De teatros, escenarios, sueños y verdades

Carlos Olalla*. LQS. Abril 2019

Hay un único denominador común entre la vida de los intérpretes y la de los personajes: solo somos lo que hacemos

Pocas profesiones tan contradictorias como la de la interpretación. Actores y actrices nos dedicamos a contar mentiras desde la más profunda verdad y, para hacerlo, debemos “desaparecernos”, dejar que sean los personajes y no nosotros quienes suban al escenario ya que, como bien dice Paco de La Zaranda, el escenario es el espacio donde solo debe haber personajes porque allí los actores lo único que pueden hacer es “cagarla”. Y tiene toda la razón. Un actor en un escenario piensa y actuar es precisamente lo contrario de pensar, es escuchar y sentir, y hacerlo desde el personaje. La utilidad de un vaso no está en el material del que está hecho, en su forma, tamaño o color, está en el vacío que encierra porque solo estando vacío puede llenarse, si está lleno ya no sirve porque nada más cabe en él. Del mismo modo, los intérpretes deben “vaciarse” de todo cuanto son y todo cuanto llevan al llegar al teatro y dejarlo en el camerino para dejar que el personaje entre en ellos, en ese vacío que le han dejado para que pueda “habitarles” Llenar nuestro vaso, llenarnos aferrándonos a nuestros conocimientos, muletas o trucos, a cuanto nos da seguridad para enfrentarnos al misterio del teatro, nos impide adentrarnos en ese camino de la creación que nada sabe, ni debe saber, de techos que nos cubran o de redes que nos protejan. Actuar es “vaciarse” para dejarnos habitar por los personajes y, al mismo tiempo, atrevernos a saltar al vacío del misterio poético que vive en el teatro. Solo si estamos dispuestos a despojarnos de nosotros mismos y a dar ese salto hacia lo desconocido nos encontrarán los personajes, porque a los personajes no los encuentran los actores, son ellos los que nos encuentran a nosotros.

Hay un único denominador común entre la vida de los intérpretes y la de los personajes: solo somos lo que hacemos. En el teatro todo es, y debe ser, acción: la palabra, el silencio, el más leve movimiento… es ahí donde viven nuestros personajes. De igual forma, en la vida “real”, tener un bello discurso bien articulado si no somos consecuentes con él de nada sirve, no nos hace ser quienes de verdad somos. Nunca pasará de ser una simple fachada que puede que, en alguna ocasión, engañe a los demás pero jamás a nosotros mismos. Solo somos lo que hacemos, lo que damos, lo que compartimos con los demás.

El espacio del actor nada tiene que ver con los de sus personajes. Nuestro espacio es ilimitado, el de los personajes el del escenario. Otro tanto ocurre con el tiempo: normalmente nuestra vida se debate, o cuando menos está condicionada, entre la nostalgia de un pasado que no ha de volver y el deseo de un futuro que ni siquiera existe. Rara vez vivimos intensamente y con pasión nuestro aquí y nuestro ahora. Y así nos va. Los personajes, en cambio, solo viven, y con toda la intensidad que ellos quieren, su aquí y su ahora, un efímero aquí y ahora que muere cuando bajan del escenario en el que, sin embargo, son capaces de intuir la eternidad que habita cada instante.

Los personajes viven en el escenario pero el teatro, el hecho teatral, vive en la mente, en la cabeza de cada espectador que, a través de lo que ve, escucha y siente, emprende un viaje imaginario que le lleva a lugares incluso insospechados por autores, actores y personajes, allí donde duermen sus historias y vivencias, donde crepitan sus recuerdos, donde despiertan sus sueños. Por eso la comunión que se establece con los espectadores en el teatro tiene ese componente sagrado para quienes nos dedicamos a él. A través de los personajes que nos habitan vivimos en la mente de quienes han ido a presenciar la función, a dejarse penetrar por cuanto sucede en escena y, si las musas son generosas y no hemos hecho mal nuestro trabajo, a volver a casa llevando consigo una experiencia que quizá puede haber cambiado su forma de ver y entender algunas cosas.

