Un grado más dentro de la alteridad: la islamofobia de género

viñeta-islamofobia-loquesomosElena Martínez Pérez. LQSomos. Mayo 2016

La islamofobia de género como paradigma de la alteridad actual. (II parte)

Llegados y llegadas hasta aquí, podríamos hacer un repaso por cómo se ha ido construyendo la alteridad en este sentido, desde el orientalismo de Edward Said hasta las actuales teorías postcoloniales, los feminismos poscoloniales y profundizar en el calado social de los feminismos negros, los feminismos islámicos y los feminismos musulmanes. Pero, como explicábamos anteriormente, no se trata de hacer un repaso concienzudo de la cuestión, sino de una introducción a la visibilización de un problema, que va cobrando cada vez más importancia y que opera en diferentes niveles. Sin embargo, en este caso, es el género el que nos interesa, porque si la islamofobia se encuentra en auge, en lo que atañe a cuestiones de género, se multiplica a una velocidad imparable.

La dicotomía islam-género resulta cuanto menos curiosa en términos de alteridad, puesto que se suele reconocer el fundamentalismo y la sumisión de las mujeres (a diferentes niveles) en la comunidad musulmana en otros ojos, pero no en la propia religión, por ejemplo, católica, o en la misma sociedad. Un fenómeno muy interesante para la construcción esa mirada del otro/a, la otredad o alteridad, es el siguiente vídeo de Youtube

En el vídeo, grabado en 2016, un conocido youtuber, Fortfast WTF, salió a la calle a preguntar a la gente que veía las procesiones en Sevilla, qué les parecía los siguientes fragmentos del Corán que les leía: “Toda mujer que tiene la cabeza descubierta mientras ora es una deshonra”, “Se puede cometer incesto y casarse con su hija, siempre y cuando pase de cierta edad, sea virgen y no se haya casado”, “Si tiene un hijo rebelde debe sacarlo a la calle para que la comunidad lo mate apaleado”, “Si un hombre se acuesta con otro, se condenará a muerte a los dos” y “Un hijo maleducado es una vergüenza para su padre y si es una hija, le causará la ruina”.

Las reacciones de las personas que fueron preguntadas no tardaron en aflorar y se escucharon cosas como las siguientes:

– “Fatal, sobre todo por el tema de la mujer”
“Es una cultura poco tolerante” (1)
– “Gente bestia”
– “Muy machistas”
– “Injusto”
– “Brutal”
– “Aquí se saca al Cristo y a la Virgen y no se mata gente como hacen ellos”
– “Nosotros no hacemos esas cosas. Estamos aquí para ver los pasos aquí no se apedrea a nadie por nada”
“No tienen que venir aquí a imponer nada”
– “Igual que los hombres las mujeres son libres y no tienen que llevar el pañuelo en la cabeza”
– “Los extremos aquí en España nunca han triunfado”
– “El cristianismo es una religión como más libre”
– “Es imposible occidentalizarlos porque ellos viven en una sociedad encerrada en el medievo”

Pero, cuando se señala que esos pasajes no son del Corán, sino de la Biblia, todos/as se muestran muy sorprendidos/as e incrédulos/as, diciendo, entre otras cosas, esto:

“De un libro escrito hace un montón de tiempo lo que hay que hacer es una interpretación y adecuarlo a la cultura que se vive actualmente”
“No hay que tomárselo al pie de la letra al 100%, hay que hacer interpretaciones”

Inna Schevchenko, líder del movimiento FEMEN, vinculada a los movimientos neonazis ucranianos (2), mostrando un cartel que dice “Mujeres musulmanas, desnudémenos”. Un ejemplo de la islamofobia de género, occidentalista y eurocentrista que impera en la sociedad y de purplewashing (3)
Inna Schevchenko, líder del movimiento FEMEN, vinculada a los movimientos neonazis ucranianos (2), mostrando un cartel que dice “Mujeres musulmanas, desnudémenos”. Un ejemplo de la islamofobia de género, occidentalista y eurocentrista que impera en la sociedad y de purplewashing (3)

Como vemos y podemos deducir a partir del ejemplo, respecto a la alteridad, es un fenómeno interesantísimo, puesto que se conciben los valores occidentales (y

cristiano también en este caso) en términos de progreso, libertad, igualdad, neutralidad, justicia y tolerancia. Mientras tanto, por lo que respecta al islam se ve como una religión (y, por ende, cultura) intolerante, extremista, medieval, que mata y apedrea, que impone sus valores, machista, bestia, injusta, etc. Pero en cuanto se indica que esos extractos son de la Biblia, se apela a la comprensión, al contexto, a la reinterpretación bajo el prisma cultural actual; cuestiones que no se habían nombrado cuando creían que pertenecían al Corán.

