona la ha estado utilizando Marruecos para pasar todos sus trapicheos y los de otros terceros:

– Exportación de productos y recursos saharauis, expoliados.
– Tráfico ilegal de seres humanos que luego los confina en la frontera española, con la promesa de una vida mejor, en los bosques de esa zona (lo que conocemos con el nombre de emigrantes subsaharianos).
– Tráfico de hachís, para su distribución por África y Asia (sobre todo para Argelia, Mali, Mauritania y los campamentos de refugiados).
– Tráfico de elementos terroristas y sus armas.
– Correo de los servicios de inteligencia.

Desde el momento en que las máquinas de asfalto llegan a Algargarat, el Frente Polisario presenta la queja ante Naciones Unidas denunciando que Marruecos, una vez más rompe el alto el fuego y las fuerzas de la MINURSO, son testigos.

La ONU, su MINURSO y la comunidad internacional, hacen caso omiso. Durante 13 días esperó el Frente Polisario una respuesta de la ONU para que las tropas marroquíes y sus máquinas den marcha atrás. Pasado este tiempo y ante la impasividad de la ONU, las fuerzas del Frente Polisario, toman el mando y custodian esta parte de sus territorios liberados.

Ante la firme voluntad del Frente Polisario de mantener el control sobre los territorios liberados (y de paso impedir los puntos arriba mencionados), las tropas marroquíes que ya estaban sobre el terreno y otras tantas que acamparon a una distancia “prudente”, retroceden unos cuantos metros, a la vez que Marruecos declara haber retirado sus tropas, en señal de “buen gesto”, comunicándolo al secretario general de la ONU, a la vez que se queja de la otra parte. Y todo ello aplaudido, casi al mismo tiempo, por los gobiernos de España y Francia, cuyos presidentes se reunían en la ciudad de Málaga. Y por si esto fuera poco, el secretario general de la ONU, saluda el gesto y pide que las partes se contengan.

Esto, en hasaní (dialecto saharaui) y para el pueblo saharaui tiene un dicho: “me pegó, lloró y corrió antes que yo y se queja”.

Dicho en otras palabras, aquí Marruecos “tiró la piedra y escondió la mano”, señalando la del Frente Polisario.

Es evidente que en esta iniciativa, la idea no es de Marruecos, porque no es característica marroquí este tipo de tácticas que entusiasman a la comunidad internacional. Más bien tuvo que ver con los reunidos en Málaga esos días, pues a ellos les importa el paso de Algargarat, casi más que a Marruecos.

Sin embargo, hay una iniciativa que sí es made in Morocco: una pretendida asociación mauritano-marroquí que pretende hacer ruta terrestre Agadir-Nuadibu, “con el objetivo de consolidar la amistad entre los pueblos de Marruecos y Mauritania” ¿Estaba ya programado este viaje? No lo creo. Es una macabra nueva opereta del Majzén (1), o… ¿una mini marcha verde sobre Algargarat?

La zona se ha vuelto vital y viral para Marruecos y terceros, y pretenden abrir el paso a toda costa. No cesarán las presiones de “gobiernos amigos” de la causa saharaui hasta que Algargarat, la niña de los ojos, vuelva a ser paso para el flujo de mucho mal, de ahí la idea del viaje de la asociación.

Esta asociación, en realidad nunca existió, al menos con ese nombre.

El que al parecer la preside, el tal Attawadjni (periodista al servicio del aparato de espionaje) es presidente de la “malograda” asociación: Sáhara marroquí, de la que solo existe el nombre. Según Attawadjni, la caravana se dirigirá a Nuadibu, a través de Algargarat, donde mantendrán reunión con la parte mauritana, etc., etc.

Esta iniciativa de la caravana, no deja de ser una provocación mas, sumada a tantas que Marruecos lleva a la práctica cada vez que necesita desviar la atención de la opinión pública marroquí y de paso intentar crear el hecho consumado, frente a tantos reveses acumulados en menos de dos años:

– El fallo del tribunal de justicia de la UE.
– Nuevo ingreso en la UA, sin condiciones.
– Cierre del paso de Algargarat.
– Presión internacional por los DDHH en el Sáhara ocupado (sin olvidar que Francia sigue negándose a que la Minurso vigile a los DDHH).
– Financiación de la campaña de Hilary Clinton.

Lo que queda claro en esta crisis es que el Frente Polisario esta determinado a garantizar la seguridad, en su amplio sentido en esta zona de los territorios liberados, por una parte y que a los gobiernos de Francia y España se les ha visto, de nuevo, el plumero, dejando claro que las provocaciones marroquíes y su intransigencia tienen alma y espíritu, en sus políticas omitiendo que representan a pueblos democráticos y celosos con el respeto a la democracia, la libertad y los DDHH.