Las palabras nacen del silencio y sin el silencio morirían. Nada hay que diga tanto como el silencio compartido entre público y personajes, esa unión mística capaz de permitirnos intuir la luz que penetra todos los misterios. El silencio lo crean los personajes, sale de sus entrañas para inundarlo todo, para dar sentido a todo. Somos silencio, acción y silencio. Solo viendo a través del velo del silencio llegamos a intuir, que no a conocer, la verdad que habita el misterio. Lo que nos atrae de los demás es lo que no conocemos, lo que se esconde tras su propio misterio, lo que tan solo y en contados momentos, alcanzamos a intuir. Esa es, quizá, una de las grandezas del teatro, que nos invita a intuir los misterios pero jamás a descubrirlos.

Los textos teatrales no pueden ser dichos sino habitados, de nada sirve decirlos si no permitimos que los vivan los personajes. Los actores debemos aprenderlos, buscar en sus entresijos; los personajes tan solo olvidarlos para poder así, desde la permanente incertidumbre, darles verdadera vida. Si en la vida real nunca sabemos lo que vamos a decir dentro de un momento, cómo vamos a decirlo o cuánto durará lo que diremos, ¿cómo podemos pretender encadenar a los personajes a unos textos que ni siquiera han escrito ellos? Deben decirlos, sin duda, pero habitándolos desde sus entrañas, desde lo más profundo de su ser, dejándose sorprender en cada función. Solo así cobrarán vida y serán entonces verdad. Por eso nunca dos funciones son iguales, por eso en el escenario cada noche puede ocurrir lo más sublime o la catástrofe más esplendorosa. Actuar no es ponerse frente a un público y decir un texto, es arriesgarse a vaciarnos para dejarnos habitar por ese personaje que, cada noche, vivirá en nosotros y nos dará la vida.

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Madrid: la Junta Municipal de Carabanchel opta por PRIVATIZAR

Redacción. LQS. Septiembre 2018

Un nuevo caso de mantenimiento de privatizaciones se vuelve a dar en Madrid, en esta ocasión en el barrio de Carabanchel.
Parece que el sentido y la defensa de los servicios públicos cada vez quedan más lejos del gobierno Municipal de Manuela Carmena, la alcaldesa esta claramente separada de todos los objetivos por los que fue elegida y demuestra ser una continuadora más del “estilo” de las políticas municipales de estos últimos veintinueve años, gobernar de espaldas al pueblo

Reproducimos la nota de prensa elaborada por la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto:

La Junta Municipal de Carabanchel vuelve a dejar en manos privadas la gestión del polideportivo francisco Fernández Ochoa

Incumple el acuerdo del Pleno de la Junta Municipal que decidió recuperar la gestión directa con subrogación de los trabajadores
Despilfarra más de 800.000 euros por la privatización

La Junta Municipal de Carabanchel ha sacado a concurso el contrato de servicios denominado prestación de servicios deportivos y complementarios en el Centro Deportivo Municipal Francisco Fernández Ochoa del Distrito de Carabanchel”, con un gasto plurianual de 3.293.031,86 euros.

En los pliegos de condiciones de dicho contrato se explica claramente el objeto del mismo: “El objeto del presente contrato es la prestación de los ‘Servicios Deportivos y Complementarios’ necesarios para la apertura; la prestación de servicios deportivos, de salvamento y socorrismo, los servicios sanitarios, la administración, el cobro de precios públicos y el control higiénico-sanitario de las instalaciones a través de las actuaciones de limpieza, la conservación y el mantenimiento necesario para el funcionamiento del centro deportivo municipal Francisco Fernández Ochoa”.

¿A quién quiere engañar el Ayuntamiento al sacar una nota de prensa el 14 de septiembre pasado con este titulo?