Tal y como nos ha demostrado el ejemplo, el género está muy presente dentro de esta islamofobia, puesto que se aludía a la libertad e igualdad de las mujeres y a una supuesta represión por llevar hiyab, niqab, burka, etc.

Esta supuesta represión del hiyab es una idea socialmente muy extendida, puesto que se ve a la mujer musulmana como una mujer reprimida, subordinada a las órdenes del hombre, infantilizada, desprotegida y sin voluntad, ni capacidad de decisión propia: la eterna víctima.

En ningún caso se plantea la posibilidad de una elección voluntaria de la religión islámica, apartada de cualquier factor externo, pues siempre se tiende al imperialismo cultural o etnocentrismo; cuando la cuestión fundamental es que si en el movimiento feminista se aboga por defender la autodeterminación de las mujeres en todas las situaciones, no tiene sentido efectuar esa tutela feminista, que solo es paternalismo europeísta disfrazado.

De este modo, los feminismos hegemónicos también se acaban asentado sobre esos valores occidentales con pret ensión universal, que acaba imponiendo una agenda propia, basada en dichos valores y que dejan de lado las particularidades que pueda aunar el movimiento en función de su espacio, contexto y tiempo.

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Ejes de acción de los feminismos hegemónicos occidentales.                                                            Fuente: Brigitte Vasallo. Elaboración propia

Para ayudarnos a comprender mejor esta cuestión, podemos ejemplificarla con la matriz de dominación de Patricia Hill Collins (2000), en la que vemos cómo se van configurando las diferentes intersecciones de la opresión en la organización del poder social:
La matriz de dominación hace referencia a la organización total de poder en una sociedad. Hay dos características en cualquier matriz: a) cada matriz de dominación tiene su particular disposición de sistemas de intersección de la opresión; b) la intersección de sistemas de opresión está específicamente organizada a través de cuatro dominios de poder interrelacionados: estructural, disciplinario, hegemónico e interpersonal. La intersección de vectores de opresión y de privilegio crea variaciones tanto en las formas como en la intensidad en la que las personas experimentan la opresión.

De ahí, su teoría del punto de vista, que es la que da forma a las bases de los feminismos negros, que remarca la perspectiva de las mujeres negras sobre su propia opresión y las hace conscientes.
Si lo aplicamos a la islamofobia de género, vemos cómo en esta se van entretejiendo las diferentes opresiones que se encuadran y le dan forma a la misma: lesbofobia, transfobia, patriarcado, islamofobia, islam patriarcal, ateísmo beligerante, xenofobia, edadismo, clasismo, capacitismo, etc…

Por lo tanto, teniendo en cuenta todos estos ejes y como señala Vasallo (2014), debemos ampliar e intentar deconstruir nuestras miras occidentales y saber que “no todas las mujeres con velo integral están casadas (la presunción de heterosexualidad que aplicamos a las musulmanas también es parte de la mirada islamófoba –existen movimientos de musulmanxs queer-), que un porcentaje alto lleva el velo integral en contra de la opinión de sus familias, que temen verse estigmatizadas, y un porcentaje son mujeres sin ninguna relación familiar con el islam pero conversas recientes.”

Luchar contra la islamofobia no implica comulgar con el islam o con el hiyab, únicamente comporta defender el derecho de todas las mujeres a una vida sin violencia, sin sesgos, ni estereotipos culturales e intentar despojarnos de esos posos islamófobos, especialmente en el género, en los que nos han educado.

En definitiva, la autodeterminación en la forma de vestir o no vestirse de las mujeres es fundamental para construir un feminismo integrador, ya que cada manera de vestir puede adoptar tantas significaciones y connotaciones sociales como se estimen. Lo que no debería tener cabida es una revictimización de las diferentes opresiones de las mujeres, puesto que la violencia machista tiene un carácter omnidireccional en nuestra sociedad y sólo seremos capaces de combatirla desde la visibilización, la reflexión y el repensar nuestras miradas en clave descolonizada y horizontal.