Notas:
1.- Majzen o Majzén (المخزن) es una palabra árabe que significa almacén y que designaba antiguamente al Estado marroquí y en la actualidad a su oligarquía o gobierno en la sombra.
* El Confidencial Saharaui
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Enrocarse o morir en el Sáhara

polis70Andoni Lubaki*. LQSomos. Agosto 2016

El reciente movimiento de tropas de Marruecos en el territorio saharaui fronterizo con Mauritania con el pretexto de actuar contra el contrabando y el yihadismo en la zona le ha servido a Rabat para testar la situación y medir fuerzas y, sobre todo, evaluar la respuesta en el plano diplomático, que ha sido nula.

Con la breve incursión en Lagüera, Marruecos ha querido tomar el pulso a un conflicto que lleva 25 años enquistado y tiene nuevos actores sobre el terreno. Ha querido saber quién es quién en el nuevo tablero de Sáhara Occidental desde que Brahim Gali sucediera a Mohamed Abdelazziz en julio. Saber quién rema, pero sobre todo hasta dónde estaría dispuesto a remar en unas aguas cada vez más oscuras y profundas. Medir fuerzas, no sólo en el plano militar sino también en el ámbito diplomático y social, y parece que la jugada le ha salido bien.

Lagüera fue durante la época de la colonia española la ciudad más meridional y la que más quebraderos de cabeza trajo al Gobierno franquista por las incursiones de bandidos, al principio, y del Polisario, después. A casi 400 kilómetros de la ciudad más cercana, está situada en el extremo de la península de Cabo Blanco. Durante la contienda, ningún Ejército pudo mantener allí a sus hombres más de unos pocos días, quedando la ciudad abandonada al ser indefendible y prácticamente inatacable. El mar y la arena hacían que fuera difícil resistir un asedio, pero a la vez imposible asediarla. En los años 70, las partes beligerantes la rodearon de minas antipersona y antitanque para sofocar cualquier tentación del oponente de asentarse en ella. Actualmente, esta zona, de 10-12 kilómetros, es conocida como “tierra de nadie” y allí no hay ley o jurisprudencia aplicable.

Con la movilización de 300 efectivos marroquíes (de un total estimado de 20.000) Marruecos ha querido dejar posicionados a todos sus contrincantes en una gran “partida simultánea”. Mohamed VI inicia con peón y los demás limitan su estrategia a enrocarse o a mover la reina para proteger a un rey anquilosado, torpe y lento.

El silencio de la Unión Europea y del Estado español, en concreto (más allá de tímidas declaraciones), ha mostrado una diplomacia occidental que desea evitar a toda costa enfangarse en lodazales ajenos. España como fuerza administradora ante la ONU de Sáhara Occidental vuelve a abandonar a los saharauis a su suerte. Mohamed VI repite la estrategia de su padre en la Marcha Verde del 75: mover tropas cuando en el Estado español no hay Gobierno.

La ONU y su misión en la zona, la Minurso, se lavan las manos reprochando a Rabat su mala conducta, como si fuera un niño travieso. Han prometido colocar soldados extranjeros en un territorio que en el plano militar nadie quiere, pero que hace mover ficha cada vez que alguien pone los pies allí.

¿Y qué dice Argelia? El perenne aliado de los saharauis se ha limitado a notificar a la prensa que “apoya incondicionalmente al pueblo saharaui y su lucha”. Frases de corta-pega de documentos que se repiten desde la época en que Internet era una quimera. A estas alturas queda claro que a Argelia también le interesa el status quo de Sáhara Occidental y utilizar a todo un pueblo para amenazar a Marruecos en caso de que esta invada intereses económicos o estratégicos del país más extenso de África. Ningún analista mete ya en la ecuación el factor de “la necesidad de Argelia de tener un acceso al mar Atlántico” que tanto se utilizó en los años 80 y 90 como premisa para ayudar al pueblo saharaui. La prueba más clara estuvo en las elecciones a la Presidencia cuando prohibió expresamente al Polisario la elección de un líder civil y “sin experiencia en el campo de batalla”. Quedando así como único candidato Brahim Gali.

La “sorpresa” hasta el momento la ha dado Mauritania quien al ver al Ejército marroquí entrando en Lagüera colocó misiles tierra-aire y más de 20 carros blindados en la frontera, algo que no se veía desde finales de los 70. Durante la incursión, el jefe de la diplomacia saharaui, Mohamed Jadad –que aspiraba también a presidir la RASD–, se encontraba en Mauritania para estrechar lazos.