“Dentro del proceso de recuperación de centros deportivos municipales 3,3 millones de euros para recuperar la gestión del polideportivo Francisco Fernández Ochoa de Carabanchel”

Nos sentimos ofendidos por la falsedad de estas afirmaciones, que se desmienten por sí mismas, porque la única gestión directa por del Ayuntamiento es que nombrará al director del centro, y también cargará con todos los gastos derivados del mantenimiento (o sea que la empresa se lo lleva limpio).

Pero también nos sentimos engañados, pues el pleno de la Junta Municipal de Carabanchel celebrado el pasado 1 de marzo acordó por mayoría de los votos favorables de Ahora Madrid y PSOE y la abstención de Cs y PP, la proposición presentada por el Foro Local de Carabanchel de “instar a la Junta Municipal de Carabanchel o al Área que corresponda del Ayuntamiento de Madrid, que a la finalización en Julio de 2.018 del contrato en vigor con la empresa que gestiona la instalación deportiva municipal Francisco Fernández Ochoa, en Carabanchel, el Ayuntamiento de Madrid se haga cargo de la gestión directa de dicha instalación, subrogando a los trabajadores que actualmente prestan sus servicios en la citada instalación (según determina el artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores), completando las plazas necesarias con el personal a tiempo parcial que actualmente está vinculado al Ayuntamiento de Madrid, o a través de las bolsas de empleo que a tal fin estén establecidas”. La Junta Municipal incumple de manera flagrante un acuerdo del pleno municipal.

¿Qué consecuencias tiene mantener en manos privadas la gestión de este centro municipal? Pues hay dos muy claras:

– Mala gestión: Los 10 años en que la actual empresa privada ha gestionado la instalación han estado llenos de irregularidades, como instalaciones cerradas o en mal estado, clases sin impartir, bonos baratos no disponibles, y un largo etcétera, que han sido denunciados reiteradamente, sin haber sido solucionados. ¿Vuelven a dejar la gestión a empresas privadas que lo único que busca es ganar dinero?

– Despilfarro del dinero público: El servicio que realizará la nueva empresa durante 19 meses está valorado en un coste total (sueldos, suministros e imprevistos) de 2.484.860,55. Pero al encargarlo a una empresa privada hay que añadir otras partidas de gasto:

o 236.653,39 por el 10% de beneficio que se garantiza a la empresa, porque sí.
o 571.517,93 en concepto del IVA del contrato (que con gestión directa no hay que pagar)
o TOTAL SOBRECOSTE: 808.171 euros (un 32% de incremento sobre coste real)

Esto es lo que el Ayuntamiento (del bolsillo de los madrileños) se gasta de más, dinero que podrían emplear en mejorar el servicio y las instalaciones, o los sueldos de los trabajadores, o también bajar las tarifas o simplemente emplearlo en otras mejoras para la ciudad. O un poco de todo eso.
Una vez más, EXIGIMOS LA REMUNICIPALIZACIÓN CON SUBROGACIÓN DE L@S TRABAJADORES

Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto

Plataforma de Trabajador@s y Vecin@s por la Remunicipalización y Gestión Directa de los SS.PP de Madrid
@municipalizarma
#ReMunicipalización

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Madrid: reprivatización de polideportivos ¡NO!

Redacción*. LQS. Julio 2018

Cuando reclamamos la gestión directa municipal del servicio deportivo, queremos que acaben las corruptelas en los contratos, la mala calidad o privaciones de algunos servicios que sufren muchas de las personas usuarias de los mismos y que hemos denunciado en anteriores ocasiones

No a la reprivatización de los polideportivos que finalizan contrato

Hace pocos meses, el Ayuntamiento de Madrid anunciaba un nuevo sistema de gestión mixta para los 5 Centros Deportivos Municipales cuyo contrato de gestión privada vencía en esta legislatura. Dicho sistema contemplaba que una parte menor de las tareas fueran asumidas directamente por el municipio, con personal propio, y la mayor parte se volviera a licitar a las empresas privadas. Este modelo fue rechazado de manera generalizada, entre otros motivos por la inseguridad que generaba a las y los trabajadores, al no contemplar la subrogación, y porque no suponía avance sustancial en la gestión de un servicio que está cada vez más deteriorado por el afán de las empresas privadas.