Conclusiones

• La identidad colectiva es una representación como sujetos/as definibles y definidos/as, que constituye el núcleo de unos significados aceptados e incuestionables y es el espacio y modelo en el que se conciben y alimentan nuevas significaciones y simbolizaciones (Cabrera, 2004).
• Los significados aceptados e incuestionables se materializan a través de los valores universales, los cuales dotan de sentido a la ética que funciona como base de una determinada sociedad. Cada autor/a referente de la época establece su propio sistema de valores óptimo, como hizo Kant en La paz perpetua o Martha Nussbaum en Las mujeres y el desarrollo humano.
• La islamofobia de género es el paradigma de la alteridad en la sociedad actual, siendo el negativo de la identidad hegemónica occidental, eurocéntrica y androcéntrica; de igual modo que lo fue la otredad del pueblo bárbaro para la identidad homérica griega.
• La islamofobia es hija, en buena parte, del tratamiento mediático de los reportajes y noticias diarias, en los que se continúan haciendo asociaciones de esta religión con el terrorismo y la violencia, obteniendo cierto rédito político, a través de la instauración de este “miedo al otro/a” y una “inseguridad ciudadana” en el imaginario colectivo social.
• Todo ese recorrido tiene un impacto social evidente, inserto, además, en los diferentes aspectos de la cotidianeidad y la convivencia social: la discriminación, la exclusión, la violencia y los prejuicios.
• La islamofobia de género, en términos de alteridad, es un fenómeno interesantísimo, puesto que pone de relieve que los valores occidentales (y católicos) se sitúan en términos de progreso, libertad, igualdad, neutralidad, justicia y tolerancia; valores heredados de la Ilustración europea.
• En la islamofobia de género se dan cita y se entretejen diferentes opresiones que dan forma a la misma: lesbofobia, transfobia, patriarcado, islamofobia, islam patriarcal, ateísmo beligerante, xenofobia, edadismo, clasismo, capacitismo…
• La mujer musulmana sigue siendo concebida como una mujer reprimida, subordinada a las órdenes del hombre, infantilizada, desprotegida y sin voluntad, ni capacidad de decisión propia: la eterna víctima.
• Los feminismos hegemónicos también se acaban asentado sobre esos valores occidentales con pretensión universal, que acaba imponiendo una agenda propia, basada en dichos valores y que dejan de lado las particularidades que pueda aunar el movimiento en función de su espacio, contexto y tiempo.
• El feminismo islámico, negro o musulmán se enfrenta a las nociones universalistas de Martha Nussbaum y dota de una articulación de conocimientos y saberes desde la parcialidad, puesto que entiende que los valores sobre los que se erigen las identidades colectivas predominantes, tienen un corte occidentalista, eurocéntrico y no contempla los mismos ejes de opresión sobre las mujeres, puesto que asume sus propias particularidades.
• Es necesario repensar el diálogo entre los feminismos hegemónicos y los que no lo son, con el fin de volver a construirlos en uno, sobre unas bases simétricas e integradoras de las parcialidades de las intersecciones de las minorías, para así poder resultar en una universalidad que garantice los derechos humanos y una vida libre de violencia para todas las mujeres del mundo.

Notas:
* Ilustración de cabecera: viñeta de satírica sobre la islamofobia de género. Fuente: La pulga snob.
1.– Las frases marcadas en el mismo color están dichas por la misma persona.
2.Puede consultarse aquí toda la información y fotografías que demuestra que brinda apoyo público a organizaciones neonazis y xenófobas que participaron y lideraron las protestas del Euromaidán en 2014
3.– Término de Brigitte Vasallo que hace alusión a una estrategia que utilización los derechos de las mujeres para justificar la xenofobia, de igual manera que se hace con la comunidad LGTBIQ con el pinkwashing.
– Este artículo es la segunda parte del trabajo: La islamofobia de género como paradigma de la alteridad actual.
Leer la primera parte: Islamofobia. Identidad colectiva y valores universales

Bibliografía:
20minutos (2016). La Razón y Antena 3 usan por error la imagen de un periodista como si fuera un terrorista de París. Consultado el 22 de abril de 2016.
• Baricco, A. (2008). Los bárbaros. Ensayos sobre la mutación (pp. 205-206). Barcelona: Anagrama.
• Cabrera, D. (2004). Imaginario social, comunicación e identidad colectiva (p.3). Universidad de Navarra.
Fortfast WTF (2016). La Biblia. Semana Santa de Sevilla [vídeo]. Consultado el 22 de abril de 2016.
• Hill Collins, P. (2000). Black Feminist Thought: Knowledge, Consciousness and the Politics of Empowerment. Londres: Routledge
Información por la verdad (2014). La organización feminista FEMEN apoya la primavera nazi en Ucrania. Consultado el 22 de abril de 2016.
• Kant, I. (1979). Lo bello y lo sublime. La paz perpetua. Madrid: Espasa-Calpe.
• M. C. Nussbaum (2012). Las mujeres y el desarrollo de las capacidades. El enfoque de las capacidades. Herder.
Olías, L. (2016). Hipsters… ¿A partir de qué color empiezan tus prejuicios? Consultado el 22 de abril de 2016.
Runnymede Trust (2010). Islamophobia. A challenge for us all. Consultado el 21 de abril de 2016.
Señora Milton (2016). Collage [ilustración]. Consultado el 21 de abril de 2016.
Vasallo, B. (2014). Burkas en el ojo ajeno: el feminismo como exclusión. Consultado el 22 de abril de 2016.
Vasallo, B. (2015). Islamofobia. Consultado el 22 de abril de 2016.
Vidis, S. (2016). La situación de la comunidad musulmana en Europa en gráficos. Consultado el 21 de abril de 2016.

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