Para Mauritania, es vital mantener abierta esta ruta, que es la única entrada por vía terrestre y asfaltada en el norte, y la de la mayor parte de importaciones. También prefiere un vecino saharaui a uno marroquí, apoyado por París, que insiste en la idea de un Gran Marruecos que abarcaría casi todo el norte africano, desde Mauritania hasta Libia, pasando por el norte de Mali.

El único beneficiado ha sido su instigador: Marruecos. La prensa del país no ha dudado en vanagloriarse y repetir hasta aburrir la versión de Rabat de que el objetivo era “limpiar y asegurar la zona de contrabandistas y yihadistas, todos ellos colaboradores del Polisario”. Así mismo, ha conseguido que cierto sector en los campamentos de refugiados muestre su descontento con el Gobierno saharaui por su silencio. La firmeza del Polisario frente a una invasión de este calado habría quedado también en entredicho para muchos saharauis, lo que le debilita internamente.

Con todo, se evidencia lo caduco de muchas ideas sobre este conflicto. El Polisario se defiende, no como puede sino como le dejan, en un tablero cada vez más estrecho para él. Asediado por la real-politik y abandonado por parte de la diplomacia occidental, a la que tantas veces acude pidiendo justicia. Justicia que pasa por un referéndum.

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Publicado en el diario GARA

El Frente Polisario advierte a la ONU de que peligra el alto el fuego

epa01351142 Sahrawi women soldiers march in a parade in Tifariti ( in the liberated territories of Western Sahara )on 20 May 2008. The parade marks the 35th anniversary of the Polisario Front and the outbreak of the armed struggle for Western Sahara's independence. The Polisario Front launched on May 20th, 1973, ten days after its creation, the armed struggle against Spanish occupation of Western Sahara, then against the Moroccan army which invaded the territory in October 1975, following Spain's withdrawal. EPA/MOHAMED MESSARA

Redacción/Agencias. LQSomos. Agosto 2016

El ejército marroquí invade territorios liberados con unidades blindadas y soldados.

Según ha informado fuentes saharauis desde Al Gar-Garat, decenas de soldados del ejército marroquí acompañados por varios vehículos militares y tanques del Ejército han tomado el control de las colinas de Al Gar-Garat, en el sur del Sáhara Occidental, zona que es usada para transportar mercancías al territorio mauritano.

También, varias excavadoras han llegado al lugar y han comenzado a construir fortificaciones; hecho que evidencia que los soldados marroquíes tienen como objetivo establecerse en esa región por largo tiempo.

Según informa el portal saharaui «Sawt Al Jamahir», tres unidades militares marroquíes, formadas por diez carros de combate y varios pelotones de infantería, han entrado en territorio saharaui vigilado por la ONU en dirección a la localidad fronteriza de La Güera. El mismo portal de información saharaui reportaba la muerte de dos civiles saharauis durante la refriega, aunque se desconocen los detalles de su fallecimiento.

Por otra parte, el Frente Polisario ha puesto en estado de alerta a sus tropas y ha advertido del riesgo de que se rompa el alto el fuego por la última escalada de tensiones en la región de Alguergarat, según informaba la agencia oficial saharaui, “Sahara Press Service”. El mando del Ejército de Liberación Popular Saharaui ha ordenado poner «en máxima alerta de combate» a las Fuerzas Armadas saharauis.

El presidente saharaui, Secretario General del Frente Polisario, Brahim Ghali, en una carta enviada al Secretario General de la ONU afirma que «la penetración de las fuerzas marroquíes, acompañadas de reconocimiento aéreo en la región de Algargarat, fuera del muro, constituye una nueva y grave violación del acuerdo del cese el fuego entre Frente Polisario y Marruecos, firmado el 06 de septiembre 1991».

Ghali pidió poner fin a este tipo de comportamientos que afecta la credibilidad del Consejo de Seguridad de la ONU y los esfuerzos en la solución del conflicto, añadiendo que esta acción es extremadamente peligrosa, sabiendo que la MINURSO todavía no ha conseguido el retorno de su componente expulsado por el Estado de ocupación marroquí.

Es de señalar que en repetidas ocasiones, el Frente Polisario alertó sobre la ausencia de una presión real y directa sobre el Estado de la ocupación marroquí por parte de la comunidad internacional lo que sería equivalente a dar la luz verde a una nueva agresión militar contra el pueblo saharaui.

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