Estas críticas recibidas a un modelo que no contentaba a nadie, y la movilización de las y los trabajadores, hicieron que el equipo de gobierno municipal se replantease la estrategia a seguir, y ahora anuncian un modelo, que llaman de gestión directa, que no es más que una continuidad pura y dura del modelo privatizador.

¿Qué cambia en este modelo? Que la dirección del Polideportivo estará a cargo de una persona nombrada por el Ayuntamiento de su propia plantilla, pero el resto de las actividades salen de nuevo a licitación para que las gestionen empresas privadas.

El Ayuntamiento de Madrid alega que este modelo es el que tiene mayores garantías jurídicas para la continuidad de las y los trabajadores en sus puestos de trabajo. Pero esto es sólo cierto si se compara con la propuesta anterior, en la que se renunciaba a la subrogación tanto de la parte que se gestionaría de manera directa como de la que quedaría en manos de empresas privadas, amparándose en algunos sindicatos que preferían defender intereses corporativos en lugar de otros más generales. Se trata de una comparación tramposa: amenaza con despidos y luego ofrece “quedarme como estoy”, como dice el refrán.

El modelo que se propone significa mantener la precariedad laboral de las plantillas con las que las empresas privadas gestionan los Polideportivos, con bajos salarios, contratos temporales en muchos casos, muy lejos de esas garantías laborales que se anuncian.

Además, este modelo supone no avanzar ni un sólo paso hacia la regularización de muchos de las y los trabajadores interinos con contratos a tiempo parcial e ínfimas condiciones laborales, que por el contrario y con la gestión directa tendrían expectativas de mejorar y estabilizar sus horarios y salarios, al tener que aumentar unas plantillas deficitarias.

No es cierto que sea imposible legalmente la subrogación por parte de la administración que decida asumir de manera directa la gestión de un servicio; hay muchas sentencias judiciales que obligan a dicha subrogación, y hasta la nueva ley de contratos del sector público lo deja planteado con más claridad: se trata de un mandato legal. ¿No lo ha hecho el propio Ayuntamiento de Madrid en los casos de BiciMad o la Funeraria, que tan buenos resultados están dando? Querer mejorar las condiciones laborales y acabar con la precariedad no es pretender un privilegio (como hay quien pretende dar a entender); simplemente se trata de un DERECHO.

Por supuesto que estamos contra los despidos, y por ello a favor del mantenimiento de los puestos de trabajo. Pero no en condiciones precarias como las actuales y sin un horizonte claro a largo plazo. Exigimos las mejoras laborales que significaría una subrogación de las y los trabajadores en el sector público municipal, así como la mejora de las expectativas del personal interino, y por eso compartimos la posición adoptada por el comité de empresa del Ayuntamiento de Madrid que recientemente ha rechazado la actual propuesta reprivatizadora.

Pero además, cuando reclamamos la gestión directa municipal del servicio deportivo, queremos que acaben las corruptelas en los contratos, la mala calidad o privaciones de algunos servicios que sufren muchas de las personas usuarias de los mismos y que hemos denunciado en anteriores ocasiones; queremos por ejemplo que un bono sacado en una piscina de titularidad municipal pueda ser usado en cualquier otra piscina de la red municipal.

Y queremos también que se ponga fin al deterioro de las instalaciones poco mantenidas por las empresas privadas y que el Ayuntamiento, es decir todos los vecinos y vecinas de la ciudad, nos ahorremos gastos superfluos de los contratos, como el beneficio empresarial, el IVA, y un largo etcétera.

