¡Yo te creo! ¡Yo te creo! ¡Yo te creo!

A toda esta vorágine de circunstancias sumaremos que los medios de comunicación no comunican sino que callan recibiendo órdenes de sus dueños y actuando como fieles vasallos renunciando a sus principios como profesionales y ejerciendo una labor de manipulación extrema

Leer más