Si rechazamos el modelo reprivatizador que se propone no es para colocar en una situación de incertidumbre a quienes ya trabajan allí, sino todo lo contrario, por exigir que se mejoren sus condiciones laborales y tengamos un servicio de mejor calidad y más barato para las arcas municipales.

Y un detalle importante: no llamen remunicipalización ni gestión directa a un modelo en el que el 95% de la actividad y la plantilla pertenece a una empresa privada a la que el Ayuntamiento paga por realizar esos servicios. Un poco de seriedad, por favor.

* Plataforma de Trabajador@s y Vecin@s por la Remunicipalización y Gestión Directa de los SS.PP de Madrid
@municipalizarma

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Madrid ¡Remunicipalización de los polideportivos que vencen contrato!

Redacción*. LQS. Abril 2018

Como vecin@s de Madrid nos merecemos unos servicios eficientes y de calidad, lo que es posible sólo con la gestión directa. Y a los trabajadores que prestan estos servicios se les debe respetar sus derechos legales y ofrecer unas condiciones laborales dignas que redunden también en la mejora del servicio

Por la remunicipalización de los cinco polideportivos que vencen contrato, con subrogación de los trabajadores

En los próximos meses, y antes de que acabe la actual legislatura, vencen contrato de prestación de servicios en cinco polideportivos del Ayuntamiento de Madrid que actualmente son gestionados por empresas privadas. Se trata de los siguientes: Francisco Fernández Ochoa (Carabanchel), Almudena (Ciudad Lineal), Antonio Díaz Miguel (Tetuán), Fuente del Berro (Salamanca) y Las Cruces (Latina).

La actual corporación municipal está anunciando públicamente que van a pasar a gestión directa, cuando lo que plantean en las reuniones que mantienen con l@s trabajadores afectad@s y algunos sindicatos, es otra cosa bien diferente.

La propuesta que están poniendo encima de la mesa es un sistema mixto donde el Ayuntamiento gestionaría de manera directa algunos servicios, como servicio médico, administración, taquilla o mantenimiento, y volvería a contratar con empresas privadas las actividades deportivas y formativas, que supone aproximadamente las tres cuartas partes de la actividad. Es decir que remunicipalizaría tan sólo una cuarta parte de la actividad total.

Además no ofrece ninguna garantía de que los actuales trabajadores puedan seguir realizando su trabajo, ya que no sólo no cuenta con ellos en la parte que gestionaría directamente, sino que tampoco tiene previsto incluir cláusulas de subrogación en los nuevos contratos que celebraría con las empresas, lo que significa un futuro más que incierto para los 250 trabajadores afectados.

Nos parece lamentable que el equipo de gobierno de Ahora Madrid no haga una apuesta decidida por la remunicipalización, cuando se ha demostrado que es más económica para las arcas municipales, y mejora sustancialmente tanto el servicio que se presta (al eliminar el afán de lucro) como las condiciones laborales de sus trabajadores, como puede comprobarse con el caso de la reversión de la piscina de Soto del Real. Ya no se trata sólo de cumplir con el programa electoral con el que ganó las elecciones, sino de aplicar políticas que benefician a los vecinos, trabajadores y al propio municipio, como también obliga la ley.

Resulta muy grave además que se condene a la indefensión a un conjunto de trabajadores que ven peligrar su futuro laboral y podrían quedar en un limbo legal al no hacerse cargo de ell@s ni las empresas salientes ni quien entra a prestar el servicio, sea al municipio u otra empresa.

La subrogación de los trabajadores es no sólo un compromiso social, sino una obligación legal, contemplada en el estatuto de los trabajadores, en los convenios de aplicación, y en la nueva ley 9/2017 de Contratos del Sector Público, que lo deja bien claro en su artículo 130:

“3. En caso de que una Administración Pública decida prestar directamente un servicio que hasta la fecha venía siendo prestado por un operador económico, vendrá obligada a la subrogación del personal que lo prestaba si así lo establece una norma legal, un convenio colectivo o un acuerdo de negociación colectiva de eficacia general.”

Las actuales plantillas que gestionan los polideportivos municipales de gestión privada son claramente deficitarias, como el propio Ayuntamiento de Madrid reconoce, con lo que es necesaria su ampliación. Esto significa que con la subrogación de los actuales trabajadores, no se estarían bloqueando las expectativas de otros colectivos de trabajadores que actualmente prestan sus servicios en condiciones precarias (jornadas parciales, interinos) o que están en expectativa de incorporación (bolsas de empleo), pues aumentarían los puestos de trabajo, dando cabida a unos y otros, hasta que se desarrollen los procesos selectivos que sean necesarios para estabilizar las plantillas.

Como vecin@s de Madrid nos merecemos unos servicios eficientes y de calidad, lo que es posible sólo con la gestión directa. Y a los trabajadores que prestan estos servicios se les debe respetar sus derechos legales y ofrecer unas condiciones laborales dignas que redunden también en la mejora del servicio.

Animamos a unos y otros a defender estos derechos y conseguir la Remunicipalización con Subrogación

* Plataforma de Trabajador@s y Vecin@s por la Remunicipalización y Gestión Directa de los SS.PP de Madrid
@municipalizarma

Pensar y construir juntos

diana129Juan Gabalaui*. LQSomos. Mayo 2016

La política es puro teatro. Los políticos tienen que ser y actuar como actores. Tienen que saber manejarse ante una cámara porque el parlamento se ha trasladado a las pantallas de las televisiones. No importa tanto el conocimiento sobre un tema concreto sino la manera de declamarlo. La opción electoral implica participar en este escenario que por mucho que represente la realidad es una ficción que sirve para entretener. No va a faltar público. Un publico que sigue apasionadamente cada uno de los gestos y palabras de sus actores preferidos y también de aquellos que denostan. Aunque intuyan la distancia que les separa, el cuento que les narran, la pose de cada uno de sus gestos. En el fondo nos gusta que nos cuenten la historia que queremos escuchar aunque sepamos que es mentira.

Como toda obra esta también tiene sus guionistas. Los únicos que saben cómo va a acabar la historia. Son los que trazan las estrategias, los discursos, las tramas y los giros dramáticos. A veces tienen que improvisar por culpa de hechos imprevisibles pero tienen la capacidad de volver a encauzarlos. Son silenciosos, apenas se sabe de ellos, pero son los que crean el contexto en el que nos movemos. Las decisiones que tomamos están condicionadas por lo que han creado y, en ocasiones, perfilan y delinean nuestra indignación. Vehemente pero inofensiva. Al final, con el tiempo, nos aprendemos la historia y actuamos como se espera.

Lo imprevisible es la amenaza pero tienen la ventaja de la mayoría. La mayoría que solo sabe vivir dentro de la historia que les han contado. El cambio que se anuncie consiguen que se convierta en recambio, no cambio, nonada porque lo pelean en el escenario que ellos han creado. Para salir de la pantalla hay que abrir un agujero por dónde podamos escapar. Mostrar que hay otra realidad que se puede construir sin que haya guionistas escondidos tras las sombras, que guíen nuestros pasos y dirijan nuestros pensamientos. Sin ese público, sentado en sus butacas, comiendo palomitas, con la mirada perdida, que deja que otros escriban la historia de su vida. Tenemos que hacer lo que menos se esperan. Pensar y construir juntos.

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RENFE privatiza los retretes

renfe-retretes-lqsPatxi Ibarrondo*. LQSomos. Julio 2015

El tren del PP cobra retrete.
Por si cupiera alguna duda al respecto, cada día que pasa está más claro que la única idea maestra de PP de Rajoy es exprimir al ciudadano peatonal como si fuera un cítrico. No hay otra cosa ni entresijo. El cráneo no les da más de sí y ya son unos años eternos los que llevan mareando perdices y practicando monterías en el Fondo de Pensiones.

Cuando uno decide viajar en un tren español, una valentía reservada para mentes estropeadas por la literatura, uno supone que no solo el billete le da derecho a sentarse en un asiento más o menos incómodo, sino a los servicios inherentes a la necesidad fisiológica, en la estación donde encuentra el convoy. Pero no, esta es demasiada hipótesis para el ferrocarril nacional del PP.

Antes de ahora te servían de comer y beber si pagabas, pero podías mear a discreción y despejar las brumas del pensamiento con el rancio y persistente olor del “tigre” del andén. Era un pretérito gratuito. Ahora ya ni eso: el gobierno ha decretado que si el viajero necesita cagar, lo haga en su casa a antes de salir o bien pagando en la estación. El billete tan solo da derecho a llegar con el retraso previsto. Y si el descuido de unas gotas en el pantalón ponen en evidencia el apresurado trance mingitorio de perder el tren, se pagará un recargo por haber salpicado suelo comunitario.

Y si se le ocurriera al viajero cagarse maldiciendo al gobierno, puede que sea perseguido por la Ley Mordaza. Así que, una vez más en España, estamos sumidos en el tren de joderse, aguantarse y resignación.
O sea, ajo, agua y resina. Somos “ansí”.

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Universidades como herramienta de la crítica

Universidades como Herramienta de la CríticaFernando Buen Abad Domínguez*. LQSomos. Septiembre 2014

Es, justamente dicho, la Historia esa brújula que debería marcar rumbos al devenir del trabajo universitario. A pesar de que unos lo ignoren y otros lo rechacen. Arde el mundo en un perol de belicismo imperialista y mercantilizado; arde el mundo entre ráfagas de sabotajes financieros, políticos y judiciales; arde el planeta entre desigualdades, cada día más obscenas y macabras; arde con operaciones ideológico-mediáticas para mentir y escondernos cómo una minoría poderosa controla la vida de la inmensa mayoría de los seres humanos, mientras las tensiones políticas y económicas mundiales se “multipolarizan”.

Hasta hoy, las Universidades no han sido capaces de atender, con suficiencia, las necesidades que la Historia impone en materia de conocimiento y cambio para la resolución de los problemas, especialmente los más añejos. Eso obedece a muchas causas que, incluso muy estudiadas, no han sido resueltas. Deformaciones ideológicas variopintas, anemias presupuestales crónicas y desconexión impertérrita con la realidad, claustros con hegemonías de vanidades burocráticas y pigmeas… sin hablar de corrupción, indolencia y claudicaciones que forman una ensalada indigesta de “instituciones del saber” que, a los ojos de muchos pueblos son, además de onerosas e inútiles, fuentes de agresión con emanaciones “científicas” tóxicas, serviles a los modelos de desigualdad más aberrante. Esa es la Historia de la educación impartida por las oligarquías. Hay mil ejemplos. Debería haber auditores populares.

A contrapelo de ese paisaje, y en más de un sentido, Argentina abrió un pulmón universitario con 12 nuevas universidades nacionales[1] en las que, entre otras políticas, está el de “La universidad en los barrios, los barrios en la universidad”[2] Y eso cobra fuerza objetiva que va haciendo Historia mientras desarrolla su historia. Un ejemplo. La Carrera de Historia, de la Universidad Nacional de Avellaneda, de suyo una experiencia científica extraordinaria que ya acarrea aportes de interés específico para Latinoamérica, desarrolla en, por ejemplo, “Dock Sud”, en “Isla Masiel” y en “Villa Inflamable”, tareas de inclusión pero en el doble sentido de incluir a la Universidad en la vida de los barrios ahí donde, como dicen los argentinos, “las papas queman”. Y viceversa. Hay pruebas extraordinarias de ese trabajo. Dice y sostiene la carrera “Los pueblos hacen la Historia” y quizá lo diga, también, para que desde ahí emerjan las agendas prioritarias que, de una vez por todas, orienten a las Universidades.

Es posible que el cúmulo de los logros, que son ya muchos en materia de inclusión, tenga su esplendor mayor en los episodios más “invisibles” de la vida diaria. Una parte importante de las personas que acuden a estas instalaciones nuevas son el primer miembro familiar en inscribirse en una Universidad, pública y gratuita. Una parte importante de quienes, imposibilitados por las distancias, no podían ir a un plantel universitario, ahora lo tienen cerca, metido en los barrios, en edificios recuperados y adaptados ex profeso. Muchos de los estudiantes, de todas las edades, que hoy conviven y disfrutan la aventura de la Universidad, nos dejan ver cómo la dignidad se pasea por las aulas y levanta la mirada para encontrar vetas de futuro que el neoliberalismo más feroz canceló. Un acto de amor. Contra esto, también, atentan los “Fondos Buitre”. Endógenos y exógenos.

Hay, desde luego, una campaña desaforada que se digita desde el grupo Clarín y todos sus siervos, asalariados o voluntarios, para desprestigiar a las Universidades nacientes[3]. Tratan de desprestigiar el fundamento más prestigioso de toda Universidad pública que es, precisamente, su compromiso, ético y científico, con lo público. Va y viene la palabrería de leguleyos academicistas que, a la sombra o bajo las luces de los reflectores de televisoras o diarios golpistas, discriminan, ofenden, menosprecian y calumnian el talento y profesionalismo de miles de estudiantes, de profesores y de trabajadores administrativos que se empeñan, diariamente, en profundizar todo lo bueno que las universidades nuevas acarrean. Incluyendo el haber recuperado confianza en la contribución universitaria para el cambio radical de la realidad.

Era de esperarse que, precisamente en la Carrera de Historia, y no sólo, donde se mete la mano para sentir el latido de la vida colectiva, donde se cuecen las agendas que deben marcar el rumbo de las universidades y de toda tarea por la justicia social, justamente donde anida el motor de la historia, hicieran blanco algunas de las más asincrónicas operaciones de chismes y de desprecio académico. Y no es de sorprender. Ahí donde más vínculos existen con la realidad y más fortalezas teóricas para el cambio, aparecen más resistencias de quienes son enemigos de la emancipación. O lo parecen. En respuesta a eso, los barrios están imbricándose más y la lista de intelectuales, catedráticos e instituciones serias, en materia de Historia, crece en solidaridad efectiva, es decir científica, en un terreno fértil que hace de la educación, de la inclusión y de la igualdad académica, una bandera de lucha. Amor, pues, y confianza en los seres humanos. Eso también lo odian los “buitres”, en todos los idiomas.

En breve, si las mejores fuerzas de esas Universidades nuevas en Argentina logran profundizar sus principios y logran ponerlos a salvo, la idea de “Ser cultos para ser libres” será la estética del aprendizaje, es decir su placer mayor. Será cotidiano y normal que la dignidad y la alegría colmen las aulas y abracen el conocimiento para que sea, además de saber, sabiduría. Es ese uno de los escenarios más necesarios y urgentes para el impulso de talentos nuevos y renovados. Camino de la emancipación, a toda costa, que incluye emancipar a las universidades de los vicios viejos, burocráticos y elitistas, que las arrodillaron ante la burguesía. Es ese el camino para recuperar el pensamiento crítico y transformador como el objetivo fundamental de la educación en todos los niveles y para hacer de las universidades herramientas creadoras, alegres y rigurosas en la emancipación humana y la transformación del mundo. Ya sin “buitres”.

Notas:
* Universidad de la Filosofía
[1] «La universidad argentina en tránsito. Ensayo para jóvenes y no tan jóvenes». Marcela Mollis. 2001, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires.
[2] La universidad en los barrios, los barrios en la universidad
[3] Las universidades K: poca oferta académica y muchos contratos
– Imagen localizada en Los Andes.com

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